Resúmenes de libros

Biblioteca Onofre

Una biblioteca breve para quedarte con la esencia de cada libro y llevarte una idea que sí puedas usar.

No se trata de leer por acumular. Se trata de encontrar una frase, una decisión o una forma distinta de mirarte.

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Nota: solo libros que he leído o escrito serán publicados. Meta: 1,000 resúmenes ya leídos a lo largo de los años.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es Biblioteca Onofre?

Una biblioteca breve para quedarte con la esencia de cada libro y llevarte una idea que sí puedas usar. Reúne resúmenes de libros seleccionados por Oscar Onofre.

¿Quién escribe los resúmenes?

Oscar Onofre, escritor y mentor mexicano. Solo publica libros que ha leído o escrito.

¿Cuántos resúmenes hay?

132 resúmenes de libros de 117 autores, ordenados por apellido en el índice por autor. Sale uno nuevo cada sábado desde 2024 y la meta es llegar a 1,000.

¿Qué autores tiene Biblioteca Onofre?

117 autores. Los que tienen más resúmenes: Ryan Holiday (5) y, con 3 cada uno, Morgan Housel, Byung-Chul Han, Alex Hormozi, Vadim Zeland y Steve Rich. También están 7 libros de Oscar Onofre. Cada autor tiene su sección en el índice por autor, por ejemplo bibliotecaonofre.com/#autor-ryan-holiday.

¿Cómo encuentro un libro?

Escribe el título, el autor o un tema en el buscador, o entra al índice por autor. Cada título abre su resumen completo.

¿Dónde compro los libros?

Cada resumen tiene su enlace a Amazon México.

¿Dónde más se publican los resúmenes?

En Substack: tumasquenadiemereceserfeliz.substack.com, donde te suscribes para recibir uno nuevo cada sábado. Cada resumen que ya salió ahí tiene su enlace. La biblioteca también tiene página de Facebook: facebook.com/bibliotecaonofre.

Revisado el 3 de octubre de 2026.

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El texto completo de cada resumen, ordenado por el apellido del autor: 132 libros de 117 autores. Toca un título para leerlo.

Andre Agassi 1 libro

Open: memorias

Andre Agassi · 1 min de lectura
Open - Andre Agassi

El odio me pone de rodillas; el amor me pone de pie.

  • Hago lo único que puedo hacer: dejo de luchar, cierro los ojos y observo nada más.

  • Me encantaba el concepto de un trabajo duro que merecía una dulce recompensa, salvo cuando ese trabajo duro consistía en dar golpes a unas pelotas de tenis.

  • Además de la ira de mi padre, me encantaría tener aunque sea una mínima parte de la calma de mi madre.

Sobre la identidad:

  • Debe ser raro que unos desconocidos crean conocerme y me adoren más allá de lo racional, mientras otros también crean conocerme y me desprecien más allá de lo racional, al tiempo que yo me siento relativamente un desconocido para mí mismo.

  • Ahí llegarás a conocerte a ti mismo: al otro lado del cansancio.

Lecciones esenciales:

  • Controla lo que puedas controlar.

  • Nuestras mejores intenciones se ven a menudo obstaculizadas por fuerzas externas, fuerzas que nosotros mismos pusimos en marcha hace mucho tiempo.

  • A pesar de lo perdido, queda mucho. Aunque no tengamos el vigor de antaño, lo que somos, somos: un espíritu ecuánime de corazones heroicos, debilitados por el tiempo y el destino, pero con una voluntad decidida a combatir, buscar, encontrar y no ceder. (Ulises de Tennyson)

Actitud ante la vida:

  • Empieza por soltarte. Si vas a perder, al menos pierde según tus propios términos.

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Eric Barker 2 libros

Errando el tiro

Eric Barker · 2 min de lectura

Errando el tiro

Eric Barker

Seguir las reglas no crea el éxito; solo elimina los extremos, tanto los buenos como los malos.

"Si sacas lo que hay dentro de ti, lo que saques te salvará. Si no sacas lo que hay dentro de ti, lo que no saques te destruirá." - El evangelio de Tomás

Nuestro destino rara vez depende de una sola decisión.

Que otra persona gane no significa que tú pierdas. A veces esa persona necesita la pulpa y la cáscara.

Cuando aceptes un trabajo, fíjate bien en la gente con la que vas a trabajar, porque lo más probable es que te vuelvas como ellos; ellos no se volverán como tú.

Los estudios demuestran que tu jefe influye mucho más en tu felicidad y éxito que la empresa en general.

A veces necesitamos un poco de fantasía para seguir adelante.

Conocerse realmente a uno mismo no produce sentido, pero sentir que sí lo tiene crea los resultados.

Mientras tu historia sea significativa para ti, tiene poder.

Encuentra un juego que puedas ganar; te dará impulso.

Cuando la historia que te cuentas a ti mismo dice "esto vale la pena", trabajarás más duro y te mantendrás firme ante los mayores desafíos; serás más persistente.

Las investigaciones neurocientíficas demuestran que dar un nombre a los sentimientos ayuda a reducir su intensidad.

Las lágrimas más amargas que se derraman sobre las tumbas son por las palabras que no se dijeron y los actos que no se hicieron.

"Sentir gratitud y no expresarla es como envolver un regalo y no darlo." - William Arthur

El exceso de confianza aumenta la productividad.

Cuando tienes confianza en ti mismo, ignoras los comentarios que no coinciden con tu realidad interna.

¿Quién es la única persona en tu vida que está disponible las 24 horas del día para proporcionarte cuidados y escucharte en todo momento? Tú.

Creer en ti mismo es bueno. Perdonarte a ti mismo es mejor.

No siempre las personas que empiezan siendo más inteligentes acaban siéndolo.

El problema es que, en la búsqueda de lo que me hace sentir bien, no hay una meta. Es un concurso de comer pasteles, y el primer premio es más pastel.

Nos encanta tener opciones, pero odiamos tener que elegir. Tener opciones significa tener posibilidades. Tomar decisiones significa perder posibilidades. Y tener muchas opciones aumenta las posibilidades de arrepentirse.

"Siempre nos estamos preparando para vivir, pero nunca vivimos." - Emerson

Sin un plan, hacemos lo que es pasivo y fácil, no lo que realmente nos llena.

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Relaciones eficaces

Eric Barker · 3 min de lectura

Relaciones Eficaces

Eric Barker

Nuestra relación con los demás puede llenar o destrozar nuestra vida.

Emocionalmente, queremos tener una sensación de control sobre el mundo que nos rodea.

Necesitamos desesperadamente que la realidad, al menos, parezca tener sentido, y para ello nos hace falta una historia, aunque no sea cierta.

Las primeras impresiones son pegajosas, incluso cuando creemos que se han superado.

A la evolución solo le importan las consecuencias, no las intenciones. A la evolución no le importa por qué haces las cosas, solo el resultado final.

La empatía es aquello que ocurre cuando la línea que te separa del otro se difumina, cuando no puedes discernir dónde terminas tú y dónde empieza la otra persona.

Somos bastante buenos interpretando a la gente cuando estamos suficientemente motivados y comprometidos, pero no demasiado.

T. S. Eliot: "La humanidad no puede soportar mucha realidad."

Somos más propensos a contar detalles muy personales a extraños antes que a amigos cercanos, dependiendo del contexto.

En la necesidad se conoce la verdadera amistad.

Una investigación realizada por Robin Dunbar demuestra que enamorarnos nos cuesta dos amigos íntimos.

Quien no se ha enamorado se está perdiendo una de las experiencias más hermosas y placenteras de la vida.

Pelear no acaba con un matrimonio; evitar los conflictos sí.

Las personas olvidarán lo que les dijiste y lo que hiciste, pero nunca olvidarán lo que les hiciste sentir.

Todas las familias felices se parecen, pero una familia infeliz es infeliz a su manera. - Anna Karenina.

Nuestro instinto de autonomía está muy arraigado. Irónicamente, la gente cambia cuando siente que no tiene que hacerlo.

Si conocemos los aspectos negativos de una pareja, pero aprendemos el significado que hay debajo de ellos, vemos quién es realmente y quién puede llegar a ser.

No somos las mismas personas este año que el anterior, ni tampoco aquellos a los que amamos. Es una feliz casualidad si nosotros, cambiando, seguimos amando a la persona cambiada.

No, el amor no lo puede todo, pero tu amor sí puede.

La soledad no consiste en estar solo, sino en no tener una sensación de conexión significativa.

Los cambios en nuestra cultura han hecho que el distanciamiento social sea mucho más doloroso de lo que fue hace siglos.

Necesitamos controlar el entorno para sentirnos seguros. Y esa necesidad desesperada de control en un mundo cada vez más individualista está afectando nuestras relaciones.

Estamos llenando el vacío con tecnología, estatus y control porque nos falta algo mejor.

La soledad aumenta nuestra atención a las emociones negativas porque no estás seguro, no tienes a nadie que te cuide, y tu cuerpo sabe que históricamente esto ha sido muy malo para el Homo sapiens.

El efecto placebo es lo contrario. Dice: «Alguien está cuidando de nosotros. Los refuerzos han llegado. Ahora estamos a salvo».

Hasta el 66% de los clientes de terapia dicen que se sienten mejor incluso antes de su primera cita, solo como resultado de una entrevista de admisión. «La ayuda está en camino. Puedo apagar la luz».

Que te cuiden puede curarte.

Resulta que los placebos sí tienen un ingrediente activo: los seres humanos que se cuidan entre sí.

El problema es que cuando dependes de un sustituto del amor, nunca tienes suficiente. Y, por favor, no te enamores de una almohada.

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Jonah Berger 1 libro

Palabras mágicas

Jonah Berger · 15 min de lectura
Por qué lo leí

Lo leí porque la comunicación es la raíz de todo lo que hago. Escribo libros, acompaño a personas en mentoría y en mis empresas platico todos los días con clientes y con gente que busca trabajo. En todas esas conversaciones he visto que una palabra puede abrir o cerrar una puerta aunque el resto del mensaje sea el mismo. Quería entender cuáles son esas palabras y por qué funcionan.

La idea central

Jonah Berger sostiene que las palabras que elegimos cambian lo que los demás piensan, sienten y hacen, y que muchas veces basta con cambiar una sola. Decir «recomiendo» en lugar de «me gusta» o pedirle a alguien que sea «ayudante» en lugar de pedirle que ayude cambia la respuesta de la otra persona, y decirte «no como» en lugar de «no puedo comer» cambia la tuya. El libro reúne estas palabras en seis grupos: las que activan la identidad y la voluntad de actuar, las que transmiten confianza, las que sirven para hacer las preguntas adecuadas, las que aprovechan lo concreto, las que expresan emoción y las que juegan con la similitud y la diferencia. Al final dedica un capítulo a algo que me dejó pensando: lo que decimos también revela quiénes somos, aunque no nos demos cuenta.

Ideas clave
  1. Convertir las acciones en identidad. Cuando un verbo se vuelve sustantivo, la conducta se siente como parte de quien eres, y eso la hace más estable. Por eso pesa más pedirle a alguien que sea «ayudante», «líder» u «oyente» que pedirle que ayude, lidere o escuche. En el mismo capítulo aparecen otros tres cambios: el «no puedo» por «no + verbo», el «debería» por «podría» y el «tú» usado en el momento adecuado.

  2. Hablar con confianza. Palabras como «creo que», «quizá» o «supongo» expresan duda aunque no queramos. El presente convence más que el pasado: decir que la comida «es» buena pesa más que decir que «era» buena. Y cuando la otra persona piensa distinto, conviene invitarla primero a abrir la mente y después darle la información.

  3. Preguntar bien. Pedir consejo puede hacernos parecer más inteligentes, porque halaga a quien lo da. El libro propone cuatro hábitos: hacer preguntas de seguimiento, desviar las preguntas difíciles, evitar las suposiciones y empezar por lo fácil para ir profundizando, como en las 36 preguntas que usaron los Aron para acercar a dos desconocidos.

  4. Lo concreto y lo abstracto. Hablar en concreto, con acciones y detalles que el otro pueda imaginar, ayuda a entender, a recordar y a sentirse escuchado. Hablar en abstracto funciona mejor cuando quieres que vean las posibilidades de una idea o tu visión de futuro.

  5. El contexto decide. La emoción ayuda cuando se trata de algo que se disfruta y estorba cuando se trata de algo práctico. Con la similitud y la diferencia pasa algo parecido: lo parecido da seguridad y lo diferente emociona, y cuál conviene depende de lo que se valore en cada situación.

Frases para subrayar

Por tanto, podemos deducir que la razón por sí misma no era lo que motivaba la persuasión, sino el poder de la palabra que la precedía: «porque».

Y enseguida pasa a otro cambio pequeño, con un efecto que se puede medir:

Por ejemplo, decir «recomiendo» algo en lugar de «me gusta» hace que la gente esté un 32 % más dispuesta a aceptar tu sugerencia.

1. Palabras que activan la identidad y la voluntad de actuar

El capítulo arranca con un experimento sobre la forma de pedir ayuda.

Pero con otro grupo se probó algo distinto. Recibieron casi el mismo discurso sobre la ayuda y la forma de ayudar, pero hubo una cosa distinta: en vez de pedirles que «ayudaran», se les pidió que fueran «ayudantes».

¿Por qué respondió mejor ese segundo grupo?

La respuesta, concluyeron, tiene que ver con la diferencia entre los verbos y los sustantivos.

El verbo describe lo que alguien hace en un momento; el sustantivo describe lo que esa persona es. Berger lo explica con un ejemplo tan cotidiano como el café:

cambiar una descripción basada en un verbo (por ejemplo, «toma café») por un sustantivo (por ejemplo, es «cafetero») hace parecer que las actitudes o preferencias del individuo son más una predisposición y, por lo tanto, más radicales y estables; forman parte de su identidad, no son solo actitudes.

De ahí sale una forma distinta de pedir las cosas, en la casa o en el trabajo:

¿quieres que alguien escuche? Pídele que sea oyente. ¿Quieres que alguien lidere? Pídele que sea un líder. ¿Quieres que alguien trabaje duro? Anímale a ser el mejor.

Y funciona también para lo que queremos evitar:

¿Quieres que alguien deje de ensuciar? En vez de decirle: «Por favor, no ensucies», dile: «Por favor, no seas sucio». ¿Quieres que los niños digan la verdad? En vez de decirles: «No mintáis», verás que es más efectivo decirles: «No seáis mentirosos».

Después el libro pasa a la manera en que nos hablamos a nosotros mismos cuando queremos dejar algo, que casi siempre empieza con un «no puedo»:

Por tanto, decir «no como» en vez de «no puedo comer» incrementó más del doble la capacidad de esas personas para evitar la tentación y aferrarse a sus objetivos.

«No puedo» suena a una regla que alguien más nos puso; «no como» suena a una decisión propia. El libro lo explica así:

decir «no + verbo» ayuda a la gente a evitar la tentación porque se siente más empoderada, cree que tiene más control sobre la situación.

Otro cambio del mismo capítulo me sirve para cuando no le encuentro salida a un problema:

¿Te has bloqueado en un problema difícil? ¿Quieres incrementar tu creatividad o estimular la de otras personas? Bien, pues pásate a la mentalidad del podría. En lugar de pensar qué deberías hacer, piensa qué podrías hacer.

Más adelante, el capítulo habla de una palabra que está en el título de varios de mis libros: «tú».

El pronombre «tú» atrae la atención, aumenta la relevancia y hace sentir a los lectores que les están hablando a ellos.

Del mismo apartado subrayé una frase suelta. La dejo aquí porque creo que todos la hemos dicho alguna vez, casi siempre para no decir lo que traíamos atorado:

«quería hablar, pero no parecía el mejor momento para hacerlo»

2. Palabras que transmiten confianza

Aquí aparecen las palabras con las que nos cubrimos sin darnos cuenta:

Cuando alguien dice «alrededor de», «posiblemente», «creo que», «en general», «así como», «quizá», «supongo», «rara vez» o «normalmente», está atenuando. En cierta manera, está expresando una duda.

Luego habla del tiempo verbal, algo en lo que casi nadie se fija:

el uso del presente incrementa el impacto porque cambia el modo en que la gente percibe lo que se ha compartido.

El ejemplo que usa son las opiniones sobre restaurantes y hoteles:

la comida de un restaurante era buena o si lo era el servicio de un hotel, eso tal vez habrá que comprobarlo. Pero si la comida es buena y el servicio es bueno, el público se convencerá de ir a probarlo.

Y lo lleva al trabajo, a la hora de presentar resultados:

¿Quieres aumentar tu influencia? Cuando presentes los resultados de un proyecto clave, habla de lo que has descubierto en lugar de lo que descubriste.

Al final del capítulo viene una excepción: también hay momentos para expresar duda, sobre todo cuando la otra persona piensa distinto. Ahí importa el orden:

en vez de empezar compartiendo información, hazlo animando a la gente a ser más receptiva y a tener la mente abierta.

3. Palabras para formular las preguntas adecuadas

Aquí Berger toca algo que a muchos nos da pena hacer: pedir consejo. Sentimos que vamos a quedar como que no sabemos, y el libro explica por qué suele pasar lo contrario:

A la gente le gusta sentirse inteligente, pensar que el resto cree que es inteligente o que tiene cosas valiosas que decir.

Por lo tanto, pedir consejo puede hacernos parecer inteligentes, porque acaricia el ego de quien da el consejo.

Luego resume en cuatro puntos cómo preguntar mejor, y el resto del capítulo los va desarrollando uno por uno:

(1) formula preguntas de seguimiento, (2) desvía las preguntas difíciles, (3) evita hacer suposiciones y (4) empieza por preguntas fáciles y ve profundizando.

Del segundo punto me quedo con esta idea, que sirve igual en una entrevista de trabajo que en una comida familiar:

respondiendo a una pregunta difícil con otra relevante, pero formulada por ti, estarás desviando la atención de tu persona a otra cosa.

Del tercero, este ejemplo sobre cómo preguntar por los vecinos:

Pero una pregunta del tipo «¿qué tal son los vecinos?» tampoco le motivará a dar esta información. En cambio, si formulamos la pregunta de la manera correcta (por ejemplo, «¿ha habido quejas de algún vecino alguna vez?»), evitando las suposiciones (positivas), es probable que obtengamos una respuesta más sincera.

Y del cuarto, lo que más me movió del capítulo: las preguntas que usaron los Aron para acercar a dos desconocidos. Van en series, y cada una va más hondo que la anterior. Esta es la primera:

Si pudieras invitar a quien quisieras del mundo a cenar, ¿a quién invitarías?

¿Te gustaría ser famoso/a? ¿De qué manera?

Antes de hacer una llamada telefónica, ¿ensayas lo que vas a decir? ¿Por qué?

¿Qué sería para ti un día «perfecto»?

¿Cuándo fue la última vez que cantaste a solas? ¿Y estando con alguien?

Si pudieras vivir hasta los 90 años, ¿qué eligirías, conservar la mente o mantener el cuerpo de una persona de 30 durante los últimos 60 años de tu vida?

¿Tienes alguna corazonada sobre cómo morirás?

Nombra tres cosas que crees tener en común con tu pareja del experimento.

¿Por qué sientes más agradecimiento en la vida?

Si pudieras cambiar algo de tu educación, ¿qué sería?

Habla durante cuatro minutos de algún aspecto de tu vida con el mayor detalle posible.

Si te pudieras despertar mañana teniendo una nueva cualidad o habilidad, ¿cuál sería?

Transcurridos los quince minutos, las parejas pasaban a la siguiente serie de preguntas. Igual que en la primera, se turnaban para leerlas y responder a ellas, y tenían que completar tantas como pudieran en quince minutos.

La segunda serie ya pide abrir cosas más personales:

Si una bola de cristal te pudiera decir la verdad sobre ti, sobre tu vida, tu futuro o cualquier otra cosa, ¿qué le preguntarías?

¿Hay algo que siempre hayas soñado hacer? ¿Por qué no lo has hecho?

¿Cuál es el mayor logro de tu vida?

¿Qué es lo que más valoras en una amistad?

¿Cuál es tu recuerdo más preciado?

¿Cuál es tu peor recuerdo?

Si supieras que vas a morir dentro de un año, ¿qué cambiarías de tu forma actual de vivir? ¿Por qué?

¿Qué es para ti la amistad?

¿Qué papel juegan el amor y el afecto en tu vida?

Comparte algo que consideres una característica positiva de tu pareja del experimento. Di un total de cinco cosas.

¿Cómo de unida y cariñosa es tu familia? ¿Crees que tu infancia fue más feliz que la de otras personas?

¿Qué piensas de la relación con tu madre?

Y la tercera llega a lo que casi nunca le contamos a alguien que acabamos de conocer:

Construye tres frases que sean ciertas referidas al pronombre «nosotros». Por ejemplo: «Estamos en esta sala sintiendo…».

Completa esta frase: «Me gustaría tener a alguien con quien poder compartir…».

Si tuvieras que tener una amistad íntima con tu pareja del experimento, ¿qué cosas tendría que saber?

Dile a tu pareja qué te gusta de ella. Actúa con honestidad y dile cosas que no le dirías a alguien que acabas de conocer.

Comparte con tu pareja un momento violento de tu vida.

¿Cuándo fue la última vez que lloraste delante de alguien? ¿Y a solas?

Dile a tu pareja algo que ya te guste de ella.

¿Hay algo que sea para ti demasiado serio como para bromear?

Si fueras a morir esta noche, sin posibilidad de comunicarte con nadie, ¿qué es lo que más lamentarías no haberle dicho a alguien?

Tu casa y todo su contenido se está quemando. Después de haber salvado a tus seres queridos y a tus mascotas, tienes tiempo de entrar y salvar algunos objetos. ¿Cuáles serían? ¿Por qué?

De todos tus familiares, ¿quién te dolería más que muriera? ¿Por qué?

Comparte un problema personal con tu pareja y pídele que te asesore en su resolución. Pídele también que te diga cómo cree que reaccionarías tú ante ese mismo problema si te lo plantearan a ti.

Los Aron hicieron varios experimentos para ver si el método funcionaba. Pidieron a cientos de desconocidos que tuvieran breves conversaciones, y a algunos los invitaron a responder las 36 preguntas.

Lo que me llevo de aquí es que la cercanía se construye poco a poco, pregunta por pregunta, y que empezar por lo fácil es lo que permite llegar a lo profundo.

4. Sacar partido a la concreción del lenguaje

En este capítulo, Berger habla de cómo hacer que la gente se sienta escuchada. Lo estudió en el servicio al cliente, y de ahí subrayé un fragmento corto sobre el alcance de hablar en concreto:

concreción lingüística van más allá de cómo se sientan los clientes.

Luego explica cuándo conviene lo concreto y cuándo lo abstracto, todo en un solo párrafo:

¿Quieres ayudar a la gente a entender una idea compleja, a sentirse escuchada o a que recuerde lo que le has dicho? El lenguaje concreto será más efectivo. Emplea verbos centrados en las acciones (por ejemplo, caminar, hablar, ayudar o mejorar) y no en los adjetivos (por ejemplo, honesto, agresiva o útil). Refiérete a objetos físicos o emplea un lenguaje evocador para ayudarles a ver lo que estás diciendo. Pero si lo que quieres es que la gente piense que tu idea tiene muchas posibilidades, o que eres una persona visionaria con grandes perspectivas de futuro, el lenguaje abstracto será mucho más efectivo.

Y cierra el capítulo, en el apartado «Haz tu magia», con tres instrucciones:

Haz que la gente se sienta escuchada. ¿Quieres demostrar a alguien que le estás escuchando? Habla de forma concreta; dale detalles específicos que demuestren que estás atendiendo y entendiendo lo que dice.

Exprésate de un modo concreto. No digas determinadas cosas porque suenen bien; emplea palabras que tus oyentes puedan imaginar. Es mucho más fácil representar en la mente un deportivo rojo que una ideación.

Reconoce cuándo es mejor hablar de forma abstracta. Pensar en los detalles y centrarse en acciones específicas hace que las cosas sean concretas.

5. Palabras que expresan emoción

En el apartado «Construye una montaña rusa», Berger explica por qué disfrutamos más las historias que suben y bajan. Lo resume en una línea:

En otras palabras, las victorias se saborean más cuando se arrancan de las fauces de la derrota.

Más adelante, en «Considera el contexto», aclara que la emoción no sirve igual para todo:

Porque la emotividad es buena para lo hedónico, pero mala para lo utilitario. A la hora de seleccionar productos y servicios hedónicos, la emoción es un factor decisivo.

Lo hedónico es lo que se elige por gusto, como una película o un viaje; lo utilitario, lo que se elige porque resuelve algo.

6. Sacar partido a la similitud (y a la diferencia)

El capítulo arranca con una palabra curiosa:

A partir de ahí, Berger estudia cuándo conviene hablar como los demás y cuándo conviene distinguirse, y su conclusión no se casa con ninguna de las dos:

En general, podemos decir que tanto la similitud como la diferencia son buenas y malas. La similitud nos resulta más familiar y nos da seguridad, pero es más aburrida. En cambio, la diferencia puede resultar emocionante y estimulante, pero es más arriesgada. Por tanto, la similitud o la diferencia serán mejores o peores en función de lo que se valore en un contexto determinado.

Hacia el final, habla del ritmo de una historia, algo que como escritor me toca de cerca:

una vez el público conozca a los personajes y entienda el contexto, la historia debe continuar.

7. Qué revela el lenguaje

El último capítulo cambia de dirección y se pregunta qué dicen de nosotros las palabras que usamos, aun sin darnos cuenta. Los ejemplos dan que pensar:

Hasta la manera de escribir tu nombre en una compra en línea dice algo:

Los compradores online que usan solo minúsculas para escribir su nombre y la dirección de envío, por ejemplo, tienen el doble de probabilidades de no pagar lo que han pedido. En cambio, los usuarios cuya dirección de correo electrónico incluye su nombre o apellido tienen menos probabilidades de impago.

Lo mismo ocurre con frases como «buen trabajo, te habrás esforzado mucho» o «has estudiado mucho y tu mejora lo demuestra».

Cómo lo aplico yo

Me llevo tres cambios para mi día a día.

El primero es pedir con sustantivos. Cuando necesito que alguien se haga cargo de algo, le pido que sea el responsable en lugar de pedirle que me ayude. Y cuando quiero dejar algo, cambio el «no puedo» por un «no» con el verbo directo, como enseña el libro.

El segundo es cuidar cómo sueno. Si estoy seguro de algo, quito los «creo que» y los «a lo mejor»; cuando comparto lo que he aprendido, lo digo en presente; y si la otra persona piensa distinto, primero la invito a abrirse y después comparto lo mío.

El tercero es preguntar más y suponer menos. Con un cliente, con alguien que busca trabajo o con quien acompaño en mentoría, empiezo por lo fácil, voy bajando poco a poco y, cuando algo me importa de verdad, pregunto sin dar por hecha la respuesta.

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Patrick Bet-David 1 libro

Tus próximas cinco jugadas

Patrick Bet-David · 2 min de lectura

Las cinco jugadas son: Domina el conocimiento de ti mismo. Domina la capacidad de razonar. Domina la construcción del equipo adecuado. Domina la estrategia de la escalabilidad.**** Domina los juegos de poder.

Sé la persona que quieres llegar a ser viviendo ya tu verdad futura

Sírvete de tus héroes y de imágenes para que te recuerden la persona que quieres ser

Marco Aurelio fue un líder que nunca se puso por encima de la gente. No dejó que el poder se le subiera a la cabeza. Practicante del estoicismo, me recuerda que me mantenga centrado y humilde.

Ray Dalio escribió lo siguiente en su perspicaz libro Principios: «Aprendí que si trabajas duro y de manera creativa, puedes tener casi todo lo que quieres, pero no todo lo que quieres. La madurez es la capacidad de rechazar buenas alternativas para buscar otras aún mejores».*

Algunas personas dicen que el sentido común no se puede enseñar. Puedo decirte que sí se puede enseñar, y también se puede aprender, porque una vez que aprendas a pensar de forma más estratégica, tomarás decisiones importantes con mucha naturalidad.

Sé lento al contratar y rápido al despedir.

Tienes que hacer preguntas profundas que te ayuden a descubrir cómo es alguien realmente. Este conocimiento es muy valioso, porque te permitirá pensar en una serie de jugadas sobre el encaje de esa persona en tu plan de acción y te ayudará a establecer una relación productiva y duradera.

La persona equivocada tiene sus propias motivaciones, o está más interesada en ganarse tu favor diciendo que sí a todo que en ofrecerte consejos objetivos, o tiene celos de tu éxito y alberga el deseo inconfesable de verte fracasar.

Los juegos de poder hay que jugarlos a largo plazo. ¿Por qué crees que te he hablado tanto de los maestros de ajedrez? Si quieres referencias, si quieres construir una relación a largo plazo, la próxima vez que conozcas a alguien (no digamos ya si te puede abrir muchas puertas), no te acerques a esa persona para decirle si quiere acostarse contigo, es decir, si puede darte lo que quieres.

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Alain de Botton 1 libro

Cómo cambiar tu vida con Proust

Alain de Botton · 2 min de lectura

«Cuando dos personas se separan, la que no está enamorada es la que se encarga de los discursos más tiernos». Qué consuelo es darse cuenta de que un personaje (que en el transcurso de la lectura descubrimos milagrosamente igual a nosotros) padece las mismas aflicciones de una despedida endulzada y que, más importante aún, sobrevive.

La verdad es que a medida que envejecemos matamos a quienes nos aman a fuerza de preocupaciones, a fuerza de esa ansiosa ternura que inspiramos en ellos y que de continuo despertamos».

  • «El amor es una enfermedad incurable». «En el amor hay un sufrimiento perpetuo». «Los que aman no son los mismos que quienes son felices».

Sufrimos, luego pensamos, y lo hacemos de este modo porque pensar nos ayuda a poner el dolor en su debido contexto, a comprender sus orígenes, a calibrar sus dimensiones y a reconciliarnos con su presencia.

  • «El artista que renuncia a una hora de trabajo para gozar de una hora de conversación con un amigo sabe que está sacrificando una realidad tangible a cambio de algo que no existe (nuestros amigos solo son amigos a la luz de una agradable estupidez que viaja con nosotros a lo largo de la vida, una estupidez a la que nos acomodamos de cualquier manera, aunque en lo más profundo de nuestro corazón sabemos que no es más racional que el engaño del hombre que habla con los muebles por creer que están vivos)».

En la lectura, la amistad a menudo nos devuelve su primitiva pureza. Con los libros, no hay falsa amabilidad que valga. Con estos amigos, si pasamos la velada en su compañía es porque real y genuinamente nos apetece.

  • Solo conocemos realmente lo que es nuevo, lo que sin previo aviso introduce en nuestra sensibilidad un cambio de tono que nos sorprende: aquello que el hábito aún no ha sustituido por medio de sus pálidos facsímiles.

Los hombres muchas veces desean el amor sin conseguirlo; buscan su propia ruina sin ser capaces de alcanzarla y de alguna manera, se ven forzados a permanecer libres en contra de su voluntad.

Hasta los mejores libros se merecen que uno los deje a medias.

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Dorothea Brande 1 libro

Para ser escritor

Dorothea Brande · 3 min de lectura

¿Cómo caminas?

Si no supieras nada sobre ti mismo, ¿qué podría deducirse de ti, de tu personalidad, de tu historia, de lo que son tus objetivos, ahí, en ese momento?

Si hubiera gente en la habitación a la que debes saludar, ¿cómo la saludarías? ¿Cómo varían tus actitudes hacia ellos? ¿Das alguna señal de que le tienes más cariño a uno de ellos, o de que su presencia te inquieta más?

  • Detrás de este ejercicio no hay un propósito profundo, oscuro o esotérico. Es una lección básica sobre cómo verse a sí mismo de forma objetiva, y cuando hayas aprendido lo que puedas de él, puedes desecharlo.

En otro momento puedes sentarte cómodamente y, sin utilizar gesto alguno, explicarte a ti mismo, paso a paso, cómo peinarte. (Te resultará más difícil de lo que piensas.) De nuevo, síguete mientras llevas a cabo cualquier tarea rutinaria. Un poco más tarde escoge un episodio del día anterior; mírate embarcándote en la tarea y alejándote de ella, y observa el episodio en sí tal y como le habría parecido a un extraño.

En otra ocasión puedes pensar en el aspecto que hubieras tenido de haberte podido seguir durante todo un día desde cierta altura.

Utiliza para mirarte el ojo del creador de ficciones, para ver cómo apareces entrando y saliendo de casas, caminando por calles, entrando en tiendas, y volviendo a casa al terminar la jornada.

La mejor manera de hacer esto es levantarse media hora, o una hora entera, antes de tu hora habitual. Lo más temprano que puedas, y sin hablar, sin leer el periódico de la mañana, sin coger el libro que dejaste anoche en la mesilla, empezar a escribir.

Escribe con sentido o escribe insensateces, rimas o verso libre; escribe lo que opines de tu jefe, de tu secretaria, o de tu profesor; escribe una sinopsis o un fragmento o un diálogo, o la descripción de alguien en quien te hayas fijado hace poco. Por vacilante o somera que sea la escritura, escribe.

Si no te queda otro remedio, puedes escribir «este ejercicio me está pareciendo muy difícil», y explicar las razones por las que te parece que lo es. Varía ese lamento cada día, hasta que haya dejado de ser cierto.

Cada escritor suscitará sus propias preguntas y descubrirá sus propias ideas más sugerentes. Después de los primeros libros—que debes leer dos veces si quieres aprovechar de verdad el trabajo de otros—descubrirás que puedes leer por placer y como crítico de forma simultánea, reservando una segunda lectura solo para aquellas páginas en las que el autor ha dado lo mejor, o lo peor, de sí mismo.

Debes dejar, en cambio, que la mente inconsciente haga con ellas su milagroso trabajo de asimilación y crecimiento. Pero conviértete en un extraño en tus propias calles.

Si una situación ha atrapado tu atención hasta ese punto, es que tiene significado para ti, y si puedes descubrir cuál es ese significado, ya tienes la base de una historia.

Lo cierto es que los mejores libros surgen de las convicciones más profundas: mira en cualquier estantería y lo confirmarás.

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Nathaniel Branden 1 libro

Los seis pilares de la autoestima

Nathaniel Branden · 2 min de lectura
Los seis pilares de la autoestima

Nathaniel Branden

La esencia de la autoestima es confiar en la propia mente y saber que somos merecedores de la felicidad.

Cuando mis acciones tienen resultados desagradables o dolorosos, creo justificada la desconfianza en mi mente.

Una autoestima baja busca la seguridad de lo conocido. Cuanto mayor sea nuestra autoestima, más fuerte será nuestro deseo de expresarnos.

Las relaciones más desastrosas se dan entre aquellas personas que tienen un bajo concepto de sí mismas; la unión de dos abismos no crea una cima.
Tendemos a sentirnos más cómodos con personas cuyo nivel de autoestima se parece al nuestro.

Si me falto el respeto a mí mismo y no disfruto como soy, me queda muy poco para dar, excepto mis necesidades insatisfechas.

Si me amas, es obvio que no eres lo suficientemente bueno para mí. Solo alguien que me rechace será objeto de mi devoción. Lo anterior es parte de tener una baja autoestima.

Necesitamos el coraje para tolerar la felicidad, sin sabotearnos a nosotros mismos.

La autoestima es la disposición a considerarse competente para hacer frente a los desafíos básicos de la vida y sentirse merecedores de la felicidad.

No me siento capacitado para ser feliz o tener éxito. El significado es: no soy digno de ser un ser humano.

Si no siento miedo hacia los otros, no tengo necesidad de protegerme detrás de una fortaleza de hostilidad.


Si estoy seguro de que tengo derecho a existir, si tengo confianza en que me pertenezco, sin estar amenazado por la seguridad y confianza de los demás, cooperar con ellos para conseguir objetivos compartidos surgirá de manera espontánea.

La autoestima es una experiencia íntima; reside en el centro de nuestro ser.
Es lo que yo creo y siento acerca de mí mismo, no lo que alguien piensa y sienta sobre mí.

  • Puedo satisfacer las expectativas de los demás y, sin embargo, fracasar ante mí mismo; puedo ganar todos los honores y, sin embargo, sentir que no he realizado nada.

Puede que los demás me adoren y, sin embargo, despertarme cada mañana con un enfermizo sentimiento de engaño y de vaciedad.

Alcanzar el 'éxito' sin lograr la autoestima positiva significa estar condenado a sentirse como un impostor que ansiosamente espera que se le desenmascare.

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Isra Bravo 2 libros

El libro de copywriting

Isra Bravo · 1 min de lectura

Lo que todos queremos comprar son transformaciones.

Mejores versiones de nosotros mismos. Si crees que tus decisiones de compra son totalmente racionales y que eres alguien muy analítico y frío, siento decepcionarte. Compras transformaciones.

Es todo emocional. Podemos resumir diciendo que el producto o servicio sólo es un puente para la mejor versión de uno mismo.

No puedo rebajar 300 euros, es más, eres el último cliente al que le puedo ofrecer los precios que te he dado. A partir del siguiente, subirán. Tampoco puedo empezar mañana, no lo haría hasta dentro de 3 semanas, pero para poder mantenerte ese precio, debes reservar mañana con el 50 por ciento como muy tarde.

Colócalo en el centro de tal manera que la asociación de ideas fluya al mismo sitio. Si no lo haces bien, si la gente no ve cuáles son los matices siguientes, los beneficios finales, no va a profundizar. Porque debes tener algo claro: la gente no quiere aprender cosas. La gente no quiere aprender idiomas, quiere hablarlos.

Tiene que haber puntos que al unirlos, aunque lo que vendas sean tornillos, se crucen con alguna de estas cosas.

1. Fijación de la atención. Diferenciación. 2. Conocimiento de nuestro público y de su punto de dolor. 3. Lenguaje conversacional. 4. Autoridad. 5. Escasez. 6. Falta de necesidad.

«Cualquier persona se movilizará mucho antes por evitar el dolor que por buscar el placer.»

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Storytelling salvaje

Isra Bravo · 1 min de lectura

Para contar una buena historia, algo tan sencillo como preguntarse: ¿De qué va mi historia? Y una vez respondida esa pregunta, la que viene inmediatamente después es: ¿Qué es lo que voy a mostrar con mi historia?

En la vida hay que vender nuestro trabajo.

  • La gente necesita que la lideren. La gente necesita que le digan lo que tiene que hacer.

Tenía que salir de mi cabeza y entrar en la suya. Necesitaba saber qué quieren para poder vendérselo.

  • Siempre pienso en esas situaciones, me pongo en la vida de otras personas.

Debes ser una persona con empatía. Y lo puedes trabajar. • Debes ser una persona con información. Y lo puedes trabajar. • Debes ser una persona con perseverancia. Y lo puedes trabajar.

De qué va mi historia?» «¿ Qué es lo que voy a mostrar con mi historia?»

¿Y qué nos indica esto? Que tu historia, sea la que sea, ya conecta. Y si no conecta, nunca será problema de la historia, será por cómo la cuentas. Insisto, tu historia ya conecta.

Piensa en una empresa de tu sector que funcione bien. 2. Luego piensa en tres errores que podrían cometer que tú sabrías solucionar.

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David Brooks 2 libros

Cómo conocer a una persona

David Brooks · 4 min de lectura

Cómo conocer a una persona
David Brooks

Todos tenemos la capacidad de ver a otra persona en profundidad y hacer que se sienta vista. Esto implica conocerla con precisión y permitirle sentirse valorada, escuchada y comprendida.

"Las raíces de la resiliencia," escribe la psicóloga Diana Fosha, "se muestran en el sentido de ser comprendido y existir en la mente y el corazón de otro que ama, está en sintonía y es dueño de sí mismo. En la manera en que me ves, aprenderé a verme."

Puedes ser amado por una persona y que ella no te conozca realmente. Es importante dejar que los demás evolucionen de manera voluntaria.

La compasión es una simple conexión humana entre quien sufre y quien desea sanar.

Ver la esencia de otros —caminar con ellos, incluso acompañarlos por un breve lapso— es un viaje imposible de realizar solo.

"La experiencia no es lo que te sucede, es lo que haces con lo que te sucede." —Aldous Huxley
"No vemos las cosas como son, sino como somos." —Anaïs Nin

Cuando intentamos comprender a otras personas, debemos preguntarnos constantemente:

  • ¿Cómo perciben esta situación?

  • ¿Cómo están viviendo este momento?

  • ¿Cómo están construyendo su realidad?

"Si quiero verte, también quiero ver cómo ves el mundo. Quiero entender cómo construyes tu realidad y le das significado. Alejarme de mi perspectiva, al menos un poco, y acercarme a la tuya."

"Cuando el ojo ve con más profundidad, el corazón tiende a amar con más ternura." —Robert Kegan
"La vida no consiste en encontrarse a uno mismo; la vida es crearse a uno mismo."

Un buen conversador no busca imponer su punto de vista, sino fomentar el intercambio bidireccional. Es capaz de guiar a otros en una expedición mutua hacia la comprensión.

Una buena conversación:

  • Te incita a tener pensamientos nuevos.

  • Comienza en un lugar y termina en otro.

  • Encuentra el apego más importante para la otra persona y parte desde allí.

Sentir curiosidad por la experiencia de tu amigo es más importante que tener razón.
"Escucha, escucha, escucha, y si lo haces, la gente hablará. Siempre hablan porque nadie los había escuchado antes, quizás ni ellos mismos."

Cada persona es un misterio. Cuando estás rodeado de misterios, lo mejor es vivir la vida en forma de pregunta.

  • "La soledad conduce a la mezquindad. El dolor que no transforma, se transmite."

  • "Quiero entender tu punto de vista tanto como sea posible. ¿Qué me estoy perdiendo aquí?"

La curiosidad es explorar incluso en circunstancias difíciles. Percibimos el mundo no como es, sino como es para nosotros.

El desarrollo del alma de un niño, según Martin Buber, está ligado al anhelo del "tú," a la satisfacción o desilusión de este deseo.

"El acto de rehacer nuestros modelos es difícil. No todos lo hacen con éxito." —Carl Jung
La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con ello.

"Cuando más sabes de tu historia, más libre eres." —Maya Angelou
Las personas heridas necesitan alguien en quien confiar para narrar su vida, enfrentarse a su propio desprecio y creer lo mejor de sí mismas.

"La moralidad consiste en pequeños actos diarios para construir una conexión: una mirada que dice te respeto, una pregunta que dice siento curiosidad por ti, una conversación que dice estamos en esto juntos."**

Comprender a otra persona implica captar la energía única que aporta a su entorno.

"No se resolverá un problema en el mismo nivel de conciencia en que fue creado."

"Un hombre es siempre un narrador de historias." Vive rodeado de las suyas y las de los demás. "Ve todo lo que le sucede a través de ellas." —Jean-Paul Sartre

"Estamos tan acostumbrados a disfrazarnos de otros, que terminamos disfrazándonos de nosotros mismos." —François de La Rochefoucauld

Volver al pasado para reescribirlo con coherencia permite construir sentido para el presente.

"Toda agua tiene una memoria perfecta y siempre está tratando de volver a donde estaba." —Toni Morrison

La sabiduría no es acumular conocimiento técnico, sino entender a las personas. Es la capacidad de ver profundamente quiénes son y cómo navegar en las complejidades de la vida.

"Toda elección implica una pérdida." Reconciliar opuestos y ambigüedades es una lucha común, pero las personas sabias crean un espacio seguro para encontrar soluciones propias.

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La segunda montaña

David Brooks · 3 min de lectura

T. Niles: somos como unos mendigos que intentamos enseñar a otros mendigos dónde hemos encontrado pan

El mundo les dice que quieran tener independencia, pero lo que ellos quieren es la interdependencia, estar integrados en una red de relaciones personales cálidas.

No escalas la segunda montaña como escalas la primera. Tu primera montaña la conquistas. Identificas la cumbre y te abres camino hacia ella con uñas y dientes. Tu segunda montaña te conquista a ti. Te rindes a una llamada, y haces todo lo necesario para atenderla y para abordar el problema o la injusticia que tienes delante. En la primera montaña tiendes a ser ambicioso, estratégico e independiente.

En la segunda montaña tiendes a atender a las relaciones personales y a la intimidad y a ser incansable.

Establecer un compromiso consiste en hacer una promesa a algo sin esperar un premio a cambio. Un compromiso es enamorarse de algo y, a continuación, construir alrededor de ese algo una estructura de conducta para los momentos en que el amor flaquea.

Es bueno tener carácter, y en el camino del carácter se pueden aprender muchas cosas. Pero se puede tener una cosa mejor: la alegría moral. Y esa serenidad te llega cuando te vas acercando a encarnar el amor perfecto

En la alegría solemos olvidarnos de nosotros mismos. La felicidad es a lo que aspiramos en la primera montaña. La alegría es una consecuencia de vivir en la segunda montaña.

San Agustín sentía el amor de Dios como un hambre deliciosa y ferviente: «Llamaste, gritaste, superaste mi sordera; brillaste, ardiste, curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora tengo hambre y sed; me tocaste, y deseo con ansia la paz que procede de ti».

Iris Murdoch: «El hombre es una criatura que crea imágenes de sí mismo, y después llega a parecerse a la imagen».

Esta vida se basa en la teoría de que hay que acumular vivencias. Pero si vives la vida como si fuera una serie de películas de aventuras, estarás vagando sin rumbo en la indeterminación de tus propios sentimientos pasajeros y de tu propia intención cambiante. La vida será una sucesión de momentos temporales y no un flujo de logros que se van acumulando. Derrocharás tus poderes, dispersándolos en todos los sentidos. Te acosará el temor a estar perdiéndote algo. Tus posibilidades son ilimitadas, pero tu paisaje de toma de decisiones es irremediablemente árido.

¿De qué le sirve a un hombre vender su alma si hay otros que la están vendiendo también y les dan más por ella?

la segunda montaña dice: Para poder entender el amor, tienes que ser querido primero, y tienes que verte a ti mismo querer activamente a los demás para saber que eres digno de ser querido.

«En una vida humana hay muchos milagros. La mía es una larga serie de milagros interiores»

la vida es la síntesis. Es recoger todas las piezas rotas de un yo y devolverlas a un estado de unidad, para que puedas avanzar de manera coherente hacia una visión única.

Por ejemplo, si te estás planteando la posibilidad de dejar tu trabajo, puedes aplicar la regla del 10-10-10. ¿Cómo te sentirás con esta decisión dentro de 10 minutos, de 10 meses y de 10 años?

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Susan Cain 1 libro

Agridulce

Susan Cain · 2 min de lectura

Las personas más empáticas tienden más a disfrutar de la música triste; la depresión ahonda nuestra empatía natural.

  • Las investigaciones de Keltner nos muestran que la tristeza tiene el poder de crear unión entre almas.

Las melodías más optimistas nos impulsan a bailar por la cocina e invitar a los amigos a cenar, pero son las tristes las que nos llevan a querer tocar el cielo.

Ansiar cosas terrenales te hace inerte. Ansiar el infinito te llena de vida. El talento está en soportar la pena del anhelo y seguir adelante. El anhelo verdadero engendra dicha a raudales.

Si meditas, practicas el amor benevolente y sirves al prójimo, es porque quieres volver a casa.

El amor que has perdido, o el amor que anhelaste y nunca has tenido, existirá eternamente. Cambia de forma, pero siempre está ahí. Tu labor consiste en reconocer qué apariencia nueva ha adoptado.

Una persona que evalúa a otra no puede hacerse cargo del equilibrio de aquel cuyo rendimiento está analizando hasta haber logrado el suyo propio.

Hay barcos para muchos puertos, pero ninguno para que la vida no duela.

Solo trascendemos el dolor cuando reparamos en que estamos conectados con todos los demás seres humanos.

Una cosa es amar a tu hijo por lo que es, y otra es amarlo porque es tuyo. Amar sin apego es amar a tu hijo por lo que es; amarlo porque es tuyo es amar con apego.

Cuando expandes tu apego, lograrás el desapego y llegará un sentido más amplio de sabiduría.

¿Qué podemos hacer, además de recordarnos los unos a los otros que hay cosas que pueden arreglarse y que no todas las heridas están destinadas a sanar?

Lo cierto es que son muy pocas las personas que crecen a partir del éxito: la gente crece a partir del fracaso, a partir de la adversidad, a partir del dolor.

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Jack Canfield, Mark Victor Hansen y Les Hewitt 1 libro

El poder de mantenerse enfocado

Jack Canfield, Mark Victor Hansen y Les Hewitt · 2 min de lectura

Cada semana debe invertir la mayor parte de su tiempo en hacer su mejor esfuerzo y permitir que los demás hagan el suyo.

  • A todos, Dios nos bendijo con algunos talentos. Debe dedicar gran parte de su vida a descubrir cuáles son,luego utilizarlos y aplicarlos lo mejor que pueda.

APRENDA A LIBERARSE DE LO QUE “SOBRA” EN SU VIDA

UNA META ES LA PERSECUCIÓN CONTINUA DE UN OBJETIVO VALIOSO HASTA QUE ÉSTE SE ALCANZA.

Charles “el tremendo” Jones tuvo razón cuando dijo: “Hay dos cosas que le harán más sabio: los libros que lee y la gente que conoce”. Asegúrese de tener ambos.

El punto es que si descubre algo que mejore su vida, siga haciéndolo. Las recompensas superan la incomodidad inicial. Apéguese hasta que su nuevo hábito se vuelva parte de la conducta diaria.

Buffet se hace tres preguntas respecto a la gente clave: “¿Me gustan? ¿Confío en ellos? ¿Los respeto?”

  • El hábito de tener confianza en sí mismo? Existen dos pasos iniciales: resolver los asuntos inconclusos e identificar los temores más profundos.

“Cuando me siento atrapado, vuelvo a empezar concentrándome en una meta que puedo alcanzar en los siguientes siete días; algo sencillo. No pienso en otra cosa, lo cual, por lo general, me da ímpetu de nuevo”.

  • Nunca obtendrá buenos resultados en la vida sin una acción consistente a la vez que persistente.

La razón por la que está en donde está en la vida es sólo el resultado de todas las elecciones que ha hecho.

  • En otras palabras, la consistencia de sus elecciones positivas, o la falta de ella, le han dado la forma de vida que tiene ahora.

“Cualquiera puede navegar cuando el mar está en calma”.

  • Como dice Jim Rohn con gran elocuencia: “El dolor de la disciplina pesa kilos, pero el dolor del arrepentimiento pesa toneladas”.

Muchas personas se desvían en la vida porque se distraen con facilidad o se dejan influir por otra gente. En consecuencia, vagan de una situación a otra, como una pelota de ping-pong.

  • Cuando el propósito es claro, la vida tiene sentido. Dormirá satisfecho por las noches, en vez de preocuparse por todas las cosas cotidianas que producen estrés y tensión.

La importancia de tener un propósito; eso es. Si lo entendiera, no vería su vida como una lucha.

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Dale Carnegie y J. Berg Esenwein 1 libro

El arte de hablar en público

Dale Carnegie y J. Berg Esenwein · 8 min de lectura

El arte de hablar en público “El sentido nunca falla en darles a las palabras el significado suficiente como para que ellas se hagan entender. Es muy frecuente

Hazle frente a la audiencia tan a menudo como te sea posible y pronto dejarás de temerle.

Una manera de sacar el aire de un vaso es vertiendo agua en él.

Asegúrate de centrarte en tu mensaje y aduéñate de él; de lo contrario, sería algo así como considerarte a ti mismo como el expositor de las ideas de otros y no como un mensajero con un mensaje propio, digno de compartir.

El primer signo de grandeza surge cuando un hombre no intenta lucir y actuar magníficamente. “Antes de que puedas decir que eres un hombre de verdad”, afirma Kipling, “no debes parecer demasiado bueno, ni demasiado sabio”.

Si te presentas frente a una audiencia sin ninguna preparación, ni conocimiento previo del tema, debes ser consciente de ti mismo y sentir vergüenza de estar robándole tiempo a tu público. Prepárate. Infórmate del tema del cual vas hablar, y, en general, piensa cómo vas a decirlo. Alista tus primeras frases para que no tengas problemas desde el comienzo tratando de encontrar las palabras que reflejen lo que quieres decir. Maneja el tema a un nivel superior al de los asistentes y no tendrás nada que temer.

Espera el éxito, pero después de haberte preparado para alcanzarlo

El exceso de confianza es malo, pero darle lugar al temor al fracaso es peor.

Si crees que fracasarás, no hay esperanza para ti. ¡Fracasarás!

Tú eres un dios con capacidades infinitas. “Todas las cosas están listas, si tu mente lo está”. El águila mira de frente al sol despejado.

Pero recuerda que a los hombres cobardes no les levantan monumentos, ni hay laureles para los que temen hacer lo que quieren.

“Aprende e implementa bien tus principios”, dijo Napoleón, “y el resto es cuestión de detalles”.

Sé natural, pero mejora tus dones naturales hasta que te hayas acercado a la versión ideal de ti mismo

Hablar en público es muy parecido a sostener una conversación, solo que ampliada.

No hagas hincapié en la misma idea una y otra vez, a menos que desees marcar un énfasis adicional en ella.

Si quieres que un pensamiento tuyo sea particularmente eficaz, haz una pausa justo antes de expresarlo; concentra todas tus energías mentales y luego lánzalo con renovadas fuerzas.

El silencio es de oro. El discurso es humano. El silencio es divino”. El silencio ha sido llamado “el padre de la palabra”. Debe serlo. Demasiados discursos públicos no tienen padre.

La pausa prepara la mente del auditorio para recibir tu mensaje

No solo nos gusta esperar, sino que valoramos aquello por lo cual esperamos.

La pausa después de una idea importante le da más tiempo a la idea para penetrar en la mente de la audiencia

HABLA–NO TE ANTICIPES. Aprende a dividir tu atención y tu fuerza entre lo que estás diciendo y lo que vas a decir.

Tus palabras deben nacer de nuevo cada vez que las digas.

Tú debes estar convencido de la verdad o de la importancia o del significado de lo que estás a punto de decir antes de que puedas decirlo con adecuada contundencia.

Estos hombres tenían la capacidad de hacerle creer a la audiencia que lo que estaban diciendo era lo más importante del mundo en el momento en que ellos lo decían.

Y un discurso muerto no moverá a nadie.

Una audiencia nunca se conmoverá por lo que a ti te “parece” que es la verdad, ni por tu “humilde opinión”. Si honestamente puedes hacerlo, afirma tus convicciones como si ya fueran conclusiones. Asegúrate de anunciar tu verdad como si fuera inquebrantable.

Y si no puedes hablar con convicción, calla.

“El entusiasmo es ese espíritu íntimo y melódico que se cierne sobre la producción del genio”.

Despertar los sentimientos de su audiencia.

La mejor señal de grandeza es el deseo de servirles a los demás. La autopreservación es la primera ley de la vida.

“La naturaleza siempre se encarga de hacer evidente lo que es verdad”. Lo que es falso se detecta pronto como tal.

–Antes de comenzar todos los asuntos, haz una preparación diligente”.–Cicerón, De Officiis

Las amistades adecuadas son uno de los mejores medios para la formación de ideas e ideales pues permiten la práctica de la expresión del pensamiento.

“Una sola conversación en la mesa con un hombre sabio es mejor que diez años de estudio a través de los libros”.

Sin duda, debes obligarte a “olvidar todo excepto el tema” del cual estés hablando.

La relajación es la base de la fluidez.

Repite las sílabas, “mo–me”. Al decir “mo”, haz que los labios tomen la forma de la letra O; al decir “me”, muévelos como esbozando una sonrisa.

Emerson dijo: “Cuando un hombre vive con Dios, su voz será tan dulce como el murmullo de un arroyo”.

Ninguna causa tal alegría Como la de contemplar tus seres amados mientras duermen”.–Byron, Don Juan.

Lo imposible por trabajar para mejorar sus habilidades al hablar frente al público. “Cuanto menos habilidades tengas”, dice Nathan Sheppard, “mayor será tu necesidad de sacarles el máximo de provecho a tus fortalezas”.

Los gestos deben nacer, no construirse.

No sofoques tu discurso con tanta gesticulación.

No dejes que por exagerar tu agilidad y gracia se queden tus ideas por fuera de tu mensaje.

Qué hermosos gestos hizo!” Más bien dirán: “Voy a votar por ese candidato”, “Tiene razón, yo estoy de acuerdo con eso”.

Lo que surge de forma espontánea también exige de práctica constante.

Una cantidad de movimientos inútiles solo desconcentrará la atención de la audiencia respecto a lo que estás diciendo.

Practica caminar y estar de pie ante el espejo para vencer la torpeza

Emerson afirmó: “Toda persona que conozco es, de alguna manera, mi superior porque de ella aprendo”.

Ver y pensar es como cuando tú mismo eres quien ordeña la leche de tu propia vaca.

Tener y dar información consiste en manejar un hecho o un grupo de hechos–tener conocimiento es tener información organizada–relacionados con otros hechos.

Emerson dijo: “Mañana será como hoy, la vida se desperdicia mientras nos preparamos para vivir”.

Quién no ha aprendido a reflexionar no está realmente familiarizado con sus propios pensamientos

Cuenta aquello que sabes porque en realidad lo sabes.

Hacer un índice general de tu biblioteca elimina la necesidad de indexar volúmenes individuales que no están ya indexados.

La pereza es hermana del exceso de confianza y ambos son tus viejos enemigos aunque pretendan ser amigos tranquilizadores.

“No hables en absoluto, hasta que tengas algo que valga la pena decir;

Enfócate, únicamente, en la verdad de tus palabras”.

Se centra en el hecho de presentar el tema de una manera tan clara que no haya espacio para malentendidos.

Los extremos no están tan lejos como creemos y podrías caer en ellos antes de que te des cuenta.

Describir es poner una imagen en la mente del oyente.

La exposición se ocupa más de lo general, mientras que la descripción debe tratar con lo particular. La exposición esclarece las ideas; la descripción trata de cosas.

Visualizar claramente el tema.

Ni de lo concreto a lo abstracto o de lo físico a lo mental; tú sigue el orden que elegiste. Las observaciones dispersas y cambiantes generan impresiones confusas, así como una cámara sin rumbo estropea una filmación.

Elige solo las características significativas y sugerentes y destácalas. Aprende la lección de los pocos movimientos utilizados por el artista que posa para una foto de cartel.

Las explicaciones son frases descriptivas dispersas.

Para describir una cosa como un todo, primero debes verla como un todo.

Otra forma de utilizarla es contando una parte de la anécdota al principio del discurso y reservar la otra parte para concluirla al final.

Una vez la mente se abre ante la influencia de un sentimiento, se requiere de un sentimiento, pensamiento o voluntad más fuertes-o incluso de los tres-para deshacer la influencia de ese sentimiento inicial.

Las actitudes basadas solo en los sentimientos son prejuicios.

Toda idea que entre en la mente resultará en acción a menos que surja un pensamiento contradictorio que la prohíba.

La argumentación es el proceso de generar convicción por medio del razonamiento.

Persuadir es hacer un intento por influir al oyente apelando a un interés en particular que él considere importante.

¿Cómo podría haber escrito canciones de odio sin odio?” Tampoco es posible alegar con plena eficacia una causa por la cual no te sientas profundamente motivado.

Debes conseguir fundir a los espectadores en una sola audiencia a través de tu mensaje.

Cuando Napoleón–el indomable constructor de imperios–declaró que “la raza humana está gobernada por su imaginación”, esa afirmación sí mereció su respeto.

Los pensamientos no expresados muchas veces caen muertos; Pero, cuando se dicen, ni Dios mismo puede matarlos”.–Will Carleton, The First Settler Story

Busca fielmente la palabra correcta

¿Pero puede la memoria ser entrenada para actuar como el guardián de todas las verdades que hemos obtenido de nuestros pensamientos, lecturas y experiencias? Y si es así, ¿cómo lograrlo? Veamos.

Por consiguiente, la atención adecuada es el secreto fundamental para tener buena memoria y recordar.

Henry Ward Beecher dijo: “Una hora intensa dejará más huella que años de ensueño”.

Pensamiento y corazón se combinan para producir el pensamiento correcto: “Como un hombre piensa en su corazón, así es él”. Como él no piense en su corazón, nunca llegará a ser.

La ley es universal. Desea mucho y lo lograrás; sacrifica mucho y lo obtendrás.

“Siempre déjalos riendo cuando les digas adiós”.

Si no tienes nada fresco o interesante que decir, siempre es mejor permanecer en silencio.

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John Chambers y Diane Brady 1 libro

Une los puntos

John Chambers y Diane Brady · 3 min de lectura
John Chambers

Nadie puede tomar el éxito como un hecho.

El peor error es hacer lo correcto durante demasiado tiempo.

La gente no recordará lo que dices, pero sí cómo la hiciste sentir.

Si quieres hacer frente a grandes problemas, tienes que tomar grandes riesgos y aceptar que habrá contratiempos en el camino.

Compites contra los cambios del mercado, no contra otras empresas.

A medida que ingresa nueva información, retrocede e intenta ubicarla en el contexto del panorama general.

Enfócate en el cuadro completo. Presta atención a los cambios más amplios, especialmente cuando ocurren al mismo tiempo. A medida que aprendes a unir los puntos, el reconocimiento de patrones se vuelve más fácil.

Para lograr grandes sueños tienes que tomar apuestas audaces y enfocarte en resultados claros.

Lo que la mayoría de nosotros hacemos en situaciones competitivas es asumir que nuestros competidores harían lo que nosotros haríamos, en lugar de predecir lo que harían en función de sus antecedentes. La clave es centrarse en lo que posiblemente hará otro jugador, no en lo que tú harías en tu situación.

Busca el patrón de comportamiento de tus desafíos, anticipa los diferentes escenarios de lo que pudiera suceder y planea tus movimientos en tiempo real. Cuanto más confiado estés de cómo saldrán las cosas, más ambiciosas podrán ser tus apuestas.

La mayoría de las empresas falla por hacer lo correcto durante demasiado tiempo.
Ganas clientes vendiéndoles lo que necesitan, no lo que quieres que compren.
Traza los resultados posibles de cada escenario. Lo que importa no es llegar al "sí," sino jugar con las consecuencias de cada opción de la manera más completa posible.

Sueña grandes sueños. Sé atrevido, una y otra vez.
Antes de hacer tu primer movimiento, haz el juego completo para llegar al resultado deseado. Piensa bien los diferentes movimientos que harás para alcanzar el resultado que deseas, y luego repite el juego bajo varios escenarios.

Si deseas ser el número 1 en tu campo, describe cómo se ve y qué se necesita para llegar allí.

Ayuda a otros a visualizar el proceso.

Elige de tres a cinco cosas que realmente muevan la aguja para estar allí. Define el resultado y el proceso de la manera más sencilla posible. No desperdicies muchos recursos en acciones que no harán ninguna diferencia.

Asegúrate de que las personas adecuadas tengan claro tu plan y tu definición de éxito.

Anticipa cómo tus clientes, pares e incluso competidores van a reaccionar.
Observa a la competencia, pero enfócate en las transiciones del mercado.
Haz un movimiento antes de que el mercado cambie.

No te expandas donde no veas demanda.

Subcontrata tus actividades no esenciales para centrarte en lo que haces mejor, pero mantente atento.

Cuanto más grande es la crisis, más tranquilo debes estar.

En cualquier contratiempo, primero determina cuánto del daño fue autoinfligido y cuánto fue debido al mercado.

No desaparezcas o retrocedas. Reúnete con tus clientes y empleados.
Descifra lo que necesita ser arreglado y hazlo rápido.

Si el problema es infligido por el mercado, no cambies drásticamente tu estrategia.

Haz lo que sea necesario, idealmente en un movimiento decisivo, para sobrellevar los tiempos difíciles. Comunica.

No eres tan bueno como la gente cree que eres cuando las cosas van bien, ni tampoco tan malo como la gente piensa que eres cuando hay una recesión, un problema o caos.

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Sonia Choquette 2 libros

Confía en tus vibraciones

Sonia Choquette · 7 min de lectura

Duerme lo suficiente para que tus vibraciones puedan manifestarse.

Cuando te relajas y das un paso atrás, creas espacio para que tu espíritu dé un paso adelante, intervenga y obre su magia en tu nombre. Me enseñó que cuando la guía no llega, solo tienes que sentarte sin hacer nada y relajarte durante algunos instantes para que se manifieste.

Las cosas positivas suceden cuando te ocupas de tener un poco de espacio para respirar. Tus nervios se relajan, tu ego se calla y tu espíritu empieza a alumbrar tu camino.

Nombra todas las cosas que ves, oyes y hueles mientras respiras profunda y lentamente. Por ejemplo: «Veo un coche rojo». Respira. «Oigo a los niños jugar en el porche». Respira. «Siento el aroma del arbusto de lilas al pasar por su lado».

Trasladar tu energía de una actividad mental hiperactiva a una actividad física suele poner en marcha tu creatividad.

¿Qué es lo que tu telegrama corporal te está comunicando? ¿Sientes malestar intestinal, tensión en el pecho, vibración en la garganta o escalofríos en los brazos?

Si mantienes la calma y respiras, se resuelven muchas cosas.

Cuando es el espíritu el que guía tu camino, tu cuerpo se siente relajado y abierto, incluso expansivo, como si tuvieras un poco más de espacio interior para respirar. También tiendes a sentirte alegre y espontáneo.

Por miedo a sentirse herido o descubierto, el ego normalmente construye una barrera energética sutil con el propósito de que nadie pueda acercarse demasiado a ti.

Estar en silencio me permitió escuchar a mi espíritu, que me habló lo suficientemente alto como para que le hiciera caso y volviera a insistir en pedir el traslado ese mismo día».

Tu mente coopera cuando se da cuenta de que estás anclado en la tranquilidad y te ayuda a calmar tus pensamientos.

Observa, no absorbas»–, como si de un mantra se tratara.

Cuidar significa darle el espacio que necesita para solucionar sus problemas sin poner tus propias emociones en juego.

Decir la verdad es esencial para generar calma y silencio dentro de ti y poder así escuchar tu voz interior.

Ser tu verdadero Ser–es decir, comunicar quién eres, lo que es adecuado para ti y lo que no lo es–requiere práctica.

Tu cuerpo registra las malas vibraciones antes que tu cerebro; percibe la energía discordante y te envía una señal.

Otra forma de descubrir el origen de la mala vibración es cerrar los ojos y preguntar: «¿ Quién eres?», y luego prestar atención a quién es la primera persona que aparece en tu cabeza. Después puedes preguntar: «¿ Qué es lo que quieres?», y estar atento a la respuesta que recibes.

No te preguntes por qué algo no está funcionando, no necesitas comprender la energía negativa para saber que es tóxica.

Esos son los beneficios de tener una excelente conexión telepática del chakra del corazón con alguien que amas.

Este es un hermoso caso de conexión telepática desde el chakra del corazón que sirvió para reunir a dos almas afines.

Cuando sientes la energía y te dejas llevar por ella sin permitir que tu cabeza se interponga en el camino, eres un ganador en la vida».

Si lo que deseas es conseguir algo nuevo, primero debes dejar ir lo que tienes en tus manos.

La paz no se manifiesta después de que se haya producido tu sanación; llega a tu vida en el mismo momento en que estás convencido de querer sanarte.

Conserva del pasado todo lo que te sirve, aflígete por todo aquello que te da pena, ocúpate de sanar lo que necesita ser sanado, ama lo que necesita ser amado y aprende lo que debe ser aprendido. Deja atrás todo lo demás.

El ego pregunta a la vida: «¿ Por qué me está pasando esto?», mientras que el espíritu pregunta: «¿ Por qué está pasando esto, qué puedo aprender?».

La plegaria funciona cuando no te resistes a un milagro.

Espíritu Divino que vives en mí alineado con el poder de Dios, ayúdame a transitar este día, mueve mi mente, mi corazón, mi cuerpo y mis pies en la dirección de mi bien más elevado y del bien de todos. Amén, y que así sea.

Los berrinches son una purga energética para que tu sistema pueda reiniciarse.

¿Qué es lo que enriquece tu espíritu? Haz una lista de las cosas que te dan vitalidad, conéctate con tu creatividad y contribuye a aportar belleza a este planeta. Por ejemplo, mis dos hijas preparan comidas deliciosas y las sirven con amor.

Nutrir nuestro espíritu no es complicado. Se trata simplemente de hacer lo mismo que te gusta hacer y hacerlo con amor.

La diferencia es que ahora te das cuenta de que te falta energía cuando no los tienes.

En nombre del amor que sientes por ti mismo, escucha tus vibraciones, alimenta tu espíritu, tu creatividad y tu amor, y busca tiempo para ti.

Tu sexto sentido te habla de diferentes maneras, a través de símbolos, fotos o dibujos, metáforas, sensaciones y sueños, e incluso a través de las señalizaciones de la carretera.

Cuando comencé a escuchar a mis espíritus maestros, descubrí que todos somos alumnos perpetuos en esta vida y que ese es el sentido de estar aquí en la Tierra.

Requiere que reflexionemos sobre nosotros mismos, abandonemos viejos hábitos, tomemos

Mejores decisiones, seamos honestos, reconozcamos nuestras resistencias, salgamos de nuestra zona de confort, abandonemos nuestras codependencias y cambiemos nuestras conductas. Y eso no es fácil.

«Hay algo muy limitado en un hombre que es exclusivamente autodidacta».

«Si Dios te da una idea, también te mostrará el camino».

Cuando vas de camino al trabajo, espera que el viaje sea tranquilo; espera encontrar la mejor plaza de aparcamiento o asiento en el tren; espera que tu jefe, tus compañeros de trabajo y tus clientes te valoren; espera que las personas te sonrían y te saluden cordialmente; espera que las reuniones de trabajo se desarrollen relajadamente y que tu trabajo sea brillante.

Recuerda qué es lo que te hace feliz y luego hazlo sin demora. No esperes a que tus problemas se resuelvan.

Igual que un pozo que se seca, tu alma se agota rápidamente y necesita que vuelvas a llenarla.

Nuevas oportunidades, nuevas lecciones y nuevas soluciones. ¿Eres capaz de verlas? ¿Te apetece hacerlo? ¿Estás dispuesto a dejar de ser una víctima de la vida para comenzar a ser un inventor? Deja de remar a contracorriente, relájate y aprende a fluir con la vida. Y no olvides que siempre hay una solución para cada problema. Solo tienes que practicar el deporte de encontrarla.

Cuando invitas a tu espíritu a tomar las riendas de tu vida, él no dudará en hacerlo incluso aunque tu ego no participe.

Reconoce que por debajo de la fachada protectora, cada uno de nosotros es simplemente un ser humano vulnerable que se siente inseguro y lo único que desea es ser amado y aceptado.

Cuanto más deseo tengas de ver la verdad, más clara te resultará.

Nunca estás solo porque siempre tienes la ayuda de tu espíritu, tus ángeles y tus guías.

Nuestras almas necesitan amor igual que nuestros cuerpos necesitan oxígeno, y reprimir el amor es el equivalente psíquico de sofocar a alguien.

Cuanto más amor das, más amor generas y más amor atraes. Ámate plenamente en primer lugar, y luego ama a los demás sin vacilación ni mezquindad, y observa qué es lo que sucede.

Ser generoso significa apartar tu atención de tu ego y dirigirla hacia los que te rodean.

Doctor Tully: «Algunas veces lo más potente que puedes hacer es no hacer nada».

«Confío en mis vibraciones porque eso funciona para mí».

«Confío en mis vibraciones porque eso funciona para mí; esta es la única razón que tengo.

Tus vibraciones no son tus emociones y que incluso es posible que cuando escuches tus vibraciones tengas que ignorar tus emociones.

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Pregunta a tus guías

Sonia Choquette · 7 min de lectura

Todos somos criaturas Divinas del Universo y cada uno cuenta con un sistema de asistencia espiritual dedicado a que nuestro viaje en la vida sea más fácil y exitoso, desde el mismo momento de nuestro nacimiento hasta el día en que abandonamos nuestro cuerpo físico y regresamos al espíritu.

Cuántas cosas buenas podré soportar?».

Nunca estamos solos y tampoco debemos afrontar más de lo que somos capaces de soportar sin haber recibido antes todo lo que necesitamos para triunfar.

Reconocer que quien te otorga la vida es tu propio espíritu te ayudará a apreciar la fuerza formidable que existe dentro de ti.

  • ¿Qué te deleita y te sorprende? ¿Qué es lo que te conecta con la vida, te ayuda a afrontarla con determinación y te hace sentir en paz contigo mismo?

Entrena tu mente para advertir la buena suerte que tienes cada día y da las gracias a tus guías por brindarte su ayuda.

No estamos acostumbrados a sentirnos bien con nosotros mismos porque nos han enseñado que eso es ser egoísta–pero no es así–. Somos seres espirituales, y es sano e importante que celebremos nuestros éxitos y realizaciones y, dado que nadie nos anima con mayor entusiasmo que nuestros ángeles, ¡debemos compartir el oro con ellos!

Miguel es el arcángel número uno; fogoso y apasionado, es el patrón de la protección y del amor. Invocarlo te impulsará a la acción en los momentos en que tu vida carece de vitalidad, entusiasmo y amor.

Gabriel es considerado el segundo arcángel y gobierna las emociones. Está asociado al elemento agua y se encarga de resolver tus dudas y fomentar tu confianza, lo que lo convierte en una ayuda inestimable para todos aquellos que luchan contra la ansiedad.

Uriel tiene una vibración muy sólida y conectada a la tierra, y se ocupa de múltiples tareas. Nos recibe en las puertas del cielo. Es el mensajero de las advertencias y también el patrón de la música.

Junto al ángel de la guarda, los arcángeles favorecen el desarrollo de tus talentos artísticos y tienen el poder de poner en marcha tu creatividad a través de cualquier tipo de expresión. Te impulsan a asumir riesgos y a compartir la energía de tus dones.

Si consideras que tus ángeles son tus guardaespaldas y tus soldados de infantería, tus guías espirituales son tu cuerpo personal de voluntarios... preparados para colaborar eficientemente contigo en cualquier momento que decidas recurrir a ellos.

Los ángeles tienen una vibración muy superior a la de los guías–y es muy sencillo conectarse con ellos.

Mi maestro Charlie Goodman me enseñó que, en general, las personas pueden tener acceso a un máximo de treinta y tres guías (excluyendo a sus ángeles). Sin embargo, si el individuo consigue ampliar su conciencia y elevar su vibración, puede llegar a conectarse con cualquier cantidad de guías.

La única función de los guías es ofrecerte su colaboración

Quiere de verdad un consejo o simplemente pretende que esté de acuerdo con lo que usted piensa?

Aprende a aquietar tu mente y a escuchar lo que sucede en tu interior.

Conviértete en una persona que perdona y no juzga

«Me perdono por juzgar y estar resentido. Me libero a mí mismo de todos los prejuicios y resentimientos, y también de todas las percepciones negativas. Con mi respiración, comparto mi espíritu y retorno al equilibrio y a la paz. Que así sea».

Conectarte con tus guías es el arte de la comunicación sutil; cuanto más dispuesto estés a compartir tu mundo interior, más fácilmente se convertirá éste en una parte de tu mundo exterior.

Dejar vagar la mente es una actividad que nos libera del plano físico y lineal, expandiendo nuestro ojo interior y entrenándolo para poder ver otras realidades.

Recuerda, el espíritu siempre encuentra un medio de revelarse ante ti–tu trabajo es aprender a verlo.

Si te sientes agotado, desconectado, carente de apoyo y de amor, recurre al espíritu de la Madre Tierra para que te cuide y alimente.

A los espíritus del fuego les gusta que los observen; si te apartas y los ignoras, ¡pueden atraer tu atención provocando un incendio!

Uno de mis maestros me enseñó en una ocasión: «Si te detienes a pensar, habrás perdido una oportunidad». Esto es absolutamente cierto, ya que para trabajar con tus corredores, debes estar dispuesto a seguir tu instinto sin vacilar y ser flexible.

El hombre sonrió profunda y cálidamente, y respondió: «Perdonar tu pasado, sentirte útil, limpiar tu cuerpo y tu mente de toxinas y servir a Dios... y además ser consciente de que estamos aquí para ayudarte».

Mi maestro Charlie me enseñó que si te recomiendan un libro una vez, puede ser una señal de los guías sanadores. Si te lo recomiendan dos veces, se trata definitivamente de un mensaje que pretenden hacerte llegar. Y si escuchas hablar del libro tres veces seguidas, están gritando para que les prestes atención.

«Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos»

Dijo Shakespeare: «No hay nada que sea bueno ni malo, pero el pensamiento hace que lo sea»... ¡de modo que vigila tus pensamientos!

Tú puedes ser el maestro de otra persona y trabajar en el mundo espiritual mientras tu cuerpo está dormido.

El mayor propósito de los guías maestros es enseñarnos a abrir nuestro corazón, y observar al mundo y a nosotros mismos con amor, para aceptar que todos somos una misma familia de muchos colores.

Recuerda que el maestro aparece cuando el discípulo se encuentra preparado. Si estás dispuesto, ellos también lo estarán.

Sólo debes recordar que cuando invoques a los guías, será el espíritu animal quien te elija y nunca al revés.

«Apártate del miedo para abrazar la energía y el amor».

Los guías de vibración elevada son gráciles, pacientes, afectuosos, serenos y nunca te dirán lo que tienes que hacer.

Energías de baja vibración son muy aficionadas a culpar a otras personas de los problemas que tú tienes, y fomentan la autocompasión y la sensación de ser víctima de las circunstancias; pretenden mantenerte a distancia de los demás.

Las entidades negativas te mangonean y te acosan. Están ansiosas de tener influencia sobre ti y se sienten molestas consigo mismas; no obstante, los guías de alta vibración son muy sutiles y se introducen en tu mundo lenta y respetuosamente, y sólo cuando tú se lo pides.

Pide a tu Ser Superior que te libere de cualquier energía desagradable y di en voz alta: «En este momento envío a todas las entidades negativas hacia la luz. Me siento libre y me deshago de todos los restos psíquicos».

«Reclamo el derecho de que mi vida me pertenezca en todo momento y que mis límites sean respetados. Invoco exclusivamente a la ayuda superior para que se conecte con mi corazón, tanto en el mundo físico como en otros planos.

«Si algo pasa por tu mente dos veces, sin lugar a dudas es una inspiración; si pasa más veces, son tus guías chillando para que los escuches».

Ésa es la belleza de este Universo de amor infinito. Todos estamos interrelacionados y podemos ser asistidos y asistir al mismo tiempo.

Quizás no fue un guía, sino su propio deseo de salir cuanto antes de la situación».

El gran psicólogo Carl Jung dijo en una ocasión que si estuviera confinado en una cárcel y sólo le permitieran tener un objeto, elegiría el tarot porque en él reside la sabiduría del Universo.

Tu Ser Superior no es un mensajero, sino la expresión superior de ti mismo. Tus guías son los intermediarios y tu Ser Superior es el origen de lo que realmente eres. La tarea de tus guías es conectarte con tu Ser Superior; la de tu Ser Superior es conectarte con Dios.

«Mente subconsciente, permite a mi Ser Superior, y sólo a él, que me guíe a través de este día».

Si lo deseas puedes poner música, preferentemente barroca, pues tiene el mismo número de latidos por minuto que la meditación profunda y te ayudará a relajar tu mente.

Si les pides consejo pero los ignoras constantemente, tus guías te considerarán una persona poco sincera y se alejarán, tal como sucedió en el cuento infantil de Pedro y el lobo.

Que Dios te bendiga y tus ángeles te protejan, que los corredores se conecten contigo, que tus ayudantes te asistan, que tus sanadores te apoyen, que tus maestros te iluminen, que tus guías de la alegría te deleiten, que los espíritus de la naturaleza te equilibren, que tus guías animales recuerden tu alma y que tu Ser Superior te conduzca a una vida de paz, gracia, creatividad y aportaciones, y que tu viaje personal en la tierra esté lleno de amor y de risas.

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Robert Cialdini 1 libro

Influencia: la psicología de la persuasión

Robert Cialdini · 3 min de lectura


Por qué decimos que sí casi sin darnos cuenta

Casi nunca decidimos con toda la información delante. Decimos que sí en automático, guiados por unos cuantos principios que Cialdini estudió durante décadas: la reciprocidad, la simpatía, la unidad, la prueba social, el compromiso. No son trucos; son atajos mentales que todos usamos. Entenderlos sirve para dos cosas a la vez: para influir de manera más honesta y para defenderte cuando alguien los usa contra ti.

Ideas clave

  1. El poder del “porque”. A la gente le gusta tener un motivo para actuar; cuando pides algo, da siempre una razón.

  2. Reciprocidad. Tendemos a devolver lo que recibimos, así que quien da primero mueve la balanza.

  3. Simpatía y unidad. El mismo mensaje pesa distinto según quién lo diga: cae mejor cuando quien habla nos agrada y lo sentimos “de los nuestros”.

  4. Prueba social. Cuantas más personas dan algo por bueno, más bueno nos parece, aunque no lo hayamos pensado.

  5. Compromiso. Si logras que la otra persona diga en voz alta las razones a tu favor antes de que tú hables, ya tienes medio camino andado.

Frases para subrayar

Cuando pedimos a alguien que nos haga un favor, tendremos más posibilidades de conseguirlo si le damos un motivo. A las personas les gusta tener motivos para hacer algo.

«No te conozco»– una mujer puede aumentar enormemente las posibilidades de recibir ayuda

La investigación demuestra que es más probable que los mensajes logren su objetivo si se consigue que los receptores alberguen antes sentimientos favorables con respecto al mensajero. Tres de los siete principios de influencia –reciprocidad, simpatía y unidad– parecen ser especialmente adecuados para esta tarea.

La regla de la reciprocidad. Según esta regla, debemos tratar de corresponder a lo que otra persona nos proporcione.

Por ejemplo, en un estudio inicial, unos niños de preescolar, elegidos por su terror a los perros, simplemente observaban durante veinte minutos al día a un niño que jugaba feliz con un perro. Esta escena provocó unos cambios tan acusados en las reacciones de los asustados niños que solo cuatro días después, el 67 por ciento de ellos estaban dispuestos a meterse en un parquecito con un perro y quedarse allí acariciando y rascando al perro mientras los demás salían de la habitación.

«cuanto mayor es el número de personas que consideran correcta una idea, mayor es la probabilidad de que un individuo determinado perciba esa idea como correcta».

«Si una persona dice que tienes una cola, te reirás de ella y dirás que es estúpida; pero si lo dicen tres personas, te girarás».

¿Qué parte de mi currículum le ha llamado la atención para convertirme en candidato?». A continuación, sus evaluadores terminaban hablando de cosas positivas que veían en él y en sus calificaciones, comprometiéndose así a las razones para contratarle antes de que él hablara. Me ha jurado que ha conseguido tres trabajos mejores seguidos empleando esta técnica.

Un último consejo antes de empezar: fíjate un objetivo y escríbelo. Sea cual sea, lo importante es que lo fijes, que tengas algo a lo que apuntar –y que lo dejes escrito–. Hay algo mágico en el hecho de anotar las cosas. Así que, fíjate un objetivo y escríbelo. Cuando lo consigas, fíjate otro y escríbelo. Conseguirás una gran ventaja.

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Francesco Cirillo 1 libro

La técnica Pomodoro

Francesco Cirillo · 1 min de lectura

Muchas técnicas de gestión del tiempo fracasan porque añaden otro nivel de complejidad a la complejidad intrínseca de la tarea que estamos llevando a cabo.

  • El pomodoro tradicional dura treinta minutos: veinticinco minutos de trabajo más cinco minutos de descanso.

    Al principio de cada jornada, decide qué tareas del inventario de actividades quieres abordar, ordénalas por prioridad y anótalas en la lista de tareas para hoy

Durante este breve receso, no es aconsejable que inicies actividades que requieran un esfuerzo mental significativo.

  • Lo importante es registrar cuántos pomodoros se han completado: el esfuerzo real. Este punto es clave para entender la técnica pomodoro.

Ni siquiera todas las horas de un mismo día son iguales: no todas las horas producen la misma cantidad de esfuerzo, sobre todo por las interrupciones. Como unidad de medida, es más probable que las unidades de tiempo mucho más pequeñas, por ejemplo de diez minutos, no sufran interrupciones, pero tampoco nos permiten alcanzar resultados significativos, y llevar el registro acaba siendo demasiado complicado.

Por lo tanto, en lo que concierne a esta primera fuerza, media hora parece ser ideal.

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Mason Currey 1 libro

Rituales cotidianos

Mason Currey · 2 min de lectura

Me levanto a las cinco y ya no puedo dormir y quiero trabajar, entonces salgo y trabajo. Así pues, trabajo,estoy de guardia. Soy como un médico en una sala de urgencias. Y yo soy la urgencia.

“En un mundo ideal, yo trabajaría seis horas al día, tres por la mañana y tres por la tarde”, dijo recientemente Close.

La historia de la vida de Könisgberg, es difícil de describir, pues no tuvo ni vida ni historia. Vivió una existencia mecánicamente organizada, casi abstracta, sin casarse nunca, en un callejón tranquilo y apartado en una vieja ciudad en la frontera nordeste de Alemania.

(Cierta vez, cuando tras dos días de trabajo Joyce no había logrado producir más que dos oraciones, alguien le preguntó si es que estaba buscando las palabras justas. “No –respondió Joyce–, ya tengo las palabras. Lo que estoy buscando es el orden perfecto de las palabras en mis oraciones”)

Debo haber pasado casi veinte mil horas escribiendo Ulises”.

“Siempre estaré deprimido –concluyó Beckett–, pero lo que me reconforta es darme cuenta de que ahora puedo aceptar este lado oscuro como el lado dominante de mi personalidad. Aceptándolo, lo haré trabajar para mí”.

Escribió a su madre en octubre de 1962, cuatro meses antes de quitarse la vida: “Soy un genio de escritora; tengo el don. Estoy escribiendo los mejores poemas de mi vida; ellos me darán un nombre”.

El poeta, historiador, filósofo y dramaturgo alemán tenía en su cuarto de trabajo un cajón lleno de manzanas podridas; decía que necesitaba de su olor putrefacto para sentir la urgencia de escribir.

La inspiración puede atravesar el alma lo mismo en medio de una orgía que en el silencio de los bosques, pero cuando se trata de dar forma a tus pensamientos, ya estés recluida en tu estudio o actuando sobre las tablas de un escenario, se debe estar en total posesión de uno mismo.

Escribo en un restaurante, en un avión, entre esquiar y montar a caballo, cuando camino de noche por Manhattan, París o cualquier otra ciudad. Me despierto en medio de la noche o de la tarde para anotar cosas y nunca sé cuándo habré de sentarme frente a la máquina de escribir.

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DaiGo 1 libro

La magia de la concentración

DaiGo · 2 min de lectura

La acción no es la que nos agota, sino la toma de decisiones.

entre más postergamos las cosas, más fuerza de voluntad gastamos.

La mejor forma de lidiar con las tareas cotidianas es realizarlas todas al mismo tiempo cuando acabe el día. A esto se le llama procesamiento por lotes.

  • Conclusión: Puedes mejorar tu concentración al 1) incrementar tu reserva de fuerza de voluntad y 2) reducir tu consumo de fuerza de voluntad.

El cerebro humano no está diseñado para mantenerse concentrado durante mucho tiempo.

  • Cuantas más opciones y decisiones tengamos que tomar, menor será nuestra fuerza de voluntad.

Cuando estableces una fecha límite para ti mismo, tu perspectiva cambia; te das cuenta de la cantidad mínima de trabajo que debes realizar

  • Divide tu tiempo en pequeñas partes. Deja de trabajar cuando se termine tu tiempo, incluso si te quedaste a la mitad de una tarea. Tómate un receso y luego reanuda tu trabajo. De esta manera, puedes mantenerte concentrado de forma efectiva.

El inconsciente es una herramienta poderosa. No permitas que la ilusión del cansancio inhiba tu concentración.

Conclusión: Elimina las distracciones. Un espacio de trabajo ordenado es el primer paso hacia una mejor concentración.

¿Cuál sería el mejor momento para trabajar? Probablemente después de pasar un rato con un amigo cercano. Podrías encargarte del tedioso papeleo después de ver una película triste. Si planeas asistir a una reunión por la tarde sobre un proyecto en específico, podrías almorzar en el restaurante que tanto te han recomendado últimamente. En lo que respecta a esos problemas difíciles que has evadido hasta ahora, podrías enfrentarlos después de tomar el metro en hora pico o al recordar experiencias decepcionantes.

Algunos estudios han encontrado que el olor a canela incrementa nuestra memoria y funciones cognitivas.

1) Al finalizar el día, escribe seis cosas que necesitas hacer mañana. 2) Enlista las tareas por orden de importancia. 3) Mañana cuando vayas al trabajo, dedícate a resolver la primera tarea. Ni siquiera pienses en la segunda hasta que termines la primera. 4) Una vez que hayas terminado la primera tarea, continúa con la segunda y así sucesivamente. No te preocupes por las tareas que no hayas logrado completar. 5) Incluye tus tareas inconclusas en una nueva lista para el día siguiente. 6) Repite este proceso todos los días.

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Ray Dalio 2 libros

Principios

Ray Dalio · 2 min de lectura

Principios, de Ray Dalio, La esencia

La lección más dolorosa que nunca

Siempre hay riesgos que pueden afectarte gravemente, aun en los movimientos que parecen más seguros, así que siempre es bueno dar por sentado que habrá alguna pérdida.

Buscar a la gente más inteligente que estuviera en desacuerdo conmigo, para tratar de entender su razonamiento. 2. Saber cuándo no se debe tener opinión. 3. Desarrollar, poner a prueba y sistematizar principios atemporales y universales. Ponderar el riesgo de manera que se maximicen las ventajas y se minimicen las desventajas.

Aprendí que para alcanzar la excelencia tienes que superar tus límites y que, si haces esto, acabarás estrellándote y sufriendo mucho. Pensarás que has fracasado, pero no será cierto, a no ser que te rindas. Lo creas o no, el dolor se pasa y vienen muchas más oportunidades, aunque sea difícil verlas en el momento. Lo más importante es que atesores las lecciones que extraigas de esos fracasos, que adquieras una apertura de miras radical y seas humilde, para aumentar tus probabilidades de éxito. Y que sigas adelante.

Mi estrategia consistía en contratar candidatos, formarlos, ponerlos a prueba y ascenderlos o despedirlos rápidamente, a fin de identificar a los empleados brillantes y descartar a los vulgares, repitiendo el proceso una y otra vez hasta contar con suficientes mentes brillantes.

Busca siempre los patrones de las cosas que te afectan, para entender las relaciones causa-efecto que las impulsan y extraer principios que te sirvan para afrontarlas de forma eficaz.

Para empezar a reconocer esos patrones, me quedo con este ejercicio:

Si clasificaras cada una de tus experiencias de forma individual (por ejemplo, el nacimiento de un niño, quedarse sin trabajo, una desavenencia personal) y elaboraras con ellas una lista, tal vez tendrías en total unos cientos de sucesos y solo un par serían exclusivamente tuyos. Quizá quieras probarlo. No solo comprobarás en primera persona si digo la verdad, sino que además comenzarás a redactar una lista de situaciones sobre las que necesitas pensar y para las que merece la pena tener principios.

Al revisar mis experiencias, también necesito mirar cómo estaba decidiendo. Por eso conecto lo anterior con este otro extracto:

Reconoce que 1) la mayor amenaza para las buenas decisiones son las emociones perjudiciales y que 2) la toma de decisiones es un proceso de dos partes (aprender primero y luego decidir).


Carl Jung: «Hasta que el inconsciente no se haga consciente, dirigirá tu vida y le llamarás destino».

Aprender primero y luego decidir. Desde ahí llego a la frase con la que quiero cerrar esta lectura.

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Principios para enfrentarse al nuevo orden mundial

Ray Dalio · 2 min de lectura

Principios para enfrentarse al nuevo orden mundial Por qué los imperios caen y qué hacer cuando te toca vivirlo

📖 Ray Dalio · Lectura: 6 min · Macroeconomía / Historia

Por qué lo leí

Porque leí Principios de Dalio y me gustó tanto que quise seguir con este. Aquí describe lo que veo a mi alrededor: deuda que no para, gente polarizada, clases medias estrujadas. Quería entender si esto es el final de algo o solo un mal rato.

La idea central

Los imperios siguen un ciclo de unos 250 años: surgen cuando hay disciplina, educación y deuda sana; caen cuando imprimen dinero para tapar sus excesos, la brecha entre ricos y pobres se vuelve intolerable y la clase media se adelgaza. Lo que estamos viviendo hoy ya pasó antes. Muchas veces.

5 ideas que me marcaron

1. La deuda se come al capital, pero los bancos centrales le dan de comer. Cuando la economía duele, los gobiernos imprimen. Así alimentan la deuda en lugar de sanarla. Lo que parece alivio es impuesto disfrazado sobre quien ahorra.

2. Riqueza calculada no es riqueza real. Si sube el precio de tu casa o de tus acciones porque el gobierno inyectó dinero, no eres más rico. Solo lo parece en el papel. Por eso Dalio repite: «el oro es el único activo financiero que no es responsabilidad de otra persona».

3. Cuando la clase media se rompe, se rompe todo. Aristóteles ya lo decía hace 2,400 años: los Estados estables son los que tienen clase media fuerte. Subir impuestos y recortar gasto en medio de una brecha grande es la receta histórica para guerras civiles y revoluciones.

4. El poder cambia de manos cuando el imperio pierde disciplina. Los Qing tomaron China en 1644 porque los Ming se habían podrido desde dentro. Ningún imperio cae por un ataque externo: cae porque ya estaba hueco.

5. China piensa diferente. Dalio lo resume así: los chinos preguntan y aprenden; los estadounidenses opinan y hablan. Esa diferencia, a 100 años, cambia imperios.

Frases para subrayar

«Aquel que vive de la bola de cristal está destinado a terminar comiendo vidrio molido.» — Refrán del mercado que Dalio aprendió a los 14 años.

«El dinero y el crédito son estimulantes cuando se entregan, pero deprimentes cuando se devuelven.»

Cómo lo aplico yo

Dalio me dejó dos reglas prácticas: prioriza siempre la gratificación a largo plazo y rodéate de gente más inteligente que tú. Dos cosas simples, imposibles de aplicar si andas buscando el like rápido. El libro no te dice qué va a pasar con la economía mundial, te enseña a leer las señales para que, cuando pase, no te agarre dormido.

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Dandapani 1 libro

El poder de la concentración absoluta

Dandapani · 1 min de lectura

Uno no debería perseguir la felicidad. En vez de eso, debería encontrar un estilo de vida que generase felicidad como efecto colateral.

Cuando somos capaces de llevar una vida concentrada en el propósito, nos sentimos realizados.

Dicho esto, existe una parte de la mente que sí sabe lo que te conviene. Es la mente supraconsciente

La mente subconsciente es el intelecto. En ella residen la razón y el pensamiento lógico. Se podría decir que la mente subconsciente es nuestro «disco duro».

La mayoría no lo desea con el ardor suficiente y esta falta de intensidad es lo que, en definitiva, les impide vivir con foco. Eso se aplica a cualquier aspiración que tengamos.

Todo se reduce a la intensidad con que anhelas lo que sea que quieras alcanzar.

Debes convencerlos y, a menos que lo logres, carecerán de la motivación necesaria. Tienes que conseguir que entiendan por qué es importante aprender a concentrarse.

aquello en lo que invierta mi energía empezará a crecer.

Si invierto mi energía en algo positivo, prosperará y se multiplicará. Si, por el contrario, la invierto en algo negativo, será la negatividad la que aumente. La energía no discrimina entre positivo y negativo. Aquello a lo que destine mi energía empezará a crecer y a materializarse en mi vida.

—Si tuviera que darle un solo consejo a un antiguo monje que se dispone a emprender, ¿cuál sería? Me miró y respondió:—No se disperse y profundice.—Dejó un silencio y repitió—: No se disperse y profundice. A medida que vaya progresando y su empresa empiece a funcionar, sentirá la tentación de hacer muchas cosas y aprovechar numerosas oportunidades. Así se estrellan muchos emprendedores. No se disperse y profundice.

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Susan David 1 libro

Agilidad emocional

Susan David · 3 min de lectura

Muchas personas, la mayor parte del tiempo, operan en un piloto automático emocional; reaccionan a las situaciones sin verdadera conciencia o incluso sin ejercer su voluntad

  • Cuando no nos gusta lo que ocurre en nuestro mundo interior, aplicamos la misma mentalidad: vamos de compras, buscamos un nuevo terapeuta o decidimos arreglar nuestra propia infelicidad e insatisfacción por medio de «pensar en positivo».

«Bueno, dime en qué has fracasado hoy». 8 La intención de su padre no era desmoralizarla, sino animarla a desafiar los límites; para él estaba bien –incluso era admirable– tropezar a la hora de intentar algo nuevo y difícil.

Ser emocionalmente ágil implica ser sensible al contexto y responder a las situaciones tal como se presentan en el momento.

La mente de mono está obsesionada con el pasado («No puedo perdonar lo que hizo») y el futuro («No puedo esperar para dimitir y cantarle las cuarenta a mi jefe»). También usa muchísimo un lenguaje interno mandón y enjuiciador (palabras como debo, no puedo y debería: «Debo perder peso», «No puedo fallar», «No debería sentirme así»)

  • Heráclito, dijo que nunca se puede entrar en el mismo río dos veces, lo cual significa que el mundo está cambiando constantemente y, por lo tanto, siempre nos presenta nuevas oportunidades y situaciones.

Ser emocionalmente ágil significa ser consciente de todas las emociones propias y aceptarlas, e incluso aprender de las más difíciles. También significa ir más allá de las respuestas cognitivas y emocionales condicionadas o preprogramadas (nuestros anzuelos) para vivir en el momento sabiendo leer claramente las circunstancias presentes, para responder apropiadamente y, luego, actuar en coherencia con nuestros valores más profundos.

  • La paradoja de la felicidad es que luchar de forma deliberada por obtenerla es fundamentalmente incompatible con la naturaleza de la felicidad misma.

La verdadera felicidad acude a través de actividades en las que nos implicamos porque sí y no por alguna razón extrínseca, incluso cuando esta razón es, aparentemente, tan positiva como el deseo de ser feliz.

  • A veces, en nuestra lucha con las circunstancias difíciles, hacemos que las cosas nos vayan aún mucho peor. Tomamos el mero dolor y lo convertimos en auténtico sufrimiento.

Una buena pregunta que puedes hacerte cuando estés tratando de aprender de tus emociones es ¿para qué sirve? Es decir, ¿cuál es el propósito de esa emoción? ¿Qué te está diciendo? ¿Qué te aporta? ¿Qué hay debajo de esa tristeza, esa frustración o esa alegría?

Solamente cuando nos distanciamos podemos ver que acaso había más de una manera de enfocar la situación.

Aquello que sueltes tú será diferente de lo que elija soltar otra persona.

En el fondo, ¿qué es lo que me importa? ¿Qué tipo de relaciones quiero tener? ¿En qué quiero que consista mi vida? ¿Cómo me siento la mayor parte del tiempo? ¿Qué tipo de situaciones me hacen sentir con mayor vitalidad?

Cuando conectamos con nuestro yo real y con lo que creemos que es importante, se cierra la brecha existente entre la forma en que nos sentimos y la forma en que nos comportamos. Empezamos a vivir la vida sin tantos remordimientos y sin tantas dudas

Cuando sabemos que tenemos poco que perder, nuestros niveles de estrés descienden y nuestra autoconfianza aumenta.

Nadie ha conseguido nunca nada importante sin experimentar estrés e incomodidad.

Que vendrá con las heridas y a las heridas que vendrán con el amor; también al éxito que vendrá con el fracaso y al fracaso que vendrá con el éxito.

Estamos con las personas a las que queremos, hasta que ya no lo estamos. Aprende a escuchar el latido de tu propia razón de ser. Y, finalmente, acuérdate de «bailar si puedes».

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Osamu Dazai 1 libro

Indigno de ser humano

Osamu Dazai · 1 min de lectura

Hay algunas personas cuyo temor hacia los seres humanos es tan mórbido que llegan a un punto en el que anhelan ver con sus propios ojos monstruos de formas cada vez más horribles.

A veces te sientes terriblemente solo y deprimido, pero eso solo hace que el corazón de una mujer te anhele aún más"

Pero duró solo una noche. Por la mañana, cuando desperté y salí de la cama, volví a ser el falso payaso superficial. Los débiles temen la felicidad misma.

¿Qué quería decir con "sociedad"? ¿El plural de los seres humanos? ¿Dónde estaba la sustancia de esa cosa llamada "sociedad"?

"La sociedad", que por derecho propio debería haber sido implacable, no me infligió ni una partícula de daño, y yo no ofrecí explicaciones. Mientras la dueña estuviera dispuesta, todo estaba bien.

¿Es la confianza inmaculada después de todo una fuente de pecado?"

Hay todo tipo de personas infelices en este mundo. Supongo que no sería una exageración decir que el mundo está compuesto enteramente de personas infelices. Pero esas personas pueden luchar contra su infelicidad con la sociedad de manera justa y equitativa, y la sociedad por su parte comprende y simpatiza fácilmente con tales luchas.

Ahora no tengo ni felicidad ni infelicidad. Todo pasa. Eso es lo único que he pensado que se asemeja a una verdad en la sociedad de seres humanos en la que he vivido hasta ahora como en un infierno ardiente. Todo pasa.

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Allan Dib 1 libro

El plan de marketing de 1 página

Allan Dib · 2 min de lectura

Para sobrevivir a una situación imposible, no necesitas tener los reflejos de un conductor de carreras, los músculos de Hércules, o la mente de Einstein. Simplemente, necesitas saber qué hacer.

  • Este es UNO de los mayores errores cometidos por muchos dueños de pequeñas empresas. ¡Pasan de trabajar para un jefe idiota a convertirse en un jefe idiota! Aquí está el punto clave—sólo porque eres bueno en la parte técnica de tu trabajo, no significa que seas bueno en la parte empresarial de lo que haces.

Los dueños de negocios en apuros gastarán tiempo para ahorrar dinero, mientras que los dueños de negocios exitosos gastarán dinero para ahorrar tiempo. ¿Por qué es esto una distinción importante?

Porque siempre puedes conseguir más dinero, pero nunca más tiempo. Así que tienes que asegurar que gastarás tu tiempo en las cosas de mayor impacto.

Una vez, Albert Einstein estaba haciendo un examen a su clase superior. Resultó ser el mismo examen que les había hecho el año anterior. Su profesor ayudante, alarmado por lo que estaba viendo y pensando que era un despiste del profesor, se lo comentó a Einstein. “Disculpe, señor,” dijo el ayudante, sin saber muy bien cómo decirle a ese genio su error.. “¿Si?” dijo Einstein.. “Am, eh, es sobre el examen que has repartido.”

  • Einstein esperó pacientemente.. “No sé si se ha dado cuenta que es el mismo examen del año pasado. De hecho, es idéntico.”. Einstein se paró a pensar un momento, y luego dijo, “Si, es el mismo examen, pero las respuestas han cambiado.”.

No puedes hacer nada que valga la pena de forma exitosa sin estrategia y tácticas. Dos buenas preguntas que puedes contemplar mientras estás creando tu oferta son: De todos los productos y servicios que ofreces, ¿en cuál tienes más confianza para usar? Por ejemplo, si solo te pagaran cuando el cliente obtiene su resultado deseado, ¿qué producto o servicio ofrecerías? Dicho de otra manera, ¿qué problema estás seguro de que podrías solucionar para alguien de tu mercado objetivo? De todos los productos y servicios que ofreces, ¿con cuál disfrutas más?

  • Jim Rohn tenía una filosofía muy buena sobre este asunto: Tienes que pensar en el invierno en verano. Es muy fácil dejarse llevar por el cielo azul y las nubes de algodón. Tienes que prepararte para el invierno, porque llegará, siempre llega.

Lo que no puede ser automatizado tiene que ser delegado.

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Fiódor Dostoievski 1 libro

Noches blancas

Fiódor Dostoievski · 4 min de lectura

Caminaba y cantaba porque, cuando me siento feliz, es inevitable que tararee algo, igual que cualquier hombre feliz que no tiene ni amigos ni buenos conocidos y que en los momentos alegres no tiene con quien compartir su alegría.

Soy un soñador, tengo tan poca vida real y momentos como este, como el de ahora, los cuento tan raramente que es imposible que no repita estos momentos en sueños.

No se enamore de mí… No es posible, se lo aseguro. Estoy dispuesta a ser su amiga, aquí tiene mi mano… Pero no puede enamorarse, ¡por favor se lo pido

Un soñador—por si necesita una definición minuciosa—no es una persona, ¿sabe?, sino una criatura de género neutro. Habita mayormente en algún rincón inaccesible, como si se ocultara hasta de la luz del día y, cuando se encierra en sí mismo, se adhiere a su rincón como un caracol, o cuando menos se parece mucho en su relación a ese curioso animal que es animal y casa al mismo tiempo y que se llama tortuga.

Usted y yo, Nástenka, perezosos, lentos, indolentes; en su mirada todos nosotros nos sentimos insatisfechos con nuestro destino, ¡nuestra vida se consume! Pero es verdad, la primera impresión es que entre nosotros siempre hay frío, mal humor, como si estuviéramos enfadados… «¡ Pobres!», piensa mi soñador

Sentado aquí a su lado y mientras hablamos, me da hasta miedo pensar en el futuro porque en el futuro hay de nuevo soledad, de nuevo esa vida rancia e innecesaria. ¡Y con qué voy a soñar cuando en la vida real he sido tan feliz a su lado! Oh, bendita sea, mi querida muchacha, por no haberme apartado a la primera, porque ya puedo decir que he estado vivo dos noches de mi vida.

Ay, Nástenka, ¿sabe para cuánto tiempo me ha reconciliado conmigo mismo? ¿Sabe que ya no voy a pensar tan mal de mí como lo he hecho en algunas ocasiones? ¿Sabe que quizá ya no vuelva a sentir melancolía por haber cometido crímenes y pecados en esa vida mía porque esa vida era un crimen y un pecado?

Y en esos momentos a veces llego a creer que ya nunca seré capaz de empezar a vivir una vida real, porque me parece que he perdido todo tacto, toda intuición para lo real, para lo auténtico, porque me he maldecido a mí mismo, y porque después de esas noches de fantasía se me vienen encima momentos de sobriedad ¡y son terribles! Oyes a tu alrededor a una multitud que truena y gira en el torbellino de la vida, oyes y ves que la gente vive, que vive de verdad, ves que su vida no está predeterminada, que su vida no se desvanece como un sueño, como una visión, que su vida está en constante renovación, que es eternamente joven y que ni una sola hora se parece a otra, mientras que desalienta por vulgar la fantasía.

Si no hay otra vida, toca construirla desde esos pedazos.

Imagínese, me siento obligado a celebrar el aniversario de mis sentimientos, el aniversario de eso que antes me era tan querido, de algo que en realidad nunca ha existido—porque ese aniversario lo que celebra son esos mismos sueños tontos, incorpóreos—, y a hacerlo porque tampoco existen los sueños tontos; cuando no tienen de qué vivir ¡hasta los sueños se desgastan! ¿Sabe? Ahora me gusta recordar y visitar en un periodo determinado los lugares donde una vez fui feliz a mi manera, me gusta levantar mi presente en consonancia con un pasado que ya no va a volver y suelo vagar como una sombra.

No, no!—me interrumpió Nástenka entre risas—. No necesito un consejo inteligente, necesito un consejo cordial, de hermano, como si llevara un año queriéndome.

Cómo bulle el corazón con el amor! Parece como si quisieras verter todo tu corazón en otro corazón, quieres que solo haya alegría, que solo haya risas.

¿Por qué la mejor persona pareciera que siempre esconde y calla algo? ¿Por qué no decimos lisa y llanamente lo que tenemos en el corazón si sabemos que no son palabras lanzadas al viento? Y no que todos tenemos una mirada más severa de como es en realidad; pareciera que todos temieran ofender sus propios sentimientos si los muestran muy pronto.

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Angela Duckworth 1 libro

Grit: el poder de la pasión y la perseverancia

Angela Duckworth · 1 min de lectura

El Grit consiste en mantener el mismo nivel de compromiso con un objetivo superior durante mucho tiempo.

El ser humano vive muy por debajo de sus límites; posee diversas clases de poder que habitualmente no utiliza. No emplea su energía al máximo ni explota todo lo que es capaz de ofrecer.

Lo que decimos que nos importa no siempre coincide con lo que, en el fondo, creemos que es importante.

"Cuando todo es perfecto no nos preguntamos cómo ha llegado a ocurrir", escribió Nietzsche. Nos alegramos del hecho presente como si hubiera surgido por arte de magia.

Cambiamos cuando es necesario. La necesidad es la madre de la adaptación.

Con el tiempo, aprendemos lecciones vitales que no olvidamos y nos adaptamos a las crecientes exigencias de nuestras circunstancias.

Nuestros intereses aumentan cuando contamos con un equipo de apoyo, ya sean padres, profesores, amigos o entrenadores.

Nuestros primeros intereses son frágiles y poco claros. Necesitan ser cultivados y perfeccionados con esfuerzo a lo largo de los años.

Cuando una actividad empieza a interesarnos, necesitamos apoyo y libertad para explorar si realmente nos gusta. También requerimos experimentar pequeñas victorias y recibir reconocimiento.

La práctica deliberada sirve para la preparación; el estado de flujo, para la ejecución.

Nadie quiere revelar las horas y horas que ha invertido en conseguir un resultado. Todo el mundo prefiere mostrar únicamente su momento de gloria.

A veces creemos que ya no nos queda nada por dar, pero, en esos momentos oscuros y desesperados, descubrimos que si seguimos dando un paso tras otro, podemos lograr lo que parecía imposible.

Si definimos la genialidad como el esfuerzo constante por alcanzar la excelencia con todo nuestro ser, entonces mi padre es un genio. Yo también lo soy. Y tú también puedes serlo, si estás dispuesto a intentarlo.

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Charles Duhigg 1 libro

Supercomunicadores

Charles Duhigg · 2 min de lectura
  • La primera es que muchos diálogos son en realidad tres conversaciones distintas. Hay conversaciones prácticas, para tomar decisiones, que se centran en «¿ De qué va esto realmente?». Hay conversaciones emocionales, que preguntan «¿ Cómo nos sentimos?». Y hay conversaciones sociales que exploran «¿ Quiénes somos?»

Nuestro objetivo, en los diálogos más significativos, debería ser mantener una «conversación de aprendizaje». En concreto, queremos aprender cómo ve el mundo la gente que nos rodea y, a cambio, ayudarles a comprender nuestra perspectiva.

  • La conversación «¿ De qué va esto realmente?» es esencial para pensar en el futuro, negociar opciones, debatir conceptos intelectuales y decidir de qué queremos hablar, nuestros objetivos para esta conversación y cómo deberíamos mantenerla.

La mala comunicación se produce cuando la gente mantiene distintos tipos de conversación. Si tú estás hablando emocionalmente, mientras yo lo hago en términos prácticos, estamos, en esencia, utilizando diferentes lenguajes cognitivos.

  • LA CONVERSACIÓN DE APRENDIZAJE Regla 1: Presta atención al tipo de conversación que se produce. Regla 2: Comparte objetivos y pregunta qué persiguen los demás. Regla 3: Pregunta por los sentimientos de los demás y comparte los tuyos. Regla 4: Explora si las identidades tienen importancia en esta conversación.

En una conversación de aprendizaje, nuestro objetivo es comprender lo que ocurre en la cabeza de otras personas y compartir lo que está pasando en la nuestra. Una conversación de aprendizaje nos impulsa a prestar más atención, a escuchar más, a hablar de forma más abierta y expresar lo que de otro modo quizá no diríamos. Suscita la sincronización convenciendo a todo el mundo de que todos queremos comprendernos unos a otros, y revelando formas de conectar.

  • Si no existe reciprocidad, entonces la gente no se adapta a los altibajos emocionales del otro»

Pregúntale cómo se siente y luego revela tus propias emociones.

  • Lo único que necesitamos para hacer una predicción es notar el humor y la energía de alguien. Con eso basta para evaluar rápidamente lo que está sintiendo.

Presta atención al humor de alguien («¿ Parece negativo o positivo?») y a su nivel de energía («¿ Tiene energía alta o baja?»). Luego concéntrate en encajar esos dos atributos, o si el encaje solo exacerbará tensiones, muestra que oyes sus emociones reconociendo cómo se sienten.

No preguntes «¿ Dónde trabajas?». En lugar de eso, saca a la luz sentimientos o experiencias: «¿ Cuál es la mejor parte de tu trabajo?».

¿Qué esperas conseguir? ¿Qué es lo que más deseas decir? ¿Qué esperas aprender? ¿Qué crees que otros esperan decir y aprender? Si hemos aclarado los objetivos antes de una conversación es más probable que los alcancemos.

  • «La influencia más importante, con diferencia, en una vida próspera es el amor». No el amor romántico, sino, más bien, el tipo de conexiones profundas que formamos con nuestra familia, amigos y compañeros de trabajo, además de vecinos y gente de nuestra comunidad.

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T. Harv Eker 1 libro

Los secretos de la mente millonaria

T. Harv Eker · 2 min de lectura
Los secretos de la mente millonaria
T. Harv Eker

La clave del éxito es elevar tu propia energía. Cuando lo hagas, atraerás a la gente hacia ti de forma natural.

  • Si quieres cambiar los frutos, primero debes modificar las raíces. Si quieres cambiar lo visible, antes deberás transformar lo invisible.

  • Vivimos en un mundo de causas y efectos: el dinero, la riqueza, la enfermedad, tu peso, todos son resultados.

    Los pensamientos llevan a sentimientos, los sentimientos llevan a acciones y las acciones llevan a resultados.

  • Cuando el subconsciente debe elegir entre emociones profundamente arraigadas y la lógica, casi siempre ganan las emociones.

  • Las cantidades no importan. Lo que importa es si estás alcanzando tu pleno potencial económico.

  • Ser consciente es observar tus pensamientos y acciones para elegir en el momento presente, en lugar de dejarte dirigir por programaciones del pasado.

Si tu meta es estar cómodo económicamente, lo más probable es que jamás te hagas rico. Pero si tu meta es ser rico, lo más probable es que acabes estando inmensamente cómodo.

  • La razón número uno por la que la mayoría no obtiene lo que quiere es porque no sabe lo que quiere.

  • Te pagarán en proporción directa al valor que ofrezcas al mercado.

  • Aquello en lo que te centras se expande. Si quieres hacerte rico, céntrate en ganar, conservar e invertir tu dinero. Si quieres ser pobre, céntrate en gastarlo.

"Imito a la gente rica y próspera. Me relaciono con la gente rica y próspera. Si ellos pueden, yo puedo."

  • Si dices que eres valioso, lo eres. Si dices que no lo eres, no lo eres. De cualquier modo, vivirás dentro de tu propia historia.

  • Si no estás dispuesto a recibir, estás bloqueando dentro de ti a quienes quieren darte.

  • Todo es energía. Cuando no puedes dar, esa energía no se expresa, se estanca y se transforma en emociones negativas.

  • Universo, si hay algo bueno que esté llegando a alguien que no lo quiere, mándamelo a mí. Estoy abierto y dispuesto a recibir todas las bendiciones del universo. Gracias.

  • El modo en que haces cualquier cosa es el modo en que haces todo.

El hábito de administrar tu dinero es más importante que la cantidad. Hasta que no demuestres que sabes manejar lo que tienes, no obtendrás más.

  • Una vez que demuestres al universo que sabes manejar adecuadamente tus finanzas, se producirán milagros.

  • Con frecuencia, gastar dinero que no tienes es consecuencia de gastar emociones que sí tienes.

La única ocasión en que de verdad estás creciendo es cuando te sientes incómodo. Nadie jamás ha muerto de incomodidad.

  • Entrenar tu mente y mandar sobre ella es la habilidad más importante que puedes poseer, tanto en términos de felicidad como de éxito.

"Si me convierto en una persona próspera, podré hacer lo que necesito para tener lo que quiero, incluido mucho dinero."

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David Epstein 1 libro

Amplitud

David Epstein · 10 min de lectura · 2 partes

Parte 1 de 2

«Sabemos que probar varias cosas tempranamente es clave, como lo es la diversidad».

Un estudio demostró que quienes se especializan pronto tienen una ventaja inicial en relación al sueldo que ganan al salir de la universidad, pero que los tardíos suelen encontrar trabajos que se adecuan mejor a sus habilidades y personalidades.

Descubrí estudios que demuestran que los expertos más cualificados pueden tener tal estrechez de miras, que cuanta más experiencia tienen, peores resultados obtienen a pesar de que se muestran más confiados.

El aprendizaje es mejor cuando se realiza lentamente, ya que así se convierte en un conocimiento duradero, aun cuando eso implique rendir menos en un examen o mostrar poco progreso.

«Si lo único que tienes es un martillo, todo te parecerá un clavo».

Se trataba de una amplia revisión de estudios que conmocionaron a la psicología, porque demostraron que la experiencia no mejoraba la habilidad en la mayoría de los escenarios de la vida cotidiana; desde evaluadores universitarios hasta psiquiatras prediciendo conductas de pacientes o directores de recursos humanos prediciendo quién sobresaldría en su trabajo.

Los patrones se repiten una y otra vez y las respuestas a nuestra acción son precisas y rápidas.

«Todo lo que hacemos, aun sabiendo cómo lo hacemos, las máquinas lo harán mejor»

La razón por la cual los grandes deportistas parecen superhumanos es porque reconocen patrones de la pelota o de los movimientos del cuerpo que les dice qué es lo que sucederá antes de que pase.

Todos nos apoyamos diariamente en la fragmentación de las habilidades en las que somos expertos.

Cirujanos mejoran con la práctica repetitiva. Los auditores, y hasta los jugadores de póker y bridge, mejoran su intuición a través de la experiencia repetitiva.

Quienes se adaptan exitosamente son aquellos capaces de tomar conocimientos de un campo y trasladarlos creativamente a otros evitando el afianzamiento cognitivo.

Para utilizar una metáfora común: los premodernos no ven el bosque por ver el árbol, los modernos no ven el árbol por ver el bosque.

Para utilizar una metáfora común: los premodernos no ven el bosque por ver el árbol, los modernos no ven el árbol por ver el bosque.

Nuestros esquemas clasificatorios conceptuales proveen un andamiaje para conectar conocimientos, haciéndolos accesibles y flexibles.

La educación superior, ha respondido a la amplitud de la mente, forzando la especialización en lugar de enfocarse en practicar, desde temprano, el conocimiento conceptual y transferible.

«Las habilidades que te dan buenas notas en la universidad no requieren, significativamente, la habilidad de pensar críticamente»

No les dan a los estudiantes las herramientas para analizar el mundo moderno, excepto en su área de especialización.

Se les debe enseñar a pensar antes de enseñarles qué pensar.

«Parece evidente que una gran cantidad de clases no es un buen indicador de la excelencia», escribió el psicólogo.

Aquellos alumnos excepcionales resultaron ser quienes probaron más instrumentos distintos», agregó. Los menos habilidosos eran los que habían practicado más en el primer instrumento que habían escogido, como si no pudiesen perderse la importancia de esa ventaja inicial. Los excepcionales se desarrollaron como las figlie del coro. «La modesta inversión en probar un tercer instrumento dio grandes ganancias a los mejores alumnos», concluyó el científico.

Tener a alguien que me enseñara comprendía demasiadas reglas… mientras me pudiera sentar y descubrirlo por mí mismo, perfecto».

El músico de jazz es un artista creativo, el músico clásico es un artista recreativo.»

La amplitud de práctica, predice la amplitud de la transferencia. Es decir que, mientras en más contextos se aprenda algo, más modelos abstractos adquirirá quien aprende y menos se basarán en un conocimiento particular. Aprenden a aplicar su conocimiento a situaciones que nunca antes han vivido, lo que es la esencia de la creatividad.

«Es extraño—me dice Cecchini durante una de nuestras largas conversaciones—que muchos de los grandes músicos fueran autodidactas o no supiesen leer música.

Solo intentas encontrar una solución a un problema, y después de cincuenta vidas, comienza a tener sentido para ti.

Tolerar grandes errores puede llegar a crear grandes oportunidades de aprendizaje.

Los resultados del experimento fueron que cuantos más indicios se les daba, mejor rendimiento tenían los primeros días, pero menor rendimiento el día de la evaluación.

«Practicar con pistas para la solución no produce ningún aprendizaje duradero».

Parte 2 de 2

Los resultados del experimento fueron que cuantos más indicios se les daba, mejor rendimiento tenían los primeros días, pero menor rendimiento el día de la evaluación.

«Practicar con pistas para la solución no produce ningún aprendizaje duradero».

La repetición es menos importante que el esfuerzo.

Un conocimiento espejo que se evapora cuando lo necesitas.

Para determinadas cantidades de material, el aprendizaje es más eficaz a largo plazo cuando es muy ineficaz a corto plazo. Si rindes muy bien cuando te evalúas en algo, el antídoto es esperar más tiempo antes de repasar el mismo material otra vez, para que el examen sea más difícil cuando lo hagas.

La frustración no es una señal de que no estés aprendiendo, la facilidad sí.

El conocimiento no solo necesita ser duradero, sino también flexible

Todos evaluamos nuestro progreso por cómo lo hacemos ahora y, al igual que esos cadetes, estamos equivocados.

Enseñar a leer un poco antes, no es una ventaja duradera. Enseñarles a conectar claves contextuales para entender lo que leen, sí que lo es.

Al igual que con todas las dificultades deseables, el problema es que una ventaja inicial ocurre rápidamente, mientras que el conocimiento profundo es lento.

El conocimiento duradero tiene que ser muy flexible, compuesto de esquemas mentales que deben enfrentar nuevos problemas.

«En mi opinión—me dice Gentner—, nuestra capacidad de pensar relacionalmente es una de las razones por las cuales dominamos el planeta.

En un mundo «malo», basarse en la experiencia de un solo campo no solo es limitante, sino que puede ser desastroso.

Si tienes que predecir qué caballo ganará una carrera o qué político ganará una elección, cuantos más detalles tengas de un determinado escenario (cualidades físicas del caballo o estrategias del político), más tendencia tendrás a pensar que ese escenario ocurrirá.

Evaluar una serie de opciones antes de dejar que reine la intuición es un truco reservado para el mundo «malo».

Los mejores resolutores de problemas son aquellos capaces de determinar la estructura profunda de un problema antes de aplicarle una solución.

Ante lo inesperado, la amplitud de analogías disponibles ayuda a determinar quién aprende algo.

Todas las fuerzas se alinean en incentivar una ventaja inicial en un campo especializado, aun si ello implica una mala estrategia a largo plazo. Eso es un problema, porque otro tipo de conocimiento, quizás el más importante, se adquiere necesariamente en forma lenta: aquel que ayuda a uno mismo a alinearse con los desafíos correctos.

Un hombre no siempre sabe lo que puede hacer, pero siente a su instinto. Soy bueno para alguna cosa, aun así… pienso que puedo ser otra persona… hay algo dentro de mí, pero ¿qué es?

«Realizó un descubrimiento asombroso, podía pintar, y lo disfrutó enormemente».

Turistas japoneses depositan las cenizas de sus ancestros en la tumba de Van Gogh.

Pero ellos no son excepciones debido a su comienzo tardío, y ese comienzo tardío no fue un obstáculo a superar, sino que fue esencial para su definitivo éxito.

Aprender materias es menos importante que aprender sobre uno mismo. La exploración no es solo un lujo de la educación, es un beneficio esencial de ella.

La respuesta fue: solo si quieres ser más feliz. Seis meses más tarde, todos los que obtuvieron cara y cambiaron estaban mucho más felices que quienes no cambiaron.

«Fracasamos cuando permanecemos en actividades que seguimos haciendo solo porque no tenemos agallas para abandonar.»

El problema no era financiero, era de adecuación.

que permita a los oficiales mejorar su propia adecuación laboral mientras crecen.

Una vez que has invertido tiempo y dinero en algo, nos cuesta dejarlo, porque eso significaría que hemos perdido tiempo y dinero, aun cuando ya se haya quedado en el pasado.

si no tienes la mente bien abierta no aprenderás algo de cada nueva experiencia.

Cuál de estas cosas se me adecúa mejor ahora, aunque dentro de un tiempo tal vez cambie porque he encontrado otra cosa»,

creó la empresa de zapatillas era fracasar rápido para aprender cosas que le sirvieran para su siguiente emprendimiento.

«La gente a la que estudiamos y está satisfecha, sí tiene metas a largo plazo, pero estas solo han sido planteadas después de un arduo camino de descubrimiento. Obviamente,

Nuestras preferencias personales y laborales no son siempre las mismas, porque nosotros no somos los mismos.

La persona exacta que eres hoy es efímera, al igual que todas las que has sido.

La mayoría de los cambios de personalidad suceden entre los dieciocho y los treinta, por lo que especializarse tempranamente es una tarea de predecir una adecuación laboral para una persona que aún no existe.

aprendemos quiénes somos solo a través de vivir, nunca antes.

protagonistas se han comenzado a sentir insatisfechos con sus trabajos y luego, un encuentro casual con un mundo al que no conocían, los lleva a realizar unas exploraciones cortas para evaluar posibilidades.

En lugar de un gran plan, encuentra experimentos que puedan realizarse rápidamente.

Trabajaba en conformidad con el aforismo de Ibarra: «Sé quien soy cuando veo lo que hago».

Una persona no sabe lo que es capaz de hacer hasta que lo intenta. Intentar cosas es la clave para encontrar tu talento».

Bingham lo llama pensamiento «de fuera hacia adentro»: encontrar soluciones en experiencias muy alejadas del problema en sí.

El conocimiento es una espada de doble filo: te permite hacer algunas cosas, pero también te ciega ante otras cosas que podrías hacer.»

A veces, el campo es tan reducido que solo alguien que esté al margen puede ver una solución.

Cuanto más fácil y accesible sea la biblioteca del conocimiento humano, más posibilidades existen de que haya personas que hagan conexiones de avanzada.

Yokoi comenzó lo que llamó «pensamiento lateral con tecnología obsoleta».

cuando algo se vuelve incierto, la amplitud hace la diferencia.

Las conclusiones son que «los individuos tienen más capacidad para integrar creativamente experiencias diversas que los equipos».

Taylor y Greve concluyeron que «en desarrollo de productos, la especialización puede ser muy costosa».

Las victorias son victorias totales, las derrotas siempre son un poco de mala suerte que no les permitió la victoria.

Eastman me dijo que el buen pronosticador tiene que «ser genuinamente curioso acerca de todo».

Los ojos de las libélulas están compuestos por decenas de miles de lentes, cada una con una perspectiva distinta, que luego son sintetizadas en el cerebro de la libélula.

Kahan también demostró que hay un tipo de personalidad que puede ayudar a prevenir esa predisposición: la curiosidad por la ciencia, no el conocimiento de la ciencia, sino la curiosidad por ella.

«Dios no juega a los dados con el universo», aseguró Einstein;

En entornos «malos» que carecen de feedback automático, la mera experiencia no mejora el rendimiento. Los hábitos efectivos de la mente son más importantes, y pueden ser desarrollados.

A veces requiere dejar de lado por completo la propia experiencia.

Weick observó que los grupos con experiencia se vuelven rígidos bajo presión y «regresan a lo que mejor saben». Se comportan como un erizo colectivo llevando una situación desconocida a una zona de confort familiar, como intentando convertirla en algo sobre lo que sí conocen.

«Si yo siento que no tengo datos que me apoyen, la opinión de mi jefe es mejor que la mía».

Dejar de lado las herramientas familiares resulta especialmente difícil para profesionales experimentados que funcionan con lo que Weick llama «conducta sobreaprendida».

los expertos vuelven a lo que mejor saben.

Philip Tetlock y Barbara Mellers demostraron que los pensadores que toleran la ambigüedad realizan los mejores pronósticos.

Mirar las pequeñas piezas de un rompecabezas aisladamente, no importa por buena que sea la imagen, es insuficiente para abordar los grandes retos de la humanidad.

«Una de las paradojas de la innovación es que los grandes descubrimientos ocurren cuando vas por un camino, pero luego tomas desvíos pretendiendo que has comenzado un nuevo camino», escribió Lewis.

La creatividad humana es, básicamente, un negocio de importación y exportación de ideas».

Les digo que sí tienen tiempo, que es muy importante, porque así amplías tu mundo y es posible que llegue el momento en que comiences a hacer conexiones.»

El investigador de la creatividad, Dean Keith Simonton, ha demostrado que cuantos más trabajos realizan los grandes creadores, más cosas inútiles crean y más oportunidades de alcanzar un gran éxito tienen.

No quiere decir que la creación sea suerte, aunque ayuda, sino que es difícil e inconsistente.

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Mark Erdat 1 libro

El último libro motivacional que necesitarás en tu vida

Mark Erdat · 2 min de lectura

Lo que nos hace fracasar es la falta de obsesión.

La obsesión sana nos hace sentir que no estamos separados de nuestros objetivos, sino que formamos parte de ellos.

El 5% del éxito es la inspiración. ● El otro 5% del éxito es la motivación. ● El 90% restante del éxito es el compromiso.

Ahora estoy trabajando en este objetivo para obtener este resultado, y estoy buscando formas de mejorar mi proceso. Esto es lo que no funciona y esto es lo que funciona, aquí están todos los datos para analizar. ¿Hay algo que pueda mejorar?

Te estoy diciendo que no siempre se consigue lo que se quiere, ¡pero casi siempre se consigue lo que se practica!

Tú no fracasas, simplemente o tienes éxito o aprendes. Praticas para el gran espectáculo.

La motivación es un músculo, y cuanto antes aceptes este concepto, mejor. Te ayudará a seguir adelante, de modo que aunque te desvíes del camino, siempre podrás levantarte, reponerte y volver a ejecutar una acción.

Recuerda que no siempre conseguimos lo que queremos, ¡pero siempre conseguimos lo que practicamos!

La conclusión es que la manera en que haces una cosa es igual a cómo haces todo lo demás en tu vida.

Hay un fracaso estúpido y un fracaso inteligente. Un fracaso estúpido es cuando algo no sale como lo planeaste y decides convertirlo en tu identidad y atosigarte toda la vida pensando en ti mismo como un perdedor. Un fracaso inteligente es cuando decides aceptarlo y aprender todo lo que puedas de él para seguir haciendo crecer tu músculo de la resiliencia.

"Yo no fracaso, simplemente tengo éxito o aprendo".

Yo me quedaria con :

  1. La obsesión sana no es locura, es pertenencia: cuando sientes que eres parte de tu objetivo, dejas de verlo como algo externo.

  2. El compromiso lo es todo: la inspiración y la motivación abren la puerta, pero lo que realmente sostiene el éxito es la constancia diaria.

  3. Fracasar no existe: o tienes éxito o aprendes; lo único inútil es rendirse y convertir un tropiezo en tu identidad.

  4. La práctica moldea la vida: lo que entrenas es lo que cosechas; cada acción diaria define quién eres en lo grande.

  5. El músculo de la resiliencia crece con cada caída: no se trata de evitar errores, sino de levantarte, ajustar y volver a ejecutar.

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John Fante 1 libro

Pregúntale al polvo

John Fante · 1 min de lectura
  • No despreciaba a Arturo Bandini, en absoluto. Lo que no soportaba era que yo no encajase en las ideas preconcebidas que ella tenía en la cabeza. Quería amarme, pero no sabía hacerlo. Quería que yo fuese como Sammy: tranquilo, taciturno, duro y distante, buen tirador con el fusil, un buen camarero que la aceptaba como se acepta a una camarera y nada más.

Estaba borracho aquella noche, Camila, borracho de whisky de setenta y ocho centavos, mientras que tú estabas borracha de whisky y pesar.

  • Camila; deja que esté un rato solo para acostumbrarme a este insólito entusiasmo; permíteme estar solo mientras viajo con la cabeza por el encanto infinito de tu gloria radiante; déjame solo un ratito nada más para desear y soñar con los ojos bien abiertos.

No tenía hambre, debajo de la cama había un montón de naranjas y las misteriosas risitas que me resonaban en la boca del estómago no eran más que nubes densas de humo de tabaco que se habían estancado allí y buscaban con desesperación una forma de salir.

No estaba cuando me desperté. La habitación entera hablaba de su ausencia.

En el rincón había una bicicleta cuyos neumáticos deshinchados daban testimonio de su prolongado desempleo.

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Bruce Feiler 1 libro

Vida en transiciones

Bruce Feiler · 2 min de lectura

ESENCIA DEL LIBRO

  • Todos nos comparamos con un ideal que ya no existe y nos castigamos por no alcanzarlo.

  • «En algunos aspectos, es la muerte misma lo que le da sentido a la vida».

  • Aristóteles describió la tensión entre el hedonismo (la búsqueda de la felicidad) y la eudaimonía (la búsqueda de dignidad, autenticidad y lo que llegó a llamarse sentido).

  • Tener una causa, una historia del nosotros, es el tercer pilar para vivir una vida con sentido.

  • si nuestra vida da un vuelco, podemos alterar estas prioridades según lo deseemos. Llamo a este proceso «cambio de forma», y es un poderoso modo de crear sentido en tiempos de cambio personal

  • Me alegraba estar sobria, pero ¿qué demonios iba a hacer después? Tuve otro hijo por ese entonces. La maternidad me aburría muchísimo,

  • Una transición es un adhesivo y un remedio. Toma algo que está roto y comienza a repararlo.

  • identificar las circunstancias en las que estamos y aceptar las emociones que llegan con la nueva situación. La siguiente herramienta puede parecer más difícil de dominar, pero es un abordaje que las personas parecen ansiar más que otros.

  • el duelo se convierte en un acto de conexión y, por extensión, un acto de reconstrucción. No sorprende que en mis conversaciones dos tercios de los entrevistados dijeran que tuvieron alguna clase de duelo durante sus transiciones.

  • Creo que todos le tenemos mucho miedo a la falta de estructura, de cuidado, de amor, de todo lo que entendemos.

  • «Cuando la vida se está cayendo a pedazos, necesitas puntos de anclaje. Si abordas la transformación con experiencias diseñadas, es más probable que la transición sea exitosa».

  • «En momentos de gran horror, existe una pérdida de identidad. Todo lo que necesitamos son pequeños momentos de intimidad: un bocado de comida, un aroma, un colibrí en su comedero, el olor a césped recién cortado. Esos micromomentos nos rodean todo el tiempo, pero solemos ignorarlos.

  • la felicidad es efímera, mientras que el sentido perdura. La felicidad se centra en uno mismo, mientras que el sentido se enfoca en cuestiones más extensas. La felicidad se enfoca en el presente, mientras que el sentido se centra en unir el pasado, el presente y el futuro.

  • Las transiciones duran más tiempo del que creemos, pero no más del que necesitamos;

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Tiago Forte 1 libro

Crea tu segundo cerebro

Tiago Forte · 6 min de lectura

Mientras lo leía me di cuenta de que estaba leyendo la descripción de algo que ya hago desde hace años.
Solo que nunca le había puesto nombre.

Con, de Tiago Forte, hice 30 anotaciones.

Al releerlos juntos terminé pensando mucho menos en aplicaciones y carpetas, y mucho más en otra cosa:

Qué hacemos con lo que leemos.

algo así como construir un almacén de conocimiento propio para que, cuando surja la oportunidad” “Guardar tus mejores reflexiones para que no tengas que volver a anotarlas.

Un almacén.
Guardar tus mejores reflexiones para no tener que volver a anotarlas.

Dicho así suena a productividad.
Para mí es otra cosa.

Es no perder lo que ya entendí una vez.
Porque lo que uno entiende también se olvida.

“Solo sabía un truco, y este empezaba con el acto de escribir.” “y si llevabas un registro de lo que habías leído creabas tu propio libro, un libro marcado por tu personalidad.8” “Para crear una nota tienes que esforzarte una sola vez, pero luego ya está lista para probar diferentes combinaciones… hasta que algo encaje.”

Aquí me detuve.

“Hay cuatro competencias esenciales que un segundo cerebro puede hacer por una persona: Definir sus ideas. Revelar nuevas asociaciones entre ideas. Incubar sus ideas a lo largo del tiempo. Pulir sus puntos de vista.” “Cuanto más diversos e inusuales sean los materiales que añadas, más originales serán las conexiones que emerjan de ellos.”

Definir.

Revelar.

Incubar.

Pulir.

4 verbos que no suelen aparecer juntos.

Pero la segunda frase me interesa más.


Cuanto más raro sea lo que guardas, más originales serán las conexiones.

Mis mejores ideas casi nunca vienen de un libro de negocios.
Vienen de una conversación con un cliente.
De algo que dijo alguien de paso.
De un libro que no tenía nada que ver con lo que estaba buscando.

La vida laboral y los negocios dependen más que nunca de nuestra habilidad para promover un punto de vista específico y persuadir a otras personas de adoptarlo.

Recordar, conectar y crear.


3 palabras que describen bastante bien en qué se me han ido estos años.

“Capturar: guarda aquello con lo que conectas”

“Piensa en la nueva información en términos de utilidad y pregúntate: «¿Cómo me va a ayudar esto a avanzar en alguno de mis proyectos actuales?».” “Una vez que empiezas a capturar ideas en un lugar centralizado y a organizarlas para llevarlas a cabo, comenzarás a detectar patrones y conexiones entre ellas, de manera inevitable.”

La pregunta que propone Forte funciona como filtro:


cómo me va a ayudar esto a avanzar en alguno de mis proyectos actuales.

Es una buena pregunta.
También es una pregunta peligrosa.

Si solo guardo lo que le sirve al proyecto de hoy,
me quedo sin lo raro.
Y lo raro es justamente de donde salen las conexiones.

Quizá el filtro no es la utilidad.
El otro subrayado lo dice mejor: guarda aquello con lo que conectas.

Cada nota es la semilla de una idea que te recuerda lo que ya sabes y piensas sobre un tema.” “De modo que, cada vez que tomes una nota, pregúntate: «¿Cómo puedo hacer que esto sea lo más útil posible para mi yo del futuro?

Alguien que va a tener otros problemas.
Otro negocio.
Otras dudas.

Ese alguien va a abrir el archivo y va a entender, o no va a entender.
Y eso depende de cómo lo escriba hoy.

“Ganas confianza respecto a lo que sabes solo cuando compruebas que funciona. Hasta que no lo pruebas, solo es una teoría.”

“La información es abono para el cerebro. Con nuevas ideas plantamos semillas, de las cuales podremos cosechar frutos más tarde.” “Un activo de conocimiento es cualquier cosa que pueda utilizarse en el futuro para resolver un problema, ahorrar tiempo, aclarar un concepto o aprender de experiencias pasadas.”

Recuerda

Sembrar ideas.
Proyectos.
Conversaciones.
Conexiones.

No todo se dará.


Pero mientras más posibilidades existan, también aumenta la posibilidad de que alguna encuentre su momento.

“Feynman reveló su estrategia en una entrevista: Mantén una docena de tus problemas favoritos siempre presentes, aunque estén inactivos. Cada vez que escuches o leas una nueva estrategia o un nuevo resultado, contrástalo con cada uno de tus doce problemas para ver si te ayuda. De vez en cuando darás con un acierto, y la gente dirá: «¿Cómo lo hace? Vaya genio».” “Pregunta a tu entorno qué te obsesionaba en la infancia (con frecuencia seguirás sintiendo fascinación por lo mismo en la edad adulta).”

Los doce problemas de Feynman son lo mismo que sembrar.
Solo que dicho por un físico.

Tener doce preguntas abiertas.
No resolverlas.
Solo cargarlas.

Y cada vez que aparece algo nuevo, pasarlo por las doce a ver si alguna se mueve.

La otra frase me pareció todavía mejor:
pregunta a tu entorno qué te obsesionaba en la infancia.

Casi siempre seguimos ahí.

“Pensar como un curador significa hacerte cargo de tu propio flujo de información, en lugar de permitir que te inunde.”

Curador.

La diferencia entre elegir lo que entra y dejar que entre todo.

Hoy casi nadie elige.
Nos inunda.

“Los proyectos completados son el oxígeno de tu segundo cerebro” “Capturar contenido para usarlo en el futuro no será tan difícil ni tan agotador si sabes para qué te sirve.”

Los proyectos completados son el oxígeno.

“«Me esforcé por destilar la esencia de cada escena en una frase, expresando en pocas palabras cuál era su sentido».” “Todo empieza y termina con las notas.”

Destilar la esencia en una frase.

Esto es lo que hago cada semana.

Leo, subrayo, y después tengo que decidir qué se queda.
Una frase.
Un principio.
Una idea que quepa en un renglón.

Lo difícil no es escribir.
Lo difícil es quitar.

“Conectar: usar las notas para contar una historia” “La moraleja de esto es la siguiente: no se trata de quedarte con todo el trabajo ajeno; más bien toma prestados aspectos o partes de él.”

Escribí esto mismo hace unos días, antes de llegar a este capítulo:
no leo para que un autor piense por mí.

Forte lo dice de otro modo.
No se trata de quedarte con todo el trabajo ajeno.
Toma prestadas partes.

Eso es leer.
Lo demás es repetir.

“«el puente de Hemingway».” “Dicho de otro modo: construía un puente hacia el día siguiente empleando la energía y el impulso de hoy para alimentar la labor de mañana.5”

El puente de Hemingway.

Dejar el trabajo de hoy a medias, a propósito, para que mañana tengas por dónde entrar.

Yo lo aprendí de otra manera.
Y sin que nadie me lo explicara.

A mi padre le debo esta constancia.
Lo veía levantarse a las cinco de la mañana y escuchaba el taz, taz del telar.
Al irme a dormir, él seguía trabajando.

No sé si a eso se le puede llamar un puente.
Pero nunca empezaba de cero.

“Crea etiquetas personalizadas para tus casos de uso” “Utiliza etiquetas para seguir el progreso de las notas”

Tal vez un segundo cerebro no sirve para acordarse de todo.
Tal vez sirve para reconocerte en el camino

Al final, todos los caminos llevan a casa.

Oscar Onofre

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Jason Fried y David Heinemeier Hansson 1 libro

Reinicia

Jason Fried y David Heinemeier Hansson · 2 min de lectura

Tienes que ser capaz de aprovechar todas las oportunidades que se presenten en el camino. En ocasiones tienes que decir: «Tomamos una nueva dirección porque eso es lo coherente hoy».

  • Quizás el tamaño adecuado para tu empresa es de cinco empleados. Quizás es de cuarenta. Quizá doscientos. O quizá seas tú con tu portátil. No saques antes de tiempo conclusiones acerca del tamaño que deberías tener. Crece poco a poco y toma el pulso de lo que sea más idóneo;

Ser una empresa pequeña no tiene que acomplejarte. Cualquiera que dirija un negocio con futuro y que sea rentable, sea grande o pequeño, debería sentirse orgulloso de ello.

  • Los adictos al trabajo no son héroes. No invierten su tiempo, lo malgastan. El héroe de verdad se fue a su casa, porque fue capaz de encontrar una forma más eficiente de hacer su trabajo.

No uses excusas contigo mismo. Que tus sueños se hagan realidad es exclusivamente tu responsabilidad.

Cuando empieces a avanzar, no pierdas nunca de vista el porqué de estar haciendo lo que estás haciendo.

Mientras haya clientes a los que les encante lo que hacemos, estamos dispuestos a perder otros. Esta es nuestra raya en la arena.

  • No seas como ellos. Si logras hacer funcionar algo, mantenlo así. Las cosas buenas no suceden con excesiva frecuencia. No permitas que tu negocio desaparezca.

Si te limitas a ir retrasando las fechas e incrementando el presupuesto, nunca acabarás.

  • Y lo que realmente importa es cómo conseguir clientes y ganar dinero.

Lo bonito pasa, lo útil no.

No puedes contentar a todo el mundo. Las empresas tienen que mantenerse fieles a su tipo de cliente en general más que a uno de ellos en concreto, cuyas necesidades irán evolucionando constantemente.

  • Así que crea tu audiencia. Habla, escribe, mantén un blog, tweetea, graba vídeos, lo que sea. Si eres capaz de compartir información que sea relevante conseguirás una audiencia leal poco a poco. Así, cuando quieras decir algo, la gente que te interesa estará a la escucha.

Imita a los grandes cocineros. Cocinan, y también publican libros de cocina. ¿Qué haces tú? ¿Cuáles son tus «recetas»? ¿Cuáles son tus «libros de cocina»? ¿Qué le puedes contar a la gente que sea interesante, relevante, educativo y promocional? Éste es nuestro libro de cocina. ¿Cuál es el tuyo?

  • No contrates por placer; contrata cuando duela. Hazte siempre esta pregunta: ¿qué pasa si no contratamos a nadie? ¿Este trabajo extra que nos está agobiando es realmente necesario? ¿Podemos solucionar el problema de otra forma, mediante la ayuda de software o con un cambio en nuestra manera de trabajar? ¿Y si sencillamente no hiciéramos ese trabajo?

«Es lo peor que he visto en mi vida». No, no lo es. Es un pequeño cambio, eso es todo.

Las decisiones son temporales.

Cuando escribas algo, léelo

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Héctor García y Francesc Miralles 1 libro

El método Ikigai

Héctor García y Francesc Miralles · 5 min de lectura

He terminado de leer El método Ikigai, de Héctor García y Francesc Miralles.

Es el libro que escribieron después de Ikigai, cuando empezaron a llegarles las mismas preguntas: ya entendí qué es el propósito vital, ¿pero cómo lo alcanzo?

Son 35 consejos repartidos en tres viajes —al futuro, al pasado y al presente—, cada uno con sus estaciones, inspiradas en sus recorridos por ciudades de Japón.

Esto es lo que me llevo de ese recorrido.

1. La paciencia sola no te mueve de lugar

El libro trae dos ideas japonesas que aquí no tenemos tan a la mano: el efecto shinkansen y el ganbarimasu, la perseverancia de dar lo mejor de uno hasta el final.

Y las resume en una fórmula que subrayé sin pensarlo: paciencia sin acción lleva a una vida pasiva; paciencia con perseverancia nos lleva a cumplir los objetivos.

Eso ya lo había escrito con otras palabras en Un largo camino a casa: intentarlo una y otra vez ha sido siempre mi filosofía. La persistencia consiste en agotar todas las posibilidades, tomar un respiro y continuar, sin olvidarnos de nosotros mismos en el proceso.

La espera que sirve es la que se hace caminando.

2. Si no sabes cuál es tu misión, ya tienes una

La pregunta del libro es directa: ¿qué pasión o ikigai me motiva tanto como para dedicarle mi vida?

Y si hoy no tienes respuesta, los autores te pasan la de Viktor Frankl: «Si no sabes cuál es tu misión en la vida, ya tienes una: encontrarla».

Ahí el libro deja de ser un manual y se vuelve un permiso. No estás atrasado por no saber. Estás en la primera tarea.

En Un largo camino a casalo dejé escrito así: descifrar qué es lo que hacemos bien es un proceso arduo, un aprendizaje constante que requiere insistencia y perseverancia. No basta con ser bueno para algo; hay que creérselo y ejercitarlo como un hábito cotidiano.

3. Tu ikigai está en el 20%

Aquí el libro se pone quirúrgico.

Tu ikigai no está en el 80% de lo poco importante que haces cada día. Está en el 20% esencial con lo que más disfrutas. Y la advertencia viene con imagen: no te pierdas en el bosque de posibilidades del 80% que consume tu tiempo y tu energía.

Antes de eso me detuvieron dos frases prestadas. Milan Kundera, en La insoportable levedad del ser: «la felicidad es el deseo de repetir». Y Gandhi: «La felicidad se alcanza cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en armonía».

Mi mantra, el que dejé escrito en el Programa Onofre hace años, dice lo mismo con menos palabras: no te disperses, profundiza, simplifica, respira profundamente.

El libro cierra este punto con un ejercicio de un minuto: respira hondo, mira a tu alrededor y pregúntate qué ves, qué sientes, qué oyes, qué hueles. Cuál es la esencia de este momento, dentro y fuera de ti.

4. Sal a buscar lo que ni siquiera sabes que no sabes

La serendipia ayuda a descubrir cosas que no sabíamos que no conocíamos. Pero si no salimos de nuestra zona de confort, nunca descubriremos aquello que ni siquiera sabemos que no sabemos.

Y luego el libro corrige algo que mucha gente carga mal: que las cosas no funcionen según lo planeado no significa fracasar. El fracaso, como decía Einstein, es seguir haciendo siempre lo mismo esperando resultados diferentes.

De ahí salen las dos condiciones del capítulo: ser humildes, entendiendo que para mejorar hay que fallar antes; y ser flexibles, permitiendo que nuestras manos agarren sin estrangular y nuestra mente piense sin obsesionarse.

Esa humildad tiene nombre en mis libros. Todos somos torpes en algo. Sé un cinturón blanco de tu vida cotidiana.

5. Los tres filtros de Sócrates

El libro cuenta la escena así: un discípulo llega alterado a contarle a Sócrates que un amigo suyo habló mal de él, y Sócrates lo frena antes de que suelte la primera palabra.

Le pregunta si eso ya pasó por los tres filtros.

El primero es la verdad: ¿examinaste si lo que vas a decirme es verdadero en todos sus puntos? El discípulo lo escuchó de unos vecinos.

El segundo es la bondad: ¿eso que quieres contarme es bueno? Al contrario.

El tercero es la necesidad: ¿es necesario que me lo cuentes? No lo era.

Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, mejor enterrémoslo en el olvido.

Las palabras que decimos tienen tanto eco en la vida cotidiana que hay palabras que no se olvidan.

3 prácticas que me llevo del libro

  1. Escribe la pregunta y déjala trabajando: ¿qué pasión me motiva tanto como para dedicarle mi vida? Si hoy no hay respuesta, ya tienes tarea.

  2. Haz la lista de todo lo que hiciste ayer y marca el 20% que de verdad disfrutaste. Ese 20% es la pista. El resto es el bosque.

  3. Antes de contar algo que traiga carga emocional, pásalo por los 3 filtros: verdad, bondad, necesidad. Si falla uno, guárdalo.

Frases para subrayar

«Si no sabes cuál es tu misión en la vida, ya tienes una: encontrarla.» — Viktor Frankl

«La felicidad es el deseo de repetir.» — Milan Kundera

«La felicidad se alcanza cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en armonía.» — Gandhi

«No te pierdas en el bosque de posibilidades del 80%.»

«Para mejorar hay que fallar antes.»

Lo de afuera no se arregla, lo de adentro sí.

Al final, todos los caminos llevan a casa.

Oscar Onofre

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Adam Grant 2 libros

Piénsalo otra vez

Adam Grant · 2 min de lectura

"A la hora de la verdad, somos avaros mentales." Preferimos la comodidad de aferrarnos a nuestros viejos puntos de vista antes que asumir la dificultad de encontrar otros nuevos.

  • A mayor inteligencia, más duro el golpe. La capacidad intelectual no garantiza la destreza mental. Si careces de buenos motivos para cambiar de opinión, perderás muchas oportunidades de repensar las cosas.

  • Pensar como un científico exige más que reaccionar con la mente abierta; implica mantenerla activamente abierta. Esto incluye buscar motivos por los que podríamos estar equivocados, no solo razones para justificar que tenemos razón, y revisar nuestros puntos de vista con base en lo que aprendemos.

    "La maldición del conocimiento es que cierra la mente a todo lo que desconocemos." El buen juicio depende de contar con la capacidad y la voluntad de tener la mente bien abierta.

  • Ignoramos nuestra propia ignorancia.

El aprendizaje requiere humildad para aceptar que siempre hay algo nuevo por aprender.

  • "He llegado a aceptar el síndrome del impostor como algo positivo," dice Halla. Este puede ser una fuente de energía para intentar más y avanzar gracias al crecimiento que nace de las dudas sobre uno mismo.

  • Equivocarse no siempre es negativo. A veces, es señal de que hemos aprendido algo nuevo, y ese descubrimiento puede convertirse en un auténtico placer.

  • Las discusiones crean nuevas formas de ver las cosas.

El objetivo no es decirle a la gente lo que tiene que hacer, sino ayudarla a romper su ciclo de autosuficiencia y contemplar nuevas posibilidades.

  • Si tus objetivos no están alineados, ¿cómo podrías ayudar a la gente a cambiar de opinión?

  • "Hasta el diablo aprecia que alguien lo escuche."

Los niños necesitan practicar el desaprendizaje, especialmente para comprender los mecanismos de causa y efecto.

  • "Si durante los años de colegio solo recibes información, y nunca te dan la oportunidad de cuestionarla, no desarrollarás las herramientas para reconsiderar las cosas que necesitarás en la vida."

  • Necesitamos tiempo para nuestra confusión.

  • "Hay una línea muy fina entre la persistencia heroica y la terquedad estúpida." A veces, la mayor demostración de agallas es dar media vuelta.

  • La forma más sencilla de reconsiderar nuestras opciones es cuestionar lo que hacemos cada día.

  • "Puedes llevarte de excursión, pero no podemos convertirte en alguien que disfrute las excursiones."

  • Si te sientes triste en casa y decides viajar a Italia, seguirás siendo la misma persona triste, solo que en un entorno diferente.

La forma más sencilla de empezar a reconsiderar nuestras opciones es cuestionarnos las acciones que realizamos cada día.

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Potencial oculto

Adam Grant · 9 min de lectura

El talento no es innato y que la motivación y el desarrollo del carácter son clave para el éxito, incluso cuando todo parece estar en contra.

«Si hubiera juzgado mi potencial por mis primeros fracasos, me habría rendido enseguida.

Si sus entrenadores habían decidido trabajar con ellos, no fue por tener un talento extraordinario, sino por demostrar una motivación extraordinaria. Y aquella motivación tampoco era una cualidad innata, solía aparecer gracias a un profesor o un entrenador que había conseguido convertir el aprendizaje en una diversión.

En un mundo obsesionado con el talento innato, damos por sentado que las personas más prometedoras son las que destacan desde el principio. Pero las que después consiguen llegar más lejos pueden tener unas capacidades iniciales muy distintas. Si juzgamos a una persona sólo por lo que puede hacer el primer día, su potencial seguirá oculto.

El potencial no tiene nada que ver con cómo empezamos, sino con lo lejos que estamos dispuestos a llegar. Tenemos que fijarnos menos en el punto de partida y más en la distancia que hemos recorrido.

Las personas que hacen grandes avances casi nunca son unos prodigios de la naturaleza. Casi siempre son unos prodigios de la educación.

Nos aferramos a unas zonas de confort muy pequeñas y perdemos de vista que hay horizontes más amplios.

Como señala la filósofa Agnes Callard, la ambición es el resultado que quieres obtener. La aspiración es la persona que quieres llegar a ser. La cuestión no es cuánto dinero puedes ganar, cuántos títulos de prestigio puedes conseguir o cuántos premios puedes llegar a acumular. Esos símbolos de estatus son un triste simulacro del verdadero crecimiento. Lo que cuenta no es cuánto trabajas, sino cuánto creces. Y crecer requiere mucho más que una determinada mentalidad, empieza con un conjunto de habilidades que solemos pasar por alto.

El experimento de Tennessee ofreció un resultado sorprendente. Chetty era capaz de predecir el éxito en la edad adulta sólo con observar quién había sido el profesor de cada alumno en la clase de preescolar.

Tener un maestro en la infancia con experiencia, anticipa más ingresos en la edad adulta.

La respuesta intuitiva es que los profesores eficaces ayudan a los alumnos a desarrollar sus habilidades cognitivas.

Los profesores evaluaron a los alumnos sobre otro tipo de habilidades. Aquí tienes unos ejemplos: Proactividad: ¿con qué frecuencia toman la iniciativa para hacer preguntas, ofrecer respuestas, buscar información en los libros y contactar con el profesor para aprender fuera de la clase? Prosocial: ¿hasta qué punto se llevan bien y colaboran con sus compañeros? Disciplina: ¿son eficaces cuando hay que prestar atención y se resisten al impulso de interrumpir la clase? Determinación: ¿tienen el hábito de enfrentarse a los problemas difíciles, de hacer más trabajo que el asignado y de insistir cuando se topan con un obstáculo?

Las habilidades del carácter «predicen y producen el éxito en la vida». Pero no crecen de la nada. Hay que disponer de la motivación y las oportunidades para poder educarlas.

Cuando una persona no puede ver el camino, deja de soñar con el destino final.

El carácter es la capacidad para priorizar los valores por encima de los instintos.

Reunir el valor para afrontar la incomodidad es una habilidad del carácter.

El estilo que más te gusta para aprender te hace sentir muy cómodo, pero no tiene por qué ayudarte a hacer las cosas mejor.

Aprender mejor con el método que te hace sentir más incómodo, porque te obliga a esforzarte más. Ésa es la primera forma de valentía: tener el valor suficiente para aceptar la incomodidad y tirar a la basura tu estilo de aprendizaje favorito.

Cuando alguien procrastina, no evita el esfuerzo. Está evitando las emociones incómodas que la actividad desencadena.

Porque todo consiste en quedarse con la esencia de algo

Pero el aprendizaje no siempre consiste en encontrar el método adecuado para cada persona. En muchos casos, se trata de encontrar el método adecuado para la tarea.

Si las arañas te dan miedo, primero dibujas una sobre un papel y después observas a otra de verdad encerrada en una jaula en el otro extremo de la habitación.

  • Cuando nos animan a cometer errores, al final nos equivocamos menos. Los primeros errores nos ayudan a recordar la respuesta correcta y nos motivan para seguir aprendiendo.

  • «Cuantos más errores, más rápido mejoras y menos te importan—observa—. El mejor remedio para dejar de sentirte incómodo al cometer errores es cometer más errores.»

El crecimiento personal no depende tanto de lo mucho que trabajas cuanto de lo bien que aprendes.

Cuanto más se aprende, mejor se detectan los defectos que son aceptables.

El wabi sabi es el arte de rendir homenaje a la belleza de la imperfección. No se trata de crear una imperfección intencionada. Consiste en aceptar que los defectos son inevitables y reconocer que no impiden que algo pueda llegar a ser sublime.

La gente juzga el potencial de una persona por sus mejores momentos, no por los peores.

Si hace cinco años hubieras sabido lo que ahora eres capaz de hacer, ¿hasta qué punto te sentirías orgulloso?

Si una persona enciende la luz de alarma, quizás se deba a su particular idiosincrasia. Pero si una docena de individuos señalan por separado la misma cuestión, hay muchas probabilidades de que se trate de un problema objetivo.

La forma del andamiaje: una estructura de apoyo temporal que nos permite subir a una altura que no podríamos alcanzar por nuestros propios medios.

La cuestión es cómo construir el andamiaje que infunde pasión a la práctica cotidiana.

Hay una pasión que la acompaña. Y eso es lo que la mantiene en el tiempo. Cuando una cosa te gusta mucho, como les pasa a estos tipos, trabajas en ella, vas mejorando y simplemente sigues adelante.

Hay que permitirse un momento de recuperación para mantener la energía y evitar el síndrome de desgaste.

Cuando una persona se queda estancada, muchas veces se debe a que avanzaba en la dirección errónea, a que había tomado el camino equivocado o a que se estaba quedando sin gasolina. Para volver a cobrar impulso, con frecuencia hay que dar marcha atrás y orientarse de nuevo para encontrar un camino diferente, incluso si no es aquel que en principio se quería recorrer.

No suelen volver a mejorar hasta que se han deteriorado. Cuando llegamos a un callejón sin salida, quizás primero tengamos que retroceder y bajar la montaña para seguir adelante. Una vez que ya nos hemos alejado lo suficiente, podemos encontrar otra forma de avanzar, un camino que permita recobrar el impulso necesario para llegar a la cima.

A menudo resulta difícil aceptar que ha llegado el momento de una retirada. Dar marcha atrás significa romper en pedazos el plan inicial y empezar otra vez.

Como bien resume el científico cognitivo Sian Beilock: «A medida que vas mejorando en lo que haces, la capacidad para comunicar tus conocimientos o para ayudar a otros a aprender esa habilidad no deja de empeorar».

El desafío consiste en juntar las distintas piezas para construir una ruta que funcione.

Cuando conozcan las rutas que has seguido en el pasado y tu ubicación en el presente, podrían detectar nuevas vías para el desarrollo personal que en un principio no habían pensado en mencionar.

Esa languidez es un sentimiento de vacío y estancamiento,la languidez es la experiencia emocional asociada a la parálisis.

Las investigaciones demuestran que la languidez deteriora la atención y asfixia la motivación. Se convierte en un círculo vicioso: sabes que tienes que hacer algo, pero dudas de si tendrá la menor utilidad. Ahí es cuando necesitas desviarte de la carretera y volver a llenar el depósito.

Carol Dweck, ha demostrado hace poco que una mentalidad orientada al crecimiento no puede hacer gran cosa sin un andamiaje que la sustente.

La mejor forma de aprender cualquier cosa es enseñársela a otra persona. Después de evocarla, se recuerda mejor, y después de explicarla, se comprende mejor.

Cuando animamos a otras personas a superar los obstáculos, ese gesto puede ayudarnos a encontrar la motivación.

Cuando te vuelcas en un objetivo, las dudas de los expertos se convierten en una amenaza. Tienen toda la autoridad, pero como no reconocen el potencial oculto, no actúan como el entrenador que permite mejorar. Su desconfianza enseguida se transforma en inseguridad. Destrozan la autoestima y reprimen el crecimiento. Las bajas expectativas se convierten en una profecía autocumplida. Pero la investigación señala que cuando las dudas provienen de un público desinformado, las bajas expectativas pueden convertirse en una profecía autonegada.

Cuando otras personas cuentan con nosotros, encontramos una fuerza que no sabíamos que teníamos.

Confiaba en él porque sabía que era un experto en la materia, y que estaba de su lado: «Mike había subido el Everest varias veces. Si creía que yo era capaz de hacerlo, entonces podría hacerlo».

Hay demasiadas personas que dedican su vida a ser los custodios del pasado, en lugar de convertirse en los representantes del futuro.

En vez de conformarnos con buscar a los genios allí donde esperamos encontrarlos, podríamos liberar todo el potencial que alberga la humanidad si cultivamos la genialidad de todas las personas.

Igual que Miguel Ángel creía que había un ángel encerrado en cada bloque de mármol, yo creo que hay un niño brillante encerrado dentro de cada alumno. MARVA COLLINS

Cultivar el deseo de leer alimenta los intereses individuales.

Aprovechar al máximo la inteligencia colectiva es mucho más que reclutar a una serie de expertos y significa mucho más que juntar a unas personas para resolver un problema. Liberar el potencial oculto de un grupo requiere prácticas de liderazgo, procesos de equipo, y sistemas que aprovechen las capacidades y contribuciones de todos sus integrantes. Los mejores equipos no son aquellos que se componen de los mejores cerebros. Son los equipos que descubren y utilizan las mejores ideas de todo el mundo.

Para liberar el potencial oculto, no basta con juntar las mejores piezas, hay que tener el mejor pegamento.

Pero cuando la gente ya está convencida, no necesita ningún líder que se ponga a gritar órdenes.

Con un equipo formado de esponjas, el mejor líder no es la persona que más habla, sino la que mejor escucha

En efecto, las pruebas demuestran que la escritura de ideas resulta muy efectiva en aquellos grupos que tienen dificultades para acceder a la inteligencia colectiva.

El potencial no siempre se esconde en el interior de las personas, en algunos casos se libera en los espacios que hay entre ellas y, en otros, proviene de alguien completamente ajeno al equipo.

Juzgar a una persona sólo por las metas que ya ha alcanzado es un gran error.

Cuando juzgamos el potencial, muchas veces nos centramos en la ejecución e ignoramos el grado de dificultad. Sin darnos cuenta, priorizamos a los candidatos que sobresalieron en tareas sencillas y descartamos a aquellos que superaron por los pelos los desafíos más difíciles.

«Aún no sé lo que estoy haciendo. Pero sólo es cuestión de tiempo antes de que lo averigüe». El andamiaje te da el apoyo que necesitas para averiguarlo.

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Robert Greene 1 libro

Maestría

Robert Greene · 2 min de lectura
Maestría - Robert Greene

El entorno en que nos desenvolvemos puede ser otro, pero el cerebro es básicamente el mismo, y su capacidad para aprender, adaptarse y dominar el tiempo es universal.

  • Si nos sentimos motivados y vigorizados, podemos vencer casi todo. Si estamos aburridos e intranquilos, nuestra mente se cierra y nos volvemos cada vez más pasivos.

    Elimina voces que puedan confundirte. Busca un patrón de fondo, una esencia en tu carácter que debas comprender lo mejor posible.

  • No te aferres a tus formas pasadas de hacer las cosas, porque eso garantizará tu rezago y pagarás las consecuencias. Sé flexible y busca adaptarte siempre.

  • No te perteneces. Le perteneces al universo. Jamás verás claramente tu importancia, pero puedes dar por sentado que cumples tu función si te esmeras en dar a tus experiencias las formas más beneficiosas para otros.

Enfócate en el presente:

  • No sueñes ni hagas grandes planes para el futuro. Concéntrate en adquirir destrezas en esas habilidades simples e inmediatas. Esto te dará seguridad y servirá de base para otras actividades.

  • Tu tarea en la vida puede aparecer bajo el disfraz de tus deficiencias, obligándote a centrarte en el par de cosas que inevitablemente dominas.

Sobre el aprendizaje:

  • El aprendizaje debe ser personalizado. Seguir al pie de la letra el ejemplo de otros o los consejos de un libro es una práctica autoderrotista.

  • Una vez que una acción se vuelve automática, dispones de espacio mental para observarte mientras la practicas. Usa esta distancia para analizar tus debilidades o defectos y corregirlos.

  • Cuando admiras a alguien, te vuelves más susceptible de asimilar lo que hace. Tus neuronas espejo permiten un aprendizaje profundo, que incluye estilo y manera de pensar.

Nada es demasiado pequeño para ser tomado en cuenta.

  • La gente observa nuestra conducta desde fuera y su opinión sobre nosotros rara vez coincide con la que imaginamos. Poder vernos con los ojos de los demás mejoraría nuestra inteligencia social.

  • Podríamos corregir errores, percibir nuestra contribución a dinámicas negativas y obtener una evaluación más realista de nosotros mismos.

Sobre la naturaleza y la estructura:

  • Todo en la naturaleza tiene una estructura, una manera en que las partes se relacionan unas con otras. Esta estructura suele ser fluida y no tan fácil de conceptualizar.

Sinestesia: Momentos en los que la estimulación de un sentido provoca la activación de otro. Por ejemplo, un sonido puede evocar un color.

  • Mantén tu mente completamente abierta. Nada es demasiado pequeño o carente de importancia. Si una anomalía pone en duda tus creencias, tanto mejor: especula sobre su significado y deja que guíe tus investigaciones, sin limitar tus conclusiones.

  • Regresa siempre al propósito y meta general que te impulsaron en primer término cuando tu trabajo parezca estancarse.

Creatividad y adaptabilidad son inseparables.

  • No te apresures. Observa tu objeto de estudio desde tantos ángulos como sea posible.

  • La maestría no depende de los años que estudies un tema, sino de la intensidad de tu concentración.

Todo es relativo a todo lo demás.

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Jacobo Grinberg-Zylberbaum 1 libro

El yo como idea

Jacobo Grinberg-Zylberbaum · 2 min de lectura

La vida en el presente significa estar localizado en “aquello” dentro del cual todo fluye.

“El que se presenta así mismo como un maestro miente. Sólo hay un maestro, el silencio”.

Es una broma pasarse años buscando lo que nunca se perdió

  • No se desea nada porque todo se tiene, se posee todo porque nada se posee, se es todo porque se es nada.

De esta forma se puede afirmar que el yo tiene una existencia real desde el punto de vista relativo pero irreal desde una perspectiva absoluta.

  • Por ello, la mayoría nunca experimentará lo que he denominado “ignorancia iluminada”[ 3], es decir, la experiencia consciente de frescura, originalidad y novedad total de la realidad. Quienes han vivido la “ignorancia Iluminada” afirman que en ella no existen ya juicios ni conceptualizaciones ligados a una experiencia histórica y condicionada

Se requiere de una gran sinceridad y de una enorme responsabilidad para aceptar que los acontecimientos “externos” que modifican y provocan cambios personales son realmente un producto del continuo mental individual entrelazado con los continuos mentales de otros individuos. Este poder enorme de la mente-conciencia se puede constatar en lo que he llamado “cuerpos correlacionados”

Mientras mayor nivel jerárquico posea la identidad personal, mayor será su sensación de libertad y más profundo su gozo y estado de vitalidad.

Recuerdo una ocasión en la que, asombrado, presencié una operación realizada por Pachita, que implicó el trasplante completo de un pulmón a un paciente que sufría cáncer pulmonar. El pulmón injertado fue colocado en la cavidad torácica después de extraer el pulmón enfermo y sin un intervalo apreciable, comenzó a funcionar en forma normal como si todos sus tejidos y procesos se hubiesen interconectado con el organismo receptor sin pasos intermedios.

  • Poco a poco, y en un lapso que dura años, el niño aprende a permanecer en el estado que se le ha impuesto y a negar o reprimir las formas de ser cuya manifestación se ha castigado.

Cuando alguien es capaz de darse cuenta de que su percepción de la Realidad no es pura, sino determinada por el mito que ha hecho suyo y puede percatarse de las características y del poder de este último, da un primer paso hacia la Iluminación.

  • La Lattice misma en su estado puro no distorsionado es la conciencia pura.

La vacuidad es la ausencia de ego, ruido mental y de deseo para sí. El vacío no es de la Realidad sino de lo que impide su vivencia.

  • En la “Ignorancia Iluminada” ese “afuera” se vive como propio aunque se sabe que no pertenece a nadie pero a todos al mismo tiempo.

Vivir la Realidad en el presente es saborear la Iluminacion todos los días.

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Craig Groeschel 1 libro

El poder para cambiar

Craig Groeschel · 2 min de lectura
Los ganadores no se esfuerzan. Se entrenan

En quién te estás convirtiendo que con lo que estás haciendo.

Esta idea me hizo detenerme:

Dios cambió sus nombres porque el cambio comienza con tu identidad. Haces lo que haces debido a lo que piensas de ti. Para que ellos hicieran lo que necesitaban hacer, primero tuvieron que pensar lo correcto sobre ellos mismos.

Si no comienzas por tu identidad, cualquier cambio de comportamiento que realices difícilmente durará.

Imagina que estás en un descanso en tu trabajo y un compañero te pregunta:

—¿Quieres un cigarro?

¿Qué responderías?

—No, gracias. Estoy intentando dejarlo.

¿Qué comunica esa respuesta?

Soy un fumador que está intentando hacer otra cosa.

Ese cambio probablemente no durará porque se trata únicamente de una modificación del comportamiento y no está basado en una transformación de la identidad.

Entonces, ¿qué deberías decir?

—No, gracias. No fumo.

La diferencia parece pequeña, pero cambia por completo la manera en que te ves. En la primera respuesta sigues considerándote un fumador que está haciendo un esfuerzo. En la segunda, fumar ya no forma parte de quien eres.

Para cambiar, necesitas pensar lo correcto sobre ti, conocer tu verdadera identidad y comenzar con el quién, no con el qué.

Un hábito permite que un comportamiento, bueno o malo, ocurra sin que tu cerebro tenga que hacerse cargo de cada decisión. Por eso, aquello que repetimos termina formando parte de nosotros.

Las personas exitosas no tienen suerte. Son constantes.

Hay una frase que lo resume de una manera muy clara:

«¿Por qué crees que soy el mejor jugador del mundo? Porque nunca, nunca me aburro con lo básico».

Tal vez ahí se encuentre una parte importante del cambio: no en hacer algo extraordinario una sola vez, sino en entrenarnos todos los días, incluso cuando lo básico comienza a parecernos aburrido.

Los ganadores no dependen únicamente del esfuerzo de un momento. Se entrenan, repiten y permanecen.

Tu meta no es la perfección, es el progreso.

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Byung-Chul Han 3 libros

La sociedad del cansancio

Byung-Chul Han · 2 min de lectura

El deprimido no está a la altura, está cansado del esfuerzo de tener que ser sí mismo.

Uno se inflige voluntariamente un daño pequeño para preservarse de un daño mucho mayor, que podría ser mortal.

  • El repudio que nos provoca el exceso de positividad ya no es una respuesta inmunitaria, sino que más bien consiste en un desahogo y un rechazo digestivos y neuronales. El agotamiento, la fatiga y el sofoco que nos provocan los excesos tampoco son reacciones inmunológicas, sino que son síntomas de una violencia neuronal que no es viral, puesto que no es atribuible a una negatividad inmunitaria.

La violencia de la positividad no es privativa, sino saturante; no es exclusiva, sino exhaustiva. Por eso, no se percibe inmediatamente.

La sociedad de nuestro siglo XXI ya no es la sociedad disciplinaria, sino una sociedad del rendimiento. Tampoco sus habitantes se llaman «sujetos forzados a obedecer», sino que son sujetos forzados a aportar rendimiento.

En la sociedad disciplinaria todavía impera el no. Su negatividad genera trastornados y criminales. En cambio, la sociedad del rendimiento genera deprimidos y fracasados.

  • El sujeto del rendimiento sigue siendo disciplinado, no en vano viene de la fase disciplinaria. El poder hace que aumente el nivel de productividad que se había alcanzado con la técnica disciplinaria y con el imperativo del deber. Aplicando esto al incremento de productividad, diríamos que entre el deber y el poder no hay ruptura, sino continuidad.

Para Ehrenberg, la depresión es la manifestación patológica de que, en la Modernidad tardía, el hombre fracasa en su intento de llegar a ser sí mismo.

  • Lo que causa la depresión por agotamiento no es el imperativo de pertenecerse solo a sí mismo, sino la presión para rendir.

Según Ehrenberg, las depresiones se multiplican cuando los mandatos y las prohibiciones de la sociedad disciplinaria son sustituidos por la responsabilidad y la iniciativa personales. En realidad, lo que nos enferma no es el exceso de responsabilidad y de iniciativa, sino el imperativo del rendimiento, la obligación de rendir, que viene a ser el nuevo mandamiento de la sociedad laboral en la Modernidad tardía.

  • Precisamente Nietzsche diría que ese tipo de hombre que está a punto de convertirse en realidad masiva no es ningún superhombre soberano, sino el último hombre, que no hace más que trabajar. 3 El nuevo tipo de hombre, que está indefenso y a merced del exceso de positividad, carece de toda soberanía.

La depresión comienza como una fatiga para crear y un cansancio para poder hacer nada. Que un individuo depresivo se lamente de que nada es posible solo puede suceder en una sociedad que cree que nada es imposible. Ya no ser capaz de poder más induce a hacerse autorreproches destructivos y a las autoagresiones.

  • Nunca se es más activo que cuando no se hace nada; nunca se está menos solo que cuando se está consigo mismo»

Es un engaño creer que cuanto más activo sea uno tanto más libre será también.

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No-cosas

Byung-Chul Han · 3 min de lectura
  • Nos encaminamos hacia una era trans y poshumana en la que la vida humana será un puro intercambio de información.

Es la información, no las cosas, la que determina el mundo en que vivimos. Ya no habitamos la tierra y el cielo, sino Google Earth y la nube.

  • Las cosas retroceden cada vez más a un segundo plano de atención.

«En términos conceptuales, podemos llamar verdad a lo que no logramos cambiar; en términos metafóricos, es el espacio en el que estamos y el cielo que se extiende sobre nuestras cabezas».

  • También la verdad requiere mucho tiempo. Donde una información ahuyenta a otra, no tenemos tiempo para la verdad.

La confianza, las promesas y la responsabilidad también son prácticas que requieren tiempo. Se extienden desde el presente al futuro. Todo lo que estabiliza la vida humana requiere tiempo. La fidelidad, el compromiso y las obligaciones son prácticas asimismo que requieren mucho tiempo.

  • Viajamos a todas partes sin adquirir una experiencia. Nos comunicamos continuamente sin participar en una comunidad. Almacenamos grandes cantidades de datos sin recuerdos que conservar. Acumulamos amigos y seguidores sin encontrarnos con el otro.

El humano manualmente inactivo del futuro solo hará uso de sus dedos. Elegirá en lugar de actuar. Para satisfacer sus necesidades presionará teclas. Su vida no será un drama que le obligue a actuar, sino un juego. Tampoco querrá poseer nada, sino experimentar y disfrutar.

  • El hombre manualmente inactivo del futuro se entregará a la «libertad de la yema de los dedos»:

En la comunicación digital, el otro está cada vez menos presente. Con el smartphone nos retiramos a una burbuja que nos blinda frente al otro.

  • En la comunicación digital, la forma de dirigirse a otros a menudo desaparece. Al otro no se le llama para hablar. Preferimos escribir mensajes de texto, en lugar de llamar, porque al escribir estamos menos expuestos al trato directo. Así desaparece el otro como voz.

Cuando extraviamos nuestro smartphone, el pánico es total. También tenemos una relación íntima con él.De ahí que no nos guste dejarlo en otras manos. ¿Puede entonces compararse a un objeto de transición?

¿Sería como un oso de peluche digital? Esto se contradice con el hecho de que el smartphone es un objeto narcisista. El objeto de transición encarna al otro.

  • Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas,tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo...».

El corazón late ante el otro. También encontramos al otro en las cosas queridas. A menudo son un regalo de otro. Hoy no tenemos tiempo para el otro. El tiempo como tiempo del yo nos hace ciegos para el otro. Solo el tiempo del otro crea los lazos fuertes, la amistad y hasta la comunidad.

  • Las no-cosas se anteponen a las cosas y las ensucian. La basura de la información y la comunicación destruye el paisaje silencioso, el lenguaje discreto de las cosas:

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Vida contemplativa

Byung-Chul Han · 2 min de lectura

Vida Contemplativa
Byung-Chul Han

La verdadera vida comienza en el momento en que termina la preocupación por la supervivencia, la urgencia de la pura vida.

  • El fin último de los esfuerzos humanos es la inactividad.

La felicidad tiene algo de hechicería y magia.

A veces, es en el momento en que todo nos parece perdido que llega la advertencia que puede salvarnos.

Uno ha llamado a todas las puertas que no dan a ninguna parte, y la única por donde uno puede entrar, esa que en vano se hubiera buscado durante cien años, se abre sin saberlo.

  • Quién está realmente inactivo no se afirma a sí mismo.

Se desprende de su nombre y se vuelve nadie.

Sin nombre ni propósito, se entrega a lo que acontece.

El sujeto renuncia a sí mismo.

Cada acción, cada actividad, se suspende en favor de un acontecer sin sujeto.

Esa sería la auténtica pureza.

Solo el silencio nos vuelve capaces de decir algo inaudito.

La obligación de comunicar, por el contrario, conduce a la reproducción de lo igual, al conformismo.

En la meditación nos dirigimos a un lugar desde el que, por primera vez, se abre el espacio que mide todo nuestro hacer y dejar de hacer.

La meditación es una capacidad que no actúa.

Supone la pausa como interrupción, como inactividad.

El ser humano se asfixia en su propio hacer.

El hombre se degrada a mero ganado e incluso queda por debajo de él.

Todo su hacer se rebaja a ser cría de ganado.

La angustia surge cuando falta la vinculación con el objeto.

Entonces, el yo gira en torno a sí mismo, vuelto sobre sí mismo, sin mundo.

"Solamente se cansa uno de lo nuevo, pero no de las cosas antiguas. Las cosas antiguas son el pan cotidiano que satisface con abundancia y bendición." — Kierkegaard

  • El hombre está sin atributos solo cuando se encuentra fuera del escenario de la acción.

En el resplandor de la inactividad somos un nadie en un sentido particular.

La inactividad va acompañada del olvido de sí mismo.

Dejamos de ser un alguien y nos encerramos en el yo.

En el estado de entusiasmo nos desprendemos de nosotros mismos.

Lo genial es un estar-junto-a-uno-mismo.

Esto también es una fórmula para la felicidad.

La propia vida obliga a los seres humanos a volver a la caverna, en donde vuelven a vivir, es decir, a estar entre personas.

La vida activa sin la vida contemplativa es ciega.

"Ser uno con todo lo viviente, volver, en un feliz olvido de sí mismo, al todo con la naturaleza: esta es la cima de los pensamientos y alegrías, la sagrada cumbre de la montaña, el lugar del reposo eterno."

Lo bello natural tiene un potencial utópico, en la medida en que apunta a otro estado del ser, en el que el ser humano se reconcilia con la naturaleza.

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Benjamin Hardy 1 libro

Cambia tu entorno, cambia tu vida

Benjamin Hardy · 4 min de lectura

Tratar de cambiar a base de esfuerzo y tensión no sirve de nada. Nunca ha servido. En lugar de eso, tienes que crear y controlar tu entorno.


No sabes lo que quieres y, por lo tanto, tienes un conflicto interno. Tu deseo (tu porqué) no es lo suficientemente intenso.

No estás comprometido contigo mismo y tus sueños. Tu entorno se opone a tu objetivo.


Eres quien eres debido a lo que te rodea.

Moldeas el jardín de tu mente cultivando elementos específicos de tu entorno, como tus lecturas, tus experiencias y la gente de la que te rodeas.

Descubrió que la necesidad es el ingrediente más importante de la fórmula para la grandeza, no el talento particular de un individuo ni la visión de un líder solitario actuando por su cuenta. A muchos no nos gusta oír esto.

Es la exigencia lo que pone de manifiesto las cualidades excepcionales de un hombre.

Creo que la capacidad del hombre medio podría duplicarse si se le exigiera, si la situación lo exigiera.

Resulta que también somos la media de las cinco personas con las que cada uno de nuestros cinco amigos pasa más tiempo.

Tu potencial viene determinado por lo que te rodea.

Decidir tu entorno y modelarlo es la esencia de lo que realmente significa "libre albedrío", porque tu elección del entorno y las influencias externas se reflejarán directamente en la persona que llegarás a ser.

Proponle una cita a alguien y, sea cual sea el resultado, te verás a ti mismo como alguien que asume riesgos. Luego, este cambio interior transformará tus futuras decisiones.

Ha llegado el momento de ser quien sabes que puedes ser. Es el momento de dejar atrás tu vida pobre e insignificante. El mundo necesita que reacciones. Ya estás listo.

Cuando haces algo el número suficiente de veces y en los mismos lugares, se convierte en una acción inconsciente.

En un entorno negativo, la fuerza de voluntad es todo lo que nos queda. Es el salvavidas, el paracaídas que nos impide estrellarnos. Y dependemos de ella para salvar el pellejo.

  • TODO ENTORNO TIENE UNAS REGLAS

La vida de una persona no es un reflejo de sus valores y convicciones más profundos, sino que, por el contrario, es el producto de las normas sociales que la rodean.

La epigenética está demostrando que la persona que uno llega a ser se basa más en qué genes se expresan que en qué genes están presentes.

No te unas a un grupo cómodo; no crecerás. Ve a donde las expectativas y las exigencias de rendimiento son elevadas. — Jim Rohn

Alrededor de ciertas personas sientes que te comes el mundo. En cambio, cuando estás con otras, eres incapaz de pensar con claridad.

Quién eres y lo que puedes hacer en un entorno es muy diferente de quién eres y lo que puedes hacer en otro.

  • Tu entorno es tu palanca.

En la vida, nunca se puede estar completamente preparado para algo.

Te adaptas a un papel y a un entorno nuevos.

Crea el entorno que te capacitará para convertirte en esa persona ahora.

Si quieres cambiar tu vida, en lugar de ejercer más fuerza de voluntad y luchar más, solo tienes que cambiar tu entorno y el papel que estás representando.

"A la cima se llega a base de dormir." — Arianna Huffington

Para triunfar, debes tener grandes expectativas.

Como empiezas algo es como lo terminas.

Además, necesitas un entorno diario para recrear el estado cumbre que tenías mientras establecías tus objetivos y tomabas tus decisiones.

¿Tienes un lugar sagrado al que vas a alinearte y conectarte contigo mismo?

Aquí entra en juego la tercera ley de Newton: la única manera de salir de tu entorno actual es ejercer una fuerza de la misma magnitud y opuesta a toda la energía que te mantiene en esa atmósfera.

"Rodéate de gente que te recuerda más tu futuro que tu pasado." — Dan Sullivan

Cuando no tienes relaciones significativas, buscas desesperadamente llenar ese vacío con algo más.

Necesitas a otros. Necesitas aprender a confiar en los demás.

VISUALIZA EL PROCESO, NO SOLO EL RESULTADO

El éxito no es tan difícil; simplemente implica dar veinte pasos en una sola dirección.

Rodearte de gente con estándares personales más altos que los tuyos.

"Estés donde estés, asegúrate de estar ahí." — Dan Sullivan

Nunca cambias las cosas luchando contra la realidad existente. Para cambiar algo, construye un nuevo modelo que haga obsoleto el modelo existente. — R. Buckminster Fuller

Aunque seas el producto de tu entorno, ese entorno debes decidirlo tú a propósito.

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Ryan Holiday 5 libros

El obstáculo es el camino

Ryan Holiday · 3 min de lectura
El obstáculo es el camino

Ryan Holiday

El obstáculo en el camino se convierte en el camino. Nunca olvides que dentro de cada obstáculo hay una oportunidad para mejorar nuestra condición.

  • Canalizar y entender las señales, volver al presente, poner las cosas en perspectiva, concentrarnos en lo que podemos controlar.

  • El poder de la percepción se aplica a toda situación y es imposible de obstruir. Lo único que podemos hacer es renunciar a ella, y eso es decisión tuya.

  • La domesticación de nuestras emociones no es pretender que no existen. Así que siéntelas.
    Nassim Taleb

No permitas que la fuerza de una impresión te derribe; solo dile:

Un momento; quiero saber quién eres y qué representas. Te pondré a prueba.
Epicteto

A veces, ser superficial, considerar las cosas a primera vista, es el enfoque más profundo.
Nietzsche

Cuando puedes descomponer algo en las partes que lo integran o verlo desde un nuevo ángulo, pierde su poder sobre ti. Toma aquello que temes, y cuando el miedo se apodere de ti, descompónlo.

Recuerda:

Este momento no es tu vida entera, es solo un momento en tu vida. Concéntrate en lo que está frente a ti ahora.

Se siente mejor ignorar o fingir, pero en el fondo sabes que eso no hará que nada mejore. Tienes que actuar y empezar ahora mismo.

  • Deja de buscar una epifanía y empieza a buscar puntos débiles.

  • Deja de buscar ángeles y ponte a buscar ángulos.

  • Hay opciones. Prepárate para el largo plazo y prueba todas las posibilidades. Llegarás a tu destino.

Cierra la boca. Vuelve a tus estaciones.
Piensa en lo que harás, en lugar de preocuparte por lo que pasa afuera. Sabes cuál es tu deber. Deja de parlotear y ponte a trabajar.

¿Qué debes hacer ahora? Tu deber.

Todo lo que tenemos que hacer son estos tres pequeños deberes:

  1. Esforzarnos.

  2. Ser honestos.

  3. Ayudar a los demás.

Siempre podemos actuar con rectitud. No te preocupes por la forma correcta, preocúpate por lo correcto. Así es como se hacen las cosas.

Piensa en el progreso, no en la perfección.

Cuando estés en una situación desesperada, lucha con todas tus fuerzas. Da un paso atrás y rodea el problema.

  • Busca una ventaja.

  • Acércate desde una línea inesperada.

¿Cuál es tu primera reacción cuando enfrentas un desafío?

  • ¿Desgastarte?

  • ¿Discutir?

  • ¿Tratar de atacar por la puerta principal?

Es probable que la puerta trasera, laterales o ventanas estén abiertas de par en par. Busca un terreno común y trabaja desde ahí.

Retroceder podría ser la mejor manera de progresar.

  • Sencillamente, no hagas nada. Quédate donde estás.

Cuando las circunstancias inevitablemente te irriten, vuelve a ti mismo y no pierdas el ritmo más de lo necesario.

  • Tendrás más armonía si practicas esto.
    Marco Aurelio

Reconoce el dolor, pero sigue adelante con tu tarea.

A veces, la única respuesta a la pregunta:

¿Qué pasaría si...?
Es: "Todo se vendrá abajo, pero estaremos bien."

La mala suerte es, en realidad, una posibilidad de ganar tiempo.

La próxima vez que:

  • Pierdas dinero, recuerda que pudiste haber perdido un amigo.

  • Pierdas un empleo, piensa en lo que pasaría si hubieras perdido una pierna.

  • Pierdas tu casa, podrías haberlo perdido todo.

Si no puedo resolver esto solo, ¿qué puedo hacer al menos para que las cosas mejoren para los demás?

Nassim Taleb definió a un estoico como alguien que:

  • Transforma el temor en prudencia.

  • Convierte el dolor en información.

  • Cambia los errores en iniciación.

  • Transforma el deseo en obra.

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La disciplina marcará tu destino

Ryan Holiday · 2 min de lectura
  • ¿Qué estás dispuesto a aguantar? ¿Qué puedes hacer sin él? ¿A qué te vas a someter? ¿Qué puedes producir con él? Dices que te encanta lo que haces. ¿Dónde está la prueba? ¿Qué tipo de racha lo demuestra? La mayoría no tenemos a millones de fans mirándonos.

En la vida todo depende más del carácter que del talento. Y de la templanza.

  • «Cuando un hombre puede controlar su vida, sus necesidades físicas y su yo inferior, se eleva», diría más tarde Muhammad Ali.

Tienes que dar lo mejor de ti mientras puedas. La vida es corta. Nunca sabes cuándo te quitarán el partido, cuándo te quitarán el cuerpo. No la desperdicies.

  • Cuando te cueste levantarte, cuando te resulte duro, recuerda de dónde vienes, recuerda la tradición y recuerda lo que está en juego. Piensa como Morrison, que recordaba a su abuela, que había tenido más hijos y una vida aún más dura que ella. Piensa en Morrison, que sin duda no lo tuvo fácil y aun así se levantaba temprano.

El placer del exceso siempre es fugaz. Por eso la autodisciplina no es rechazar el placer, sino una forma de aceptarlo. Cuidar del cuerpo, moderar los deseos, trabajar duro, hacer ejercicio y presionarse no son castigos. Solo es trabajo, cuya recompensa es el placer.

Si somos un poco duros con nosotros mismos, a los demás les costará serlo. Si somos estrictos con nosotros mismos, quitamos al resto el poder que tienen sobre nosotros.

Nadie es menos libre que la persona atrapada en la cinta de correr, moviéndose cada vez más deprisa, pero sin ir a ninguna parte.

  • «Lo importante es que hagas algo todos los días»,

Lo más importante que puede aprender un jugador joven es que no puede ser bueno todos los días.

Ben Franklin planteó una regla aún mejor: «Busca en los demás sus virtudes; en ti, tus vicios». O como dijo Marco Aurelio: «Tolerante con los demás, estricto contigo mismo».

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La quietud es la clave

Ryan Holiday · 2 min de lectura

La quietud es la clave
Ryan Holiday

No vivimos el momento. De hecho, hacemos cuanto podemos por salir de él, y entonces pensamos, hacemos, hablamos, nos preocupamos, recordamos, tenemos esperanzas. Pagamos miles de dólares con tal de cargar en la bolsa un dispositivo que garantice que no nos aburramos nunca.

Asumimos interminables actividades y obligaciones, perseguimos logros y dinero, con la ingenua creencia de que al final eso nos dará felicidad.

Jesús dijo a sus discípulos que no se preocuparan por el día de mañana, porque este cuidará de sí mismo. Haz todo lo posible justo ahora. No pienses en lo que dirán tus detractores. No te estanques en eso ni te compliques innecesariamente las cosas. Todo tu ser debe estar presente.

Para ver lo que de verdad importa, tienes que observar. Para comprenderlo, estás obligado a pensar. Captar lo que es invisible para casi todos requiere un esfuerzo genuino.

Si queremos pensar mejor, debemos aprovechar los momentos de silencio. Conseguiremos la quietud que necesitamos si dirigimos nuestra atención a los pasos particulares, si abrazamos el proceso y renunciamos a la persecución. Pensamos mejor si no pensamos tanto.

Date tiempo para pensar en el dolor de tus primeras experiencias que aún llevas contigo. Piensa en la edad de las reacciones emocionales cuando eres lastimado, traicionado o inesperadamente retado. Ese es tu niño interior. Quiere que lo abraces. Necesita que le digas: "No pasa nada, amigo. Sé que estás lastimado, pero yo me ocuparé de ti."

Siempre hay una punzada de desconcierto o pérdida en el momento en que consigues algo. Nunca te sentirás bien por la vía de los logros internos. La satisfacción viene de adentro. De bajarse del tren. De ver lo que ya tienes, lo que siempre has tenido.

El cultivo del desapego y la indiferencia por los demás. Si no dependes de nadie, si no eres vulnerable, jamás perderás nada ni serás lastimado.

El amor, dijo Freud, es el gran educador. Aprendemos cuando lo damos, aprendemos cuando lo recibimos. Nos acercamos a la quietud por su intermedio.

Recuerda que el tiempo es tu vida, tu carne y sangre, y que nunca lo recuperarás.

Cuando el cuerpo se ocupa de algo conocido, la mente se relaja. La monotonía se vuelve memoria muscular. Desviarse parece peligroso, equivocado. Es como si se invitara al fracaso.

Desesperanza e inquietud van de la mano. El problema es que no puedes huir de la esperanza. No puedes escapar de problemas que existen en tu mente y tu espíritu. No puedes huir de tus decisiones, solo puedes remediarlas con mejores decisiones.

Forja una vida de la que no necesites escapar.

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Ser justo en un mundo injusto

Ryan Holiday · 3 min de lectura

Ryan Holiday
Ser justo en un mundo injusto

Preocúpate por los demás, incluso cuando no sea retribuido. Incluso cuando te cueste.

Procura que tus actos comporten un bien social.

Haz siempre lo correcto: complacerás a algunos y asombrarás al resto.
Mantengamos nuestra palabra con nosotros mismos: eso es disciplina. Mantengamos nuestra palabra con los demás: eso es justicia.

Es más fácil ser un gran hombre que un buen hombre. Desde luego, hay más casos de lo primero que de lo segundo.

Vivamos de una forma que nos haga sentir orgullosos. Comportémonos de día de una forma que nos permita dormir de noche.

Nunca perjudiques a un hombre que trabaja para ganarse la vida.

La gente vive momentos difíciles. No contribuyamos a la carga de nadie. Intentemos aligerársela cuando podamos.

Los demás desean lo mismo que nosotros: dignidad, seguridad, respeto, libertad, felicidad.

¿Te convertirás en lo que estás destinado a ser? ¿Irás a donde más te necesitan?
Justificamos el uso del cuchillo mientras este se clava.

Nos negamos a mirar y dejamos que lo haga otra persona.

Cuando los demás se apartan, nosotros nos acercamos.

Cuando los demás empiezan a pensar en sí mismos, nosotros nos negamos a traicionar nuestro compromiso.

No prolonguemos nuestras dificultades. No eludamos nuestras obligaciones.

Ganamos cuando empezamos. Empecemos.

Tú ayudas a otros. Ellos te ayudan a ti. Juntos son mejores. Así es como funciona. Así es como se hace justicia.

Un líder tiene que tomar decisiones. Un líder tiene que actuar. Debe ser idealista a la vez que realista, porque hay cosas que tiene que proteger.

Quienes se quedan sentados mientras otros sufren son unos cobardes, dispuestos a comprar su tranquilidad con deshonra.

La negación de los derechos humanos en cualquier lugar supone una amenaza a la afirmación de los derechos humanos en todas partes.

Los estoicos dicen que nos forjamos una vida, que creamos cambios acto tras acto, día tras día.

Es mejor obrar bien y quedar sin recompensa que obrar mal y escapar sin castigo.

Elige cualquier momento del pasado, el que quieras. ¿No es casi todo mejor ahora que entonces?

Nadie dice que ahí afuera no esté oscuro, y puede volverse todavía más oscuro.

Perdonemos poco a poco, día a día, hasta que dejemos correr el asunto.
Si bien no se puede deshacer lo que se ha hecho, siempre tenemos la oportunidad de hacerlo mejor.

Tenemos la oportunidad de convertirnos en una persona mejor como resultado de lo que ha sucedido, aunque para ello haya que dar un paso al frente y asumir la desagradable responsabilidad por lo ocurrido.

El bien no se busca, se encuentra.

Las personas son peores de lo que nos gustaría, pero también son mejores de lo que alcanzamos a comprender. Ahí radica el poder de la gracia.

No se trata de nosotros en absoluto. Se trata de personas que confían en nosotros.


Lo único que importa es que hagamos lo que importa.

Tomamos decisiones pequeñas para poder tomar las grandes, aunque nadie mire, aunque solo nos importe a nosotros.

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Un best seller para toda la vida

Ryan Holiday · 2 min de lectura

Si un libro ha circulado cuarenta años, es de esperar que lo haga otros 40; la diferencia es que, si sobrevive 10 más, circulará 50 más. Cada año de supervivencia duplica la esperanza de vida adicional.


Todo se reduce a la persona indicada, en el momento adecuado y el lugar correcto.

El mejor recurso para aumentar la tasa de crecimiento de una nueva empresa es hacer un producto tan bueno que quien lo use lo recomiende a sus amistades.


Muchas personas quieren ser el sustantivo sin hacer el verbo. Forjar algo grandioso requiere exigencia.


"Debo hacer esto. Tengo que hacerlo. No puedo dejar de hacerlo." – Austin Kleon

El arte es un maratón en el que cruzas la línea de meta y, en lugar de que te cuelguen una medalla en el cuello, te conducen con firmeza de los hombros para llevarte a otro maratón.

Concentrarte en partes pequeñas y progresivas de un proyecto elimina también la tendencia a soñar indebidamente.


La acción genera inspiración. No te quedes esperando a que la inspiración te mueva a actuar; ¡NO LO HARÁ!

No solo para quién, también para qué.


La mejor versión no suele ser para todos.


Si no sabes qué buscas, ¿cómo sabrás que lo encontraste?

Hay muchas misiones. Cualquiera que sea la tuya, debes definirla y articularla.


No permitas que el crítico mojigato que llevas dentro te contenga.


No creas que venderás si no trabajaste, te sacrificaste y tomaste las decisiones que conducen al éxito. Debes estar listo para lo que viene: el auténtico maratón que es la mercadotecnia.

Siéntete orgulloso de ti mismo.


¿Con qué trabajaremos?


Haz que mi mente se adapte a cualquier circunstancia.

Recomendación:


Formar redes no consiste en asistir a eventos y repartir tarjetas de presentación; eso es volantear.

Formar redes consiste en entablar, desarrollar y mantener relaciones genuinas; en ser valioso y estar disponible, para que un día tus favores sean debidamente correspondidos.

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Ken Honda 1 libro

Dinero feliz

Ken Honda · 3 min de lectura

Dinero Feliz
Ken Honda

Nuestro dinero está envuelto con una gran cantidad de emociones.

Hay tanto dinero en el mundo justo ahora; una cantidad de él esparce felicidad y amor por todos lados. Pero también hay mucho dinero que esparce tristeza y temor.

No es cuánto ganas o tienes lo que vuelve a tu dinero triste o feliz; la energía con la que lo das y lo recibes es lo que determina su curso. Ya sea que ganes mucho o poco, tus fondos pueden seguir cualquiera de esos dos derroteros.

Insisto en que “ganar” no es lo bien que te va en términos económicos; es lo bien que te sientes al jugar.

Cuando trabajamos una semana tras otra, un año tras otro, y no tenemos nada que mostrar a cambio, nos sentimos desanimados y deprimidos y sentimos que nuestra vida carece de sentido. Hacemos equivaler el valor de nuestra vida con el de nuestro patrimonio.

El acto de recibir es lo más importante cuando se trata de enriquecer tu vida. Si no estás dispuesto a recibir felicidad y abundancia, por más dinero que tengas y por alto que llegues, nunca sentirás dicha y abundancia. Recibir significa darte la libertad de recibir y saber que posees un valor inherente que es signo de recibir cosas buenas.

Permite que tu alma inspire a tu dinero y tu dinero exprese tu alma.

El maestro aparecerá cuando el discípulo está listo; si tú estás listo, él aparecerá.

No tenemos que esperar a tener todo el efectivo del mundo para empezar a vivir.

Lo único que necesitamos es saber cuándo dar vuelta a la izquierda y cuándo a la derecha para obtener justo lo que requerimos en el momento exacto en que nos hace falta.

Muchos quisieran tener montañas de reservas de dinero a la mano para no preocuparse el resto de su vida, pero demasiado dinero podría ser en realidad más una carga que una bendición si tu contenedor no es del tamaño adecuado.

Estar presente para otras personas da constancia del nivel de confianza que tienes en tus capacidades y en tu futuro.

¿Qué sucedería si te dijera que si te permites sentir la alegría de recibir y gastar dinero es probable que atraigas más?

Repite: Tengo todo lo que necesito y me siento muy agradecido por todo eso. Agradezco el trabajo que realizo, los alimentos que consumo, el automóvil que manejo y el dinero que gano. Da gracias de que ese dinero te haya servido o de lo que te procura ahora.

Para alcanzar una vida de dinero feliz, debes tener tanto un saludable coeficiente intelectual para el dinero como un sano coeficiente emocional para el dinero. Una vez que sepas sobre los aspectos inteligente y emocional de ganar dinero, podrás establecer una excelente relación con él.

Lo que fácil viene, fácil se va.

El dinero es energía, y las personas magnéticas pueden atraerlo o alejarlo.

Ganar dinero feliz se siente en gran medida como si jugaras.

Dale gracias al dinero cuando llega y dale gracias cuando se va.

¿Quieres ser rico, feliz, apacible? Di gracias. Así de sencillo, queremos estar donde hay energía de abundancia.

He descubierto que tus dones aparecen cuando estás listo para asumir la responsabilidad sobre tu vida. Por alguna razón, se anuncian solos cuando nos percatamos de que únicamente nos tenemos a nosotros mismos para ser felices.

Abandona la mentalidad de escasez.

Perdona y cura tus heridas de dinero.

Cuando confiamos, podemos ser como verdaderamente somos.

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Alex Hormozi 3 libros

Modelos de dinero de $100M

Alex Hormozi · 4 min de lectura

Por qué lo leí

Porque Hormozi no escribe teoría: escribe instrucciones. Quería entender cómo una sola persona convierte un negocio promedio en una máquina de efectivo sin trucos raros, solo diseñando mejor sus ofertas. Lo que encontré es un manual operativo: qué ofrecer primero, qué después, cómo retener.

La idea central

Un negocio no falla por falta de tráfico ni de talento: falla porque sus ofertas están mal diseñadas. Hormozi propone pensar en el negocio como una serie de ofertas encadenadas —atracción, upsell y continuidad— que trabajan juntas para aumentar tres números a la vez: cuántos clientes consigues, cuánto te pagan y qué tan rápido lo hacen. Lo que parece magia en negocios exitosos es casi siempre arquitectura: promesas claras, instrucciones específicas, bonificaciones bien colocadas y simplicidad obsesiva.

Ideas clave

1. La oferta es el negocio. Promete un resultado claro, sí o no. Las instrucciones detalladas venden más que las sugerencias vagas. La claridad gana siempre.

2. El dinero real está en el segundo “sí”. Un cliente solo sigue siendo cliente si tiene algo más que comprar. El primer pago abre la puerta; el upsell paga la casa.

3. El ciclo de hipercompra. Cuando alguien decide hacer algo nuevo, entra en un estado de compra abierta. Vende tantos productos adicionales como sea razonable mientras esa puerta esté abierta.

4. Bonificaciones > descuentos. Convierte en bonificaciones cosas que ya tienes y haces. Destácalas en tu oferta de continuidad. Hazlas exclusivas para quienes se inscriben.

5. Simplicidad como ventaja competitiva. “Lo sencillo funciona, no lo compliques innecesariamente.” El enorme poder está en una oferta simple bien hecha, no en una compleja a medias.

Frases para subrayar

Sección I — ¿Qué es un modelo de dinero?

“Si un cliente pide que le devuelvan el dinero, devuélveselo. Evita los dolores de cabeza.”

“Un negocio funciona siempre que genere ganancias.”

Sección II — Ofertas de atracción

“Pero solo pueden seguir siendo clientes si tienen algo más que comprar.”

“El dinero real proviene de las personas que tienen éxito con él y tú tienes algo más que ofrecerles.”

“No hagas ofertas como esta si no sabes administrar el dinero.”

“Promete un resultado claro, sí o no.”

“Quien dijo que el dinero no puede comprar la felicidad, no ha dado lo suficiente.”

Sección III — Ofertas de venta adicional (upsell)

“En resumen, las ventas adicionales suelen ofrecer:”

“Más de lo que acaban de comprar (piensa en la cantidad): ¿por qué comer una hamburguesa cuando puedes comer dos?”

“Descripción La venta adicional”

“Clásica ofrece una solución al siguiente problema del cliente en el momento en que este se da cuenta de él.”

“Vende más cuando compran más: ciclo de hipercompra. La mayoría de los compradores entran en un ciclo de ‘hipercompra’ cuando deciden hacer algo nuevo.”

“Cuanto más rápido accedan las personas a algo, más lo valorarán.”

“Si agrupas productos complementarios, ponles un nombre.”

“Vende tantos productos adicionales como sea razonable.”

“Conclusión: aprendí que las instrucciones detalladas y personalizadas venden más que las sugerencias vagas y generales.”

Sección V — Ofertas de continuidad

“Continuidad: ofertas de bonificaciones · Continuidad: ofertas de descuento · Oferta de exención de tarifas.”

“Ofertas de bonificaciones por continuidad. Si te gusta esto, te encantará lo que tengo a continuación…”

“Con las bonificaciones por continuidad, ofreces al cliente algo increíble si se inscribe hoy.”

“Oferta de productos digitales · Bonificación única: Obtén mis 40 boletines informativos anteriores, valorados en $15.880, haciéndote miembro hoy por solo $399 al mes después de una prueba gratuita de 30 días.”

“Convierte en bonificaciones cosas que ya tienes y haces.”

“Utiliza precios realistas en tus bonificaciones.”

“Puedes ofrecer bonificaciones gratuitas en forma de descuentos y descuentos en forma de bonificaciones gratuitas.”

“Cuando hagas tu oferta de continuidad, destaca las bonificaciones.”

“Ofrece bonificaciones solo a quienes se inscriban. Si deseas que todos se unan a tu oferta de continuidad, ofrece la continuidad como única opción. En otras palabras, haz que las bonificaciones solo estén disponibles si se inscriben en la membresía.”

“Si quieres aún más dinero, ofrece descuentos por compras anticipadas al por mayor.”

“Nota: se aplican las leyes de los descuentos: cuanto mayor sea el descuento, más personas lo aceptarán.”

“Si utilizas la continuidad como oferta de atracción, anuncia lo que regalas, no lo que vendes.”

“El enorme poder de una simple oferta bien hecha.”

“Las ofertas de continuidad proporcionan un valor constante por el que los clientes realizan pagos continuos hasta que cancelan.”

Sección VI — Crea tu modelo de dinero

“Lo sencillo funciona, no lo compliques innecesariamente.”

“Un modelo de dinero es una serie de ofertas diseñadas para aumentar el número de clientes que consigues, cuánto pagan y con qué rapidez lo hacen.”

“Dicen que si te hundes con la nave, el cinturón de seguridad no te salvará.”

Cómo lo aplico yo

Me quedo con tres movimientos: reviso si mi oferta actual promete un resultado claro, sí o no (sin adornos vagos); diseño un segundo paso —un upsell o continuidad— para que el cliente que ya dijo “sí” tenga algo más que comprar; y antes de complicar nada, pregunto si la versión más simple de la oferta sería suficiente. Hormozi insiste en que la maestría no es agregar, es ordenar.

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Ofertas de $100M

Alex Hormozi · 1 min de lectura

Es mucho mejor haber entendido por qué se ha fracasado que ignorar por qué se ha tenido éxito».

Como dice Einstein: «Nunca memorices nada que puedas buscar».

Cuando alineas todas las piezas, puedes dar un golpe tan bueno que ganas para siempre.

El objetivo de la buena escritura es que el lector comprenda. El objetivo de una buena persuasión es que el cliente potencial se sienta comprendido.

Debes estar muy seguro de tu entrega, porque lo has hecho tantas veces que sabes que esa persona tendrá éxito. La experiencia es lo que te dará la convicción de pedir como pago el sueldo de todo un año a alguien

La oferta de Grand Slam solo se vuelve realmente valiosa cuando el prospecto percibe el aumento de la probabilidad de logro, percibe la disminución del tiempo de demora y percibe la disminución del esfuerzo y el sacrificio.

Te sugiero, por tanto, que hables en términos de cosas que tu cliente potencial crea que servirán para que su estatus aumente, y de esa manera tendrás a tus clientes potenciales babeando.

Recuerda: la certeza. Valoran la certeza. Yo lo llamo «la probabilidad de logro percibida». En otras palabras: «¿ qué probabilidad creo que tendrá el resultado que busco si hago esta compra?».

  • El miedo a la pérdida es más fuerte que el deseo de ganancia.

La escasez es una función de la cantidad. La urgencia está en función del tiempo.

  • Por qué hacen esta gran oferta?» o «¿ Por qué debería responder afirmativamente a a esta oferta?/¿ Qué hay para mí?». Ejemplos: Gratis, 88% de descuento, Regalo; 88% de descuento, Primavera, Verano, Vuelta al cole, Gran inauguración, Nueva dirección, Nuevo edificio, Aniversario; Halloween, Año nuevo… Literalmente, lo que sea.

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Prospectos de $100M

Alex Hormozi · 2 min de lectura

Pero la mayoría coincide en que son el primer paso para conseguir más clientes. En términos más sencillos, son personas que tienen un problema a resolver y dinero para gastar.

Cuando el dinero se junta con la experiencia... el dinero se queda con la experiencia, y la experiencia se queda con el dinero.

Más prospectos Mejores prospectos Prospectos más baratos Más fiables (piensa “desde diferentes lugares”)

Cuando duplicas tus clientes potenciales, duplicas tu negocio.

Un prospecto es una persona a la que puedes contactar.

Los prospectos comprometidos son el verdadero resultado de la publicidad.

Tienes que dar a la gente algo que quieran. La mejor parte: es que es más fácil de lo que crees.

Una persona que paga con su tiempo ahora, es más propensa a pagar con su dinero más adelante.

Cada problema tiene una solución. Cada solución revela más problemas.

El objetivo es proporcionar más valor que el costo de tu oferta principal antes de que la hayan comprado.

Pero recuerda, las personas compran cosas basadas en cuánto valor piensan que obtendrán después de comprarlas.

Proporcionarles valor antes de que compren.

Anúncialo. Esto te da escasez ética. Si no puedes atender a más de cinco clientes nuevos a la semana, dilo. Destaca la escasez natural de tu negocio.

La urgencia es cuando la gente actúa más rápido porque tiene poco tiempo para hacerlo.

Recuerda: el objetivo es generar dinero, no sólo cumplir con nuestro “trato justo”.

En el primer capítulo, explicamos por qué los prospectos por sí solos no son suficientes: se necesitan prospectos comprometidos.

“Para conseguir lo que quieres, tienes que merecer lo que quieres”. - Charlie Munger

Qué digo cuando me responden?”. → Actúa como un ser humano.

Si alguien está ganando más dinero que tú, significa que es mejor en el juego de los negocios de alguna manera.

Una unidad de contenido tiene tres componentes: enganchar, retener y recompensar.

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Morgan Housel 3 libros

Cómo piensan los ricos

Morgan Housel · 2 min de lectura
Morgan Housel - Cómo piensan los ricos
Reflexiones clave sobre comportamiento y éxito financiero
  • Cómo te comportas es más importante que lo que sabes.

  • "La historia nunca se repite; el hombre sí." – Voltaire

  • "Hay que experimentar algunas lecciones antes de poder entenderlas." – Michael Batnick

Sobre suerte, riesgo y éxito
  • El éxito financiero nunca es ni tan bueno ni tan malo como parece si le das a la suerte y al riesgo el respeto que merecen.

  • No todo el éxito se debe al trabajo duro, ni toda la pobreza a la pereza. Recuérdalo al juzgar a los demás y a ti mismo.

  • Evitar la ruina es esencial. Ser hábil y sobrevivir son cosas distintas: lo primero requiere lo segundo.

Lecciones financieras esenciales:
  • Los sucesos extremos lo determinan todo.

  • "Lo importante no es si aciertas o te equivocas," dijo George Soros, "sino cuánto dinero ganas cuando aciertas y cuánto pierdes cuando te equivocas." Puedes equivocarte la mitad de las veces y, aun así, ganar una fortuna.

  • La incertidumbre es inevitable. La única forma de manejarla es aumentando el margen entre lo que piensas que va a ocurrir y lo que puede suceder, mientras mantienes la capacidad de seguir luchando otro día.

  • La libertad tiene un valor infinito. La posibilidad de hacer lo que quieras, cuando quieras, durante todo el tiempo que quieras, es invaluable.

Moderación y sostenibilidad:
  • Un enfoque moderado en ahorro, tiempo libre, desplazamientos y momentos con la familia aumenta la probabilidad de mantenerse fiel a un plan y evitar arrepentimientos.

  • "Descubre cuál es el precio y luego págalo."

  • Ni las buenas ni las malas rachas duran eternamente. La oferta y la demanda siempre se ajustan de maneras impredecibles.

Progreso y contratiempos:
  • El progreso ocurre lentamente, mientras que los contratiempos suceden con rapidez.

Sobre la verdad y la percepción:
  • El deseo puede distorsionar la verdad. Cuanto más desees que algo sea cierto, mayor será la probabilidad de creer en un relato que sobrevalore esa posibilidad.

  • Contamos historias para llenar lagunas. Todos queremos darle sentido a un mundo complicado.

  • "El riesgo es lo que queda cuando crees que ya has pensado en todo." – Carl Richards

Humildad y confianza:
  • Esfuérzate por ser humilde cuando las cosas vayan bien y compasivo cuando vayan mal. Las cosas nunca son tan buenas ni tan malas como parecen.

  • Acepta que muchas cosas saldrán mal. Incluso si te equivocas la mitad de las veces, puedes triunfar.

Ciclos económicos y lecciones de la historia:
  • La economía es cíclica. Las cosas van y vienen.

  • "La historia, en definitiva, no es más que una puñetera cosa detrás de otra."

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El arte de gastar dinero

Morgan Housel · 9 min de lectura · 4 partes

Parte 1 de 4

Hay dos formas de usar el dinero. Por un lado, como una herramienta para vivir una vida mejor. Por el otro, como un criterio para evaluar el estatus propio con respecto a los demás.

Muchas personas aspiran a lo primero, pero se pasan la vida persiguiendo lo segundo.

La felicidad duradera la alcanza el que se conforma, así que las personas que son más felices cuando tienen dinero suelen ser las que han encontrado una forma de dejar de pensar en él.

La sencillez radica en que el dinero está a tu servicio, no al revés.

Cada uno es producto de su pasado. Para entender por qué las personas se gastan el dinero de la forma en que lo hacen, debes ahondar en sus experiencias vitales.

Todo comportamiento tiene sentido cuando dispones de suficiente información.

Los conceptos emocionales con que estás familiarizado son inherentes porque creciste en un contexto social concreto en el que esos conceptos emocionales son significativos y útiles, y tu cerebro los aplica, sin que tú seas consciente, para construir tus experiencias.

Lo que yo temo a ti podría entusiasmarte. Tus objetivos podrían ser mis pesadillas.

  • Hay muchísimos casos, tanto de personas ricas como pobres, que ponen de manifiesto que tus valores son iguales que tus preferencias, y que tus preferencias se basan en intentar reconciliar tus necesidades actuales con las lecciones aprendidas a partir de tus experiencias pasadas, que son únicas.

Las finanzas personales son más personales que finanzas»,afirma el asesor financiero Tim Maurer. Esta es una de las citas más inteligentes sobre economía que he oído nunca.

Juzgar a los demás requiere una confianza terca en uno mismo, lo cual puede impedirte crecer.

Entender que todo comportamiento tiene sentido cuando dispones de suficiente información.

Lo que quieres en realidad es el respeto y la admiración de los demás, y piensas que tener cosas bonitas te los va a proporcionar. Pero eso casi nunca sucede —al menos, no tanto como esperabas—, sobre todo con aquellas personas que más quieres que te respeten y te admiren.

Me encanta eso que llaman obituario inverso. Prueba a hacerlo tú: escribe lo que quieres que diga tu obituario y luego averigua cómo deberías vivir para estar a la altura de ese ideal.

Valoramos la atención que nos da el dinero más de lo que valoramos las comodidades que nos aporta aquello que el dinero permite comprar.

Parte 2 de 4

La verdadera felicidad se alcanza cuando dejas de preguntarte qué más necesitas para ser feliz.

Apreciar lo que tienes delante en lugar de obsesionarte por lo que no tienes. ¡Qué maravillosa analogía.

  • Cuando no aprecias lo que ya tienes y solo te centras en lo que te falta, nunca nada parece lo bastante.

Nuestro cerebro no quiere coches bonitos ni casas grandes. Lo que quiere es dopamina.

Desde el punto de vista de la dopamina, lo que importa no es tener, sino conseguir algo —lo que sea— que sea nuevo.

Parafraseando a Don Draper: «La felicidad es lo que sientes justo antes de necesitar más felicidad».

  • Cuando tienes una ausencia total de expectativas de que las cosas serían o podrían haber sido mejores de lo que son ahora. Entonces consigues disfrutar de lo que tienes, de lo que estás haciendo.

La mejor forma de calcular la riqueza es sumar lo que tienes y restarle lo que quieres.

Es complicado deprimirte de verdad hasta que tus sueños se hacen realidad.

Siempre hay dos puntos de referencia que puedes usar para determinar lo bien que te está yendo en la vida: el interno y el externo. El primero es lo feliz que estás contigo mismo; el otro, lo que los demás piensan de ti.

Lo que de verdad nos genera felicidad es el contraste entre lo que tenemos ahora y lo que sea que estábamos experimentado justo antes.

No existen las experiencias objetivamente buenas: toda cantidad de «bueno» no es más que la diferencia entre expectativas y realidad.

Lo que te hace feliz es el contraste, no la cantidad.

Una buena vida consiste en tener todo lo que necesitas y algo de lo que quieres. Si tienes todo lo que quieres, no aprecias nada de lo que tienes.

Parte 3 de 4

Si ya leíste 'La psicología del dinero', este nuevo enfoque sobre el gasto te ayudará a completar el círculo de tu salud financiera

Cuando no esperas nada, todo es una sorpresa.

Cuando no tienes nada que contrastar con las experiencias actuales, cosas espectaculares pueden parecer del todo ordinarias.

  • Ernest Hemingway dijo que su compañero F. Scott Fitzgerald, también escritor, sentía un «asombro romántico por [los ricos] [...]. Pensaba que eran una raza especial y glamurosa y, cuando descubrió que no lo eran, aquello lo destrozó tanto como todas las demás cosas que lo destrozaron».1

Que el dinero te controle es una forma oculta de deuda.

Recuerda la fascinante conclusión de las finanzas conductuales, según la cual es más probable que te haga feliz tener más dinero si ya eras feliz antes de tenerlo.

Comprar cosas por su utilidad te da la capacidad de expresar tu identidad, mientras que perseguir el estatus a menudo te hace adaptarte a la identidad de los demás.

Recuerda tienes un talento enorme para ser tú mismo.

En muchos ámbitos de la vida, la clave del éxito está en tener capacidad de resistencia durante mucho tiempo.

En mi libro Lo que nunca cambia, escribí que «las cosas que nunca cambian son importantes porque puedes fiarte mucho de cómo van a determinar el futuro»

Debes entender con precisión cómo vas a sentirte con respecto a tus decisiones actuales en varios momentos del futuro.

Lo difícil es saber cuánto deberías invertir en el futuro y cuánto deberías gastar hoy.

Parafraseando a Nassim Taleb, el mundo se divide a partes iguales entre los que no saben cómo empezar a gastarse el dinero y los que no saben cuándo parar.

Los buenos consejos nunca son tan simples como decir «Vive el presente» o «Ahorra para el futuro». El único buen consejo es Minimiza los remordimientos futuros.

Personas distintas se arrepentirán de cosas distintas, y que tú mismo vas a arrepentirte de cosas distintas a medida que te hagas mayor.

Parte 4 de 4

Los buenos recuerdos son lo más cercano a vivir el presente mientras vas acumulando para el futuro.

Una vez, oí a una anciana decir que el beneficio de hacerse viejo era la capacidad de viajar en el tiempo dentro de tu cabeza: para recordar cómo era la vida.

Hoy en día, todo el mundo es en la práctica tu vecino, pues las redes sociales convierten la envidia y la comparación en un deporte olímpico.

Cuando te das cuenta de que el estatus es un juego que nunca se gana de forma permanente, ves por qué perseguirlo puede ser tan insatisfactorio.

Cuanto menos sabes de ti, más observas a los demás para hacerte una idea de tu valor. Pero cuanto más ahondas en quién eres, menos buscas la respuesta en los demás, y entonces la envidia empieza a disiparse.

  • Con quién socializas puede tener un efecto tan notable en tu felicidad material como cuánto ganas o cuánto gastas.

Aquí te propongo una: la fórmula más sencilla para vivir una vida bastante buena es independencia más propósito. Independencia más propósito.

Si pongo 500 dólares en mi cuenta de ahorro, lo que yo pienso es que he comprado 500 dólares de independencia.

La riqueza sin independencia es una forma peculiar de pobreza.

Cuanto más dinero tiene la gente, y cuanto más gasta, más deuda social suele acumular.

Muchos errores financieros se deben a que intentamos copiar a personas que son distintas de nosotros.

La comprensión de que la forma más rápida de hacerte rico es ir despacio.

la velocidad se lleva toda la atención, pero la lentitud tiene todo el poder.

Valora la capacidad para cambiar de opinión, de estilo de vida, para modificar tus gastos y para probar cosas nuevas.

El fundador de Visa Dee Hock tenía una máxima magnífica: «Una opinión no es peligrosa hasta que se convierte en un absoluto».

El dinero siempre debería ser una herramienta para potenciar quién eres y no un objetivo en sí mismo.

Es como lo que escribe el poeta Rudyard Kipling: «Si puedes hablar con las multitudes y conservar la virtud o caminar entre reyes sin creerte superior a los plebeyos», estás acercándote a la grandeza.

Necesitas dos cosas para aprovechar la lectura al máximo: muchos inicios y un filtro selectivo.

La única forma de probar un millón de cosas nuevas es tener un filtro selectivo que rechace de inmediato lo que no es para ti.

La gente que dice que el dinero no da la felicidad aún no ha encontrado su cosa.

McDonald’s no ofrece las mejores hamburguesas, pero sabes que una hamburguesa de McDonald’s en Detroit tendrá el mismo sabor que una en Dinamarca.

Nassim Taleb afirma lo siguiente: «Eres rico si el dinero que rechazas sabe mejor que el dinero que aceptas.

Anthony de Mello, siempre sabio, asegura: «Si aprendes a disfrutar del aroma de mil flores, no vas a aferrarte a una ni a sufrir cuando no puedas hacerte con ella»

Si tienes la suerte de disponer de dinero suficiente para poder gastarte una parte en tus hijos —o tus amigos, tu vecino, tu pareja o quien sea—, recuerda que las personas que te quieren prefieren, casi con total certeza, tu amor y atención antes que tu dinero.

No poder tener todo lo que quieras es la única forma de entender la diferencia entre una necesidad y un deseo.

Pero, aun así, los hijos heredan las opiniones de los padres porque siempre están prestando atención.

Las mejores decisiones tengan lugar en la intersección de los dos polos: cabeza y corazón.

El autor Ramit Sethi dice que demasiadas personas se hacen preguntas de 3 dólares.

La atención que se dedica a un problema es inversamente proporcional a su importancia.

Ahorra como un pesimista e invierte como un optimista.

En éxito en la vida consiste, en buena medida, en encontrar el delicado equilibrio entre el instante en que el optimismo se convierte en avaricia y el instante en que el pesimismo se convierte en miedo.

La avaricia entra en juego cuando redoblas la apuesta por actos que en un momento dado funcionaron pero que no son sostenibles, o que te hacen sobrevalorar la influencia de tus actos en los resultados.

Quizás hay personas que se entusiasmaron con tu éxito pasado que ahora se hallan cansadísimas de oír hablar de ti.

Personas que antes te prestaban atención ahora se ríen de ti con disimulo.

La avaricia máxima es pretender recibir más de lo que mereces teniendo en cuenta lo que has puesto.

Es duro despertarte por la mañana y mirarte en el espejo sin decirte a ti mismo que puedes tomar buenas decisiones.

Gasta menos de lo que ganas. Acumula con discreción aprovechando el interés compuesto. El dinero está a tu servicio, no al revés. Nadie está pensando en ti tanto como tú. Independencia es riqueza. Salud es riqueza. Aspira a ser un buen antepasado. Ama a tu familia.

Cuanto más afortunado seas, más amable deberías ser.

Cuando dispones de suficiente información y de que estamos todos solos en nuestra búsqueda de la vida sencilla.

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Lo que nunca cambia

Morgan Housel · 2 min de lectura

Las heridas se curan, las cicatrices permanecen

La mayoría de las cosas son más duras de lo que parecen y menos divertidas de lo que te imaginas.

  • Lo que no ves venir siempre viene

Todo el mundo sabe que a la gente se le da mal predecir el futuro. Pero eso omite un matiz importante: se nos da muy bien predecir el futuro, salvo cuando hay sorpresas, que suelen ser lo único que importa.

  • Como dice el asesor financiero Carl Richards, «el riesgo es lo que queda cuando crees que ya has pensado en todo».

La historia consiste en tres elementos: 1) lo que se ha fotografiado, 2) lo que alguien puso por escrito o grabó y 3) las palabras pronunciadas por personas a quienes los historiadores y los periodistas quisieron entrevistar y que aceptaron ser entrevistadas.

  • Las personas miden su bienestar en relación con la gente de su alrededor, y los lujos se convierten en necesidades en un lapso extraordinariamente corto cuando las personas que te rodean mejoran su situación.

El actor Will Smith escribió en su biografía que: 13 Ser famoso es fantástico. Ser famoso tiene cosas buenas y cosas malas. Perder la fama es terrible.

  • La gente no quiere precisión. Quiere certeza.

Los cambios sustanciales y rápidos solo ocurren cuando están forzados por la necesidad.

  • Los cambios pequeños que se acumulan durante mucho tiempo dan como resultado unos cambios extraordinarios. Esto nunca cambia.

Las cosas van a terminar mejorando. Pero no vamos a estar en casa en Navidad.

  • El argumento de Tversky es que, si tu trabajo consiste en ser creativo y en reflexionar sobre problemas complejos, entonces el tiempo destinado a deambular por un parque o a estar tumbado en un sofá sin objetivo alguno podrían ser tus horas más valiosas. Cierta ineficiencia es maravillosa.

El tamaño se asocia con el éxito, el éxito se asocia con la soberbia y la soberbia es el principio del fin del éxito.

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Janice Kaplan y Barnaby Marsh 1 libro

La fórmula de la suerte

Janice Kaplan y Barnaby Marsh · 2 min de lectura

La Fórmula de la Suerte

Janice Kaplan
Barnaby Marsh

Las oportunidades están por todas partes; solo hay que aprender a reconocerlas. Cualquiera puede incrementar sus posibilidades de ser afortunado.

Fortuna, la diosa de la buena suerte

Si quieres que te sonría la buena suerte, no debes abandonar.

La suerte te sonríe cuando adaptas una mentalidad innovadora. En lugar de pensar en lo que ya existe, empiezas a pensar en lo que no existe y en aquello que podría existir.

Las personas que siempre intentan repartir suerte a los demás incrementan la suya en el proceso.

La aleatoriedad es importante porque, en caso de no recurrir a ella, el otro equipo siempre sabría cómo reaccionar.

Las personas afortunadas suelen ser las que no se rinden. Si piensas en la suerte como una cuerda compuesta de varias fibras, la persistencia es una de las más gruesas.

A veces la suerte nos sonríe cuando sabemos renunciar a tiempo. El método más sencillo para saber cuándo abandonar se basa en la observación: hasta qué punto te has acercado a tu objetivo.

Si amas lo que haces, la suerte llegará sola.

Si la suerte te sonríe una vez, volverá a hacerlo.

Tus posibilidades se sitúan entre cero y pocas. Para tener suerte, necesitas abrigar un autoengaño positivo en relación a tus posibilidades de éxito.

La suerte surge en el cruce entre la casualidad, el talento y el esfuerzo.

La pasión, la perseverancia y el optimismo no te garantizan la suerte, pero sin esas cualidades resulta muy difícil tener buena estrella.

Para generar buena suerte, tienes que ser capaz de cambiar de objetivo a toda prisa en caso de necesidad.

Si quieres protagonizar un golpe de suerte a gran escala, tienes que estar preparado. Debes invertir el tiempo y el esfuerzo que haga falta, y no esperar milagros.

Cuando un gran acontecimiento llama a la puerta, los golpes son tan quedos como el latido del corazón, y es fácil pasarlos por alto.

La suerte, como la gratitud, no depende de los acontecimientos. Es lo que haces con estos y la perspectiva que adoptas lo que en realidad importa.

Las cartas que te reparten no son las que vas a jugar durante toda la partida. Puedes sustituirlas, decidir cuáles te quedas y cuáles descartas.

Si no te sientes afortunado, es poco probable que tengas suerte.

La suerte no es un momento aislado en el tiempo, sino toda una vida de instantes que nosotros mismos propiciamos.

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Josh Kaufman 1 libro

MBA personal

Josh Kaufman · 4 min de lectura

A los mercados inexistentes les da igual lo listo que sea.

Clayton Alderfer, que él llamó «teoría ERC»: las personas buscan existir, relacionarse y crecer, en ese orden.

En lo fundamental, todos los negocios de éxito venden una combinación de dinero, estatus, poder, amor, conocimiento, protección, placer y excitación. Cuanto más claramente vincule la manera de satisfacer una o varias de estas necesidades con su producto, más atractiva será su oferta.

Alain de Botton, un filósofo y crítico social, «Si nos sintiéramos triunfadores, habría muy pocos incentivos para ser triunfadores».

El competidor a quien hay que temer es aquel que, en lugar de preocuparse por usted, mejora sin pausa su negocio. HENRY FORD, fundador de la Ford Motor

La mejor manera de observar lo que hacen sus potenciales competidores es convertirse en cliente.

Aprenda todo lo que pueda de su competidor, y luego cree un valor superior.


Haga del dinero su dios y las desgracias lloverán sobre usted. HENRY FIELDING, novelista y escritor satírico

No ignore aquello por lo que se sienta atraído. El truco es encontrar un mercado que le resulte tan atractivo que quiera seguir perfeccionando su oferta todos los días.

La clave consiste en que las repeticiones sean pequeñas, claras y ágiles, y que cada una de ellas se base en lo que aprendió gracias a repeticiones previas.

Obtener un «feedback» útil de sus potenciales clientes es el objetivo fundamental del «ciclo de repetición». Un feedback útil con perspectivas realistas le ayuda a entender si su oferta coincide con las necesidades de la clientela antes de que haya terminado de desarrollarla, y eso le permitirá hacer cambios antes de ponerla a la venta.

Asegúrese de contar con el feedback de personas que no estén involucradas en su proyecto.

Cuando reflexiona sobre una compra potencial. Son los siguientes: • Eficacia. ¿Funciona bien? • Velocidad. ¿Es rápido? • Fiabilidad. ¿Puedo confiar en él para hacer lo que quiero?

Las cosas que son rápidas, fiables, fáciles de usar y que ofrecen distintas prestaciones son convenientes. Las que ofrecen calidad, estatus, atractivo estético o impacto emocional son consideradas de alta fidelidad.

Si la opción perfecta existiera, la comprarían. Como la oferta perfecta no existe, la gente se contenta con aceptar la «siguiente mejor alternativa».

El propósito de empezar con una oferta mínima viable económicamente es minimizar los riesgos. Invirtiendo el mínimo, de manera escalonada en función del aprendizaje, podrá descubrir con rapidez lo que funciona y lo que no.

El «valor añadido» es el proceso de emplear el «ciclo de repetición» para sumar nuevas ventajas a una oferta ya existente. El proceso es simple: siga haciendo y probando innovaciones a partir de la oferta inicial, conserve lo que funciona y descarte lo que no funciona.

El zapato que le va bien a una persona le queda estrecho a otra: no hay receta de la vida que le vaya bien a todo el mundo. CARL GUSTAV JUNG, psiquiatra y psicólogo.

Siempre es mejor suponer que sus posibles clientes tienen otras preocupaciones. Enfoque su estrategia de marketing de una manera que desvíe su atención de ellas y capte su interés.

El marketing es muy eficaz cuando se centra en el «resultado final» deseado, que en general es una experiencia o emoción concreta vinculada a una «necesidad básica».

No les diga qué puede hacer para ayudarles, muéstreselo.

La manera más eficaz de conseguir que la gente desee algo es animarla a «imaginar» cómo sería su vida si aceptara su oferta.

Sus clientes quieren ser héroes. Quieren que los demás les respeten y les admiren, quieren ser poderosos, tener éxito y ser decididos frente a la adversidad.

Cuantas más opciones tenga la parte contraria, menor será su capacidad de negociación.

Cuanto más atractivas sean sus alternativas, más dispuesto estará a abandonar un acuerdo que no le beneficia, y más capaz será de cerrar un buen trato.

En cada negociación hay «tres monedas de cambio universales»: los recursos, el tiempo y la flexibilidad.

los «puntos en común» garantizan que los acuerdos a los que se llegue beneficien a las partes implicadas.

Sus potenciales clientes saben que usted no es perfecto, o sea que no finja lo contrario. A la gente le da mala espina que algo se presente como perfecto.

La gente odia perder. Odia hacer el ridículo. Odia tomar malas decisiones o malgastar su dinero. Odia correr riesgos.

El «flujo de valor» es el conjunto de pasos y procesos que se dan desde el principio del proceso de creación de un valor hasta la entrega del resultado final a su cliente.

Cuanto más rápidamente alcance esa cantidad, más oportunidades tendrá su empresa de sobrevivir y prosperar. Cuantos más ingresos genere y menos dinero gaste, más rápidamente alcanzará la cantidad suficiente de ganancias. Llegados a este punto, podrá decir que ha tenido éxito, sin que importe si gana mucho o poco dinero.

La «ceguera de la carencia» es un sesgo cognitivo que nos impide identificar lo que no podemos observar.

El único método fiable de superar la ceguera de la carencia es hacer una «lista de comprobación». Para ello deberá usted pensar de antemano qué aspecto quiere que tenga algo en concreto y los pasos que hay que dar para lograrlo.

¿Por qué quiero sentirme seguro? Para sentirme libre. • ¿Por qué quiero sentirme libre? Porque quiero sentirme libre.

Pase tiempo con personas con las que le gusta estar.

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Yokoi Kenji Díaz 1 libro

Salón 8: relatos de inspiración y liderazgo

Yokoi Kenji Díaz · 3 min de lectura

Kenji Díaz, Yokoi · Lectura: ~5 min · Inspiración y liderazgo

Por qué lo leí

Porque buscaba relatos cortos que dijeran cosas grandes. Kenji Díaz y Yokoi arman un salón donde caben Confucio, Franklin, Ortega y Gasset, y voces propias que hablan de lo que importa cuando se apaga el ruido.

La idea central

Vivir bien no es controlar la vida: es relacionarse distinto con ella. Con desapego para amar sin perderse. Con disciplina que tarde o temprano vence a la inteligencia. Con la humildad de saber que conocerse a uno mismo es de lo más duro que existe. Los grandes problemas forjan; las pequeñeces matan. Y ningún éxito vale tu humanidad.

Ideas clave

1. El desapego como brújula. Amar con cordura, actuar con inteligencia, no dejarse arrastrar por la emoción del momento.

2. La disciplina vence a la inteligencia. Tarde o temprano, la constancia derrota al talento.

3. Las pequeñeces matan, los problemas forjan. Lo grande te hace fuerte; lo pequeño que no nombras te corroe.

4. Conocerse a uno mismo es lo más duro. Más que el acero, más que los diamantes.

5. Ningún éxito vale tu humanidad. No te detengas por nada — excepto por otro ser humano.

Frases para subrayar

“Tal vez, y solo tal vez, la vida no es buena ni mala, simplemente es la vida. Tal vez, y solo tal vez, no hay historias buenas o malas, simplemente el tiempo lo dirá.”

“El desapego me dio mayor control sobre el amor y el odio. Me hizo amar con cordura y atacar con inteligencia, no abrazar demasiado los sentimientos de alegría, tristeza o injusticia.”

“Cuando uno de los soldados preguntó por qué no sorprender al enemigo en Nochebuena, el comandante respondió: ‘Hay que respetar los días y los tiempos como se respetan la vida y el honor’.”

“En un mundo lleno de problemas y de pequeñeces, los problemas nos hacen fuertes y las pequeñeces nos matan.”

“Cuando la vida carece de todo sentido, respirar llega a doler, las noches son tan largas, melancólicas y esto lo entiende quien ya fue paciente de este vacío.”

“’El hogar del pajarito es volar y no el nido’… y yo volé...”

“La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.” — José Ortega y Gasset (1883–1955)

“Hay tres caminos que llevan a la sabiduría: la imitación, el más sencillo; la reflexión, el más noble; y la experiencia, el más amargo.” — Confucio

“Hay tres cosas extremadamente duras: el acero, los diamantes y conocerse a uno mismo.” — Benjamin Franklin

“No te detengas por nada en el camino, a no ser que sea otro ser humano, ningún éxito vale tu humanidad.”

“Kenji, la disciplina tarde o temprano vencerá la inteligencia.”

Cómo lo aplico yo

Cuando me distraen las pequeñeces, vuelvo a Yokoi: la disciplina paciente vence al ruido. Cuando me persiguen las opiniones, recuerdo que ningún éxito vale mi humanidad. Y cuando todo se complica, me quedo con la regla más simple: no detenerme por nada — excepto por otro ser humano.

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Patrick King 1 libro

Mejorando las charlas

Patrick King · 1 min de lectura

Establecer el tono apropiado es buscar similitudes y también otorgar la oportunidad de crearlas. Cuando las personas observan similitudes, se abren instantáneamente y las aceptan porque son un reflejo de ellas mismas.

Pinta una imagen a tus oyentes y atrae su atención hacia ese mundo.

Así que fuiste a esquiar a las montañas la semana pasada?” “¿ Así que fuiste a esquiar a las montañas la semana pasada?” “¿ Así que fuiste a esquiar a las montañas la semana pasada?” Esto provoca que profundicen su declaración sin que tengas que decir mucho.

Todo lo que hiciste fue decirles exactamente lo mismo a ellos, con un pequeño énfasis en una palabra diferente para indicar que tienes curiosidad y quieres una aclaratoria sobre un aspecto de lo que han dicho.

Cada una de estas tres versiones es una aseveración o pregunta claramente diferente, pero estás usando sus palabras exactas.

Trata de crear un enlace de las respuestas que te proporcionan con cosas que ya han discutido: “lo que acabas de mencionar sobre no entender completamente la tecnología de las computadoras me recuerda lo que dijiste sobre no conseguir buenas calificaciones en la escuela. ¿Eso se relaciona? O, “¿ cómo crees que esa ruptura afecte tu visión de las relaciones?”.

Trata de reconocer que todos están haciendo lo mejor que pueden, de la manera más inteligente que pueden, y de la forma más agradable que pueden.

¿Eres alguien con quién es fácil charlar? ¿Eres alguien que llena de energía y hace que a las personas les de curiosidad? ¿O eres un drenaje para su preciosa energía?

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Sharon M. Koenig 1 libro

Los ciclos del alma

Sharon M. Koenig · 3 min de lectura
Los Ciclos del Alma

Sharon M. Koenig

El miedo a perder la nueva forma de llenar el vacío
Las respuestas a tus preguntas están dentro de ti


¿Necesita la flor una razón para florecer?


Saca a la luz lo que llevas dentro de ti


A veces la mejor solución a un problema es aprender a verlo con ojos nuevos
El alma es el verdadero ser esa parte de nosotros que toca lo divino que vive más allá del cuerpo y del tiempo todos somos almas viviendo una experiencia física


La vida solo tiene valor si dejamos un legado una huella si dejamos algo en el camino para las generaciones por venir


Lo que piensas habitualmente te dará información sobre tus propias creencias sobre lo que es importante para ti y también te facilitará un mapa para contemplar tus posibilidades en el futuro


Eres el que escucha lo que piensas


Es necesario dejar ir en su momento lo que ya no es útil para dar espacio a nuevas bendiciones


La única forma de dejar ir una emoción es vivirla en su totalidad Las emociones guardadas o escondidas en algún lugar de nuestro cuerpo pueden resultar muy peligrosas y estallar en los momentos más inesperados.


La luz del amor siempre disipa la sombra del miedo


Cuando estamos en el presente y en el ahora sin resistirlo no sufrimos


Todo es transitorio y todo pasa


Al estar presente tu cuerpo toma vida tus ojos se llenan de luz la presencia es energía


Limpia elimina organiza simplifica y reconduce constantemente tu vida física
La persona verdaderamente abundante no es la que más tiene sino la que más disfruta de lo que tiene


Recuerda que la naturaleza no desperdicia más bien aprovecha sus recursos
Nos enamoramos cuando vemos reflejado en el otro las cualidades que ya poseemos entonces el amor se manifiesta como pura inspiración y admiración


Lo único constante es el cambio


Para experimentar una relación total y honesta en el amor es necesario superar el temor al riesgo de ser rechazado


Todo encuentro casual es una cita —Jorge Luis Borges


Todo se encuentra en perfecto equilibrio pues a la flor que le falta el perfume probablemente le sobra el color


El propósito no cambia pero sí puede cambiar su forma de expresarse


Vivimos en etapas que deben complementarse antes de pasar a la siguiente Si no logramos vivirlas exhaustivamente tendremos que luchar con sus flecos en la segunda ronda


Eleva tu conciencia para lograr esa conexión con tu plan Será la única forma y el único medio por el cual puedes encontrarte a ti mismo.


Las personas con un propósito viven más tiempo duermen mejor y están más sanas.


El tiempo en la tierra es breve Solo recogeremos los frutos espirituales que hayamos sembrado.


Elimina la negación que es amiga del ego y utiliza la aceptación que es su peor enemiga.


Agradecer es entender que todo tiene una razón de ser Aunque no lo veas en el momento cada lección viene de un orden y guarda en sí un regalo que al final tendrá sentido y cambiará tu vida por completo.


Perdónate a ti mismo por la situación que atravieses Nadie es perfecto ninguno de nosotros lo somos.


Nadie puede cambiar lo que no puede ver.


Una lección puede aprenderse en un instante o en una eternidad


Responsabilizarnos por lo que sentimos y estar abiertos a la posibilidad de dejar ir el dolor.


Perdonar no es olvidar es dejar ir el dolor del recuerdo


Cuando no perdonamos encarcelamos al otro pero también nos encarcelamos a nosotros mismos.


Permite que las cosas se desarrollen naturalmente.


Si lo permites las personas y situaciones que no son parte de este camino se irán Suéltalas y déjalas ir sin dolor.


Mi cuerpo está relajado tranquilo Experimento una sensación de abundancia y seguridad.


El camino correcto se siente bien y a pesar de cualquier miedo una llamada positiva de expectativa sigue encendida No te des por vencido.


El aprendizaje más difícil en la vida consiste en escoger entre qué puente cruzar y qué puente quemar.


Cuando más me desprendo de lo que quiero más claro puedo ver lo que realmente necesito

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Fred Kofman 1 libro

La revolución del sentido

Fred Kofman · 8 min de lectura


Del mismo modo que los mejores líderes no tienen seguidores y los mejores maestros no tienen alumnos, los mejores libros no solo se leen. Se ponen en práctica.

"El éxito, como la felicidad, no puede perseguirse: debe ocurrir, y solo se da como efecto secundario inesperado de la dedicación personal a una causa superior a uno mismo." —Viktor Frankl

—Ayudar al equipo a ganar—repitió.

En una empresa normal no se te paga para que hagas tu verdadero trabajo sino para que desempeñes tu rol. Tu verdadero objetivo es ayudar a que tu empresa gane; es decir, que consiga cumplir su misión de una forma efectiva y ética.

Defino «liderazgo» como el proceso por el que una persona (el líder) obtiene el compromiso interno de otros (los seguidores) para llevar a cabo una misión actuando en la línea con los valores del grupo.

El liderazgo es conseguir lo que no se puede tomar por la fuerza, merecer lo que sólo se puede dar libremente. El compromiso interno de los seguidores no puede obtenerse con premios o castigos. Solo puede inspirarse a través de la creencia de que dar lo mejor por la empresa engrandecerá la vida del seguidor.

Solo convirtiéndote en un héroe moral conseguirás ganarte la autoridad necesaria para inspirar la excelencia en tus compañeros y subalternos.

El segundo problema organizacional más difícil es proporcionar la información correcta a las personas correctas en el momento correcto, y en el formato correcto, para tomar las decisiones correctas.

Todos queremos vivir, amar y dejar un legado. Una empresa que inspira a sus empleados les permite conseguir estas tres cosas.

Tenemos miedo de que nuestras vidas no importen, de que no hagan ninguna diferencia y de que, cuando nos vayamos de este mundo, no dejemos ningún rastro de nuestro paso por él.

Los líderes trascendentes trabajan para que los propósitos individuales de sus subordinados se integren en un propósito colectivo más grande.

El líder realmente trascendente no tiene seguidores.

Conectar a las personas con su propósito superior en el trabajo.

La felicidad, entendida como placer y sentimientos positivos, tiene más que ver con satisfacer tus necesidades y obtener lo que quieres.

En contraste, la persecución obsesiva de la felicidad hace, paradójicamente, que las personas sean menos felices.

"La mayor tarea de cualquier persona es encontrar el sentido en su propia vida." —Viktor Frankl
"Es la misma búsqueda de la felicidad lo que impide la felicidad."

El poder corrompe: cuanto más logres inspirar a los demás, más probable será que los traiciones.

Honrar tu palabra es tan importante como decir la verdad.

Solo cuando hayas encontrado tu verdad más profunda podrás convertirte en un modelo para los demás y merecer su confianza.

El liderazgo no es una posición, es un proceso.

«Si el jefe puede actuar como un idiota, ¿por qué debería importarme a mí esta empresa?».

Han perdido sus almas. Y lo que es todavía peor, se han convertido en zombis devora-almas que debilitan a las personas que trabajan en sus organizaciones.

La indefensión aprendida es la actitud de una persona (o animal) que no intenta salir de una situación negativa porque el pasado le ha enseñado que es incapaz de conseguirlo.

Los líderes no pueden limitarse a proclamar un discurso; deben respirarlo, sentirlo, vivirlo.

La organización Dale Carnegie y MSW Research advirtió que los tres impulsores clave del compromiso de los empleados son la relación con sus supervisores inmediatos.

El comportamiento del supervisor inmediato es el determinante más fundamental del compromiso del empleado.

—Bueno, lo que sabe bien no siempre hace bien, y lo que hace bien no siempre sabe bien.

El riesgo moral incentiva a los individuos a hacer lo incorrecto porque pueden descargar los costos y riesgos de sus acciones en los demás.

Si tú y el resto de los líderes van tomando decisiones sanas a lo largo del tiempo, reducirán los riesgos y cada vez se les hará más fácil reconocer los primeros indicios de un tumor y tomar acciones para erradicarlo.

Si no se ponen todos de acuerdo en el objetivo y exponen con sinceridad sus preferencias, no serán capaces de tomar una buena decisión colectiva.

Así que es mejor que las decisiones las tomen aquellas personas “en la línea” que poseen este conocimiento.

Un ejército necesita que todas las decisiones tácticas de sus unidades encajen dentro de una estrategia integrada.

Cada miembro del equipo necesita redefinir lo que significa «ganar», de modo que ganar no sea tener la razón o tener más influencia, sino colaborar con los demás para tomar la mejor decisión, la más informada y la más racional.

Queremos tener la razón para sentirnos inteligentes. Queremos dominar a los demás para sentirnos poderosos. Queremos ganar incluso contra los miembros de nuestro equipo. Queremos proteger y favorecer a los más cercanos. En el fondo, queremos validarnos, incluso con comportamientos opuestos a los que necesita un equipo funcional.

Cuando las personas tienen miedo de decir lo que piensan y enfrentarse a sus superiores, los errores acaban convirtiéndose en catástrofes.

Hablar es gratis pero los comportamientos cuestan.

La única forma de que tu empresa esté comprometida y alineada es ser un ejemplo del comportamiento que esperas ver en todos los demás.

El liderazgo no es justo. Tener un comportamiento ejemplar es necesario, pero no suficiente. Las personas perciben tu conducta a través de sus propios modelos mentales.

Tras sentirse traicionados por figuras de autoridad que les crearon grandes esperanzas, tienen miedo de volver a ser engañados.

El «error de atribución» nos hace juzgar a los demás con más dureza que a nosotros mismos, porque ignoramos su contexto y magnificamos el nuestro.

«Haz a los demás lo que quieras que te hagan a ti, y no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti».

En los negocios, las personas entran por la empresa… y se van por los jefes.

Los líderes trascendentes saben que, una vez cubiertas sus necesidades básicas, las personas se mueven por propósito, principios, personas y poder personal.

Daniel Pink comenta que el único motivo para poner el tema del dinero sobre la mesa es para poder quitarlo de la mesa.

Los premios y castigos funcionan si lo que quieres es obediencia.

Los incentivos financieros reformulan la pregunta de «¿Es esto correcto?» a «¿Es esto conveniente?».

Las personas preferirán gastar las monedas “malas” antes que las “buenas”.

Los incentivos económicos no pueden motivar a hacer un buen trabajo porque quieran, porque les importe o porque sea lo correcto.

El éxito produce un placer inmediato, fugaz y ansioso por su pérdida futura.

Ver florecer a una persona a la que amas es la mayor alegría que hay; una alegría que merece esfuerzos intensos y riesgos grandes.

Puede que vendamos nuestros cuerpos y nuestras mentes, pero nunca vendemos nuestros corazones y almas.

Una cultura efectiva actúa como un campo de fuerza emocional que alinea a los miembros de la organización.

A diferencia de las normas formales, la cultura permite a los empleados actuar alineados sin necesidad de supervisión constante.

La cultura debe atender tanto a la integración interna como a la adaptación externa. Una cultura adaptativa evita la conformidad rígida y permite la innovación.

Cuando las personas se sienten seguras, están dispuestas a ofrecer ideas, experimentar, reflexionar y hablar abiertamente.

Es necesario que el equipo acuerde cómo ejecutar la estrategia, cumplir la misión y representar los valores.

Cualquier contradicción del líder destruye la confianza. Y sin confianza, la organización se desmorona.

"Debes subir a las personas adecuadas al autobús incluso antes de saber a dónde se dirige este autobús." —Jim Collins

Es más, necesitas asumir la responsabilidad de minimizar las consecuencias negativas para quienes esperaban que cumplieras tu compromiso.

Si quieres ser un líder trascendente, tienes que aceptar la responsabilidad total de tus acciones, incluso cuando las circunstancias no son culpa tuya.

"Para un guerrero, no existen problemas difíciles; solo hay situaciones que soy incapaz de resolver, aún."

La respons(h)abilidad es la base del liderazgo trascendente.

En vez de ser víctima de las circunstancias externas, sé dueño de tus acciones: toma decisiones y acepta sus consecuencias.

La responsabilidad no implica culpabilidad. No eres responsable de tus circunstancias; eres responsable ante tus circunstancias.

La víctima quiere evitar la culpa y proclamar su inocencia.

Hacernos la víctima impide que aprendamos.

El victimismo es como una droga que relaja y estimula a la vez.

En vez de preguntarte: «¿Quién se ha equivocado?», pregúntate: «¿Qué puedo hacer para resolver esto o evitar que vuelva a pasar?».

La culpa hace que perdamos perspectiva.

"El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano."

"Para poder ser parte de la solución, tengo que verme como parte del problema."

Pero que la única forma de solucionarlo es ser el protagonista.

Un defecto es cualquier diferencia entre lo que quieres y lo que obtienes; entre tu visión y tu realidad.

"Un amigo de verdad te ofrece bienestar a largo plazo en vez de gratificación inmediata. Reconoce tu dolor con compasión y, a la vez, cuestiona agresivamente las creencias que te hacen sentir indefenso."

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Jim Kwik 1 libro

Sin límites

Jim Kwik · 1 min de lectura

Plasticidad significa que tu aprendizaje, y de hecho tu vida, no es fijo. Puedes ser, hacer, tener y compartir cualquier cosa cuando optimizas y reconectas tu cerebro. No existen limitaciones cuando se alinea y aplica la mentalidad, la motivación y los métodos correctos.

  • Dale una idea a una persona y enriqueces su día. Enséñale a una persona cómo aprender y podrá enriquecer toda su vida.

Tu capacidad para pensar, resolver problemas, tomar las decisiones correctas, crear, innovar e imaginar es la forma en que agrega valor. Cuanto más rápido aprendas, más rápido podrás ganar.

  • Es mejor bien hecho que bien dicho. No prometas, pruébalo. Tus resultados hablarán por sí mismos.

La gente tiene dificultades para reconciliar lo que cree que es posible con lo que realmente está sucediendo.

  • Aquí está la verdad: crear la vida que deseas puede darte miedo. ¿Pero sabes qué es más aterrador? Arrepentirte.

Concentración absoluta. Enfoque total en las metas. La sensación de que el tiempo se acelera o se desacelera. Un sentimiento de recompensa por la experiencia. Sentido de falta de esfuerzo. La experiencia es desafiante, pero no demasiado. Las acciones casi parecen estar ocurriendo por sí solas.

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Anne Lamott 1 libro

Pájaro a pájaro

Anne Lamott · 5 min de lectura

Flannery O’Connor dijo que cualquiera que haya sobrevivido a la infancia tiene material de sobra para escribir durante el resto de su vida.

Así que tal vez te convenga empezar escribiendo absolutamente todo lo que recuerdes de tus primeros años escolares. Empieza por el último curso de preescolar. Intenta anotar las palabras y los recuerdos tal
y como te vengan.

Las llaves ficticias no te abrirán ninguna puerta. Casi todo lo que esperas que te pase al publicar es una ficción, un holograma: es el águila de las tarjetas de crédito de American Eagle, que alza el vuelo solo en apariencia.

Lo que es real es que si practicas, escalas todos los días, si poco a poco intentas tocar piezas cada vez más difíciles, si escuchas a músicos de categoría tocar la música que te apasiona, mejorarás.

E. L. Doctorow afirmó una vez que «escribir una novela es como conducir de noche. Solo ves lo que alumbran los faros, pero puedes hacer el viaje entero de esa forma».

Basta con que veas lo que tienes un par de metros por delante. Ese es uno de los mejores consejos para escribir, o para vivir, que jamás he escuchado.

—Pájaro a pájaro, colega. Ve pájaro a pájaro. Vuelvo a contar esa historia porque suele mitigar la tremenda sensación de apabullamiento que experimentan mis estudiantes.

«No es como si no tuvieras alternativa, porque sí que la tienes: puedes escribir o suicidarte».

Yo creo que el perfeccionismo se fundamenta en la creencia obsesiva de que si corres con el cuidadosuficiente, pisando cada escalón como es debido, no tendrás que morir.

Con los músculos cerebrales nos pasa algo parecido. Se nos acalambran en torno a las heridas —el dolor de la infancia, las pérdidas y las decepciones de la adultez, las humillaciones sufridas en ambas épocas, para que no volvamos a hacernos daño en el mismo sitio, para que no se nos filtren sustancias extrañas.

Desvela al personaje de una manera que no pueden hacer páginas y páginas de descripción.

«No hay nada más importante que un narrador interesante.

No tiene sentido escribir novelas sin esperanza.

La mujer se los devolvió diciendo: «Estas historias no son más que gente haciendo cosas».

Eso es el argumento: lo que hace la gente pese a que todo les indique que no deberían hacerlo,las piezas del argumento irán encajando a medida que, día tras día, vayas escuchando con atención a tus personajes y los observes moverse por ahí, haciendo y diciendo cosas y topándose los unos con los otros.

Así que márcate objetivos, pero sin presión y, cuando veas por fin el clímax cobrando forma ante ti,puedes echar a correr hacia él.

ACDCD, para Acción, Contexto, Desarrollo, Clímax y Desenlace.

Hay varias cosas que ayudan cuando te pones a escribir diálogo. La primera es dar voz a las palabras:
léelas en alto. Si te da reparo, léelas en silencio, moviendo los labios. Es algo que se practica haciéndolo una y otra vez. Luego, cuando estés en el mundo real —es decir, no ante tu escritorio— y escuches hablar a la gente, te descubrirás editándoles el diálogo, jugando con él, viendo en tu imaginación cómo quedará
sobre el papel.

Escucha cómo habla de verdad la gente, aprendes poco a poco a coger un discurso de cinco minutos y reducirlo a una frase sin perder nada por el camino.

Tienes que conocer a la gente por la gente, no por lo que lees.

Escribe un primer borrador desastroso, léelo en voz alta, deja las frases que suenen creíbles y elimina el resto.

Transitoriedad de todos los seres vivos.

Aunque esos ancianos ya no resulten útiles en ningún sentido tradicional de la palabra, están ahí para que los amemos sin condiciones, como a los árboles en invierno.

Cuando escribas sobre tus personajes queremos saberlo todo sobre sus hojas, colores y brotes. Pero también queremos saber quiénes son cuando se ven despojados de esa fachada superficial.

Ese es nuestro objetivo al escribir, creo yo: ayudar a los demás a experimentar esa sensación de —espero que se me perdone— asombro, de ver las cosas con ojos nuevos, cosas que puedan cogernos desprevenidos, que irrumpan en nuestros pequeños y limitados mundos.

Creo que así es como deberíamos estar en el mundo: presentes y en perpetuo asombro.

Pero ahora creo que a veces nos tragamos esos conceptos porque es mucho más fácil abrazar losabsolutos que sufrir la realidad.

Así que escribe sobre las cosas que más te importen.

«Escuche al brócoli y el brócoli le dirá cómo comerlo».

Creo que uno de los pasos más importantes del proceso de aprender a confiar en la intuición esencontrar una metáfora que nos resulte útil.

Escribir consiste en hipnotizarte hasta que creas en ti, trabajar un poco y luego deshipnotizarte y revisarel material con frialdad.

Pero algunas de las personas más solitarias, tristes, neuróticas y despreciables que conocemos han sido las que mayor éxito han tenido del mundo.

Mi creencia más íntima es que vivir como si nos estuviéramos muriendo puede resultar liberador.

Una de las cosas que suceden cuando te das permiso para empezar a escribir es que comienzas a pensar como alguien que escribe.

Vivir como si estuviéramos agonizando nos permite estar presentes de verdad.

Jugar a los bolos es vida en su sentido más inmediato: lanzas una bola y los bolos, a veces, se caen.


También quería enseñarle a Sam que lo sagrado se mantiene, por muchas bolas que le lances.

Tu labor de escritura, cuando das a tus personajes y a tu público todo lo que tienes, te hará sentir con regularidad como si estuvieras criando, sin ayuda, a una niña o a un niño de tres años que es, alternativamente, maravilloso, tozudo, travieso, delirante y cariñoso.

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Anne-Laure Le Cunff 1 libro

Microexperimentos

Anne-Laure Le Cunff · 8 min de lectura · 2 partes

Parte 1 de 2

Anne-Laure Le Cunff · Lectura: 6 min · Productividad / Desarrollo personal

Por qué lo leí

Llevaba años creyendo que para cambiar algo en mi vida necesitaba un plan perfecto, un gran objetivo y una fecha límite. Cada vez que lo intentaba así, fallaba. Cuando abrí este libro y vi que Anne-Laure Le Cunff proponía lo contrario —experimentos pequeños, casi de juguete— me sonó a mis mini manuales. Lo leí con curiosidad y salí con una forma distinta de ver la productividad.

La idea central

La vida lineal (estudia → trabaja → asciende → retírate) ya no existe, pero seguimos viviendo como si existiera. Le Cunff propone cambiarla por una vida experimental: pactos pequeños contigo mismo, ejecutados con curiosidad, evaluados con honestidad. No se trata de saber a dónde vas, se trata de aprender a moverte sin mapa. «Nos enfrentamos a retos, descendemos al abismo de lo desconocido y debemos encontrar los recursos para resurgir transformados.»

7 ideas que me marcaron

1. Los tres escondites cuando no toleramos la incertidumbre. Le Cunff los ilustra con cuentos:

  • Cínico: la Bestia antes de Bella. “¿Para qué intentarlo? Mejor sobrevivir.”

  • Escapista: Peter Pan. Series, compras, planes eternos que nunca arrancan.

  • Perfeccionista: Cenicienta. Trabajar sin descanso para merecer.

Los tres se ven distintos, pero hacen lo mismo: apagar la curiosidad. Los psicólogos lo llaman control compensatorio: cuando no podemos eliminar lo que nos estresa, buscamos urgentemente cualquier actividad que nos devuelva sensación de control.

2. Las redes sociales te venden “felicidad fabricada”. Le Cunff habla de instantáneas donde se han eliminado todas las dificultades y las dudas. Comparas tu detrás de cámaras con el montaje de otros. De ahí nace la productividad tóxica: querer vivir como lo que se ve en Instagram. Genera altibajos, aislamiento y agotamiento.

3. El guion épico te impide dar pasos pequeños. Crecimos con historias tipo Hollywood: gran sueño, gran sacrificio, gran recompensa. Ese guion te hace despreciar experimentos pequeños pero significativos que podrían abrirte puertas inesperadas. La pregunta que hay que hacerse es otra: ¿vas a hacer lo que ya hiciste, o a descubrir tu camino? ¿Vas a hacer lo que todos hacen, o a descubrir tu tribu? ¿Vas a hacer lo que te apasiona, o a descubrir tu curiosidad?

4. Los pactos vagos no sirven; los pactos acotados sí. “Voy a aprender a programar” es humo. “Voy a programar a diario durante 100 días” es un pacto real. La diferencia no es la ambición, es la frontera. Y un dato que me voló la cabeza: muchas startups e inventos científicos exitosos vienen de personas de 40 años o más. No porque sean más inteligentes, sino porque han hecho más repeticiones y más ensayos para aprender de sus errores.

5. Productividad consciente: estar más, no hacer más. Los griegos tenían dos palabras para el tiempo: cronos (el reloj) y kairós (el momento oportuno). La tradicional vive en cronos, la consciente en kairós. «Aprovechar al máximo nuestro tiempo no consiste en hacer más, sino en estar más: más presentes, más comprometidos y más atentos a la calidad de nuestras experiencias.» Además, tu memoria de trabajo tiene límites: por eso hacer 10 cosas a la vez no funciona.

6. La procrastinación tiene tres orígenes distintos. Cuando te atoras, no te regañes. Pregúntate:

  • Cabeza: ¿la tarea es adecuada? (tal vez no debería estar en tu lista)

  • Corazón: ¿la tarea es estimulante? (tal vez te aburre)

  • Manos: ¿la tarea es factible? (tal vez es demasiado grande)

La filósofa Susanna Newsonen lo dice limpio: «el “debería” es una afirmación basada en la vergüenza que genera estrés y ansiedad en el cuerpo y en la mente». Casi siempre procrastinamos porque confundimos un debería con un quiero.

7. Estrategia de mediocridad deliberada. “Si destaco en una cosa, fallo en otra.” Esforzarte al máximo en todo es la receta perfecta para agotarte. La pregunta correcta no es “¿cómo lo hago perfecto?”, es “¿dónde elijo ser mediocre a corto plazo para sobresalir a largo plazo?”. Como dicen en Barrio Sésamo: tienes que dejar el patito si quieres tocar el saxofón.

Frases para subrayar

«Muchos supuestos objetivos que las personas persiguen pueden ser meras justificaciones para mantenerse ocupadas.»

«La principal barrera para renovarse no es la falta de tiempo ni de dinero; es no saber cómo empezar.»

«¿Vas a hacer lo que te apasiona o a descubrir tu curiosidad?»

Cómo lo aplico yo

Dejé de planear el año y empecé a planear experimentos de 30 días. Uno a la vez. Con un pacto claro, medible y con fecha de cierre. Cuando termina me pregunto: ¿qué aprendí? ¿lo sigo o lo suelto?

Esto cambió algo en mí: dejé de sentir que necesitaba acertar desde el primer intento. Ahora intento, observo, ajusto. Los mini manuales que escribo salen de ahí: cada uno es un microexperimento publicado. Y si soy mayor de 40, tengo más repeticiones en el cuerpo que cualquier veinteañero. Esa es mi ventaja, no mi problema.

En la Parte 2 te comparto cómo Le Cunff enseña a reaccionar cuando las cosas no salen (la mayoría de las veces), y cómo convertir los tropiezos en la mejor materia prima para crecer.

—Oscar Onofre

Parte 2 de 2

Anne-Laure Le Cunff · Lectura: 6 min · Productividad / Desarrollo personal

Por qué lo leí

En la Parte 1 vimos cómo empezar: pactos pequeños, productividad consciente, dejar de perseguir la vida lineal. Pero todo eso se pone a prueba cuando las cosas no salen. Seguí leyendo porque necesitaba respuestas para el momento incómodo: ¿qué hago cuando el experimento falla? ¿y cuando me quedo atorado solo?

La idea central

La segunda mitad del libro trata de algo que casi nadie enseña: colaborar con la incertidumbre en lugar de pelearte con ella. Los errores bien usados son la mejor materia prima. El sufrimiento no viene de lo que pasa, viene de cómo te aferras a que pase de otra manera. Y el crecimiento real casi nunca pasa en soledad: pasa en comunidad, en conversación, en contacto con otros que también están experimentando.

6 ideas que me marcaron

1. Metacognición: curiosidad dirigida hacia adentro. Pensar sobre cómo piensas. Observar tus propios pensamientos, emociones y creencias como si fueran datos de un experimento. No es terapia, es ingeniería interna: ¿por qué estoy reaccionando así? ¿qué creencia está detrás de esto?. Le Cunff la define bonito: «la metacognición es básicamente curiosidad dirigida a tu mundo interior».

2. Hay buenos errores y malos errores. Los malos se repiten porque no los viste. Los buenos te hacen parar, reflexionar y ajustar el método. La diferencia no está en el error en sí, está en si hiciste algo con él. Un error no revisado es un error desperdiciado. Como dice Julia Child: «Si no sale todo como te gustaría, no es tan grave, porque puedes arreglarlo.»

3. El sufrimiento viene de aferrarte al resultado. El budismo lo dice desde hace siglos y la ciencia moderna lo confirma: no sufres por lo que pasa, sufres por cómo quieres que pase. Cuando te obsesionas con controlar el resultado, ya perdiste. La salida es paradójica: haz el experimento con todo el cuidado del mundo y suéltalo en cuanto lo ejecutes.

4. Las emociones no son enemigas, son señales. La psicóloga Emily Willroth lo explica así: «la ansiedad puede ayudarte a enfrentarte a una posible amenaza, la ira puede ayudarte a defenderte y la tristeza puede indicar a los demás que necesitas su apoyo». Lo que causa sufrimiento no es la emoción en sí, es cómo la interpretas.

5. Etiqueta lo que sientes y perderá la mitad de su fuerza. Se llama etiquetado afectivo: poner en palabras lo que sientes. «Estoy ansioso.» «Esto me frustra.» «Siento miedo.» Nombrarla la hace manejable. Vivian Greene lo dice con una metáfora que me acompaña: «la vida no consiste en esperar a que pase la tormenta. Consiste en aprender a bailar bajo la lluvia.»

6. Lo que sabes es inseparable de a quién conoces. Por más que aprendas solo, hay un techo que solo se rompe conversando. Las mejores ideas surgen en fricción con otras mentes. Si quieres experimentar mejor, rodéate de otros que también experimenten — y deja que te vean fallar. Anaïs Nin lo dice sin rodeos: «llegará el día en que el riesgo de quedarse encerrado en un capullo será más doloroso que el riesgo de florecer.»

Frases para subrayar

«Llegará el día en que el riesgo de quedarse encerrado en un capullo será más doloroso que el riesgo de florecer.» — Anaïs Nin

«La vida no consiste en esperar a que pase la tormenta. Consiste en aprender a bailar bajo la lluvia.» — Vivian Greene

«La vida no consiste en cuánto hacemos, sino en lo bien que lo hacemos.»

Cómo lo aplico yo

Dos cambios concretos desde que cerré el libro.

Uno: empecé a escribir mis errores en una bitácora al final de cada semana. No para castigarme, sino para revisarlos como revisaría un experimento en un laboratorio. ¿Qué hipótesis tenía? ¿Qué pasó? ¿Qué ajusto?

Dos: dejé de procesar solo las cosas difíciles. Cuando algo me pesa, lo hablo con alguien más inteligente que yo en eso, lo antes posible. Le Cunff tiene razón: lo que sabes depende de a quién conoces.

Si la Parte 1 te enseñó a empezar, la Parte 2 te enseña algo más importante: a no rendirte cuando empieces a fallar. Y vas a fallar. Ahí es donde pasa el aprendizaje real.

—Oscar Onofre

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Michael Lewis 1 libro

Deshaciendo errores

Michael Lewis · 2 min de lectura

Vuelve a los hábitos que funcionaban bien en el pasado

—dijo Amos—. Las grandes decisiones las tomamos prácticamente al azar. Tal vez, las pequeñas decisiones son las que más dicen sobre quiénes somos. En qué especialidad nos metemos puede depender de qué profesor nos tocó en el instituto. Con quién nos casamos puede depender de quién está a mano en el momento justo de la vida. En cambio, las pequeñas decisiones son muy sistemáticas. Que yo haya acabado siendo psicólogo quizá no es muy revelador. La clase de psicólogo que soy sí puede reflejar características profundas.»

Los estudiantes de Danny salían de clase con la sensación de que los problemas del mundo no tenían fin. Él encontraba problemas donde no parecía haber ninguno; era como si estructurase el mundo a su alrededor para que fuera comprendido como tal.

Cuando eres pesimista y sucede algo malo, lo vives dos veces—le gustaba decir a Amos—. Una cuando te preocupas por ello, y la segunda cuando ocurre.»

«Amos solía decir que la gente no es tan complicada. Lo que sí es complicado son las relaciones entre la gente».

no solo no sabemos lo que no sabemos, sino que no nos molestamos en tener en cuenta nuestra ignorancia a la hora de juzgar.

Era construir relatos. Las historias que inventamos, arraigadas en nuestra memoria, suplantan a los juicios de probabilidad.

«Y los errores a veces son predecibles—decía—. Los ves venir de lejos y aun así los cometes.»

Las personas que se enfrentan a una decisión de vida o muerte no responden a las probabilidades, sino a la manera en que se les describen las probabilidades.

Explicó Amos, cuando a la gente se le ofrece una sola apuesta en la que tiene un 50 por ciento de probabilidades de ganar ciento cincuenta dólares o perder cien, por lo general no la acepta. Pero si ofreces a esas mismas personas la posibilidad de hacer cien veces la misma apuesta, la mayoría acepta el juego.

«las últimas impresiones pueden ser las más duraderas».

Danny pensaba que la gente anticipaba el arrepentimiento y se adaptaba a él de una manera distinta a como anticipaba y se adaptaba a otras emociones. «Lo que podría haber sido es un componente fundamental del sufrimiento—le escribió a Amos—. Aquí existe una asimetría, porque la consideración de cuánto peor habrían podido ser las cosas no es un factor importante en la alegría y la felicidad humanas.»

Al tomar decisiones, no se intenta maximizar la utilidad: se intenta minimizar el arrepentimiento.

«Cuando estás con una mujer a la que amas ocurre algo—decía Danny—. Sabes que ha ocurrido algo. Sabes que no es bueno. Pero sigues adelante.» Estás enamorado y, sin embargo, tienes la sensación de que existe una fuerza nueva que te aleja de ella. Tu mente alumbra la posibilidad de otra narración. Esperas que suceda algo que estabilice o insufle nueva vida a la historia antigua.

«La realidad es una nube de posibilidad, no un punto».

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Kiko Llaneras 1 libro

Piensa claro

Kiko Llaneras · 2 min de lectura

Kiko Llaneras
Piensa claro

Lo que llamamos causas, los factores que aumentan la probabilidad de que ocurra algo, no solo pueden ser muchas, sino que además interactúan de formas complicadas.

Si algo es un problema, será culpa de alguien. Pero hay problemas que no son culpa de nadie, son el resultado de interacciones casuales, ingenuas o egoístas.

El éxito se alimenta a sí mismo.

Debes elegir bien tus métricas. Y entenderlas.
A menudo hay que medir muchas variables para apreciar las múltiples dimensiones del fenómeno. No hay atajos.

Consideramos que una variable es causa de otra cuando un cambio en la primera hace cambiar la segunda.


Cuando encuentres una asociación entre dos cosas, plantéate si hay factores de confusión. En lugar de un vínculo de causa y efecto, puede ser que estés observando dos consecuencias de una tercera variable omitida.

Actúa con cautela antes de asumir qué causa qué. Atribuir causas es dificilísimo, una tarea sin atajos ni automatismos; tendrás que razonar caso por caso.

Si tienes prisa por tomar una decisión, deberías elegir tu explicación preferida, quizá usando un principio de precaución.

No caigas en la trampa de pensar que los aspectos menos visibles de un problema son irrelevantes, porque solo son eso: menos visibles.

Todo regresa hacia la media. Después de un resultado extremo, lo más probable es un resultado menos extremo. A lo excepcional le sigue lo normal.

No damos suficiente importancia al azar y nos precipitamos en sacar conclusiones. El reto consiste en saber cuánto azar hay en lo que sea que te interese. Recuerda: el azar no tiene memoria, no esperes que el azar te compense.

Tu intuición no sabe de estadística. Entre otros problemas, tiende a generalizar con pocos datos.


Ten cuidado con las rachas.

Distingue entre explorar y confirmar.

  • Cuando hagas un hallazgo sorprendente, tienes que plantearte si habrá sido algo casual. Un resultado extraordinario necesita pruebas extraordinarias.

Acepta que vives en la incertidumbre aunque no te guste. Lo más útil es entender la probabilidad como una descripción de la incertidumbre.

Elegir es renunciar. Cada decisión esconde un dilema: tienes que perder algo para ganar otra cosa.
Tienes que llegar a acuerdos, incluso contigo mismo.

Despreciamos las circunstancias particulares.
Nos inventamos narrativas para todo.

¿Qué sabes tú en realidad?


La gente predice muy poco y lo explica todo.
(Tversky)

  • Las personas exageramos la importancia de cualquier cosa que tengamos en la cabeza. Cuando piensas activamente en algo, te parece más importante de lo que es en realidad.

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David Lynch 1 libro

Atrapa el pez dorado

David Lynch · 2 min de lectura

Uno solo hace las cosas que le enamoran y nunca sabe lo que va a pasar.

  • Te enamoras de la primera idea, de una piececita minúscula. Y en cuanto la tienes, el resto llega con el tiempo.

Hay una expresión que dice: «Fíjate en el donut, no en el agujero». Fíjate en el donut y haz tu trabajo, es lo único que puedes controlar. No puedes controlar nada de lo que pasa fuera de ti. Pero puedes entrar en ti y hacerlo lo mejor que sepas.

  • Pero con concentración y meditación, aunque los acontecimientos de la vida externa sean los mismos, el modo en que pasas por ellos cambia y mejora muchísimo.

La vida está llena de abstracciones y la única manera de entenderla es a través de la intuición. Intuición es ver la solución: verla, saberla. Es la unión de la emoción y el intelecto.

  • Te zambulles, y al experimentar este campo de conciencia pura, lo animas, lo despliegas, crece. Y el resultado final de ese crecimiento de conciencia se llama iluminación, que es el potencial pleno de todos nosotros.

Lo que ocurre con la meditación es lo siguiente: cada vez eres más tú.

  • Si haces aquello en lo que crees y fracasas es una cosa: puedes seguir soportándote. Pero si no, es como morir dos veces. Resulta dolorosísimo.

Si en lugar de meter miedo, una empresa ofreciera la manera de que todos los que forman parte del negocio se zambulleran en él–empezaran a expandir su energía e inteligencia–, la gente haría hora extra gratis. Sería mucho más creativa. Y la empresa avanzaría. Puede ser así. No es así, pero podría serlo fácilmente.

  • La idea es todo. Si te mantienes fiel a la idea, en realidad esta te dice todo lo que necesitas saber.

Si eres artista, tienes que saber acerca de la ira sin que esta te limite. Para crear, tienes que tener energía; tienes que tener claridad. Tienes que ser capaz de atrapar las ideas.

  • Somos como la araña. Tejemos nuestra vida y luego nos movemos por ella. Somos como el soñador que sueña y luego vive en el sueño. Esto es así para todo el universo.

Dentro de todos nosotros existe un campo de unidad. Siempre ha estado ahí. Es ilimitado, infinito y eterno. Es ese nivel de vida que nunca tuvo un principio. Es y será para siempre. Y puede estimularse. En el ser humano, la estimulación de ese campo conduce a la iluminación: al potencial pleno del individuo. En el mundo, el resultado de estimular la unidad mediante un grupo pacificador sería la verdadera paz mundial.

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Deepak Malhotra y Max H. Bazerman 1 libro

El negociador genial

Deepak Malhotra y Max H. Bazerman · 1 min de lectura

Si tiene malas noticias que dar, delas todas a la vez.

Los errores más comunes y costosos en las negociaciones se producen antes de que las conversaciones empiecen.

  • Otro beneficio de empezar con algo fácil es que nos permite hacer una concesión de bajo coste temprano y preparar el escenario para que la otra parte actúe recíprocamente más adelante en cuestiones que tienen más valor para usted.

En otras palabras, queremos «lo seguro» cuando tenemos algo que ganar, pero queremos «todo o nada» cuando tenemos algo que perder.

  • John F. Kennedy dijo: «La victoria tiene mil padres, pero la derrota es huérfana».

Por ejemplo, si le han autorizado a aumentar el sueldo y ascender a un empleado que no se lo espera, lo hará más feliz si le informa del aumento hoy y del ascenso mañana.

  • Tiene otras ofertas de trabajo?» Respuesta no preparada: «Sí. Tengo unas cuantas ofertas que estoy considerando». Respuesta preparada: «No, ésta es la única oferta que tengo en estos momentos. Pero hace poco que he empezado a enviar currículos, y tengo programadas muchas entrevistas».

Si tenemos una respuesta preparada, no sólo evitaremos la mentira sino que además atenuaremos la impresión de que estamos desesperados. ESTRATEGIA 3: PROCURE NO NEGOCIAR NI RESPONDER A PREGUNTAS CUANDO ESTÉ BAJO LA PRESIÓN DEL TIEMPO.

  • Si tienes muy poco poder, quizá lo mejor sea renunciar a él por completo.

Los negociadores geniales comprenden que, cuando la otra parte dice (o da a entender) que no somos dignos de confianza, es el momento de investigar: «¿ Por qué cree esto? ¿Qué sería necesario para superar esa idea?»

La mejor manera de hacer frente a las emociones que no comprendemos del todo es investigar su origen.

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Mark Manson 1 libro

Todo está j*dido

Mark Manson · 2 min de lectura

A la esperanza le dan igual los problemas que ya se han resuelto. Ella solo se preocupa por los problemas que quedan por resolver. Porque, cuanto mejor va el mundo, más tenemos que perder. Y, cuanto más tenemos que perder, menos esperanza nos queda.

  • Queremos creer que la capacidad de hacer algo es tan sencilla como decidir hacerlo y reunir la fuerza de voluntad para lograrlo. Queremos creer que somos los dueños de nuestro propio destino, capaces de lograr cualquier cosa que soñemos.

Daniel Kahneman en cierta ocasión, el cerebro racional es «el personaje secundario que se cree el héroe».

  • Y normalmente no mentimos por malicia; más bien, mentimos a los demás porque hemos adquirido la costumbre de mentirnos a nosotros mismos.

Básicamente, en esto consiste el «crecimiento»: cambiar las prioridades en nuestra jerarquía de valores de un modo óptimo.

  • La autoestima es un espejismo. Es un constructo psicológico que fabrica nuestro cerebro emocional para predecir qué cosas le ayudarán y qué cosas le harán daño. Al final, debemos sentir algo por nosotros mismos para poder sentir algo por el mundo. Sin esos sentimientos, nos resulta imposible encontrar esperanza.

Todas las personas se parecen más de lo que difieren entre sí. Casi todos queremos las mismas cosas en la vida. Pero esas ligeras diferencias generan emoción, y la emoción genera una sensación de importancia. Por lo tanto, acabamos por percibir nuestras diferencias como algo mucho más importante que nuestras similitudes. Y esa es la verdadera tragedia del hombre. Que estamos condenados al conflicto eterno por la más mínima diferencia.

  • «Hablar demasiado de uno mismo también puede ser una manera de esconderse»,

«Dios ha muerto» no era una simple presunción atea y ofensiva, como suele interpretarse hoy en día. No. Era un lamento, una advertencia, un grito de ayuda. ¿Quiénes somos nosotros para decidir el significado y la importancia de nuestra propia existencia? ¿Quiénes somos para decidir lo que es bueno y lo que es correcto en el mundo? ¿Cómo podemos soportar esa carga?

  • No tengas esperanza en algo mejor. Simplemente, sé mejor. Sé algo mejor. Sé más compasivo, más resiliente, más humilde, más disciplinado. Mucha gente añadiría lo de «sé más humano». Pero yo no: sé un mejor humano. Y tal vez, si tenemos suerte, algún día lleguemos a ser más que humanos.

Entonces, tal vez algún día, nos integremos con las máquinas. Nuestras conciencias individuales se incorporarán. Nuestras esperanzas independientes se esfumarán. Nos reuniremos y mezclaremos en la nube. Y nuestras almas digitalizadas bailarán entre tormentas de datos, un sinfín de bits y funciones armoniosamente alineados en un orden invisible.

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Horacio Marchand 1 libro

Poder personal

Horacio Marchand · 2 min de lectura

El poder personal depende de nuestra capacidad de poder movernos del mundo de la inconsciencia al de la consciencia.

Ortega y Gasset: «Vivir es sentirse perdido, el que lo acepta ya ha empezado a encontrarse

En cierta medida, el trabajo se padece. La quincena obliga a la obediencia y al sometimiento. Si eres revoltoso, inquieto, idealista o simplemente creativo, por arriba de los estándares tolerados, te muestran la puerta. Como si fuera una forma de esclavitud moderna que de forma simultánea se agradece, porque provee los medios para el autosustento y la familia, y se resiente, porque apabulla a la individualidad.

Somos parte de un gran entero que no vemos ni sentimos. La parte artesanal donde se construye algo completo de principio a fin murió en aras de la especialización y la economía de escala.

Privilegiamos lo urgente sobre lo importante y las soluciones que implementamos acaban por generar problemas nuevos.

Ahí empieza la paradoja: el deseo depende de la carencia. Sartre parece estar de acuerdo: «El hombre es fundamentalmente deseo de ser, y el deseo es carencia». La implicación es curiosa: cuando el deseo se cumple, cuando el objeto se tiene, la carencia desaparece y con ella el deseo.

La transformación personal a través de la adquisición de bienes materiales rara vez llega; terminado el ciclo de deseo-procuro-obtengo, nos encontramos igual, como al principio.

  • Te acuerdas de quién eras, antes de que el mundo te dijera quién ser»? Charles Bukowski.

Aferrarse al pasado drena la energía y mina al desarrollo

Hazte persona, hazte responsable de lo que piensas, lo que sientes y de lo que haces. No más quejas y lamentos. No más llevar un tablero de miserias, mejor llevar un tablero de activos. Sé parte de lo que se tiene, no de lo que falta. La vida no te debe nada, eres tú quien le debe a la vida.

  • Para renacer, reinventar y revolucionar, es importante atreverse a morir en lo que ya no es, para dar espacio a lo que puede ser. Siempre que se gana se pierde algo.

A la hora del éxito se sobrestima al individuo y a la hora del fracaso se sobrestima el contexto.

  • Perseverancia no significa que nunca te caigas, significa que te levantes siempre.

Hay que morir lo suficiente para renacer en el Poder Personal. No podemos vivir en al vacío de una fake life, tener una vida de clóset, una sin valentía, de estar guardados y negados a nuestra propia esencia.

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Orison Swett Marden 1 libro

El poder de creer en uno mismo

Orison Swett Marden · 2 min de lectura

El Poder de Creer en Uno Mismo
Orison S. Marden

Es asombrosa la diferencia que hace el hecho de rodearnos de personas que creen en nosotros, que nos motivan y nos edifican, en lugar de estar rodeados de quienes despedazan nuestras esperanzas con sus críticas o lanzan agua fría sobre nuestras aspiraciones.


Pertenece a los que están tratando de ser algo en este mundo.

El anhelo de alcanzar un ideal morirá eventualmente si no haces ningún esfuerzo para satisfacerlo.


Sé tú mismo. No cedas ni pidas perdón por querer lograr más; pocas personas pertenecen a sí mismas.

Todo lo que se debe hacer en la vida es interesante. Todo es cuestión de actitud.
El problema es que caemos en una existencia rutinaria y hacemos el trabajo de manera mecánica, sin corazón ni propósito, y sin empeño. No aprendemos el arte de vivir para crecer, para expandir la mente y el alma. Simplemente nos limitamos a existir.

La forma de sacar las reservas de un individuo es llenándolo de responsabilidades. Si hay algo de potencial dentro de sí, lo revalorará.

Ningún individuo puede creer en sí mismo realmente cuando está utilizando una máscara; cuando el pequeño monitor dentro de él está diciendo constantemente: "Sabes que eres un fraude; no eres la persona que proyectas ser."


La conciencia de no ser genuino le roba a la gente su poder, llena al carácter de vacíos y destruye su respeto y su confianza.

Solo hay una forma de solucionar un problema de matemáticas, y es trabajando en armonía con los principales matemáticos. La única manera de lograr la felicidad es vivir en armonía con todos aquellos principios y leyes que la fomentan y la atraen.

La felicidad no es compatible con el estancamiento. Un individuo debe sentir que su poder de expansión aumenta hacia un ideal amplio, o perderá la felicidad de vivir.


Ningún individuo llega a ser feliz cuando repudia sus actos y tiene mala conciencia; pues de lo contrario, ninguna cantidad de dinero ni emoción nos dará felicidad.

Solo los soñadores han creado progresos en el mundo, porque los que se creen listos se han adaptado a lo que había sin necesidad de inventar. – George Bernard Shaw

Es indudable que lo más importante no son las metas que deseamos alcanzar, sino las personas en las que nos convertimos en el proceso. Esto es lo que constituye el verdadero éxito. Es ahí cuando vemos los resultados del poder de haber creído en nosotros mismos.

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Daniel J. Martin 1 libro

Estoicismo moderno

Daniel J. Martin · 4 min de lectura

«Si no es justo, no lo hagas; si no es cierto, no lo digas».

En palabras de Séneca: «La virtud es una cualidad elevada, sublime, real, invencible, incansable; el placer es bajo, servil, débil, perecedero; sus guaridas y hogares son el burdel y la taberna».

¿El estoicismo es una psicoterapia? ¿Una técnica contra la ansiedad? Es mucho más que eso: es un compromiso con la vida.

William B. Irvine, hace de él: «El estoicismo, entendido correctamente, es una cura para una enfermedad. La enfermedad en cuestión es la ansiedad, el dolor, el miedo y otras emociones negativas que afectan a los humanos y les impiden experimentar una existencia gozosa».

El estoicismo te quita la presión del éxito y de las exigencias extremas. También es una cura de humildad contra el ego.

La amathia es la ignorancia buscada, la estupidez por comodidad, la renuncia a aprender, a saber, a buscar la verdad de lo que nos rodea.

¿Y cómo analizaba Séneca sus actos? Respondiendo cada día a estas tres preguntas: ¿Qué he hecho mal hoy? ¿Qué he hecho bien hoy? ¿Qué podría hacer mejor mañana? La primera pregunta no tiene por objetivo la mortificación ni el auto castigo.

Si la discusión no persigue la verdad y la razón por encima del ego y las emociones, no merece la pena.

Valorar lo que se consigue honestamente y por méritos propios genera mucha más satisfacción que toda la ostentación de la que seamos capaces de rodearnos.

Hay muy poco dolor realmente inevitable. Todo lo demás es dolor generado por cosas superficiales.

El estoicismo está construido sobre tres pilares básicos: la aceptación, la virtud y el autocontrol.

La aceptación es la práctica de la no involucración emocional en cosas que no podemos cambiar.

La virtud habla de la mejor versión de ti mismo, el mejor tú en el que te puedes convertir.

El autocontrol se puede definir como el equilibrio entre ser fiel a las propias emociones y dejarse traicionar por ellas.

Decimos que el estoicismo te enseña a mantener una mente tranquila al margen de lo que pase y te ayuda a concentrarte en lo que puedes controlar en vez de preocuparte por lo que no puedes controlar.

No somos dueños de lo que sentimos, solo podemos ser dueños de lo que hacemos con nuestras emociones.

El pasado no se recupera ni se puede cambiar, solo la forma cómo nos afecta.

Epicteto lo resumía así: «No busques que los eventos sucedan como deseas, sino desea que los eventos sucedan como suceden y tu vida transcurrirá sin problemas y con serenidad».

Podemos controlar la intención de nuestros actos, pero no el resultado.

Porque la felicidad se logra a través de la moderación, no del exceso.

Para los estoicos, las cosas que nos hacen felices no son buenas ni malas en sí, sino que es el uso que les damos lo que puede ser virtuoso o inapropiado.

Las emociones que no se entienden o no se controlan llevan a tomar malas decisiones.

La inteligencia emocional es la habilidad para identificar nuestras emociones y las de la gente que nos rodea con el fin de usarlas como información para conocer el punto en el que nos encontramos y actuar en consecuencia.

La ira no es una emoción que aparece de la nada, sino que es una olla a presión que lleva mucho tiempo ignorada y que ha terminado por explotar.

«Cualquier persona capaz de hacerte enfadar, se convierte en tu dueño». Epicteto

Los celos son el miedo a perder el amor, la atención o la aprobación de alguien. Son el terror al abandono.

Hay que saber dónde empieza y acaba nuestra responsabilidad.

Marco Aurelio empezaba cada jornada con una meditación negativa y se decía a sí mismo: «Hoy me reuniré con la interferencia, la ingratitud, la insolencia, la deslealtad, la mala voluntad y el egoísmo».

Instintivamente, nuestro cuerpo huye del dolor, tanto físico como mental. Incluso cuando hacemos algo que simplemente nos da pereza o que nos molesta, nuestro cerebro más primitivo (el que solo entiende de supervivencia pura), opone resistencia.

«Te dije que me la ibas a romper. Ahora tienes a un esclavo cojo»,Epicteto quedó cojo para toda la vida. Sin embargo, su actitud hacia ese hecho no cambió ni en ese momento ni posteriormente.

La integridad personal es la sincronización entre lo que piensas, lo que dices y lo que haces en términos morales.

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Ángeles Mastretta 1 libro

Mujeres de ojos grandes

Ángeles Mastretta · 1 min de lectura

Ángeles Mastretta

Mujeres de ojos grandes

¿Qué ha de hacer aquí la gente? ¿Trabajar y decir rezos? Sobra mucho día. Ver no es pecado, y comentar tampoco. Vete en paz. Duerme tranquila.
Tienes razón, el cariño no se gasta, no se gasta el cariño.

Un hombre con sonrisa de mujer y ojos de anciano, con voz de adolescente y manos de pirata. Capaz de convocar al entusiasmo como lo hacen los niños, era atractivo como su música preferida.

Era de esas mujeres bonitas que no necesitan nada para serlo, más que levantarse en las mañanas y acostarse por las noches.

Afortunada en todo, contestó ella: "¿O me vas a decir que ya no me quieres?"

Y cuando falta el amor, la única cura son las confidencias.

La tía Pilar tenía los mismos ojos transparentes con que miraba el mundo a los once años, pero la tía Marta encontró en ellos el ímpetu que dura hasta la muerte en la mirada de quienes han pasado por un mundo de líos y no se han detenido a llorar una pena sin buscarle remedio.

La tía Mónica hubiera querido ser un globo, de esos que los niños dejan ir al cielo para después llorarlos, como si hubieran puesto algún cuidado en no perderlos.

Hay muchas maneras de dividir a los seres humanos. Yo los divido entre los que se arrugan para arriba y los que se arrugan para abajo, y quiero pertenecer a los primeros. Quiero que mi cara de vieja no sea triste, quiero tener las arrugas de la risa y llevarlas conmigo al otro mundo.


Quién sabe lo que habrá de enfrentar allá.

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Thibaut Meurisse 1 libro

Domina tu motivación

Thibaut Meurisse · 5 min de lectura

¿Por qué no aprender a ser amable contigo mismo?

¿Por qué no aceptar el hecho de que no puedes sentirte genial todo el tiempo? Recuerda que los momentos en los que te sientes negativo o deprimido son temporales.

Aprender a separar los hechos de la interpretación que les das te permitirá dar un paso atrás y observar tu situación desde un punto de vista más amplio y objetivo.

  • El mañana es un concepto, no una realidad.

Te aconsejo confiar en tu futuro tú. El “tú” del pasado fue capaz de superar muchos desafíos.

Imagínate cómo te sentirías si pudieras confiar en tu futuro “tú” por completo y permitir que él o ella llevara la pesada carga que ahora soportas sobre tus hombros. ¿No sería fantástico?

Marie Kondo lo expresa con estas bonitas palabras, “No son nuestros recuerdos lo que deberíamos atesorar, sino la persona en que nos hemos convertido debido a esas experiencias pasadas”.

Tirar determinados objetos, especialmente aquellos que tienen valor sentimental, pregúntate, “¿ Me cuesta deshacerme de esto por su vínculo con el pasado o por miedo al futuro?”

¿Eres productivo o solo estás muy ocupado?

El veinte por cien de los clientes de una compañía suelen generar el ochenta por cien de sus beneficios, y que el veinte por cien de la gente más rica posee aproximadamente el ochenta por cien de la riqueza del mundo.

Si eres capaz de identificar las pocas tareas que tienen un impacto más positivo y de dedicarte a trabajar en ellas todos los días antes que a trabajar en cualquier otra cosa, serás mucho más productivo que la mayoría de la gente.

¿Cuál es mi Top 20 % de personas que me aportan más alegría y cómo puedo pasar más tiempo con ellas?

¿Estás rodeado de gente que te inspira para dar lo mejor de ti mismo? ¿Hay alguien que te anime cuando te va mal? ¿O estás rodeado de gente que te desanima y te dice que tus objetivos no son realistas?

Tu entorno es más poderoso que tu fuerza de voluntad

Pero la verdad es que solo tú sabes qué deberías hacer con tu vida. Y, si no lo tienes claro, es tu responsabilidad descubrir el camino correcto para ti. Nadie más puede hacer esto por ti.

¿Este es realmente mi objetivo o es la meta de otra persona? ¿Me emociona? ¿Me siento atraído por él o me cuesta esfuerzo seguirlo y tengo que obligarme a trabajar en él? ¿Qué obtendré cuando alcance este objetivo? ¿Es lo que realmente deseo? ¿Realmente mejorará mi vida?

La clave está en centrarte en objetivos que te parezcan adecuados para ti.

En su libro La sorprendente verdad sobre qué nos motiva, Dan Pink afirma que hay tres cosas que actúan como motivadores eficaces. Éstas son: Autonomía: la necesidad de dirigir nuestras propias vidas, Maestría: el deseo de mejorar cada vez más en algo que nos importa, y Propósito: el anhelo de hacer lo que hacemos en beneficio de algo más grande que nosotros mismos.

Al no aprovechar tus fortalezas, te estás perjudicando a ti mismo y a la gente que podría beneficiarse de lo que tienes para ofrecer.

Cuanto más te inspire tu visión de futuro, más motivado estarás para llevar a cabo las acciones necesarias para que se haga realidad.

Márcate objetivos que te ilusionen

¿Tienes una razón clara por la que levantarte cada día? Si no es así, te arriesgas a deambular por la vida en vez de crear la vida que quieres.

Entender que tener una conexión emocional con tus metas es primordial.

Conectan con tus valores fundamentales y están en concordancia con tus fortalezas y tus pasiones. Y, cuantas más razones (emocionales) encuentres, más motivado te sentirás.

Y, una vez que has hecho algo extraordinario, siempre puedes repetirlo.

No dejes que el miedo y la inseguridad te impidan darle al mundo tu extraordinario regalo.

Haz “lo imposible” solo una vez. Si puedes hacerlo una vez, lo podrás repetir las veces que haga falta. Lo importante ahora mismo es que lo hagas solo una vez.

¿Por qué no crear tu propio grupo? Es mucho más efectivo que simplemente quedarse sentado esperando conocer a las personas apropiadas.

Una cita atribuida a Einstein afirma que “La definición de locura es seguir haciendo lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”.

  • Recuerda que las acciones generan impulso.

Como puedes ver en este ejemplo, nunca sabes el impacto que puede tener una buena acción en la vida de los demás.

Entiendo que, a largo plazo, hay una diferencia entre vivir la vida que quiero y vivir la vida que los demás quieren que viva.

¿Cuál es tu caso? ¿Con cuánta frecuencia rompes las promesas que te haces a ti mismo y las que haces a los demás?

Cuanto menos motivado estés, más pequeñas deberían ser las tareas.

Como dijo Martin Luther King Jr., “Si no puedes volar, corre; si no puedes correr, camina; si no puedes caminar, gatea. Sin importar lo que hagas, sigue avanzado hacia adelante”.

Cuando te sientes orgulloso de ti mismo, desarrollas la seguridad en ti mismo y la motivación que necesitas para progresar.

Los pequeños logros suman y marcan la diferencia a largo plazo.

¿A quién le rindes cuentas? ¿Quién te llamará si fracasas y quién puede ayudarte a volver al camino correcto? ¿Qué tipo de sistema de responsabilidades podría funcionar mejor para ti? ¿Necesitas que te animen un poco o que tengan mano dura contigo?

Cuanto más claro sea tu propósito, mayores serán tus probabilidades de éxito.

Cuando sigues un reto durante 30 días y lo cumples, generas inercia, aumentas tu autodisciplina y, en consecuencia, empiezas a confiar más en ti mismo.

Tu discurso interno es la manera que tienes de hablarte a ti mismo en tu mente.

Cuando tengas dudas, recuerda pasar a la acción. La acción cura los miedos.

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Katy Milkman 1 libro

Cómo cambiar

Katy Milkman · 6 min de lectura · 2 partes

Parte 1 de 2

Aprenderás lo importante que es elegir el momento adecuado para poner en marcha un nuevo hábito; que el olvido es el asesino silencioso incluso de nuestras más fervientes determinaciones; que hacer que las cosas difíciles parezcan divertidas es una mejor estrategia que hacer que parezcan importantes.

El camino más seguro al éxito no es el mismo para todos, sino que debes adaptar tu enfoque en función de tu adversario.

Con la paternidad, todo es nuevo y diferente, y por tanto no tienes viejos hábitos que romper, ni rutinas arraigadas que interrumpir.

Si quieres cambiar tu comportamiento o el de otra persona, es una gran ventaja empezar con una hoja en blanco—un nuevo comienzo—, sin viejos hábitos que luchen contra ti.

Averiguó que, en vez de percibir el tiempo como un continuo, tendemos a pensar en nuestras vidas como «episodios», y creamos arcos narrativos a partir de los incidentes notables, o capítulos, de nuestras vidas.

Estas estadísticas indican que, cuando queremos hacer un cambio, las alteraciones en nuestra vida provocadas por transiciones físicas pueden ser igual de efectivas que los nuevos comienzos estimulados por las fechas señaladas del calendario.

Jarrod Saltalamacchia aprendió por las malas que los nuevos comienzos pueden ser deprimentes cuando todo te ha ido bien hasta entonces.

Cuando la fecha que sugeríamos se asociaba con un nuevo comienzo, eran más los estudiantes que querían recibir nuestros recordatorios para cambiar en ese momento.

Un momento ideal para emprender un cambio es después de un nuevo comienzo.

Las personas tienen una notable capacidad para ignorar sus fracasos. Incluso cuando nos equivocamos una y otra vez.

Está claro que la táctica de Mary Poppins nos ayuda más si estamos deseando ayudarnos a nosotros mismos.

Mary Poppins sabía de lo que hablaba. Cuando perseguir una meta se vuelve de inmediato gratificante al añadirle un elemento de diversión, se puede superar el sesgo del presente.

La Odisea, donde Odiseo pide que lo aten al mástil de su barco para resistir la tentación del canto de las sirenas y no lo desvíen de su rumbo. Mi ejemplo favorito lo protagoniza Victor Hugo, escritor y miembro de la alta sociedad francesa: no conseguía concentrarse y acabar el primer borrador de El jorobado de Notre Dame.

Si un compromiso se divide en partes pequeñas, nos parece menos abrumador y tendemos más a cumplir nuestra palabra.

Los recordatorios funcionan mucho mejor cuando podemos actuar de inmediato.

Hacer un plan para lograr un objetivo y vincularlo a una señal específica que te recordará que debes actuar.

Y cuanto más tiempo y esfuerzo dedicamos a pensar en algo, más profundo se aloja en nuestra memoria.

Cuando nos invaden los recuerdos es porque están almacenados y son rescatados mediante toda clase de señales: visiones, sonidos, olores, sabores e incluso texturas.

Los planes de acción basados en señales son un extraordinario bálsamo para el problema del olvido.

Si bien cualquier señal es mejor que ninguna, conviene que se salgan de lo común. Encontrarse algo extraño en tu camino—como un extraterrestre de felpa—capta tu atención, un recurso limitado, al fin y al cabo.

Es el origen de los «palacios de la memoria»: para memorizar la información, asocias cada elemento que quieres recordar con escenas o lugares familiares. Por ejemplo, puedes usar tu casa—tu «palacio»—para memorizar una lista imaginando un paseo a través de ella y adornando cada habitación con imágenes vívidas que evoquen elementos de tu lista.

Para nuestra satisfacción, solo incitar a la gente a anotar el plan en la intimidad de su hogar produjo un aumento del 13 % de las vacunaciones, a pesar de que nadie de Evive oyera o viera estos planes jamás. 44 Muchas más personas de las habituales cumplieron sus intenciones de inmunizarse, reduciendo así su riesgo de contraer una desagradable enfermedad.

Los planes no te hacen cambiar de idea: solo te ayudan a recordar las cosas que ya querías hacer. Por tanto, son una buena manera, no coercitiva, de ayudar a otras personas a alcanzar sus objetivos.

La receta es simple: cuanto más repitamos una acción que responde a señales invariables y recibamos una recompensa por ello—elogios, alivio, placer o incluso dinero contante y sonante—, más se automatizarán nuestras reacciones.

Esta investigación, aunque un poco macabra, muestra gráficamente cómo un entorno familiar afecta a la reacción de los mamíferos a estímulos conocidos.

La familiaridad cultiva el hábito.

La rigidez excesiva es enemiga del buen hábito.

Al cultivar la flexibilidad de la rutina, tu piloto automático será más robusto: tu rutina será meditar, incluso cuando las circunstancias no sean las ideales.

Se consiguen unos hábitos más versátiles y sólidos cuando nos entrenamos para tomar la mejor decisión, al margen de las circunstancias.

Diseñar hábitos requiere de la repetición y la práctica para desarrollar una respuesta invariable a señales familiares y recompensarnos por cada éxito.

Vincular un nuevo comportamiento que quieres convertir en hábito con otros ya existentes hace más fácil cumplirlos durante la primera y crítica fase de desarrollo del hábito.

Animar a la gente a compartir sus conocimientos les transmite que son inteligentes, capaces de ayudar a los demás, un modelo ejemplar y el tipo de persona que puede tener éxito.

Sin embargo, al comprobar los fundamentos de esta creencia mediante experimentos controlados, descubrió que no era así. Como sospechaba, animar a las personas con objetivos a dar consejo les hizo sentirse más motivadas que cuando recibían consejos de similar calidad. Por supuesto, la motivación no basta para lograr un cambio de comportamiento.

Descubrió que pedirles consejo a las personas les transmite que se espera más de ellas.

Otra es que tendemos a adaptar los consejos que damos a nuestra experiencia personal.

Cuando le dices algo a otra persona eres más propenso a creértelo tú mismo.

Parte 2 de 2

Nuestras expectativas moldean nuestros resultados.

Al fin y al cabo, si nos permitimos de vez en cuando un segundo intento, podemos evitar las crisis de confianza que padecemos cuando nos enfrentamos a contratiempos inevitables.

La investigación también ha revelado que incluso nuestro modo de elogiar a los demás puede reforzar o quebrar su confianza.

«Es impresionante cómo tus presentaciones no dejan de mejorar».

Teddy Roosevelt acertó cuando dijo: «Si crees que puedes, habrás recorrido la mitad del camino».

Nos sentimos unos inadaptados cuando nos diferenciamos de la multitud.

Compañeros exitosos. Un creciente corpus de pruebas apunta a que las personas con las que pasas el tiempo moldean toda tu vida, a menudo sin que seas consciente.

Cuando nos falta seguridad, las personas que nos rodean pueden ayudar a reforzar nuestra capacidad y confianza mostrándonos lo que es posible.

Estamos especialmente dispuestos a emular a las personas cuyas circunstancias se parecen a las nuestras, aunque sea de formas superficiales.

Los usos coercitivos de la presión social tienden a ser menos efectivos cuando nos enfrentamos cara a cara con la persona que nos presiona para actuar.

Para que la influencia social funcione, no puede haber una diferencia demasiado marcada entre las personas que obtienen grandes resultados y los que necesitan refuerzos.

Alentar cambios pequeños y concretos puede ser muy efectivo a largo plazo, ya que se ha demostrado que transmitir normas sociales cambia la conducta, no una, ni dos, ni tres veces, sino durante años y años.

Demuestra de manera rotunda que facilitar una rendición de cuentas social puede cambiar drásticamente nuestra conducta.

Cuanto más cerca estemos de alguien y más se parezca su situación a la nuestra, más probable es que su conducta nos influya.

Pero, si ese trabajo se interrumpe, cabe esperar una recaída, que será mayor cuanto más pronto lo interrumpamos.

Quizá descubras que los obstáculos han cambiado y necesitas un nuevo plan de juego.

Con un enfoque personalizado, que se ajuste a ti y a tus circunstancias, el cambio está a tu alcance.

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Fernando Miralles 1 libro

Descubre el arte de hablar en público

Fernando Miralles · 2 min de lectura

No cuentes rollos (un solo mensaje)

Cada vez que salimos a hablar en público, tenemos un objetivo en mente. Si no, ¿qué estamos haciendo en ese escenario? Siempre tenemos un propósito.

¿Qué es lo que quiere tu audiencia de forma egoísta? 2-¿Qué quieres tú de forma egoísta? Cada una de estas preguntas va a representar un círculo.

Desviaba su atención a una anécdota con un cliente de años atrás y que no aportaba ningún tipo de valor al mensaje principal.

A los seres humanos nos gustan las cosas bien masticadas y digeridas.

Cuanto más me hagas trabajar para entenderte, menos te entenderé.

Anota cerca de tus ojos el propósito de tu intervención. 2. Repasa, revisa y reformula cada palabra hasta que sirva por completo a ese propósito.

En la ignorancia no hay progreso.

Las historias nos permiten generar un marco contextual.

Por tanto, tienes que transmitir a tu público ese reto. Tienes que plasmar el sufrimiento y punto de transformación al que se somete tu personaje para alcanzar la cima.

Iniciar una presentación con una pregunta que abrace los intereses de la audiencia es un recurso de éxito asegurado y que, bien empleado, conecta de maravilla con el público haciendo que los primeros segundos hayan generado una buena impresión.

Hay que conseguir que los oyentes sientan que solamente les hablamos a ellos a título individual.

y hoy sé que mi yo de hace unos años, está muy orgulloso de la persona en la que me he convertido. Puedo imaginar perfectamente cómo me sonríe mientras trabaja duramente.

Para conseguir que nos escuchen tendremos que ser muy conscientes y movernos por todo el escenario del que dispongamos con el fin de que así suceda.

Estamos diseñados para realizar acciones que nos ahorren esfuerzo.

Lo que tienes que conseguir es que tus manos se muevan de forma natural en función del mensaje.

Tienes que ser un estupendo humano que mira con cariño a otros humanos.

(miras a una persona de la primera fila, después a uno del final a la derecha, después a uno de la fila del medio a la izquierda, etc.).

Se dice que un orador puede convencer a alguien de cualquier cosa únicamente con la seguridad con la que habla.

La gente va a olvidar lo que dices, pero no lo que les has hecho sentir.

Rellenar con datos e información demostrable dará fuerza a tu mensaje y acelerará la confianza.

Lo dice con tanta convicción, será verdad».

Cuando hacemos reír a la otra persona, esta libera una serie de hormonas «de la felicidad» que hace que esté mucho más receptiva a escuchar lo que le vas a decir.

A la audiencia le gusta que el discurso se defina para ellos, sentirse partícipes y si ellos pueden tener la voz cantante durante más tiempo, mejor.

No hay una segunda ocasión para causar una buena primera impresión.

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Raymond A. Moody 1 libro

Vida después de la vida

Raymond A. Moody · 5 min de lectura

Los entrevistados han expresado el sentimiento de que el amor o las oraciones de los otros los trajeron desde la muerte sin que para ello intervinieran sus propios deseos.

  • Si la muerte es sólo dormirse sin sueños], debe ser un maravilloso premio.

El morir, dicen, es como olvidar. Al morir se olvidan todas las aflicciones; se borran todos los recuerdos dolorosos.

Unos dicen que la muerte es la aniquilación de la conciencia; otros, con igual seguridad, que es el paso del alma o mente a otra dimensión de la realidad.

«Cuando me hallaba en clase de geometría me decían que sólo había tres dimensiones y siempre lo acepté. Estaban equivocados. Hay más.» Nuestro mundo, en el que ahora vivimos, es tridimensional, pero el próximo no lo es.

Lo único que sentía era paz, comodidad: sólo quietud. Todos mis problemas habían desaparecido, y pensé: «Qué paz y quietud, nada me duele.»

Cuando salí fuera del cuerpo físico] fue como si saliera de mi cuerpo y entrara en otra cosa. Era otro cuerpo..., pero no un cuerpo humano normal.

Ni un cuerpo humano ni un globo de materia. Tenía forma, pero no color. Poseía algo que usted podría llamar manos. No puedo describirlo.

  • La mente es tan clara, tan agradable. Mi mente lo dominaba todo al instante, sin tener que pensar en ello más de una vez. Al cabo de un rato, cuanto estaba experimentando tenía algún significado para mí.

Era más bien que sabía lo que estaban pensando, pero en mi mente, no en su vocabulario real. Lo sabía un segundo antes de que abrieran la boca para hablar.

  • Pronto desaparecen, sin embargo, los sentimientos de soledad de la persona muerta, conforme va profundizando más en sus sentimientos cercanos a la muerte. En determinado momento, vienen otros para ayudarle en la transición que está sufriendo. Pueden tener la forma de otros espíritus, frecuentemente la de parientes o amigos muertos que el individuo ha conocido en vida.

«Te he ayudado en este estadio de la existencia, ahora te haré pasar a otros.» Una mujer me dijo que, mientras estaba abandonando el cuerpo, detectó la presencia de dos seres que se identificaron como «ayudantes espirituales».

Todos afirman que es un ser personal, que tiene una personalidad bien definida. El amor y calidez que emanan de él hacia la persona que está muriendo carecen de palabras para expresarse, pero ésta se encuentra totalmente rodeada y poseída por él, muy a gusto y totalmente aceptada en su presencia. Siente una irresistible atracción magnética ante ese ser, una atracción inevitable.

Poco después de su aparición, el ser comienza a comunicarse con la persona que está sufriendo la transición. La comunicación es igual de directa que las que encontramos antes en la descripción de la forma en que una persona en el cuerpo espiritual puede «recoger los pensamientos» de los que lo rodean.

  • Estás preparado para morir?», «¿ estás listo para morir?», «¿ qué puedes enseñarme de lo que has hecho con tu vida?», «¿ qué has hecho con tu vida que sea suficiente?» Las dos primeras formulaciones, referidas a la «preparación», pueden, a primera vista, tener un sentido diferente a las otras dos, que enfatizan la «realización».

Lo primero que hizo fue preguntarme si estaba lista para morir o qué había hecho con mi vida que quisiera enseñarle.

«Si me amas, regresa a la vida y completa lo que iniciaste en ella.» Durante todo el tiempo tenía la impresión de estar rodeado por un amor y una compasión irresistibles.

Era como hablar con una persona, aunque no había allí ninguna. La luz hablaba conmigo, sonoramente.

El ser parece poner de relieve dos cosas en la vida: aprender a amar a los demás y adquirir conocimiento.

Qué tienes que enseñarme de lo que has hecho con tu vida?»,

Sólo me asustó enterarme de que no podía terminar todavía mi vida terrena. Con las visiones retrospectivas disfruté, era agradable. Había regresado a la niñez, casi la había revivido. Era una forma de regresar y ver que ordinariamente no puede hacerse.

Al regresar, estuve llorando una semana por tener que vivir en este mundo después de haber visto el otro. No quería regresar.

En cierta manera fue una bendición, porque antes del ataque de corazón estaba tan ocupado planeando el futuro de mis hijos y preocupándome por el pasado, que me perdía las alegrías del presente. Ahora mi actitud es muy distinta.

No me importaría no tener un cuerpo, pues de todo lo que me interesa, la mente es lo más importante.

«Si realmente muero, si de verdad me matan, sé que viviré en otro lugar.»

  • La vida es como una prisión. En este estado no podemos darnos cuentas de hasta qué punto los cuerpos son prisiones. La muerte es una liberación, como escapar de una cárcel.

Sabía que iba a morir, pero no me daba pena ni miedo. No pensaba siquiera en si podía hacer algo para evitarlo. Estaba preparado.

Platón define la muerte como la separación de la parte incorpórea de una persona viva, el alma, de la parte física, el cuerpo.

Pone de manifiesto que el alma que ha sido separada del cuerpo en la muerte puede razonar y pensar con mayor claridad que antes y puede reconocer las cosas en su verdadera naturaleza.

Nuestras almas no pueden ver la realidad en sí mismas hasta que se hayan liberado de las distracciones e imprecisiones de los sentidos físicos.

El hombre todavía no ha muerto, sino que está separado de la parte corpórea que utilizó en el mundo... El hombre, cuando muere, sólo pasa de un mundo a otro.

La persona recién fallecida no comprende que está muerta, pues sigue en un «cuerpo» que se asemeja al cuerpo físico en varios aspectos.

El espíritu de un hombre recién salido del mundo es... reconocido por sus amigos y por aquellos a quienes había conocido en el mundo..., que lo instruyen de lo concerniente al estado de vida eterna...

Otros que han experimentado ese desagradable «limbo» cuentan que tuvieron la sensación de que estarían allí mucho tiempo. Fue su castigo por «romper las reglas», por tratar de liberarse a sí mismos de lo que era una «misión»: cumplir un cometido en la vida.

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Brian P. Moran y Michael Lennington 1 libro

El año de 12 semanas

Brian P. Moran y Michael Lennington · 2 min de lectura

El primer paso crítico para lograr una buena ejecución consiste en crear una visión atractiva de ese futuro que deseas, mucho más de lo que deseas tu propia comodidad a corto plazo, con esa visión a largo plazo.

Un plan de 12 semanas es poderoso. Permite que te concentres en lo que es importante en el momento. Recuerda que este plan no es parte de un plan anual; esa es la vieja mentalidad anualizada.

Estas 12 semanas son tiempo suficiente para hacer lo que planeas, pero tan cortas como para generar y mantener cierto grado de urgencia.

Si no conoces las tácticas que ejecutaste, los cambios que hagas se basarán tan solo en conjeturas.

La tensión productiva es el sentimiento incómodo que tienes cuando no haces las cosas que sabes que debes hacer.

No basta con estar ocupado, pues las hormigas también lo están. La pregunta es: ¿con qué estás ocupado? - Henry David Thoreau

Si cuidamos los minutos, los años se cuidarán a sí mismos. - Benjamin Franklin

La verdadera rendición de cuentas es la que te haces a ti mismo.

Si tienes una visión, pero no tienes un plan, entonces tienes una fantasía. Si tienes una visión y un plan enfocado, pero te falta control del proceso, entonces tendrás muchas frustraciones, porque algunos días tendrás una buena ejecución y avanzarás, pero otros días no serán así. Si todo lo anterior está en su lugar, pero no eres intencional en aquello a lo que le dices sí y aquello a lo que le dices no, entonces el día te está controlando a ti.

Para ser más efectiva, tu visión debe hacerte sentir incómodo y desafiarte a hacer las cosas de manera diferente.

En algún momento, todos llegamos al banquete de las consecuencias. - Louis Stevenson

Debes crear el espacio para que tu gente se haga responsable.

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Haruki Murakami 1 libro

Primera persona del singular

Haruki Murakami · 2 min de lectura

El amor es el combustible que necesitamos para seguir viviendo. Existe la posibilidad de que se agote y también de que no dé sus frutos. Pero nadie podrá arrebatarnos el recuerdo de haber amado o de haber estado enamorados alguna vez en la vida, incluso en el caso de que dicho amor acabe disolviéndose y desapareciendo. Eso es lo importante, ¿se da cuenta? El amor es nuestra fuente de energía vital más valiosa, la fuente de calor de nuestro ser.

Así pues, cuando me sucede algo, me acuerdo del círculo y pienso, por un lado, en todo aquello inevitable, fútil y banal que acontece con descaro y azarosamente en nuestra vida, y, por otro lado, en la crème de la crème que habita en el interior de nuestros corazones.

  • Tampoco volví a cruzarme ni una sola vez más con la bella joven que apretaba contra su pecho el elepé With the Beatles. ¿Significa acaso que todavía hoy recorre los pasillos en penumbra del instituto haciendo ondear el bajo de su falda a cada paso? ¿Significa que sigue teniendo dieciséis años y continúa solícita y devotamente abrazada a aquella imagen de John, Paul, George y Ringo, los rostros medio ocultos por la sombra?

—Las palabras que pronunció Horowitz fueron, más o menos, las siguientes: «Schumann estaba mal de la cabeza y, con una interpretación como la mía, yo he hecho que toda su locura fuera en balde». ¿No te parece lo mejor y más inteligente que puede decirse en tal situación?

  • Lo que prevalece en mí es la impresión de no ser yo quien tira de los hilos y opta por el camino a seguir, sino, más bien, de ser llevado, empujado, arrastrado por el otro. Y, en fin, allí estaba; en aquel bar. Aquel yo, en primera persona del singular, para quien habría bastado una sola elección diferente a las tomadas ante cualquiera de las bifurcaciones que me había encontrado a lo largo de mi vida para que, en ese preciso momento, yo me encontrase en cualquier otro lugar, menos en aquella coctelería.

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Joseph Murphy 1 libro

El poder de tu mente subconsciente

Joseph Murphy · 2 min de lectura

El poder de tu mente subconsciente
Dr. Joseph Murphy

Recuerda: Tu mente subconsciente no se para a comprobar si tus pensamientos son buenos o malos, verdaderos o falsos. Responde de acuerdo a la naturaleza de tus pensamientos o sugestiones.


Recuerda: Tu mente subconsciente no entiende de bromas. Toma tus palabras al pie de la letra.

  • Nunca digas "no puedo". Supera este miedo sustituyendo la expresión anterior por otra: "Puedo hacer cualquier cosa a través del poder de mi mente subconsciente."

Cuando tengas problemas físicos o mentales, lo mejor que puedes hacer es dejarte ir, relajarte y apaciguar los engranajes de tus procesos mentales. Háblale a tu mente subconsciente.


"Si puedes creer, al que cree todo le es posible."

Es una estupidez creer en algo que nos hiera o nos haga daño. Recuerda: No es la cosa en la que crees la que te hace daño, sino la creencia o pensamiento que hay en tu mente la que produce el resultado.

Cada once meses construyes un nuevo cuerpo. ¡Cambia!

Cuando tu mente se relaje y aceptes una idea, tu subconsciente te pondrá a trabajar para aceptar esa idea.


En el principio de la mente no hay tiempo ni espacio.

La fe llega con la comprensión.


Debes actuar como si esto fuera ya una realidad objetiva.

Nosotros generamos ondas espirituales de armonía, salud y paz en la medida en que cobremos conciencia mediante la contemplación de las cualidades y atributos de Dios.

Lo que con plena conciencia afirmes no lo niegues mentalmente unos minutos más tarde. Esto neutralizará el bien que has afirmado.

"Día y noche estoy prosperando en todo lo que me interesa."
"Mis ventas están mejorando día tras día; estoy avanzando, progresando y ganando dinero cada día."

Me gusta el dinero. Me encanta. Lo utilizo sabia, constructiva y juiciosamente.


El dinero está circulando constantemente en mi vida. Me desprendo de él con alegría, y regresa a mí multiplicado de forma maravillosa. Es bueno, muy bueno. El dinero fluye hacia mí en abundantes avalanchas. Lo utilizo únicamente para el bien, y estoy agradecido por mi bien y la riqueza de mi mente.

La inteligencia infinita de mi mente subconsciente me revela mi verdadero lugar en la vida, sabe que es lo mejor para mí.


Mis ventas mejoran a diario; avanzo, progreso y me estoy haciendo cada vez más rico.

Cuando abras los ojos por la mañana, dite a ti mismo:


"Hoy escojo la felicidad, hoy escojo el éxito, hoy escojo actuar de forma correcta. Hoy escojo amor y buena voluntad para todos, hoy escojo paz."

Eres tan joven como creas ser. Eres tan fuerte como creas ser. Eres tan útil como creas ser. Eres tan joven como lo sean tus pensamientos.

Eres hijo de la vida infinita que no conoce el fin. Eres heredero de la eternidad. ¡Eres maravilloso!

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Nobuko Nakano 1 libro

El cerebro de la gente con suerte

Nobuko Nakano · 5 min de lectura

He terminado de leer El cerebro de la gente con suerte, de Nobuko Nakano.

Un libro muy muy ameno fácil de leer

Lo primero que me movió está en el prólogo: solemos fijarnos solo en la fortuna y la desgracia visibles, y las etiquetamos como buena o mala suerte. Pero todos estamos sujetos a una gran cantidad de casos de buena o mala suerte de los que nada sabemos.

Y luego una vuelta que le cambia el orden a todo: solemos creer que la gente que gana dinero es feliz, cuando sería más acertado decir que las personas felices ganan dinero.

1. La gente con suerte se coloca en el centro del mundo

La gente con suerte saca el máximo partido de sí misma. Nakano lo pone como requisito indispensable: sacar el máximo partido a todo lo que eres ahora.

Tu cuerpo, tus pensamientos, tus valores y tus instintos. Ahora. No la versión mejorada que estás esperando ser.

Ahí explica también de dónde sale la ansiedad: de la capacidad de anticipar, visualizar y pensar en el futuro. La misma herramienta que te permite construir es la que te desgasta.

Y da una instrucción que parece pequeña y no lo es: si vas a comer solo, cómprate flores y un postre delicioso de camino a casa. Cita a Nadine de Rothschild para rematar: sé consciente de ti mismo para que puedas gustarte.

La advertencia viene después. Cualquiera que se vea atrapado en un sistema de valores ajeno puede perder de vista los suyos propios. Se mata a sí mismo.

Un dato que me dejó pensando: los niños se ríen una media de 300 veces al día. Los adultos, 17. A partir de los 70 años, 2.

2. La gente con suerte está convencida de que la tiene

La gente con suerte da por sentado que la tiene. Y eso tiene química detrás.

La serotonina y la dopamina son neurotransmisores esenciales para aumentar la suerte. El cerebro libera dopamina cuando percibe que te alegras porque te han elogiado o porque has ganado algo. La oxitocina se produce al criar con cariño a alguien, aunque no sea un familiar, y eso mejora las habilidades de aprendizaje y memoria.

Hasta el estrés tiene lugar aquí: cuando el cerebro se ve sometido a cierto nivel de estrés, tiende a crear sinapsis que conectan las neuronas.

Y algo que explica muchas decisiones que he visto: igual que las palomas y los monos, preferimos una situación de ligero riesgo a una opción cien por ciento segura. El cerebro prefiere el riesgo antes que la ausencia de estímulo.

3. La gente con suerte intenta vivir en armonía con los demás

Para sobrevivir primero debes tener éxito por ti mismo, y luego debes seguir teniéndolo.

Encima va lo que más me marcó del capítulo: elegir el camino que permita que haya más de un ganador, uno que no conduzca a una victoria excesiva, donde todos puedan sobrevivir.

Si encuentras la manera de coexistir con los que te rodean, tu supervivencia estará garantizada a largo plazo.

Por eso el libro concluye que para que la suerte esté de tu lado hay que ser considerado y comprensivo con los demás.

4. La gente con suerte establece sus propios estándares de felicidad

La gente con suerte tiene objetivos concretos.

Y deja tres preguntas que valen el libro completo: ¿qué sueño quiero alcanzar? ¿Cuáles son las metas o los objetivos que persigo? ¿En qué medida se ajustan a mis estándares de felicidad?

Si quieres atrapar las flechas de la buena fortuna, primero tienes que definirlas.

Después la frase que yo llevo años diciendo con otras palabras: tener suerte depende de si se sigue jugando o no. Y una instrucción práctica para el camino: haz feliz a tu cerebro ofreciéndole nuevos estímulos.

5. La gente con suerte reza

Este capítulo no lo vi venir en un libro de neurociencia.

Rezar, meditar puede tener un efecto positivo en la salud mental y física y, por extensión, favorecer tu suerte. La liberación de betaendorfina mejora además la memoria y la concentración.

Pero la clave está en por quién rezas: será más fácil que tus deseos se cumplan si piensas y rezas por la felicidad de muchas personas, no solo por la tuya. Cuantas más personas se beneficien de nuestras acciones, más cantidad de sustancias que nos hacen sentir bien liberará el cerebro.

Y el remate: la gente con suerte reza por la felicidad de sus enemigos. Porque tus enemigos son tus mejores maestros espirituales, ya que su presencia te brinda la oportunidad de mejorar y desarrollar la tolerancia, la paciencia y la comprensión.

3 prácticas que me llevo del libro

  1. Cómprate las flores y el postre. Si comes solo hoy, trátate como si te importaras. Esa es la práctica completa.

  2. Elogia a alguien de verdad esta semana. Puede ser la primera vez que esa persona se sienta entendida como ser humano.

  3. Escribe tus tres respuestas: qué sueño quieres alcanzar, qué metas persigues y en qué medida se ajustan a tus estándares de felicidad. No puedes atrapar flechas que no has definido.

El cerebro sigue creciendo

El epílogo trae la mejor noticia del libro: el cerebro cambia continuamente a través de nuevas experiencias que le dan nuevos estímulos. Eso se llama plasticidad cerebral, y significa que el cerebro puede seguir creciendo a cualquier edad.

Con una advertencia que hay que leer despacio: el cerebro tiende a crear rutinas y patrones mecánicos por el deseo inherente de aumentar la cantidad de procesos que puede hacer «sin pensar».

Ahí está el trabajo. La suerte se cultiva cuando dejas de vivir en automático.

Frases para subrayar

«La gente con suerte saca el máximo partido de sí misma.»

«Sé consciente de ti mismo para que puedas gustarte.»

«Si quieres atrapar las flechas de la buena fortuna, debes empezar por definirlas.»

«Haz feliz a tu cerebro ofreciéndole nuevos estímulos.»

«El cerebro puede seguir creciendo a cualquier edad.»

Lo de afuera no se arregla, lo de adentro sí.

Al final, todos los caminos llevan a casa.

— Oscar Onofre

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Cal Newport 2 libros

Hazlo tan bien que no puedan ignorarte

Cal Newport · 2 min de lectura

HAZLO TAMBIEN QUE NO PUEDAN IGNORARTE

Hay que ser bueno en algo, hay que hacerlo muy bien, si se espera tener un buen empleo.

No persigas tus sueños, haz que sean estos los que te sigan a ti.

La clave para la felicidad en el trabajo es descubrir primero qué es lo que te apasiona y después encontrar un trabajo que concuerde con esa pasión.

Pregunta: ¿cómo podemos perseguir nuestros sueños si no tenemos ningún sueño relevante?

  • Trabajar adecuadamente importa más que encontrar el trabajo adecuado. Cuando más nos centramos en amar lo que hacemos, menos terminamos amándolo.

Decirle a alguien que persiga sus sueños no es sólo un acto de optimismo inocente, sino que puede ser la base de una carrera guiada por la confusión y la angustia.

Si piensas en ser realmente bueno, la gente acabará acudiendo a ti.

Lo importante es obligarte a trabajar, forzar a las habilidades a emerger.

Lo que determina la excelencia es la acumulación de práctica deliberada una y otra vez. Si no te sientes incómodo, es probable que estés estancado en un nivel aceptable.

Considero que la clave para llegar a trabajar en algo que nos encante es acumular gran cantidad de ese capital, capital laboral.

Debe ser bueno en algo y hacerlo bien antes de esperar encontrar un buen trabajo. Cuando tu vida profesional no le importa a nadie es cuando no tienes suficiente capital laboral para hacer algo interesante.

Si las misiones que pueden transformar la vida de los demás pudieran encontrarse sólo reflexionando y con una actitud optimista, cambiar el mundo sería cosa de niños, pero no lo es.

  • Ser cada vez mejor en lo que hace da paso a ser lo más importante y para mí ser mejor hacía falta esforzarse con la práctica deliberada. Es una forma distinta de entender el trabajo, pero una vez que se adopta, los cambios en la trayectoria profesional acaban siendo profundos.

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Minimalismo digital

Cal Newport · 1 min de lectura

Minimalismo Digital
Cal Newport

Somos seres sociales, y nunca podemos ignorar por completo lo que los demás piensan de nosotros. Se trata de una conducta adaptativa, señala Adam Alter.

Podemos entender el alma como el conductor de un carro que se esfuerza en contener a dos caballos: uno representa lo mejor de nosotros, y el otro, nuestros impulsos más bajos.

Cuando cedemos cada vez más autonomía a lo digital, fortalecemos al segundo caballo, complicando la tarea del conductor. Reducimos así la autoridad de nuestra alma.

La soledad nos exige no reaccionar a la información creada por otras personas y centrarnos en nuestros propios pensamientos y experiencias, sean cuales sean.

Cuando le damos tiempo libre, el cerebro pasa por defecto a pensar en nuestra vida social.

"Una vida llena de reflexión profunda es feliz porque la contemplación es una actividad que se aprecia por sí misma."

No se gana nada de ella, excepto el propio acto de contemplar, afirmaba Aristóteles.

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Thich Nhat Hanh 2 libros

El arte de cuidar a tu niño interior

Thich Nhat Hanh · 12 min de lectura

«En el pasado te dejé solo. Escapé de ti. Ahora lo lamento mucho. Voy a abrazarte». Puedes decirle: «Querido, estoy aquí para lo que necesites. Voy a cuidarte muy bien. Sé que sufres mucho. He estado muy ocupado. Te he desatendido, pero ahora he aprendido una manera de volver a ti». Si es necesario, tienes que llorar junto a ese niño. Cada vez que lo necesites, puedes sentarte a respirar con él. «Al inspirar, vuelvo a mi niño herido; al espirar, cuido bien de mi niño herido.»

El mindfulness consiste en ser plenamente consciente de la ira. La atención plena reconoce y abraza la ira.

Esa práctica se basa en comprender la no dualidad: la ira no es nuestra enemiga. Tanto la atención plena como la ira forman parte de nosotros mismos. La atención plena no está ahí para reprimir la ira o combatirla, sino para reconocerla y cuidarla.

Dentro de la semilla de la atención plena está la semilla de la concentración. Con estas dos energías podemos liberarnos de las aflicciones.

El mindfulness estimula y acelera la circulación para que supere los bloqueos producidos por el dolor.

Si no las dejamos surgir, se crea una mala circulación en la psique y empiezan a manifestarse síntomas de enfermedad mental y depresión en la mente y en el cuerpo.

Tal vez nuestro niño interior tenga mucho miedo y mucha ira acumulados por estar abajo, en el sótano, durante tanto tiempo. No hay forma de evitarlo.

Cada vez que des a tus formaciones internas un baño de atención plena, los bloqueos de dolor se harán más ligeros. Así pues, da un baño de atención plena a tu ira, desesperación y miedo todos los días. Tras varios días o semanas de subirlas a diario y ayudarlas a bajar de nuevo, crearás una buena circulación en tu psique.

Tal vez ese niño esté triste. Si lo notamos, podemos inspirar y decirnos: «Al inspirar, sé que la tristeza se ha manifestado en mí. Hola, tristeza. Al espirar, cuidaré de ti». Una vez hemos reconocido a nuestro niño interior, la segunda función del mindfulness es abrazarlo. Se trata de una práctica muy agradable. En vez de luchar contra las emociones, cuidamos de nosotros mismos.

Después de reconocer y abrazar al niño interior, la tercera función del mindfulness es suavizar y aliviar las emociones difíciles.

Cuando sepamos cuál es la raíz de las cosas, disminuirá nuestro sufrimiento. Así pues, la atención plena reconoce, abraza y alivia.

Estamos conectados con todo y con todos en el cosmos.

Tenemos que «interser», conectados con todos y con todo.

Veremos que cada paso que damos es el paso de todas las personas del pasado y del futuro.

Sufrimos porque estamos atrapados en la idea de un yo separado.

Nuestros antepasados están en cada célula de nuestro cuerpo.

Deseamos que alguien esté ahí para ayudarnos a sobrevivir. Esperamos en todo momento que esa persona llegue, nos ayude, nos proteja. Sentimos que seguimos estando indefensos, que no tenemos medios para sobrevivir por nosotros mismos.

Si lo analizamos en profundidad, nos damos cuenta de que todo deseo es una prolongación de ese deseo originario. Al no haber reconocido el deseo del niño interior, nuestro deseo es imposible de satisfacer. Queremos una nueva relación, o un nuevo empleo, o más dinero. Pero una vez conseguimos todo eso, no lo disfrutamos. Surge un deseo tras otro, nunca nos detenemos.

La conciencia-receptáculo es una especie de habitación donde siempre se están proyectando las películas del pasado. Es allí donde guardamos los recuerdos de traumas y sufrimientos.

Es muy importante comprender que el niño interior está todavía ahí, atrapado en el pasado. Tenemos que rescatarle.

Tenemos que hablar con ese niño interior: «Querido hermanito, querida hermanita, debes saber que hemos crecido. Ahora podemos protegernos y defendernos a nosotros mismos».

Gracias al sufrimiento, empezamos a comprender. Y al comprender, podemos aceptar, podemos amar. Sin comprensión ni amor no puede haber felicidad. Por eso el sufrimiento tiene que ver con la felicidad.

Deberíamos ser capaces de soportarlo y examinarlo en profundidad, de abrazarlo con ternura y aprender de él.

Vengo con las manos vacías y me voy con las manos vacías.

No puedo huir de las consecuencias de mis acciones. Ellas son la base que me soporta.

¿ Cómo vamos a escuchar a los demás? Si no sabemos cómo reconocer nuestro propio sufrimiento

Al inspirar, soy consciente de mi cuerpo. Al espirar, sonrío a todo mi cuerpo.

«Tengo que andar hasta la cocina para ir a buscar comida». Con el mindfulness podemos decir: «Disfruto andando hasta la cocina», y cada paso es un fin en sí mismo.

Alegría y felicidad son pasajeras. Tienen que alimentarse para durar más tiempo.

La primera fuente de alegría y felicidad es soltar.

La vida ya está llena de sufrimiento, no es necesario que creemos más.

La tercera manera de hacer frente a las aflicciones que están con nosotros desde la infancia es invitarlas deliberadamente a entrar en nuestra mente consciente.

El primer paso es reconocerlo: «El sufrimiento está en mí».

Muchos de nosotros seguimos atrapados en el mundo de las imágenes. Pero el hecho es que solo se trata de imágenes; ya no son realidad.

Una de las principales razones de que evitemos a nuestro niño interior es que nos da miedo sufrir. Esto se debe a que entre la conciencia-receptáculo y la conciencia mental hay una parte de la conciencia llamada manas que nos lleva a buscar el placer y evitar el sufrimiento. El manas es la base de la creencia ilusoria de que tenemos un yo separado. Sufrimos debido a la discriminación y al engaño del manas.

El mundo necesita una cierta cantidad de sufrimiento para crecer, para comprender y cultivar la compasión, la alegría y la felicidad. La alegría y la felicidad solo pueden ser reconocidas contra el trasfondo del sufrimiento.

El sufrimiento es el camino.

Es precisamente por haber sufrido por lo que ahora tenemos la oportunidad de reconocer el camino que conduce a la liberación, al amor y a la comprensión.

Tenemos que abrazar nuestro sufrimiento y examinarlo a fondo; podemos aprender mucho de él.

Todos necesitamos una dosis de sufrimiento para cultivar la comprensión y la compasión.

La conciencia mental es capaz de aprender mediante la observación del sufrimiento y de transmitir ese conocimiento a la conciencia-receptáculo.

Hay un relato que describe muy bien la no discriminación. Es la historia de un grano de sal que quería saber cómo de salada era el agua del mar. «Yo soy un grano de sal. Soy muy salado. Me pregunto si el agua del mar es tan salada como yo.» Se le acercó un maestro, que le dijo: «Querido grano de sal, la única manera de que conozcas realmente la salinidad del agua del mar es que te arrojes a él». El grano de sal saltó al mar y se hizo uno con el agua del mar, y su comprensión fue perfecta.

No podemos comprender totalmente a alguien o algo mientras no nos hagamos uno con esa persona o con ese algo.

Necesitan convertirse mutuamente cada uno en el otro. La única manera de comprender plenamente es convertirnos en el objeto de nuestra comprensión.

Tenemos que ser capaces de ver lo que necesitamos en nuestra propia vida para ser felices.

Si la depresión se niega a desaparecer, es porque la estamos alimentando a diario. Debemos examinar en profundidad la fuente de alimentación que está nutriendo el sufrimiento.

Transformación es crear la intención de permanecer donde estamos, examinar en profundidad el miedo y aceptarlo.

Solo deberíamos enfrentarnos al sufrimiento cuando estemos preparados. Entonces, cuando llegue, podremos manejarlo sin peligro.

Para transformar el sufrimiento no luchamos contra él ni tratamos de deshacernos de él. Simplemente, lo bañamos en la luz de la atención plena.

El niño de cinco años que hay en nosotros necesita mucha compasión y atención. Estaría bien que cada día encontráramos unos minutos para sentarnos a practicar esta meditación.

Si no somos capaces de transformar el sufrimiento que hay en nosotros, se lo transmitiremos a nuestros hijos.

Al inspirar, veo a mi padre como a un niño de cinco años. Al espirar, sonrío con compasión a mi padre de cinco años. Padre, cinco años. Sonriendo con compasión.

Hablamos con el niño interior. Le invitamos a subir, a que salga y conozca la vida en el momento presente.

Mientras estamos anclados en el momento presente, no sufrimos los traumas del pasado.

Piensa en una olla de agua hirviendo con la tapadera puesta. El vapor la levantará. Si quitamos la tapa para que el vapor pueda salir de la olla, desaparece el problema.

Si hablas y escuchas así a tu niño interior durante cinco o diez minutos todos los días, se producirá la sanación.

El amor no es solo la intención de amar, sino que es la capacidad de reducir el dolor y ofrecer paz y felicidad.

Esto es lo que yo siento realmente en mi corazón. Si mis percepciones no son correctas, entonces, por favor, corrígeme.

Todos hemos cometido errores y hemos sido torpes. Pero eso no nos impide mejorar, volver a empezar y transformarnos.

Necesito tu ayuda. Cuéntame tus miedos, tus preocupaciones, tus dificultades, para que pueda ayudarte con más facilidad». Este es el tipo de lenguaje que nace de esa consciencia.

Si sabemos cómo conectar en profundidad con el presente, conectaremos con el pasado e incluso podremos cambiarlo.

Tenemos que seguir practicando el mindfulness y la reconciliación hasta que veamos los cuerpos de los niños hambrientos como si fueran el nuestro, hasta que el dolor de los cuerpos de todas las especies sea el nuestro.

La otra persona está sufriendo y todavía no ha aprendido la manera de manejar su sufrimiento. Por eso sigue sufriendo y haciendo sufrir a los demás.

«Cuando vuelva a verla, adoptaré esta actitud, no sufriré más. Encontraré una manera de ayudarla para que sufra menos». Estamos armados, estamos equipados con compasión y comprensión, y ya no tenemos miedo.

El sufrimiento de nuestro padre, o de nuestra madre, que tal vez fueron maltratados de niños, y ahora su sufrimiento ha pasado a ser nuestro.

Y si necesitamos sufrir, entonces diremos: «Sufriré porque sé cómo es este sufrimiento, aprenderé y me hará bien».

Por eso, cuando surja el sufrimiento, quédate donde estés y dale la bienvenida, ya sea tu ira, tu frustración o tu anhelo de algo no satisfecho.

Sin sufrimiento, sin la comprensión del sufrimiento, es imposible la verdadera felicidad.

El sufrimiento está hecho de malentendidos, ira, odio e ignorancia.

Por eso, que sufras un poco, que sufras mucho o que no sufras en absoluto depende de ti, de si tienes discernimiento, de si tienes compasión o no. Depende totalmente de ti. Por eso, si necesitas sufrir un poco, permítete sufrir. Abraza el sufrimiento con ternura, súfrelo con todo tu corazón y luego observa profundamente para usar la concentración, el discernimiento, de manera que puedas producir compasión, comprensión, y así no odiarás a las personas que tratan de hacerte sufrir. Y comprométete a practicar para vivir de tal manera que seas capaz de ayudarles más adelante.

Sufres para encontrar una salida.

Homo consciente (hombre consciente). Homo consciente es el ser humano que está despierto, plenamente atento. Es una expresión que han usado otras personas; no la he inventado yo.

Ser conscientes de las cosas nos produce ansiedad y angustia. Pero si sabemos usar esa consciencia, esa atención plena, seremos capaces de ver en qué estado nos encontramos.

Come de manera que tus antepasados coman contigo.

Queremos más que eso. Queremos transformar nuestro propio sufrimiento y ser libres para ayudar a muchas otras personas a transformar su sufrimiento.

Lo que me quedaba claro era que mientras estaba estancada en mi propio sufrimiento, no podía ver el de nadie más.

He descubierto que el hablar consciente no solo consiste en elegir las palabras correctas que hay que decir, sino en transformar la mala voluntad en el corazón.

Pienso que la parte de nosotros que resulta herida es la parte que puede amar, que es nuestra bondad. Aunque puede esconderse bajo el sufrimiento y el dolor, sigue estando en nosotros la parte que puede abrazar y disfrutar de la belleza y la ternura maravillosas de este mundo, y ocuparse de ello y compartirlo, sinceramente.

Tal vez sea demasiado lo que hay que transformar para una sola vida. Lo que ahora trato de hacer es conectar con mi pequeño niño interior, escucharle, hablar con él e invitarle a entrar en el momento presente para mostrarle las maravillas de la vida.

Quédate con la energía, suelta el pensamiento.

Al inspirar, sé que estoy inspirando. Al espirar, sé que estoy espirando.

Cuando prestas atención a tu inspiración y la reconoces, dejas ir de forma natural el pasado y el futuro, y vuelves al momento presente.

Al ser conscientes de la respiración, esta se hace más profunda, más armoniosa, más tranquila, todo por sí misma. La calidad de la respiración aumenta gracias a la atención.

Ser conscientes de la respiración es volver a nuestro yo y generar la energía de nuestra presencia verdadera;

La relajación profunda del cuerpo puede producir la relajación de la mente.

Cuando evitamos entrar en nosotros mismos y conectar con nuestro interior, dejamos que crezca nuestro dolor.

Pero a la luz del «interser», sujeto y objeto no pueden existir por separado.

Solo con el discernimiento del no nacimiento y la no muerte podemos trascender la ansiedad y el miedo.

Nirvana significa la extinción de todas las ideas, incluidas las de nacimiento y muerte, ser y no ser.

Con gratitud, me inclino ante todas las generaciones de antepasados de mi familia de sangre.

Llevo en mí la vida, la sangre, la experiencia, la sabiduría, la felicidad y la pena de todas las generaciones. Abro mi corazón, mi carne y mis huesos para recibir la energía del discernimiento, el amor y la experiencia que mis antepasados me han transmitido.

Con comprensión y compasión, me inclino ante todos aquellos que me han hecho sufrir para reconciliarme con ellos.

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Silencio: el poder de la quietud en un mundo ruidoso

Thich Nhat Hanh · 3 min de lectura

He terminado de leer Silencio, de Thich Nhat Hanh.

Y lo primero que me desarmó fue esto: el silencio no viene de estar callado. Viene del corazón.

No hablar ya te da de por sí un considerable sosiego.

Pero el monje va más allá: si además te ofreces el silencio más profundo —el del sin pensar—, descubres en esa quietud una claridad y una libertad maravillosas.

Eres lo que sientes y percibes. Y tus ideas y pensamientos son una continuación tuya. Son los hijos que estás trayendo al mundo a cada momento.

Cada pensamiento que produces es un hijo tuyo. ¿Qué hijos estás trayendo al mundo hoy?

La huida disfrazada de consumo

Hay una idea en el libro que me tocó de frente: consumimos alimentos sensoriales —pantallas, música, conversaciones, información— llevados por el deseo compulsivo de huir de nosotros mismos.

No comemos contenido porque tengamos hambre. Comemos para no escucharnos.

Yo sigo aprendiendo a quedarme quieto sin buscar algo que me distraiga. Y este libro me dio una práctica concreta para eso.

La conciencia depósito

Es el corazón del libro. Thich Nhat Hanh enseña a confiar tus preguntas y tus dificultades a lo que él llama la conciencia depósito.

Funciona así: confías la semilla —tu pregunta, tu problema— y eres paciente. Mientras duermes, la conciencia depósito trabaja en encontrar la respuesta. Mientras caminas, mientras respiras, si no dejas que tus pensamientos interfieran, sigue trabajando. Y un día aparece de pronto la solución.

¿Por qué? Porque no tomaste refugio en la mente pensante, sino en la conciencia depósito.

Tu trabajo no es forzar la respuesta. Es regar la semilla y cuidar la tierra con plena conciencia y concentración. Al cabo de uno, dos o varios días, la solución brota sin más. A ese momento el libro lo llama iluminación.

Pero hay una condición: tienes que ejercitarte en la meditación para poder confiarle tus preguntas. La conciencia depósito no trabaja para quien nunca se sienta en silencio.

3 prácticas que me llevo del libro

  1. La próxima vez que alguien te haga una pregunta, no respondas automáticamente. Recibe la pregunta, deja que penetre en ti. La otra persona sentirá que la escuchaste de verdad.

  2. Cuando llegue un sentimiento difícil, dile: «No te preocupes, estoy aquí, en casa; yo me ocuparé de ese sentimiento». Esa frase la subrayé 2 veces. Es exactamente el camino que llevo años escribiendo: volver a casa para hacerse cargo de lo de adentro.

  3. Comparte silencio. El silencio compartido entre amigos es mejor incluso que hablar.

La soledad que no duele

El libro cierra con una distinción que me pareció enorme: la soledad auténtica surge de un corazón estable que no se deja llevar por la gente, ni por el dolor sobre el pasado, ni por las preocupaciones sobre el futuro, ni por la excitación y el estrés del presente.

Un corazón estable. Eso es casa.

Y la promesa final del libro: curarse a uno mismo y curar al mundo es posible con cada paso despierto, con cada respiración despierta.

Frases para subrayar

«Eres lo que sientes y percibes.»

«Tus ideas y pensamientos son una continuación tuya. Son los hijos que estás trayendo al mundo a cada momento.»

«Después de confiar la semilla a la conciencia depósito, sé paciente.»

«No te preocupes, estoy aquí, en casa; yo me ocuparé de ese sentimiento.»

«El silencio compartido entre amigos es mejor incluso que hablar.»

«Curarse a uno mismo y curar al mundo es posible con cada paso despierto, con cada respiración despierta.»

Lo de afuera no se arregla, lo de adentro sí.

Al final, todos los caminos llevan a casa.

Oscar Onofre

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Oscar Onofre 7 libros

El Emprendedor Torpe

Oscar Onofre · 2 min de lectura

Nadie nace sabiendo emprender.

Yo no estudié un máster en finanzas. Me forjé a base de prueba y error, tropiezo tras tropiezo.

Por eso el libro se llama así. No es para quien se cree experto.

Es para el que va aprendiendo sobre la marcha, como yo.

Por qué lo escribí

Mi primera empresa la armé con dos socios mientras trabajaba en cobranza. No sabía nada, literal.

En una rifa de la empresa donde trabajaba de cobranza me gané un carro al que le faltaba todo: llantas, motor, debía tenencia. Lo vendimos en 30 mil pesos. Con eso pagamos la página y los uniformes.

Uno de mis socios se fue a un trabajo de gobierno por su familia. Me dijo que me quedara con todo.

Y desde el departamento que rentaba, con una tabla en la sala, empecé a publicar en páginas gratis, locanto , vivanuncios 2010 recuerdo bien.

De ahí salieron Only Clean House, Only Clean Office

Y despues de 16 siguen de pie sin decaer

No lo escribí como gurú.

Lo escribí como el torpe que aprendió cayéndose, para responder las preguntas que yo mismo me hice sin nadie a quién preguntarle.

La idea central

Emprender no se estudia antes. Se aprende haciéndolo.

La perfección es una utopía. Tienes derecho a equivocarte: lo importante es preguntarte que aprendi de esto ?

Y mi mantra, el que repito siempre: la única manera es trabajando para que las cosas sucedan.

5 ideas para aplicar hoy

1. Empieza por preguntarte en qué eres bueno. Si no lo sabes , pregúntale a quien te conoce. De ahí parte.

2. Siembra antes de invertir. Crea contenido en redes: solo cuesta tiempo, no dinero. Si la idea crece, ahí pones recursos.

3. Arma tus tres fondos. Uno de contingencia semanal, uno para obligaciones (nómina, aguinaldos) y uno para nuevas inversiones. Empieza con poco, lo importante es el hábito.

4. Tu primer empleado es tu mano derecha. Contrátalo por hambre de salir adelante y por filosofía compartida, no solo por cubrir un hueco.

5. Crea tu mantra y repítelo. Y antes de frustrarte con alguien: no supongas, pregunta.

Frases para subrayar

La perfección es una utopía. Tenemos derecho a equivocarnos.

La única manera es trabajando para que las cosas sucedan.

En el emprendimiento hay una infinidad de caminos. Busca el tuyo.

Las grandes cosas empiezan con nuevos hábitos. Nunca será tarde para empezar.

Cuando no encuentres el camino, recuerda que todos los caminos llevan a casa, porque siempre llegamos a donde nos esperan.

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Programa Onofre para Emprendedores Inexpertos

Oscar Onofre · 1 min de lectura

Si sigues en el mismo lugar y no te sientes agusto, te sientes estancado, si no haces nada, ahí seguirás, muévete a tu ritmo, a tus pasos, pero muévete.

Siempre existirá una persona, aunque sea una sola, que esté pasando por lo mismo que nosotros.

Cuántos de nosotros no hemos dicho o escuchado frases como:

- No tienes sentido común.

- Nadie me entiende.

- Todos me desesperan.

- Ya te expliqué mil veces, ¿qué no captas?

- Eres un lerdo, retrasado.

- Mejor lo hago yo.

Muévete donde el flujo de energía te enriquezca.

Nos emociona el crecimiento, esa emoción nos nubla la claridad y, en ocasiones, hacemos contrataciones innecesarias.

Quédate con las actividades que disfrutas en su mayoría, no importa si son genéricas o no.

Desmenuza y desecha. Cuando crecemos

y nos va bien, contratamos personal. Cuando

pasa una mala racha interna como un menor flu-

jo de efectivo o que muchos clientes cancelaron,

como externa, la pandemia, tenemos que hacer

recortes... lo soportamos hasta donde más poda-

mos, al final se tienen que tomar decisiones para

que la empresa sobreviva.

La vida y los negocios son una toma de decisiones cotidianas, siempre.

Tu nicho se crea, se alimenta, se cuida a perpetuidad.

Equivócate en el menor tiempo posible,aprende. No todo lo que emprendemos será un éxito. Unos pocos sí, tienen un golpe de suerte, pero no es la regla.

Sé agradecido. De eso se trata la vida.

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¿Qué hacer cuando la ansiedad habla por ti?

Oscar Onofre · 3 min de lectura

Mi libro sale de una herida concreta: he herido a personas por hablar de más. Y he perdido otras por callarme. Las dos me dolieron igual.

Cuando empecé a emprender, vivía encendido. Cualquier error era motivo de grito, de coraje, de intolerancia. Pensé que así me hacía respetar. Lo que hice fue alejar a personas que valían.

Años después, llegando del pueblo a la ciudad, me fui al otro extremo. Me callaba. Mi acento, mis pausas, mis silencios parecían fuera de lugar. Y así también se pierde: lo que no dices a tiempo, el otro nunca lo sabe.

Entre esos 2 extremos vive la ansiedad. La que te hace disparar y la que te hace esconderte. Yo las conozco por dentro: el pecho acelerado, la mente que no para, el miedo a que todo se rompa. De niño era tan tímido que les escribía cartas a las personas que me gustaban y no me atrevía a entregarlas de frente. Y de adulto, la tensión acumulada durante años me cobró la cuenta en una cama de hospital.

Sé de lo que hablo.

La pregunta que sostiene todo el libro

¿Cómo digo lo que siento sin romper al otro, y sin perderme yo?

No vengo a enseñarte a hablar bonito. Hablar bonito no sirve de nada si por dentro todo va revuelto.

Vengo a algo más práctico: a que aprendas a hacer una pausa antes de reaccionar, a ordenar lo que sientes antes de decirlo, y recién entonces a abrir la boca.

Paciencia, claridad y voz. En ese orden.

La ansiedad hace 3 cosas que te arruinan las conversaciones. Por eso el libro va en 3 partes:

  1. La pausa — te hace reaccionar. Te empuja a responder ya, y en ese impulso disparas lo que más daño hace.

  2. La claridad — te nubla. Te hace rumiar la misma escena mil veces y leer un “ok.” seco como rechazo.

  3. La voz — te sabotea por dentro. Te hace evitar conversaciones difíciles o hablar con el tono crispado del nervio.

10 capítulos cortos, y cada uno cierra con un ejercicio para aplicar hoy, una canción que lo acompaña, un libro que recomiendo y una frase para tu camino. Puedes leerlo con su playlist.

Una honestidad antes de que lo compres

Este libro te acompaña y da consejos prácticos, pero no sustituye a un terapeuta. Si la ansiedad te está ganando, si te impide dormir, trabajar o estar con los tuyos, buscar ayuda profesional es lo más valiente que puedes hacer. Yo pasé por varios terapeutas hasta dar con el que me acompañó por un largo tiempo. Lo vales.

Frases para subrayar

«Lo que no dices a tiempo, el otro nunca lo sabe.»

«Solo es un momento, no es un todo.»

«La gente olvida muchas cosas. Lo que nunca olvida es cómo la hiciste sentir.»

«Tu cuerpo es tu primera casa.»

«La ansiedad no se calla por fuera. Se calma por dentro.»

«No se elimina; se aprende a ser su amigo.»

«Una conversación bien llevada también es un camino a casa.»

Está disponible en Amazon, también en formato físico:

¿Qué hacer cuando la ansiedad habla por ti? — Oscar Onofre

Lo de afuera no se arregla, lo de adentro sí.

Al final, todos los caminos llevan a casa.

— Oscar Onofre

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¿Qué haces tú para mantenerte en pie sin decaer?

Oscar Onofre · 4 min de lectura · 2 textos

Texto 1 de 2

En ciertos momentos actuamos por instinto, pero esto no define lo que somos en esencia. Si alguna vez has pisado a tu perro por equivosabe que eres tú, cambia su actitud automáticamente y te ve con cariño, se le olvida y mueve su colita como si nada hubiera pasado.

  • Cuando alguna circunstancia te abrume y no encuentres la salida, imagina los extremos que pueden pasar y, de ahí, ve dando pequeños pasos; mas no te quedes en los extremos, son lugares de pesimismo, puro dolor e incertidumbre que desgarran hasta lo más profundo. Poco a poco ve bajando escalones, hasta encontrar tu equilibrio.

No eres el mismo que eras antes, el aire es diferente, tu mirada, tu caminar. ¿Qué buscas en este espacio-tiempo? ¿Qué buscas donde las simplicidades están presentes y la inmortalidad energética es tu fiel aliada?

En cuerpo, mente, energía, tiempo, depúrate.Entrégate al caos de tu poder interno, de tu entorno, de tu amor, ¿acaso tú, siendo tú, no te lo mereces?

El espacio y tiempo en el cual habitamos es parte de nosotros; recuerda, somos energía, y la energía va y viene, no es estática. Estamos en constante movimiento. Que la energía que emane de ti sea tan pura que se multiplique y regrese a ti y te ti sea tan pura que se multiplique y regrese a ti y te cuente cómo le fue.

Somos seres cíclicos. No te abrumes silenciosamente, saca todo lo que traes dentro, rabia o enojo, pregúntate cómo expresarlo; a algunos les funciona tomar terapia, practicar algún deporte,gritar; otros lo canalizan en el arte o en algo productivo, y otros más prefieren dañarse a sí mismos o a los demás, por medio de excesos. Qué camino elijas depende de ti.

No a todo mundo le interesa cómo te sientes, y no todo mundo estará al pendiente de ti. Ser consciente de ello es parte de tu camino a casa.

Texto 2 de 2

¿Qué haces tú cuando todo se cae?

¿Cuando el trabajo, la relación, la salud, todo te empuja al piso?

Eso es lo que escribí en este libro.

Por qué lo escribí

Es el libro 2. Más profundo que el primero.

Lo dedico a los que nunca fueron escuchados. A los que partieron pidiendo a gritos saber que había un camino, una salida, una luz.

Después del libro 1 me llegaron mensajes: personas que cambiaron hábitos, regresaron a leer, fueron a terapia. Eso me dio el “tiempo extra” para escribir este.

Es para los que ya saben que algo no anda bien y quieren herramientas.

La idea central

Mantenerte en pie no es no caer. Es levantarte siempre.

La perseverancia no significa levantarse una, dos o tres veces. Es levantarse siempre.

El camino a casa está lleno de cicatrices. Y la persona en la que te conviertes cada día es la que te sostiene.

5 ideas para aplicar hoy

1. Otorga el beneficio de la duda. Antes de suponer que el otro actuó con malicia, respira. Pregúntate qué hubieras hecho tú en sus circunstancias. La empatía empieza ahí.

2. Aléjate de donde no sea tu camino a casa. Si un trabajo, lugar o relación te vuelve ansioso, temeroso… ese lugar no es tu casa. Es momento de cambiar.

3. Ten tu primera cita contigo mismo. Estar a solas dará miedo al inicio. Pavor incluso. Pero ese es el hábito maestro. El que te dará paz, fortaleza, resiliencia.

4. Disfruta tus victorias. Todas cuentan. Aunque otro tenga el carro Tesla, tu logro es solo tuyo. Solo tú sabes el esfuerzo. Las victorias son para disfrutarse.

5. Crea ondas de armonía. ¿No sabes por dónde empezar a cambiar tu día? Empieza por decir gracias. Esa onda se multiplica. Se devuelve.

Frases para subrayar

La perseverancia no significa levantarse una, dos o tres veces. Es levantarse siempre.

El camino a casa estará lleno de cicatrices.

La felicidad es la cosecha cotidiana de una mente tranquila.

No moriremos de amor; siente. No moriremos de tristeza; habla.

Quiérete todos los días. No por momentos.

Te llamo mi camino a casa.

¿Antes de decidir?

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Elige tu camino

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El camino a casa está lleno de cicatrices.

Sigue de pie.

Un abrazo, Oscar Onofre

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Si quieres algo bueno tómalo de ti mismo

Oscar Onofre · 5 min de lectura

Hay una frase que tardé años en entender, y cuando la entendí se volvió el título de este libro:

Si quieres algo bueno, tómalo de ti mismo.

No es egoísmo. Es dejar de esperar a que la vida, la gente o el momento perfecto te den eso que llevas dentro desde siempre.

Esperar a que el otro reaccione, a que haga algo, no te corresponde a ti. Cada quien vibra en su propia sintonía.

Lo bueno que buscas afuera casi siempre estaba adentro, esperando que lo tomaras.

Acabo de terminar mi quinto libro y quiero contarte qué es, porque no se parece a los demás.

Qué es este libro

No es un manual con pasos.

No tiene capítulos que lleven uno al otro.

Es un compendio de reflexiones que fui escribiendo a lo largo de los años, escritos sueltos que en algún momento me aportaron algo, me sacaron del hoyo.

No tienen un orden ni una secuencia lógica. Puedes empezar por cualquier parte.

Es algo íntimo, para leer de a poco, un texto al día, como quien se toma un café consigo mismo antes de salir al ruido.

Todo lo que vas a leer en él son mis caminos a casa.

Las ideas que más me importan de él

No te las voy a resumir todas, porque la gracia es que las descubras a tu ritmo.

Pero te dejo las que más me han sostenido a mí.

Tienes más herramientas de las que crees

Cuando te has quedado sin nada en algún momento de tu vida, regresas a lo básico: respiras, trabajas con lo que tienes, y te das cuenta de que hoy cargas más experiencia que años atrás.

Solo eres tú, tus pensamientos, tu historia.

Y con eso alcanza para empezar.

Los mini tú

Dentro de ti viven muchas voces.

Unos mini tú te susurran: “¿qué carajos estás haciendo?”, te dicen que no eres suficiente.

Pero hay otros que dicen: “tú puedes, lo vas a lograr”.

El trabajo no es callar a los primeros: es aprender a llamar a los segundos, con pequeños recordatorios diarios de todo lo que ya has logrado.

Confía: hay más mini tú de tu lado de los que crees.

El miedo no se va, se vuelve tu impulso

Nunca desaparece.

Cada circunstancia, aunque ya la domines, viene con un poco de miedo incrustado.

La clave para vencerlo es saber que cada vez será menor.

Cuando aparezca, habla con él, pregúntale qué quiere, recuérdale todo lo que has logrado.

Que no te paralice: que te empuje.

El dolor te avisa que sigues sintiendo

Hay quiebres que nos dejan en la lona.

Pero la sensibilidad no se elimina, solo se oculta, temerosa de salir.

Por eso hay que dejarla salir: llora cada sentimiento cuando se haga presente.

Has llorado tanto que hay lágrimas que están en lista de espera; sácalas, drena, y cada vez tendrás menos pendientes en esa lista.

El dolor es un gran motivador, porque te hace saber que aún sientes.

El dinero es energía, no es tu destino

Crecí oyendo que el dinero era malo, que era cosa de ricos.

Cambiar eso costó.

El dinero bien usado da tranquilidad y te permite alcanzar tus objetivos, pero nunca será tu camino a casa: es solo un instrumento para un fin.

Sé amigo del dinero, sí, pero sobre todo sé amigo de ti mismo en esencia.

Vigila a qué le abres la puerta

Amistades, emociones, resentimientos, noticias, ruido.

¿De qué te estás alimentando día a día?

Cada día eliges, aunque no te des cuenta, qué realidad habitar.

No está bien albergar odio con nadie, y menos contigo mismo.

Da pasos como ponchito bebé

Nadie entrena cinco horas su primer día.

Pasos pequeños, viendo al horizonte.

No te dispersas, profundizas.

Y siempre haz un poco más de lo planeado: una llamada más, un suspiro más.

Ese poco más es donde se decide casi todo.

Un día es tu camino a casa

Llega un momento en que todo se alinea y no hace falta nada más.

No hablo de otra persona: hablo de tu encuentro contigo.

De estar en casa.

¿Lo has sentido?

Si todavía no, pon atención a las señales.

Y mientras tanto, conserva la capacidad de asombro: voltea a ver al niño que sonríe en la calle, a los viejitos tomados de la mano.

Siempre hay una luz que toca la puerta del corazón.

Sé un bonito recuerdo de alguien

Lo que les hiciste sentir a los demás prevalece, va contigo a donde vayas, regresa multiplicado.

Sé amable con el de la tienda, con el chofer, con tu madre, contigo.

Una sonrisa sincera ilumina un día gris.

Frases para subrayar

Si alguna te mueve por dentro, subráyala, escríbela, hazla parte de ti.

Para eso las escribí.

Si quieres algo bueno, tómalo de ti mismo.

Un día es tu camino a casa.

El miedo nunca desaparece; que siempre sea tu impulso.

El dinero es un instrumento, no es ni será tu camino a casa.

No te victimices, sé consciente. No huyas, enfrenta.

Has llorado tanto que hay lágrimas que están en lista de espera.

Sé un bonito recuerdo de alguien.

No estás solo, nunca lo estuviste, ni lo estarás. Te tienes a ti en todo momento.

No mañana, no hoy. En este momento. Muévete.

Soy Oscar Onofre. Llevo más de 16 años emprendiendo, he escrito más de 10 libros y he sostenido más de 800 conversaciones.

Escribo desde lo que he vivido y desde lo que he leído.

Lo que defiendo es simple: lo de afuera no se arregla, lo de adentro sí.

Al final, todos los caminos llevan a casa.

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Tú más que nadie mereces ser feliz

Oscar Onofre · 3 min de lectura · 2 textos

Texto 1 de 2

Cada ser humano tiene su momento, si alguien a tu edad,ya tiene paz emocional, sanó sus traumas de la infancia,tiene una casa, un carro, una familia, etc, felicidades por esa persona, tranquilo, tu momento no ha llegado,no se han reunido las circunstancias adecuadas, busca tus propias circunstancias.

  • Somos experiencia, siempre habrá circunstancias que no dependen de nosotros, enfoquémonos en las cosas que sí dependen de nosotros como las palabras que decimos a los demás, nuestras acciones, piensa siempre lo que vas a decir, si dijéramos todo lo que pensamos, hace mucho tiempo que no existiríamos como especie.

No te atormentes, todos tenemos un mal día, una mala semana, solo es eso, recuerda un día a la vez. Siempre recuerda que mañana será otro día, porque al final todos los caminos llevan a casa, porque siempre llegamos a donde nos esperan.

  • No podemos cambiar muchas circunstancias externas de nuestra existencia, lo que sí podemos hacer es dar cobijo a los nuestros, a los que están ahí y han estado siempre, ellos son los pilares de nuestra existencia verdadera.

Es válido sentirse triste, llorar, deprimirse, recuerda somos seres humanos, es pasajero un momento, un instante, no es para siempre, lo importante es levantarse y aprender, podemos caer una y otra vez, cada ser humano aprende de diferente manera , en diferente circunstancia,todos tenemos nuestro momento para darnos cuenta para encontrarnos a nosotros mismos, al final siempre llegamos a donde nos esperan.

  • Haz tenido días malos? ¿Te has alejado de tus principios y valores? Está bien, a todos nos ha pasado en alguna ocasión, recuerda lo que pasó hace unos años, días, ayer, hace cinco minutos ya no volverá si tu asi lo quieres, crea un nuevo comienzo, empieza desde el interior, siempre será hoy un buen dia para empezar.

Encuentra tu mantra, el mío es Al final todos los caminos llevan a casa, porque la única manera es trabajando para que las cosas sucedan,siempre llegamos a donde nos esperan. Busca tu mantra, una frase, repítela todas las mañanas y noches,tenlo por seguro que te sentirás mejor.

Texto 2 de 2

Hay días buenos. Hay días malos.

Lo que sí existe son las mini cápsulas de felicidad.

Entre más creas, más plena será tu vida.

Por qué lo escribí

A los 22 años trabajaba obsesivamente en un Call Center. Vendía tarjetas de 9 a 9. No salía a comer.

Cuando empecé a ganar dinero, comprar ropa nueva, ir a lugares nuevos… me sentí vacío.

Depresivo.

Ese fue mi primer encuentro con mi conciencia interior.

Me refugié en los libros para encontrar una respuesta. Y años después, escribí el mío.

No como verdad absoluta. Como un diario. Como una charla con un amigo.

La idea central

Felicidad no es un destino.

Es una colección de momentos pequeños que tú decides crear.

Una buena charla. Tu canción favorita. Un abrazo. Tu comida en tu lugar.

Eso son las mini cápsulas.

5 ideas para aplicar hoy

1. Crea tus mini cápsulas cada día. No esperes el fin de semana para tener paz.

2. Sé consciente antes de querer cambiar algo. El primer paso siempre es saber que algo no anda bien.

3. Encuentra tu forma de meditar. Caminar, escuchar música, mantras, tu comida favorita. No tienes que estar en flor de loto.

4. Suelta a las amistades vampiro. Las que ponen pretextos cuando las necesitas. Las que solo hablan de ellas.

5. Nunca es tarde para empezar tu año 1. Sam Walton fundó Walmart después de los 40. Chespirito también empezó tarde.

Frases para subrayar

Al final todos los caminos llevan a casa, porque siempre llegamos a donde nos esperan.

No necesitas leer tanto. Todo se resume en amor a nosotros y a los demas.

Que cada día los días malos no sean tan malos.

Para mejorar, hay que iniciar. Y para iniciar, hay que perder el miedo.

Todos somos seres de luz.

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RECUERDA:

Al final todos los caminos llevan a casa

Un abrazo, Oscar Onofre

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Un largo camino a casa

Oscar Onofre · 3 min de lectura · 3 textos

Texto 1 de 3

Recuerdo aquel niño del pueblo y entendía que, aunque no con palabras claras, mi vida no estaba ahí.
No sabía explicarlo.
Pero lo sentía.

Había miedo.

Mucho miedo.
Miedo a quedarme.
Miedo a irme.
Miedo a no saber quién era.

Hoy entiendo ese recuerdo.


Ese Óscar que miraba más lejos de lo que el pueblo alcanzaba.
Ese niño que intuía que su camino no era recto, sino largo.

Este largo camino.
Este largo camino a casa.

Lo que te cuento en este libro no es una versión bonita de mi vida.

Si con hermosos momentos
Es mi historia.

Son historias de las personas que me acompañaron un tramo:
algunas me sostuvieron,
otras me rompieron,
otras me enseñaron sin saberlo.

Y vaya historias…
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Texto 2 de 3

Sere breve.

Recuerdo cada momento que narro en este libro después de más de 20 años; hay momentos que todavía duelen y, en ocasiones, todo duele.

No es algo que ya superé y listo.
Hay cosas que siguen ahí.
No estorban… pero tampoco desaparecen.

Las escribí porque forman parte de mí.
Porque si no las cuento completas, no sería honesto.

Deseo de corazón que algo de este libro tan íntimo les aporte, no como un salvavidas, sino como un momento de reflexión; que siempre existirá alguien que esté pasando por algo peor que tú y alguien que la está pasando genial: siempre estaremos en el punto medio.

Ese punto medio donde a veces exageramos lo que vivimos.
Donde creemos que somos los únicos.
Y no.

Todos traemos algo.
Todos.

Oscar Onofre

Texto 3 de 3

Llegué a Guadalajara una tarde con apenas una mochila al hombro y mil quinientos pesos en el bolsillo.

La primera noche dormí en la calle.

Eso lo escribí más de 20 años después.

3 años en las calles del centro de Guadalajara. Parque Morelos. Parque Rojo. Plaza Tapatía. Albergues. Casas extrañas.

Personas inolvidables.

Tardé dos décadas en poder ponerlo en palabras.

Cada camino es distinto.

Lo escribí para que quien lea estas páginas escuche un eco. Una chispa.

Una luz que alumbre su propio regreso a casa.

Lo que vas a encontrar dentro

→ 20 años destilados en páginas que nunca pude escribir antes.

→ Personajes reales que me marcaron el alma.

→ El submundo del centro de Guadalajara que nadie quiere ver.

→ Cómo se gesta la resiliencia cuando todo está en contra.

→ Por qué cada camino a casa es distinto, y aun así, posible.

Algunos de las personas que conocerás

Robocop · vivía en su propia ficción.

La Niña · 13 años, ya viviendo en las calles.

El Donas · una luna llena en silencio.

Pipiolo · me dio trabajo cuando nadie.

Oscar el contador · Me invito 3 tacos y una quesadilla.

No todos los que están en la calle están perdidos. Y nadie está condenado a quedarse.

En las calles entendí que no todo era vicio ni miseria.

También hay dignidad, inteligencia, sueños rotos y mundos invisibles. La diferencia entre quedarse y salir no fue suerte. Fue una resiliencia que se gestaba dentro de mí sin que yo lo supiera.

Cualquiera puede caer. Cuando las circunstancias se juntan, los caminos se cierran. Empieza por mirar sin juzgar.

Encuentra tu propósito cree en ella. Todos tenemos un don que puede guiar el camino a casa. Descubre en qué eres bueno.

La fe en uno mismo salva. La fe ciega en otros despoja. No todo el que te recibe te conviene. Aprende a leer las intenciones de los demás.

La perseverancia no se ve. Se siente. Como un susurro invisible en

Aliméntala todos los días.

Mantente fiel a ti mismo.

Observa todo desde un ángulo distinto: más objetivo, más humano. Eso es estar en casa.

Subsistir en la calle nunca se olvida; desnuda el alma.

Soñar también puede ser un acto de resistencia.

Todos tenemos un don, una chispa que puede guiar el camino a casa.

Solo necesitaban un abrazo sincero, unas palabras de apoyo honestas: “tú puedes”.

No estás solo, te tienes a ti mismo. Y eres capaz.

Te tienes a ti mismo.

Y eres capaz.

Un abrazo, Oscar Onofre

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Shane Parrish 1 libro

Pensar con claridad

Shane Parrish · 3 min de lectura

Pensar con Claridad

Shane Parrish

La inercia nos mantiene en empleos que detestamos y en relaciones que no nos hacen felices, porque en ambos casos sabemos qué esperar y nos reconforta que se cumplan nuestras expectativas.

Adoptar de manera inconsciente los hábitos de las personas con quienes pasas más tiempo, y esas personas te facilitan o te complican progresar hacia tus aspiraciones. Cuanto más tiempo pasas con ellas, es más probable que empieces a pensar y a actuar como ellas.

Quizá no haya nadie en tu vida que te exija asumir responsabilidades, pero esa no es la cuestión, puedes asumir responsabilidades contigo mismo. Otras personas no pueden esperar más de ti, pero tú sí puedes esperar más de ti mismo. No hay que recompensarse ni castigarse por hacerlo.

A nadie le importan tus excusas más que a ti. De hecho, a nadie le importan tus excusas, salvo a ti.

Cualquiera puede manejar el barco con el mar en calma.

Si estás en un hoyo, lo primero que tienes que hacer es dejar de cavar.

La verdadera vara para medir a una persona es el grado en el que está dispuesta a no ser conformista para hacer lo correcto.

Lo importante no es el volumen de tu conocimiento, sino cómo lo emplees.

Afrontar la realidad exige reconocer nuestros errores y fallos, aprender de ellos y avanzar.

Pero todo el mundo es mejor que nosotros en algo, y podemos aprender de eso mientras ignoramos el resto de los aspectos.

"Hice una guirnalda con las flores de otros hombres; nada es mío, excepto la cinta que los une." - Montaigne

"La vida se vuelve más fácil cuando no culpas a otras personas y te concentras en lo que puedes controlar." - James Clear

Somos territoriales acerca de la imagen que tenemos de nosotros mismos y tendemos a descartar la información que la cuestiona.

Tu yo presente no conoce la perspectiva de tu yo futuro.

No todas las decisiones se toman de manera apresurada ni todas las buenas se toman pausadamente. No es tan sencillo.

Tienes que saber qué buscas antes de empezar a filtrar la información.

Retén todas las opciones que puedas para el futuro por si algo cambia; date espacio para maniobrar y reubicarte en el camino que ofrezca la mejor oportunidad.

¿Cómo sabes cuándo es finalmente el momento de actuar?

Cuando el costo del fracaso es barato, la velocidad a la que tomas una decisión importa casi tanto como la decisión misma. Cuando el costo es caro, cuanto más sepas antes de pasar a la acción, mejor.

Convive con una decisión antes de anunciarla.

A veces, la ausencia de señales positivas también es una señal.

Que lo más importante siga siendo lo más importante.

Aprende de tus decisiones.

Cuando evalúes una decisión, concéntrate en el proceso que aplicaste para tomarla y no en el resultado.

Mucha gente da por sentado que las buenas decisiones generan buenos resultados y que las malas no, pero no es cierto. La calidad de una única decisión no la determina la calidad del resultado.

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Kerry Patterson, Joseph Grenny, Ron McMillan y Al Switzler 1 libro

Conversaciones cruciales

Kerry Patterson, Joseph Grenny, Ron McMillan y Al Switzler · 9 min de lectura

El error que la mayoría cometemos en nuestras conversaciones cruciales es que creemos que tenemos que escoger entre decir la verdad y conservar un amigo.

Las personas tienden a guardarse sus opiniones en lugar de arriesgarse a irritar a alguien en una posición de poder.

La primera vez que algo sucede es un incidente, la segunda vez podría ser una coincidencia, la tercera es un patrón.

Cuando me siento amenazad@, hago una pausa, respiro hondo y pregunto: «¿ Qué es lo que verdaderamente quiero?

Qué dice mi forma de actuar sobre lo que quiero?» Eche un vistazo a su conducta, y retroceda desde ahí hasta la motivación. A medida que se vaya esforzando sinceramente en descubrir su motivación, podría concluir: «Veamos. Estoy interrumpiendo a las personas, exagerando mis puntos de vista y sacudiendo la cabeza cada vez que hablan.

Qué deseo para mí mismo?» «¿ Qué deseo para los otros?» «¿ Qué deseo para la relación?»

Qué debería hacer ahora mismo para avanzar hacia lo que realmente quiero?»

Qué es lo que verdaderamente quiero para mí a largo plazo?», nos ayuda a cambiar la atención de nuestros deseos inmediatos a corto plazo a una consideración más profunda de quién queremos ser: «¿ Qué clase de persona quiero ser?», «¿ Cómo quiero tratar a los demás?», «¿ Cómo tengo que mostrarme en esta conversación para ser esa clase de persona?»

Qué quiero para mí, para la otra persona y para la relación?

Centrarse en lo que verdaderamente quiere Cuando advierta que se inclina por la violencia o el silencio, deténgase y preste atención a sus motivaciones. Pregúntese: «¿ Qué dice mi forma de actuar sobre lo que quiero?» A continuación, aclare lo que verdaderamente quiere. Pregúntese: «¿ Qué deseo para mí mismo? ¿Para los demás? ¿Para la relación?» Y, por último, pregúntese: «¿ Qué debería hacer ahora mismo para avanzar hacia lo que verdaderamente quiero?

Ése es el problema. María trata sus emociones como si fueran la única respuesta válida. Puesto que, según ella, estas emociones se justifican y son adecuadas, no hace ningún esfuerzo por cambiarlas o incluso cuestionarlas.

Ahora tenemos un punto de apoyo. Si encontramos una manera de cambiar las historias que contamos volviendo pensarlas en éstas o volviendo a contarlas, podemos dominar nuestras emociones y, por ende, nuestras conversaciones cruciales.

Cuando enseñamos a las personas que son nuestras historias las que moldean nuestras emociones y no los actos de las otras personas, siempre hay alguien que levanta la mano y dice: «¡ Un momento!

Si controlamos nuestras historias, éstas no nos controlarán a nosotros.

[Actúe] Observe su conducta. Pregunte: «¿ Estoy dejando que mis preocupaciones hablen por mí, en lugar de hablar de ellas con sinceridad?» [Sienta] Verbalice sus sentimientos. Pregunte: «¿ Cuáles son las emociones que me animan a actuar de esta manera?» [Elabore una historia] Analice sus historias. Pregunte: «¿ Cuál es la historia que crea estas emociones?» [Vea y escuche] Vuelva a los hechos. Pregunte: «¿ Qué he visto o escuchado que sustente esta historia? ¿Qué he visto o escuchado que contradiga esta historia?

Sin embargo, con mirar no basta. Debe mirar sinceramente lo que hace. Si se cuenta a sí mismo la historia de que su conducta agresiva es una «táctica necesaria», no verá la necesidad de reflexionar sobre sus actos.

La mejor manera de liberarse de una historia abrumadora es separar los hechos de la historia. Intentar desnudar la historia ayuda a examinar nuestras ideas frente a un simple criterio: ¿Es capaz de ver o escuchar esta cosa que está llamando hecho? ¿Era una auténtica conducta?

Historias de víctimas–«No es culpa mía»,Historias de malvados–«Todo ha sido culpa tuya»

Cuando en alguna ocasión se sorprenda poniendo una etiqueta a alguien, o hablando mal de otras personas, deténgase y pregúntese: «¿ Por qué una persona razonable, racional y respetable haría lo que está haciendo esta persona?»

Qué debería hacer ahora mismo para avanzar hacia lo que realmente quiero?»

Cuáles son las emociones que me animan a actuar de esta manera?»

Qué historia debo de estar contando para crear estas emociones? ¿Qué historia está creando estas emociones?»

Qué estoy pretendiendo al no darme cuenta de mi papel en el problema?» «¿ Por qué haría esto una persona razonable, racional y respetable?» «¿ Qué es lo que verdaderamente quiero?» «¿ Qué debería hacer ahora mismo para avanzar hacia lo que verdaderamente quiero?»

Estamos sugiriendo que la gente rara vez se pone a la defensiva simplemente por lo que esté usted diciendo; sólo se pone a la defensiva cuando ya no se siente segura, o cuando se pregunta por qué estamos diciendo lo que estamos diciendo.

Cuando no nos sentimos seguros, incluso los comentarios bienintencionados parecen sospechosos.

La seguridad en una conversación tiene que ver con la intención, no con el contenido.

Qué dice mi manera de actuar sobre lo que quiero?» Esta pregunta nos ayuda a vernos como nos ven los demás. Luego, preguntémonos: «¿ Qué es lo que verdaderamente quiero? ¿Para mí? ¿Para los demás? ¿Para la relación?»

Los seres humanos están determinados genéticamente para buscar las amenazas. Cuando la gente se siente amenazada, pasa al silencio o la violencia verbal, o a la huida o la lucha, actitudes todas nada geniales para resolver problema.

Para que las personas se sientan seguras con nosotros, tienen que saber dos cosas sobre nuestras intenciones: Que nos importan sus preocupaciones (propósito común). Que nos importan ellos (respeto mutuo).

Para mí es importante que tengamos una relación productiva y de colaboración. Me gustaría hablar sobre una pauta que he observado en nuestras conversaciones. Sé que a menudo tenemos diferentes metas u objetivos, y espero que sepas que me importan tus objetivos tanto como los míos propios. Aunque a veces, tengo la impresión de que a ti realmente no te importan mis objetivos, y eso puede hacer que me resulte difícil hablar de las cosas contigo. Me pregunto si no habré malinterpretado esto.

El respeto es como el aire. Mientras está presente, nadie piensa en él; pero si lo eliminamos, es en lo único en lo que pensamos.

Utilice el contraste. Explique lo que no pretende hasta que haya restablecido la seguridad. Entonces, vuelva a la conversación. Lo primero es la seguridad.

«Me gustaría hablar contigo de algo que me preocupa, y sinceramente, no estoy seguro de cómo manejar esta conversación. Mi temor es que acabe con nuestra relación, y esa no es mi intención en absoluto. Todo lo contrario; mi objetivo al sacar esto a colación es fortalecerla.»

Para tener éxito, tenemos que dejar de utilizar el silencio o la violencia para imponer a los demás nuestro punto de vista. Debemos incluso renunciar al falso diálogo, donde fingimos tener un propósito común.

Tome distancias con el contenido del conflicto y cree un entorno seguro. Simplemente diga: «Parece que los dos estamos intentando imponernos mutuamente nuestra visión. Me comprometo a seguir con la conversación hasta que tengamos una solución con la que ambos nos sintamos satisfechos». A partir de entonces, observe si la seguridad cobra un giro positivo.

Antes de que puedan definir un propósito común, primero hay que saber cuáles son los verdaderos anhelos de las personas. Tomemos distancia con el contenido de la conversación, que generalmente se centra en las estrategias, y analicemos los propósitos subyacentes.

Crear seguridad no resuelve todos nuestros problemas; tan sólo crea el espacio para dar una oportunidad al diálogo.

Parta desde los hechos. Relate su historia. Investigue el camino del otro. Muévase con cautela. Entusiasme al otro a compartir.

Tómese su tiempo para separar los hechos de las conclusiones. Reunir los hechos son los deberes que hay que hacer para las conversaciones cruciales.

Cuando comparta su historia, manténgase atento a las señales que indican que la seguridad se deteriora. Si las personas adoptan actitudes defensivas, tome distancia con la conversación y restablezca la seguridad mediante el contraste.

Qué debería hacer ahora mismo para avanzar hacia lo que verdaderamente quiero?»

¿Cuál es su objetivo en la conversación? ¿Quiere ser escuchado, comprendido o justificado? Puede que desee cambiar la manera de pensar de la otra persona.

Cómo me comportaría si esto fuera verdaderamente lo que quiero?»

Recomendamos que, cuando observe que la seguridad está en peligro, tome distancias en la conversación y reanude el diálogo.

Qué pasa?» «Realmente me gustaría conocer tu opinión sobre el tema.» «Por favor, si lo ves de otra manera, dímelo.» «No te preocupes por herir mis sentimientos. Realmente quiero saber qué piensas.»

Creamos seguridad cuando nuestro tono de voz dice que nos sentimos cómodos, aunque ellos sientan lo que sienten. Si hacemos esto bien, quizá lleguen a la conclusión de que en lugar de dejar que sus emociones hablen por ellos, son capaces de hablar con nosotros con toda confianza.

«Dices que te encuentras bien, pero por tu tono de voz, pareces enfadado.» «Pareces molesto conmigo.» «Se diría que estás nervioso porque tienes que enfrentarte a él. ¿Estás seguro de que te sientes dispuesto a hacerlo?»

Para una salida elegante o le preguntamos qué le gustaría que sucediera. Preguntarles a las personas lo que desean les ayuda a activar su pensamiento para acercarse a la solución de los problemas y alejarse de la reacción de atacar o evitar. Asimismo, contribuye a revelar lo que, en su opinión, es la causa del problema.

«Yo veo las cosas de manera diferente. Te diré cómo.» «He llegado al mismo punto desde una perspectiva distinta.»

Asumir tu juego significa, en esencia, que aprendas a escuchar sin ponerte a la defensiva. Los veteranos te aconsejan que «te limites a escuchar. Luego, mételo todo en una bolsa y ponlo debajo de tu almohada esta noche. Allí puedes decidir qué es oro y qué es mierda».

Los comentarios sólo hieren cuando creemos que amenazan a una o a ambas de nuestras necesidades psicológicas más esenciales: la seguridad (seguridad física, social o material percibida) y la valía (un sentimiento de orgullo, amor propio o confianza en uno mismo). Ampliemos la definición del bolígrafo como el poder para definir lo que tenemos que asegurar de ambas necesidades.

Primero, resuma en aras del entendimiento mutuo. Siempre es una buena idea recapitular la conversación para asegurarse de que las dos personas están en la misma onda.

Hacer que las personas se sientan responsables no sólo aumenta su motivación y la aptitud para cumplir según lo pactado, sino que también crea una cultura de integridad.

Aborde la confianza en torno a un tema, no en torno a una persona.

Si quiere que alguien demuestre tener más iniciativa, dígaselo. Dé ejemplos específicos de cuando la persona se enfrentó a un obstáculo y se dio por vencido después de tan sólo un intento.

Explique que no desea herir los sentimientos de la otra persona, pero que desea compartir algo que podría ser útil. Cree un propósito común.

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Daniel H. Pink 1 libro

El poder del arrepentimiento

Daniel H. Pink · 1 min de lectura

El arrepentimiento me hace humano. El arrepentimiento me hace mejor. El arrepentimiento me da esperanza.

El arrepentimiento no sólo nos hace humanos. También mejores.

Apoyarse en el arrepentimiento mejora nuestro proceso de toma de decisiones porque la punzada de la negatividad nos frena. Recabamos más información. Consideramos una gama más amplia de opciones. Nos tomamos más tiempo para llegar a una conclusión.

Necesitamos la capacidad de lamentar nuestras malas decisiones—sentirnos mal por ellas—para mejorarlas en el futuro.

  • «Todo va bien en el mejor de los mundos posibles».

«Cuando empecé a trabajar, pensaba que hacerlo dieciocho horas al día, seis días a la semana, me ayudaría a tener éxito. Por el contrario, destruí mi matrimonio y casi mi salud.» Hombre, sesenta y ocho años.

  • Nos arrepentimos más de las oportunidades perdidas que de las obligaciones incumplidas.

Para los momentos felices de la vida, evitar el análisis y la búsqueda de sentido nos ayuda a mantener la maravilla y el placer de esos momentos.

Vive como si ya estuvieras viviendo por segunda vez y como si la primera vez ya hubieras obrado tan desacertadamente como ahora. VIKTOR FRANKL, 1946

El arrepentimiento anticipado puede causar parálisis en la toma de decisiones, aversión al riesgo, falacias del primer instinto y peores notas.

  • Se lo pregunté a nuestros 4.489 encuestados: «¿ Crees que las personas tienen libre albedrío, que controlan sus decisiones y elecciones?». Una gran mayoría—el 82 por ciento—respondió afirmativamente: «Sí».

Vivimos en la intersección del libre albedrío y las circunstancias.

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Steven Pressfield 1 libro

La guerra del arte

Steven Pressfield · 1 min de lectura

Problemas porque es una forma barata de llamar la atención.

Los problemas son una forma falsa de fama.

Es más fácil ser sorprendido en la cama con la esposa de tu jefe que terminar tu tesis acerca de física cuántica.

Crear novelas en nuestra vida es otro síntoma de resistencia.

Sócrates lo demostró hace mucho tiempo: el individuo verdaderamente libre es solo libre en la medida en la que se controla a sí mismo.

Aquellos que no se saben gobernar están condenados a encontrar quién los gobierne.

¿Estás paralizado por el miedo? Es una buena señal.

Te está mostrando exactamente lo que tienes que hacer.

Buscar apoyo de amigos y familiares es como tener personas a tu lado en el lecho de muerte.

Es bonito, pero cuando el barco zarpe, todo lo que ellos pueden hacer es pararse en el muelle y desearte buena suerte.

Cualquier apoyo que recibamos de personas de carne y hueso es como dinero de turista; no sirve para nada en el lugar donde realizamos nuestro trabajo.

Cuanta más energía desperdiciemos buscando ayuda de colegas y seres amados, más débiles nos sentimos y menos capaces somos de realizar nuestro trabajo.

"La eternidad está enamorada de las creaciones del tiempo."
William Blake

Cualquier cosa que puedes hacer, o piensas que puedes hacer, empiezala.

El atrevimiento posee genio, magia y poder en sí mismo. Empiézalo ahora.

Tenemos miedo de descubrir que somos más de lo que creemos que somos.

Miedo de tener las agallas, la perseverancia.

Miedo de maniobrar realmente nuestro propio barco.

Porque, de ser cierto, entonces nos alejamos de todo lo que sabemos.

Atravesamos la membrana y nos hacemos enormes.

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Marc Reklau 2 libros

30 días: cambia de hábitos, cambia de vida

Marc Reklau · 2 min de lectura

“Fue el carácter que nos sacó de la cama, el compromiso que nos pasó a la acción y la disciplina que nos permitió seguir adelante.” Zig Ziglar “Si no puedes hacer grandes cosas, haz cosas pequeñas de una gran forma.” Napoleon Hill

La autodisciplina es hacer las cosas que hay que hacer incluso si no estás de humor para ello.

“Una vez que tomas una decisión, el universo conspira para que ocurra.” Ralph Waldo Emerson

Lo que nos duele no es lo que nos sucede, sino nuestra respuesta a lo que nos sucede.

“Estás hoy donde tus pensamientos te han traído; estarás mañana donde tus pensamientos te llevarán.” James Allen

  • Si quieres mejorar tu vida, lo primero que tienes que hacer es mejorar tus pensamientos. Tus pensamientos crean tu realidad.

El éxito es el resultado de decisiones correctas. Las decisiones correctas son el resultado de la experiencia, y la experiencia es el resultado de decisiones equivocadas.

¡Eres lo que te dices a ti mismo todo el día! Tu diálogo interior es como la sugestión repetida de un hipnotizador.

Los miedos son un mecanismo de supervivencia de tu mente. Tu mente quiere mantenerte seguro, y cualquier cosa que tu mente no sabe, le asusta.

“El dinero viene a mí fácilmente y sin esfuerzo”, tu voz interior quizás te siga diciendo: “¡ Sí claro! ¡Ni hablar!”. Sin embargo, después de repetirlo 200 veces cada día durante una semana, deberías haber silenciado tu voz crítica interna.

“Es mejor encender una pequeña vela que maldecir la oscuridad.” Confucio

¿Qué vas a hacer? ¡Recuerda que los pasitos pequeños también valen!

Mark Twain tenía razón cuando dijo: “He tenido un montón de preocupaciones en mi vida, la mayoría de las cuales nunca sucedió”.

¡Hazlo AHORA! “No insistas en el pasado, no sueñes en el futuro, concentra la mente en el momento presente.” Buda

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Cómo ser un imán para las personas

Marc Reklau · 1 min de lectura

Entender a las personas significa reconocerlas por lo que son, no por lo que quieres que sean, ni por lo que crees que son, sino por lo que realmente son.

  • La opinión de otras personas sobre nosotros se basa principalmente en cómo nos comportamos.

Uno de los ingredientes más importantes es la aceptación. Tienes que aceptar a las personas como son. Tan simple y a la vez tan complicado, ¿verdad? Para hacerlo más fácil, recuerda lo siguiente: la gente no es como tú. No son perfectos (tú tampoco lo eres y lo mejor es que ¡no tienes por qué serlo!).

  • Acepta. Aprueba. Reconoce. Usa esta fórmula

No escuches para contestar. Escucha para comprender.

Convierte en un hábito diario decir cosas amables al menos a tres personas diferentes.

“Si tratamos a las personas como deberían ser, les ayudamos a convertirse en lo que son capaces de llegar a ser”.

  • Cree en el potencial de las personas, y verás cómo los milagros suceden.

Habla de tus propios errores primero

“Nunca le cuentes tus problemas a nadie... al 20% no le importa y el otro 80% está contento de que los tengas”.

Solo TÚ tienes que saber quién eres. Supera la necesidad de querer tener siempre la razón. Recuerda qué es lo que quieres: ¿Tener razón o estar en paz? Sé inteligente. Elige la paz.

“Cómo te tratan las personas es su Karma, cómo reaccionas ante ello es el tuyo.”

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Steve Rich 3 libros

El hilo rojo del destino

Steve Rich · 4 min de lectura

El Hilo Rojo del Destino, de Steve Rich, es Transurfing aplicado al amor. La misma corriente que ya he trabajado con Zeland, pero esta vez puesta sobre la pregunta que casi todos cargamos alguna vez: por qué el amor se nos escapa justo cuando más lo apretamos.

Te comparto lo que subrayé, en mis palabras, y lo que cada idea me dejó a mí.

I. El magnetismo no se finge, se es

La primera idea es casi una bofetada suave: el amor no es algo que se caza ni se persigue, sino algo que se elige.

Cuando deseas a alguien con demasiada fuerza, cuando subes a una persona —o a la idea misma de “tener pareja”— a un altar intocable, generas una tensión que repele.

El libro lo nombra como un exceso de importancia. Y esa importancia, sin que te des cuenta, aleja justo lo que quieres.

Lo que atrae es lo contrario: quien no ruega, quien no carga esa necesidad de que lo necesiten para sentir que merece estar aquí. Quien elige ser amado sin duda y sin súplica.

Esa ausencia de presión se siente tan rara que el otro se acerca sin saber bien por qué.

El amor, dice el libro, no empieza cuando encuentras a la persona correcta. Empieza cuando tú te conviertes en la frecuencia correcta.

Enseñanza Onofre 1:


Nadie se enamora de tu necesidad. Se acerca a tu paz. Y esa paz no se actúa: se construye volviendo a ti.

II. Los péndulos del corazón

Aquí el libro retoma los péndulos: esas estructuras que se alimentan de tu energía. En el amor también existen. Las discusiones que se repiten, los celos, el control, el drama que parece unir y solo desgasta.

La salida es la de siempre: cuando le quitas importancia a la situación, el péndulo se queda sin nada de dónde agarrarse.

Y hay algo valiente en el planteamiento: no puedes rescatar a tu pareja de sus propias sombras si te hundes junto a ella. La empatía verdadera no es absorber el dolor del otro hasta enfermarte; es acompañarlo desde un lugar firme, sin ahogarte tú también.

Enseñanza Onofre 2 :


Amar no es cargar al otro. Es mantenerte de pie para que tenga dónde sostenerse.

III. La corriente conoce el camino a casa

Esta sección me tocó directo.

El libro dice que el amor que no duele en el pecho jamás se consigue rogando, con la mano temblando, hacia el otro. Que tú tienes que volverte la fuente, no el que mendiga agua afuera.

Y aparece una idea que parece escrita para mí: que la vida, cuando dejas de forzarla, sabe volver a casa mejor que tú. Cuando dos personas vibran en la misma corriente, no hay que empujar nada. Todo encaja a la primera, sin pelear.

Enseñanza Onofre 3:
El amor no se persigue afuera. Se vuelve posible cuando tú ya regresaste a casa.

IV. Una relación como refugio, no como cárcel

El libro habla de la pareja como un campo compartido. Y propone una imagen que me gustó: volverte tan claro por dentro que hasta una crisis, al pasar por ti, salga transformada en algo armónico.

También hay una idea incómoda y cierta: aceptar el mundo del otro no es someterte. Al revés, es un acto de enorme libertad interior. Solo quien está firme en sí mismo puede dejar que el otro sea, sin sentirse amenazado.

Enseñanza Onofre 4 :
Una relación sana no te encierra. Te devuelve a ti mismo en mejor versión.

V. El hilo rojo no se encuentra: se teje

La parte final desarma el mito romántico. El hilo rojo del destino no es algo que te encuentras de suerte; es algo que vas tejiendo tú mismo, día con día, con tu propia intención.

El amor real, dice, no dura porque lo blindes contra el cambio, sino porque aprende a nutrirse de él. No es un álbum de fotos de la casa soñada; es decidir, cada día, no dar nada por sentado.

Enseñanza Onofre 5 :
El amor verdadero no es un golpe de suerte. Es una decisión que se sostiene.

Lo esencial

Este libro dice, en el fondo, lo mismo que vengo trabajando hace años, solo que aplicado al amor:

No mendigues afuera lo que solo puedes darte adentro.
No subas a nadie a un altar que te deje a ti en el suelo.
No fuerces la corriente.
Conviértete en la frecuencia que quieres atraer.

El amor no llega cuando encuentras a alguien. Llega cuando dejas de perseguir y empiezas a habitarte.

Lectura conectada con mi camino

Este libro toca de lleno varios temas que trabajo en mis libros y mini-manuales:

Autoestima: dejar de necesitar que te necesiten.
Tomar mejores decisiones: elegir el amor, no rogarlo.
Paciencia: no tender la mano temblando, no forzar.
Camino a casa: volver a ti como fuente, no como mendigo.

Si este texto te movió algo, en mi libro ¿Cómo se ama?desarrollo justo esto: cómo se ama sin perderse, desde la propia casa interior.

Para cerrar

El amor más sano que vas a vivir no empieza en otra persona.

Empieza el día en que dejas de perseguir afuera lo que ya eras capaz de darte adentro.

Y desde ahí, sin prisa y sin ruego, lo demás llega solo.

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La ola del dinero

Steve Rich · 6 min de lectura
No persigas el dinero: acomoda tu energía

Hay libros que no se leen solamente para entender una idea.

Se leen porque te incomodan.

Porque te muestran algo que, aunque no quieras aceptar, ya sabías por dentro: muchas veces no estamos buscando dinero; estamos buscando que el dinero nos calme.

Que nos quite la ansiedad.
Que nos dé seguridad.
Que nos demuestre que por fin valimos la pena.
Que nos haga sentir que ya no estamos en peligro.

Y ahí empieza el problema.

Porque cuando uno persigue el dinero desde la urgencia, desde el miedo o desde la desesperación, no está construyendo riqueza: está alimentando una ansiedad.

Este libro, La Ola del Dinero, me dejó una idea muy fuerte:

El dinero no se persigue.
Se permite.
Se ordena.
Se atrae desde una forma distinta de estar en la vida.

No hablo de magia barata.

Hablo de algo más simple y más difícil:

bajar la importancia.

Hay una frase que subrayé y que resume mucho del libro:

“No luches contra el mundo. Simplemente elige.”

Parece sencilla, pero no lo es.

Porque casi todos luchamos.

Luchamos con la cuenta bancaria.
Luchamos con los clientes.
Luchamos con el mercado.
Luchamos con el miedo.
Luchamos con la idea de que vamos tarde.
Luchamos con la comparación.
Luchamos con esa voz que nos dice: “todavía no eres suficiente”.

Y cuando luchamos tanto, terminamos agotados.

No porque falte capacidad.

Sino porque estamos usando toda nuestra energía en resistir la realidad, en vez de elegir una nueva dirección.

El libro insiste mucho en esto: la realidad actual no debe convertirse en una sentencia.

Tu cuenta bancaria de hoy no es tu identidad.
Tu crisis de hoy no es tu destino.
Tu negocio de hoy no es todo lo que eres.
Tu miedo de hoy no es la verdad completa.

Es apenas una fotografía vieja.

Y eso me parece poderoso.

Porque muchas veces nos quedamos viviendo dentro de una fotografía vieja.

Una deuda.
Un error.
Una mala decisión.
Un cliente perdido.
Una etapa dura.
Una versión de nosotros que ya no queremos ser.

Pero seguimos reaccionando como si esa fotografía fuera toda nuestra vida.

La ausencia de importancia

Otra idea que me pareció central es esta:

“El dinero fluye hacia el vacío que deja la ausencia de importancia.”

Esta frase se queda dando vueltas.

Porque nos han enseñado lo contrario.

Nos han enseñado que si algo importa, debes tensarte.
Si quieres dinero, debes sufrir.
Si quieres crecer, debes sacrificarte.
Si quieres lograr algo grande, debes vivir con el pecho apretado.

Pero este libro plantea otra cosa:

cuando elevas demasiado la importancia de algo, lo conviertes en una carga.

Y cuando algo se vuelve carga, dejas de moverte con claridad.

Empiezas a tomar decisiones desde la desesperación.

Aceptas clientes que no deberías aceptar.
Bajas precios por miedo.
Compras cursos que no necesitas.
Corres sin dirección.
Confundes movimiento con avance.
Confundes ansiedad con intuición.
Confundes urgencia con oportunidad.

Y ahí el dinero deja de ser una herramienta.

Se vuelve un péndulo.

Algo que te jala.
Algo que te domina.
Algo que decide por ti.

No se trata de no querer dinero

Esto es importante aclararlo.

Bajar la importancia no significa renunciar al dinero.

No significa volverse conformista.
No significa dejar de trabajar.
No significa quedarse sentado esperando que la vida resuelva todo.

Para mí, significa otra cosa:

dejar de pedirle al dinero que sane lo que todavía no hemos ordenado por dentro.

Porque si el dinero llega a una persona desordenada, puede amplificar su desorden.

Si llega a alguien ansioso, puede aumentar su ansiedad.
Si llega a alguien vacío, puede hacerlo correr más.
Si llega a alguien que no se conoce, puede perderlo más rápido.

Por eso conecté mucho este libro con una idea que repito en mis mini-manuales:

primero hay que regresar a uno.

Porque si no sabes quién eres, cualquier meta te puede usar.

Incluso el dinero.

La riqueza también necesita calma

Me gustó mucho la imagen que propone el libro sobre las personas con riqueza verdadera.

No las describe corriendo.

Las describe pausadas.

Como si no necesitaran demostrar nada.
Como si no estuvieran suplicando.
Como si ya habitaran otra frecuencia.

Y esto me hizo pensar:

tal vez una parte de la riqueza empieza antes del dinero.

Empieza cuando uno deja de moverse como si todo fuera una emergencia.

Cuando uno deja de explicar de más.
Cuando uno deja de perseguir aprobación.
Cuando uno deja de cargar cada conversación como si fuera la última oportunidad.
Cuando uno aprende a respirar antes de decidir.

No es pasividad.

Es presencia.

No es flojera.

Es dirección.

No es resignación.

Es confianza ordenada.

La crisis como limpieza

Hay otra parte del libro que me pareció dura, pero necesaria.

La idea de que muchas crisis no son necesariamente castigos.

A veces son limpiezas.

A veces perder un cliente te salva de un problema mayor.
A veces cerrar una puerta te obliga a construir la que llevabas años postergando.
A veces una etapa incómoda te empuja hacia una versión que no habrías elegido desde la comodidad.

El libro lo dice de una forma fuerte: a veces la intención externa disfraza los grandes saltos como crisis temporales.

Y eso, en mi vida, lo entiendo.

Porque muchas cosas que en su momento parecían pérdida, después fueron dirección.

Muchas veces la vida me quitó algo que yo quería sostener a fuerza.

Y tiempo después entendí:

no me estaba quitando todo.

Me estaba quitando lo que ya no correspondía.

El dinero no es el fin

Una de las frases más importantes del libro dice:

“El dinero no se persigue. El dinero se desprende como un subproducto cuando te diriges hacia tu verdadero fin.”

Esta idea me parece clave.

Porque cuando el dinero es el único fin, uno se vuelve mercenario de su propia vida.

Acepta cualquier camino.
Copia cualquier fórmula.
Hace cualquier cosa con tal de avanzar.
Pero por dentro se va alejando de sí mismo.

En cambio, cuando uno encuentra una dirección más profunda, el dinero puede aparecer como consecuencia.

No como amo.

Como herramienta.

No como identidad.

Como resultado.

No como salvación.

Y aquí conecto este libro con algo muy mío:

todos necesitamos encontrar una puerta.

Una misión.
Un oficio.
Una forma de servir.
Una manera de construir algo que tenga sentido para nosotros.

Porque cuando uno se mueve hacia su verdadero fin, la energía cambia.

Ya no estás solo persiguiendo dinero.

Estás construyendo una vida que pueda sostenerte por dentro.

Lo que me llevo

De este libro me llevo varias ideas:

No luches con el mundo. Elige.

No conviertas el dinero en una emergencia emocional.

No confundas esfuerzo con desesperación.

No tomes decisiones desde la necesidad extrema.

No hagas de tu cuenta bancaria tu identidad.

No persigas el dinero como si fuera tu salvación.

Encuentra tu dirección. Camina hacia ella. Y deja que el dinero sea una consecuencia, no una cadena.

Para cerrar

Tal vez el dinero no llega cuando más lo persigues.

Tal vez llega cuando dejas de pedirle que te rescate.

Cuando bajas la importancia.
Cuando acomodas tu energía.
Cuando dejas de pelear con la vida.
Cuando eliges con más calma.
Cuando entiendes que tu realidad actual no es una condena, sino un punto de partida.

No necesitas correr más.

Necesitas mirar mejor.

Porque al final, incluso la abundancia, si es verdadera, también debería llevarte a casa.

— Oscar Onofre

— Oscar Onofre

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Transurfing avanzado

Steve Rich · 9 min de lectura

No luches contra el mundo.
Simplemente elige.

Este libro parte de una idea fuerte:

El problema no es que no sepamos desear.
El problema es que seguimos pidiendo la vida desde la carencia.

Queremos cambiar.

Pero seguimos actuando como la misma persona.

Queremos una nueva línea de vida.

Pero seguimos parados sobre los mismos decorados.

Queremos una realidad distinta.

Pero seguimos alimentando la importancia, la ansiedad, la duda y la vieja rutina.

El libro lo dice de una forma directa:

La realidad no se pide.
Se toma.

No desde la desesperación.

No desde la súplica.

No desde la fuerza bruta.

Sino desde una elección limpia.

Fría.

Clara.

Congruente.

1. La intención externa

Una de las primeras diferencias importantes del libro es entre intención interna e intención externa.

La intención interna es luchar.

Desear.

Sudar.

Suplicar.

Forzar.

Querer mover la vida desde la ansiedad.

La intención externa es otra cosa:

elegir, permitir y tomar.

No se trata de empujar la puerta con desesperación.

Se trata de entender que muchas veces la puerta se abre hacia adentro.

El libro insiste en algo:

La intención externa no responde al esfuerzo titánico.
Responde a la congruencia absoluta.

Esto es importante.

Porque muchas veces creemos que para cambiar necesitamos más esfuerzo.

Más presión.

Más intensidad.

Más sacrificio.

Pero quizá no falta fuerza.

Quizá falta congruencia.

Elegir una línea de vida y comportarte como alguien que ya tiene el billete de tren en el bolsillo.

Sin duda.

Sin urgencia.

Sin estar revisando cada cinco minutos si la vida ya obedeció.

Enseñanza Onofre:

No todo se consigue empujando.

A veces se consigue dejando de actuar como alguien que todavía no se permite tenerlo.

2. Permitirse tener

Hay una frase central en tus subrayados:

Permitirse tener.
Tres palabras que destruyen imperios de sufrimiento.

No es desear.

Porque desear muchas veces significa: “no lo tengo”.

Y si tu energía está puesta en la carencia, la realidad te devuelve más motivos para seguir sintiendo carencia.

El libro propone otra postura:

No pedir.

No suplicar.

No dramatizar.

No elevar la importancia.

Simplemente constatar.

Como quien va al buzón a recoger una carta que sabe que ya fue entregada.

Esto no significa sentarse a esperar.

Significa actuar desde otra energía.

Desde la posesión tranquila.

Desde la certeza serena.

Desde la congruencia.

Enseñanza Onofre:

No se trata de gritarle a la vida lo que quieres.

Se trata de caminar como alguien que ya dejó de mendigar permiso para existir.

3. La trenza y la diapositiva

El libro habla de la diapositiva como la imagen interna de la realidad que eliges.

Pero advierte algo:

Visualizar sin energía no basta.

Visualizar sin cuerpo.

Sin presencia.

Sin congruencia.

Sin acción.

Es solo fantasía.

Por eso aparece la idea de la Trenza.

La mente pone la imagen.

La energía la sostiene.

El intelecto da el fotograma.

La Trenza da el fuego.

La idea es clara:

No basta con imaginar otra vida.
Hay que sostenerla desde otro estado interno.

Pero sin forzar.

Porque forzar es volver a la intención interna.

Y cuando fuerzas, otra vez aparece la carencia.

Otra vez aparece la duda.

Otra vez aparece el exceso de importancia.

Enseñanza Onofre:

Imaginar no transforma si sigues habitando el mismo miedo.

La imagen necesita una espalda interna que la sostenga.

4. Romper la rutina que sostiene al viejo yo

Uno de los puntos más fuertes del libro es este:

No puedes elegir una nueva línea de vida si tus pies siguen fundidos en el cemento de la antigua.

Tu entorno actual puede funcionar como soporte vital de tu viejo yo.

Los mismos lugares.

Los mismos objetos.

Las mismas conversaciones.

Los mismos hábitos.

Los mismos recorridos.

La misma forma de respirar.

La misma forma de reaccionar.

Todo eso le dice a la realidad:

“sigo siendo el mismo”.

Por eso el libro propone romper la previsibilidad.

Caminar por calles nuevas.

Cambiar ritmos.

Salir sin móvil.

Observar sin juzgar.

Introducir caos controlado.

Romper la simetría asfixiante de los días.

No como capricho.

Sino como una forma de decirle a tu cuerpo y a tu realidad:

ya no voy a repetir exactamente la misma línea.

Enseñanza Onofre:

A veces no cambia tu vida porque sigues protegiendo demasiado bien al personaje que dices querer dejar atrás.

5. El exceso de importancia

Esta idea aparece una y otra vez en tus anotaciones:

El exceso de importancia es tu mayor enemigo.

La importancia te ancla.

Te vuelve pesado.

Te pone tenso.

Te hace dudar.

Te hace querer controlar.

Te hace cancelar el pedido antes de que llegue.

Cuando algo se vuelve demasiado importante, empieza a producir resistencia.

La ansiedad aparece.

La duda aparece.

El miedo a perder aparece.

El miedo a fracasar aparece.

Y entonces ya no eliges.

Te aferras.

El libro lo dice fuerte:

Cuando reduces la importancia, la resistencia desaparece.

No porque nada importe.

Sino porque ya no conviertes cada cosa en una prueba definitiva de tu valor.

Enseñanza Onofre:

La vida pesa más cuando quieres que cada resultado confirme que vales.

6. Hacer que el desastre trabaje para ti

El libro también habla del caos.

De las crisis.

De esos momentos donde algo parece romperse.

Un cliente se va.

Una puerta se cierra.

Algo no sale como pensabas.

Y ahí aparece una decisión importante:

Puedes interpretar eso como castigo.

O puedes elegir que sea el inicio de otra línea.

Una frase de tus subrayados lo resume:

Esto que acaba de pasar parece un desastre absoluto.
Por lo tanto, decido que es el inicio de mi mayor éxito.
Me beneficia.

No se trata de negar el golpe.

Se trata de no darle al golpe el poder de escribir toda la historia.

El caos no siempre es enemigo.

A veces está liberando espacio.

A veces está cortando una línea vieja.

A veces está sacando algo que ya no cabía en tu futuro.

Enseñanza Onofre:

No todo lo que se rompe viene a destruirte.

A veces viene a hacer espacio.

7. El entorno como código

El libro hace una pregunta importante:

¿Este objeto pertenece a mi futuro, o pertenece a mi pasado?

Eso sirve para una casa.

Para una ropa.

Para una rutina.

Para una conversación.

Para una relación.

Para un hábito.

Para una forma de hablarte.

Todo inyecta código a tu realidad.

La taza con la que empiezas el día.

El escritorio donde trabajas.

La música que escuchas.

La gente con la que hablas.

El desorden que toleras.

El entorno no es neutro.

Te programa.

Te recuerda quién eres.

O te ayuda a cruzar hacia quien estás eligiendo ser.

Enseñanza Onofre:

Tu entorno también habla.

La pregunta es si te está llamando hacia tu futuro o hacia tu pasado.

8. Posesión tranquila

El libro no habla de éxito como euforia.

Habla de una firma más silenciosa:

posesión tranquila.

Una confianza que no necesita gritar.

Un agarre firme pero relajado.

Un saber interno.

No fabricado.

No fingido.

No sudado.

Instalado.

Esto me parece importante porque muchas veces confundimos confianza con intensidad.

Pero la verdadera confianza no siempre hace ruido.

A veces solo está.

No exige.

No presume.

No ruega.

No se desespera.

Simplemente camina.

Enseñanza Onofre:

Lo que de verdad es tuyo no siempre necesita espectáculo.

A veces solo necesita que dejes de temblar frente a ello.

9. No esperar nada

Otra frase clave:

El Transurfer no espera nada.
Declara su intención y permite que el mundo físico se ajuste a ella.

Esperar demasiado también puede ser una forma de ansiedad.

Revisar.

Medir.

Dudar.

Preguntar si ya llegó.

Preguntar por qué no llega.

Volver a revisar.

Volver a desconfiar.

Y ahí se rompe el equilibrio.

El libro propone usar frases simples:

Mi mundo cuida de mí.

Todo va según el plan.

Permito que esto se resuelva a mi favor.

Y después no añadir explicaciones.

Porque muchas veces explicamos demasiado lo que todavía no hemos aprendido a sostener.

Enseñanza Onofre:

A veces la vida no necesita que le expliques tanto.

Necesita que dejes de cancelar lo que ya elegiste.

10. Atreverse a ser nadie

Hay una frase fuerte:

Para poder ser cualquiera en el Espacio de las Variantes, primero tienes que atreverte a ser nadie.

Esto tiene profundidad.

Porque cambiar de vida también implica traicionar ciertas versiones del pasado.

Dejar de ser coherente con lo que ya no eres.

Dejar de defender una identidad solo porque te ha acompañado mucho tiempo.

La piel que dejas atrás ya no te pertenece.

No puedes cruzar a una nueva línea cargando todos los disfraces anteriores.

A veces hay que permitir que otros no entiendan.

Que otros no reconozcan.

Que otros digan:

“ya no eres el mismo”.

Y tal vez esa sea la señal.

Enseñanza Onofre:

No siempre estás perdido.

A veces solo estás dejando de parecerte al que sobrevivía.

11. Desapego extremo

El libro cierra con una idea muy potente:

Cuando reduces la importancia a cero, desaparece la resistencia.

Cuando dejas de empujar, la puerta se abre.

Cuando dejas de necesitarlo todo, algo en ti se vuelve más libre.

Eso no significa volverse frío con la vida.

Significa dejar de arrodillarte ante cada deseo.

Dejar de suplicar.

Dejar de convertir cada resultado en una sentencia.

Dejar de perseguir con desesperación.

La autosuficiencia no es soberbia.

Es dejar de vivir como si el mundo tuviera que darte permiso para ser.

Enseñanza Onofre:

Cuando ya no necesitas que la vida te valide, empiezas a caminar con otra dignidad.

Resumen esencial

Este libro dice que no basta con desear otra realidad.

Hay que elegirla.

Permitirla.

Sostenerla.

Bajarle importancia.

Romper la rutina que alimenta al viejo yo.

Cambiar el entorno que lo mantiene vivo.

No cancelar el pedido por ansiedad.

No pelear con el mundo.

No pedir desde la carencia.

No esperar desde la desesperación.

Simplemente elegir.

Lectura conectada con mi camino

Este libro toca directamente varios temas que trabajo en mis mini-manuales:

Tomar mejores decisiones: elegir sin reaccionar.

Autoestima: permitirse tener sin culpa.

Paciencia: no cancelar el proceso por ansiedad.

Claridad: bajar la importancia y observar mejor.

Hábitos: romper la rutina que sostiene al viejo yo.

Comunicación: no alimentar péndulos ni provocaciones.

Camino a casa: dejar de mendigar permiso para ser.

Para cerrar

No necesitas pelear con la vida para cambiar de línea.

Necesitas dejar de alimentar lo que te mantiene atado.

A veces la puerta no está cerrada.

Solo estás empujando hacia el lado equivocado.

Para de empujar.

Respira.

Elige.

Y camina como alguien que ya no tiene que pedir permiso para volver a casa.

— Oscar Onofre

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John D. Rockefeller 1 libro

Las 38 cartas de J. D. Rockefeller a su hijo

John D. Rockefeller · 10 min de lectura

Por qué lo leí

Quería saber qué le diría un hombre que construyó un imperio a alguien que ama: a su hijo. No buscaba lecciones de finanzas, sino el código mental con el que se forja un carácter. Lo que encontré es disciplina, audacia y una idea que se repite carta tras carta: tu vida es tu responsabilidad.

La idea central

La grandeza no es suerte ni privilegio: es el resultado de planear con intención, actuar sin demora y comprometerse por completo. Rockefeller le escribe a su hijo que el éxito empieza dentro —en cómo decide ver el trabajo, en cómo responde al fracaso, en si se rinde o no— y que el dinero, cuando llega, debe ser sirviente, no amo. La vida es una hipoteca constante: hipotecas tu juventud y tu mente por aquello que te importa, y la única bancarrota irreversible es la del espíritu.

Ideas clave

1. La suerte se diseña. No esperas la fortuna: planeas el terreno donde puede caer. Cada uno es arquitecto de su destino.

2. Hazlo ahora. “Mañana” es sinónimo de “nunca”. La acción es lo único que mueve el mundo, y la concentración sostenida es el 95% de la capacidad.

3. El trabajo es cielo o infierno según cómo lo mires. El salario es subproducto. Lo que realmente ganas es en quién te conviertes.

4. La bancarrota espiritual es la única irreversible. El fracaso es bueno mientras no se vuelva hábito. Mientras no te rindas, no estás derrotado.

5. El dinero como esclavo, no como amo. Hacer dinero por hacer dinero es lo más despreciable. La meta es dominar el juego sin que el juego te domine.

Frases para subrayar

Carta 2 — La suerte depende de la planificación

“Depende de la planificación. Cada uno es diseñador y arquitecto de su propio destino.”

“John, para que nuestra buena suerte continúe, debemos planear cuidadosamente nuestra suerte, y planear la suerte requiere un buen plan. Un buen plan debe ser un buen diseño, y un buen diseño debe poder desempeñar un papel.”

“Entonces, mientras esperas la suerte, necesitas saber cómo guiar tu suerte. Darle una oportunidad.”

Carta 3 — El cielo y el infierno

“La mayor recompensa por nuestro arduo trabajo no es lo que obtenemos, sino lo que llegaremos a ser.”

“Las personas que ascienden en cualquier industria están totalmente comprometidas con lo que están haciendo y son dedicadas. Si amas sinceramente el trabajo que haces; naturalmente tendrás éxito.”

“Los ingresos son solo un subproducto de su trabajo. Haciendo lo que debes hacer, cumpliendo bien lo que debes hacer, llegará el salario ideal.”

“El cielo y el infierno son creados por nosotros mismos. Si le das sentido a tu trabajo, te sentirás feliz sin importar su tamaño y te sentirás realizado sin importar los resultados que hayas logrado.”

“John, si ves el trabajo como un placer, la vida es el cielo; si ves el trabajo como un deber, la vida es un infierno. Reflexiona sobre tu actitud de trabajo, hará felices a todos.”

Carta 4 — Hazlo ahora

“Hazlo ahora. Los malos hábitos pueden dictarnos y determinar el éxito o el fracaso.”

“24 de diciembre de 1897.”

“La acción lo resuelve todo. Sin acción, nada sucederá.”

“Porque el éxito o el fracaso poco tiene que ver con los demás; no les importará.”

“Las personas inteligentes solo harán que las cosas sucedan.”

“Para comer un elefante, necesitas comer un bocado a la vez.”

“Oraciones como ‘mañana’, ‘la próxima semana’ y ‘futuro’ tienen el mismo significado que ‘nunca se puede hacer’.”

Carta 5 — Estar decidido a competir

“Cada competencia crucial es una batalla que determina el destino. ‘¡Retirarse significa rendirse! ¡Retirarse te convertirá en un esclavo!’ La guerra es inevitable, ¡que venga! En este mundo, la competencia no se detendrá por un momento y no tendremos tiempo para descansar.”

Carta 6 — Hipoteca para el futuro

“Pedir dinero prestado es crear buena suerte.”

“La vida es una hipoteca constante, hipotecamos nuestra juventud por el futuro, hipotecamos nuestra vida por la felicidad.”

Carta 7 — Lo más horrible es la bancarrota espiritual

“Lo más horrible es la bancarrota espiritual. El fracaso es algo bueno siempre que no se convierta en un hábito.”

“Si te declaras en bancarrota espiritual/mental, lo perderás todo.”

Carta 8 — Solo darse por vencido resultará en fracaso

“La vida de Lincoln escribió una gran verdad: a menos que te rindas, no serás derrotado.”

Carta 9 — La fe es oro

“El nivel de confianza determina el nivel de logro. Mientras creamos que podemos tener éxito, lo lograremos.”

“La sospecha, la incredulidad, la tendencia a fracasar de forma subconsciente y la falta de ganas de triunfar son las principales causas del fracaso.”

“Las personas exitosas son personas comunes y corrientes que creen en sí mismas y afirman lo que hacen. Nunca, nunca te vendas a bajo precio.”

Carta 10 — Sé leal a ti mismo

“Sé leal a ti mismo. Puedo engañar al enemigo, pero nunca me engañaré a mí mismo.”

“Debes saber que un buen caballo no caerá dos veces en el mismo lugar.”

Carta 11 — La codicia es necesaria

“Si no eres codicioso, es posible que los demás te ‘coman’. Después de todo, no hay muchos postres deliciosos.”

“La codicia no solo permite maximizar las habilidades de una persona, sino que también la obliga a dedicar todo, eliminar todos los obstáculos y avanzar a toda velocidad.”

Carta 12 — El infierno está lleno de buenas personas

“El infierno está lleno de buenas personas.”

“De hecho, no me gusta el dinero. Lo que me gusta es ganar dinero. Lo que me gusta es la buena sensación de victoria.”

“Las personas que pueden salir adelante en este mundo son aquellas que saben encontrar su entorno ideal. Si no pueden hacerlo, lo crearán ellos mismos.”

Carta 13 — No hay comida gratis en el mundo

“Si quieres incapacitar a una persona, solo dale un par de muletas y espera unos meses para lograr tu objetivo.”

Carta 15 — La riqueza es el subproducto de la diligencia

“En este mundo infinitamente cambiante, no hay nobles permanentes ni pobres permanentes.”

“Hoy, aunque tengo casi setenta años, sigo luchando en el mundo de los negocios, porque sé que la forma más rápida de acabar con mi vida es no hacer nada.”

Carta 16 — No pongas excusas

“Las excusas son la fuente del fracaso. Cuanto más exitosa sea una persona, menos excusas tendrá.”

“Y la práctica de tratar de ganar es lo más importante.”

“Creo que lo realmente importante no es cuánta inteligencia tienes, sino cómo usar el ingenio que ya tienes.”

“Porque la concentración y la perseverancia representan el 95% de la capacidad de una persona.”

“En el proceso de perseguir el éxito profesional, el paso más importante es evitar inventar excusas.”

Carta 17 — La semilla del éxito está en tus manos

“Tu diamante no está entre las montañas distantes y el mar, si estás decidido a cavar, el diamante está en tu patio trasero. Lo importante es creer sinceramente en uno mismo.”

Carta 18 — Es tu derecho ser rico

“No hay nada más lamentable y despreciable que alguien que hace dinero por hacer dinero. Sé cómo hacer dinero: que el dinero sea mi esclavo, no yo. Así es como lo hice.”

Carta 19 — Insiste en ser el primero

“La diferencia entre grandeza y cercanía a la grandeza es darse cuenta de que, si esperas grandeza, debes trabajar para alcanzar tus metas todos los días.”

“La persona que más te estorba eres tú mismo.”

“Una gran vida es el proceso de conquistar la excelencia. Debemos avanzar hacia esta meta, no tener miedo al dolor, ser decididos y estar preparados para caer en el largo camino.”

Carta 20 — Tomar riesgos para aprovechar las oportunidades

“Si desea conocer los trucos que son arriesgados pero que no fallan, solo necesita recordar una frase: planifique con audacia e implemente con cuidado.”

Carta 21 — El insulto es una especie de motivador

“Cuando crees en ti mismo y estás en armonía contigo mismo, eres tu compañero más fiel. Solo así te mantendrás indiferente.”

Carta 22 — Usa tu fuerza para asustar a tus oponentes

“Pero también debes saber que al hacer negocios, no debes pensar en obtener una ganancia limpia, sino en dejar algo para que otros ganen.”

Carta 23 — Debe existir un espíritu de cooperación

“La cooperación puede reprimir o eliminar al oponente y lograr el objetivo de avanzar hacia su objetivo.”

“Tratar a los demás como uno quiere ser tratado, comienza desde ahora.”

“Sé amable con los demás cuando subas, porque te los encontrarás cuando vayas cuesta abajo.”

Carta 24 — No ser superado, y ganarás

“El tamaño de nuestros pensamientos determina el tamaño de nuestros logros.”

“Cómo piensas determinará cómo actúas, y cómo actúas determinará cómo piensan los demás sobre ti.”

Carta 26 — La paciencia es una estrategia

“Solo siendo capaz de soportar lo que la gente no puede soportar, puedes hacer lo que la gente no puede hacer.”

Carta 27 — La suerte favorece a los valientes

“El espíritu cooperativo de afrontar juntos las victorias y las derrotas es también un pilar espiritual para nuestro crecimiento.”

Carta 29 — El final es el principio

“La mayoría de las personas fracasan, no porque cometan errores, sino porque no están totalmente comprometidas.”

“En una competencia, la persona que primero descubre la debilidad del oponente y golpea con fuerza suele ser el ganador.”

Carta 30 — No dejes que el villano te detenga

“Un hombre sabio nunca se sentará a llorar por el destino.”

“Recuerda John, las personas que dicen que no puedes hacerlo son personas que no pueden tener éxito, es decir, sus logros personales son en el mejor de los casos, ordinarios. Por lo tanto, la opinión de tal persona es dañina para ti.”

Carta 31 — Ten un propósito (ser teleológico)

“La actitud que elegimos determina qué comportamiento queremos tomar.”

“Un propósito claro y decidido nos permitirá enfocarnos en la dirección elegida y nos permitirá hacer nuestro mejor esfuerzo para lograr la meta.”

Carta 32 — Evita culpar y dar excusas

“Si puedo tratar cada obstáculo como una oportunidad para comprenderme a mí mismo, en lugar de preocuparme por lo que otros me han hecho, entonces puedo encontrar una salida frente a las adversidades.”

Carta 33 — Haciendo buen uso de la sabiduría de los demás

“De hecho, esto es fácil de entender. Si no dedicas tiempo a las cosas que amas, nunca te sentirás satisfecho de ti mismo.”

Carta 34 — Piensa siempre estratégicamente

“Tienes que ser una persona esperanzada.”

“En pocas palabras, la esperanza proviene de creer que hay alternativas.”

Carta 35 — Poniendo a tus subordinados primero

“Siempre ponga a los empleados que trabajaron para mí primero. Dales a las personas el respeto que se merecen y podrán realizar plenamente su potencial. Todos tienen un letrero invisible colgando de su cuello que dice: ¡Hazme sentir importante!”

Carta 37 — Enriquece tu mente

“El Sr. Jung dijo que mientras una persona cambie su vocabulario, puede aumentar sus ingresos.”

“John, nadie puede bloquear nuestro camino a casa a menos que no queramos volver. Que la luz del alma brille en nuestro camino a seguir.”

Cómo lo aplico yo

Me quedo con tres reglas para esta semana: dejo de decir “mañana” para algo que ya sé que tengo que hacer; reviso si estoy tratando mi trabajo como placer o como deber, y si es deber, le busco sentido; y antes de quejarme de los resultados, reviso el plan. Rockefeller le recuerda a su hijo —y yo me lo recuerdo a mí— que el camino a casa no lo bloquea nadie más que uno mismo.

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Andrea Rodríguez 1 libro

9 hábitos japoneses que cambiarán tu vida

Andrea Rodríguez · 1 min de lectura

Esencia del libro

IKIGAI: Cómo Encontrar tu Razón de Ser

“Si podemos ganarnos la vida haciendo lo que nos gusta, tendemos a realizar estas actividades con mayor satisfacción y de una forma más productiva” De acuerdo a la filosofía japonesa, el ikigai es la razón de vivir de cada persona, lo que te motiva y te impulsa cada día a levantarte y perseguir tus sueños, haciendo lo que te gusta y enfrentando los obstáculos que se presentan a lo largo del camino.

HANSEI: El Arte de La Autoreflexión

“La vida solo se puede entender al revés, sin embargo, debe ser vivida hacia adelante”. Soren Kierkegaard

Han: Darse la vuelta y examinar Sei: Mirar hacia atrás, revisando el pasado

KINTSUGI: El arte de la Resiliencia

El Kintsugi no funciona desapareciendo las heridas, las convierte en oro si aprendes a reconstruirte.

ICHI GO ICHI E: El Arte de Apreciar el Instante

Ichie: Una vez, un encuentro. Un instante único.

OSOJI: El Ritual de la Limpieza Profunda

Una mente pobre es aquella incapaz de desprenderse de objetos que ya no usa porque en el fondo cree que es incapaz de obtener algo mejor

KAIZEN: Mejora un 1% cada día

“Si mejoras un 1% cada día, al final del año serás un 38% mejor de lo que eras al principio” 1.01 ° 365 = 38%

“La gota de agua perfora la roca, no por su fuerza sino por su constancia”

“El ingrediente más importante en la fórmula del éxito es hacer algo cada día”

Buscar en Amazon → Ver en Substack Ficha completa

Raúl E. Rodríguez Márquez 1 libro

Experimentos animales

Raúl E. Rodríguez Márquez · 3 min de lectura

Algunas costumbres persisten más por hábito que por eficacia. Por ello, cuestionar lo aprendido y mantener una actitud crítica puede ser tan valioso como el conocimiento mismo.

Los humanos no estamos hechos para ser felices, al menos no de forma continua y sostenida.

La adolescencia es el periodo más riesgoso de la vida porque en esta etapa conviven en el cerebro del individuo una corteza frontal inmadura y un sistema límbico completamente desarrollado.

Los humanos no llegamos al mundo como hojas en blanco, sino con una serie de predisposiciones biológicas fundamentales e irrenunciables.

La impronta es un proceso animal de apego espontáneo mediante el que los individuos se adhieren a un modelo o situación particular.

Mediante la impronta los individuos reconocen su especie y establecen intereses prototípicos sexuales.

Se ha sugerido que en humanos las improntas pueden generarse durante toda la vida.

Si no descubrimos los nichos donde nuestras condiciones iniciales pueden ser más fértiles, en cualquier esfera, difícilmente alcanzaremos nuestro mejor potencial.

La impronta humana se ha relacionado con el enamoramiento, el desarrollo de preferencias sexuales fetichistas e incluso con la homosexualidad.

La impronta revela la gran importancia que tienen las madres para el desarrollo temprano de cualquier cría.

Si la cría llega a tener una madre irresponsable, sus estímulos le harán un daño tremendo.

La investigación de Sullivan dejó claro por qué las personas que son abusadas durante la infancia son más propensas a entablar relaciones en la etapa adulta donde también son maltratadas.

Los humanos somos ambientes para otros.

Los contactos primarios de un individuo influyen en sus elecciones de alimentación, hábitos y pareja.

Los puntos de partida importan.

  • Porque si logramos ser mejores ambientes para los que nos rodean, al menos un poco, ellos se convertirán a su vez en ambientes más favorables que acabarán influyendo de la misma manera en nosotros, en un ciclo de retroalimentación positivo y virtuoso.

Encontrarse de repente en una posición en la que eres por completo responsable de alguien más, te obliga a enfocarte mucho menos en ti mismo, lo que irónicamente acaba haciéndote una mejor persona.

  • Si se le pregunta a un grupo de mujeres quién les resulta más atractivo, si Vladimir Putin o un hombre con sus mismos atributos físicos, pero sin el cargo y el estatus, la gran mayoría elegirá al primero.

Así que si usted tuviera problemas para encontrar pareja podría ser de mucha ayuda que alguien, aunque no sea completamente de su agrado, lo eligiera. Tal circunstancia elevaría bastante su valor en el mercado de parejas.

La condición humana es tan flexible que puede ser empujada por medio de las circunstancias hacia distintos caminos.

En su libro Homo Deus, el famoso historiador Yuval Noah Harari señala que nuestra especie es la única que vive en tres realidades distintas: objetiva, subjetiva e intersubjetiva.

La felicidad es una sensación episódica por naturaleza, un estado efímero y pasajero vinculado a la liberación en nuestro cerebro de hormonas como la dopamina.

  • Si se conectan un par de electrodos al cerebro de una rata, permitiéndosele liberar dopamina en su cuerpo a voluntad, eso es justamente lo que pasa: la rata no se detiene ni para comer; jala la palanca hasta morir. Literalmente, muere de felicidad.

Dentro de lo malo hay siempre algo bueno escondido, y dentro de lo bueno un mal potencial acecha. La habituación a la recompensa se encuentra en la base lógica de esto.

Señala Housel en su más reciente libro Same as Ever, para ser feliz es imprescindible aprender a controlar las expectativas.

La capa automática del comportamiento social es la cultura.

Nietzsche hablaba de esta problemática cuando dijo con enorme claridad que «confiar en los sentimientos propios significa prestar más obediencia a nuestro abuelo y nuestra abuela, y a los abuelos de éstos, que a los dioses que residen en nosotros: nuestra razón y experiencia»

LUCA es la abuela de todo lo que vive, ha vivido y vivirá en la Tierra

Es un despropósito culpar, castigar o incluso premiar a los individuos por cosas que no eligieron y fueron simplemente modeladas por las circunstancias.

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Juan Rulfo 1 libro

Pedro Páramo

Juan Rulfo · 1 min de lectura

“Allá me oirás mejor. Estaré más cerca de ti. Encontrarás más cercana la voz de mis recuerdos que la de mi muerte, si es que alguna vez la muerte ha tenido alguna voz.” Mi madre… la viva.

Usted ha de venir cansado y el sueño es muy buen colchón para el cansancio.

Sólo yo entiendo lo lejos que está el Cielo de nosotros; pero conozco cómo acortar las veredas.

»Tus labios estaban mojados como si los hubiera besado el rocío.»

“Miraba caer las gotas iluminadas por los relámpagos, y cada que respiraba suspiraba, y cada vez que pensaba, pensaba en ti, Susana.”

  • Cada suspiro es como un sorbo de vida del que uno se deshace. ¿De modo que murió?

En febrero, cuando las mañanas estaban llenas de viento, de gorriones y de luz azul. Me acuerdo. Mi madre murió entonces. Que yo debía haber gritado; que mis manos tenían que haberse hecho pedazos estrujando su desesperación. Así hubieras tú querido que fuera. ¿Pero acaso no era alegre aquella mañana? Por la puerta abierta entraba el aire, quebrando las guías de la yedra.

En mis piernas comenzaba a crecer el vello entre las venas, y mis manos temblaban tibias al tocar mis senos. Los gorriones jugaban. En las lomas se mecían las espigas. Me dio lástima que ella ya no volviera a ver el juego del viento en los jazmines; que cerrara sus ojos a la luz de los días. ¿Pero por qué iba a llorar?

Sudando por un peso ajeno, extraños a cualquier pena.

Hay pueblos que saben a desdicha. Se les conoce con sorber un poco de su aire viejo y entumido, pobre y flaco como todo lo viejo. Éste es uno de esos pueblos, Susana.

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Sharon Salzberg 1 libro

Amor verdadero

Sharon Salzberg · 3 min de lectura

Amarse genuinamente a uno mismo es estar en armonía con la vida, lo que incluye a los demás.

  • Cuando experimentamos carencia interior, el amor por otros se convierte fácilmente en ansiedad: de confirmación, de aprobación, de afirmación de nuestra valía. Si nos sentimos incompletos por dentro, buscaremos a alguien que nos complete. Sin embargo, la ecuación no opera de esa forma: los demás no pueden darnos lo que somos incapaces de darnos nosotros mismos.

No puedes controlar todo lo que te sucede, pero sí decidir que eso no te reduzca

Cultivar bondad amorosa por nosotros es el fundamento del amor verdadero que sentimos por nuestros amigos y familiares, las personas con las que tratamos a diario, todos los seres y la vida misma.

  • Wolynn refiere el caso de una paciente que se paralizó de temor a ser “sofocada” cuando cumplió cuarenta años. Fue hasta que investigó la historia de su familia que descubrió que una abuela, quien supuestamente había fallecido por causas desconocidas, en realidad había muerto en la cámara de gas de Auschwitz a los cuarenta años.

Para amarnos de verdad, debemos desmentir la creencia de que hemos de ser distintos o inherentemente mejores para ser dignos de amor.

San Agustín dijo: “Si buscas algo que esté en todas partes, no es preciso que vayas lejos; necesitas amor”.

  • La perfección es frágil; interactuar con algo que parece perfecto lo pone en peligro.

Mantra “Que mi cabeza sea feliz, que esté en paz” o “Que mis ojos sean felices, que estén en paz”, y así sucesivamente con todo el cuerpo.

  • Una amistad nueva con nuestro cuerpo nos produce una paz genuina, junto con una buena dosis amor.

Buda propuso esto: “Si en verdad te amaras, jamás perjudicarías a nadie”.

  • Lao Tse describió un amor profundo y potenciador: “Ser profundamente amado por alguien te da fuerza, mientras que amar profundamente a alguien te da valor”.

“Cuando estás vinculado verdaderamente con otro”, apuntó Fredrickson, “el ritmo cardiaco de ambos, su bioquímica, incluso la activación de sus neuronas están en sincronía.”

No es malo que te vayas solo a casa si te sientes completo; pero si te vas pensando que no vales nada sin alguien a tu lado, estás condenado a sufrir.

Las relaciones nos piden abrir el corazón y exponer nuestros pensamientos y sentimientos más íntimos. Pero si en la infancia no te sentiste visto ni apreciado, abrirte podría parecer casi una amenaza para tu vida. O si sólo se te valoró como un “niño bueno” y no se te alentó a expresar tu individualidad, la intimidad podría resultarte sofocante. La forma en que nos sentimos con quienes cuidaron de nosotros en la niñez es el prototipo (a menudo inconsciente) de nuestras relaciones posteriores. Tomar conciencia de esos sentimientos tempranos puede quitarnos el miedo a desprendernos de nuestras máscaras protectoras.

  • A veces, para que el corazón se abra tiene que romperse. A la larga, comenzamos a expresar el amor que sentíamos uno por otro.

“Me permití recibir el amor y aprecio de mis padres, no como lo esperé alguna vez, sino como ellos podían dármelo.”

El amor verdadero no lleva la cuenta.

Lo que yo necesitaba era refugiarme en mí y aprender a confiar en mi capacidad para curarme. El abandono es aterrador.

La felicidad no disminuye porque se comparta.

No podemos cambiar el pasado, pero podemos llorar lo que perdimos.

Hay tantas maneras de perdonar como personas que necesitan ser perdonadas”

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David J. Schwartz 1 libro

La magia de pensar en grande

David J. Schwartz · 1 min de lectura

Pregúntese a sí mismo: “¿Estoy usando mi capacidad mental para hacer historia o estoy usándola meramente para recordar la historia hecha por los demás?”

Destruir sus pensamientos negativos antes de que tales pensamientos se conviertan en monstruos mentales.

El otro sujeto puede parecer tremendamente grande, tremendamente importante. Pero recuerde, es un ser humano con los mismos intereses, deseos y problemas que usted.

Qué puedo hacer para ‘añadir valor’ a mis subordinados? ¿Qué puedo hacer para ayudarles a ser más efectivos?”

Recuerde, para extraer lo mejor de una persona, debe primero visualizarla.

  • Una persona que piensa que su trabajo es importante, recibe señales mentales sobre cómo hacerlo mejor; y un mejor trabajo conduce a más ascensos, más dinero, más prestigio y más felicidad.

Todos hemos observado de qué modo los niños adquieren las actitudes, miedos y preferencias de sus padres; ya sean preferencias alimenticias, modismos, miras religiosas o políticas, o cualquier otro tipo de conducta,

  • El niño es un reflejo viviente de cómo piensan sus padres o encargados, porque aprende por medio de la imitación.Ponga el servicio primero y el dinero cuidará de sí mismo.

Dígase a sí mismo: “Hay una forma”.

Concéntrese en sus ventajas. Elabore un comercial para promover su imagen y úselo. Aprenda a sobrealimentarse. Conozca su yo positivo.

Cuando se sienta derrotado, piense en grande.

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Elif Shafak 1 libro

Mis últimos 10 minutos y 38 segundos en este extraño mundo

Elif Shafak · 2 min de lectura

¿Por qué has tardado tanto? Llora, tesoro. Jamás te avergüences de tus lágrimas. Si lloras, todo el mundo sabe que estás viva.

  • ¿Cómo podía alguien cambiar de onda en cuanto salía de una oficina en la que había pasado media vida y donde había dado al traste con la mayor parte de sus sueños?

A veces, el lugar donde nos sentimos más seguros es aquel al que menos pertenecemos.»

  • Su tía decía que las cigüeñas, a diferencia de los humanos, eran fieles a sus propios recuerdos. Cuando convertían un sitio en su «hogar», siempre regresaban a él.

Leila comprendió que los sentimientos de ternura deben esconderse, que solo pueden exteriorizarse a puerta cerrada y que después no deben mencionarse. Fue la única forma de afecto que aprendió de los adultos, y esa enseñanza acarrearía funestas consecuencias.

  • Leila detectó un sentimiento de impotencia que ella conocía bien, una sumisión incondicional al poder y la autoridad de su tío de la que ella, más que nadie, era culpable. Llevada por un impulso repentino, se levantó para coger un vaso.

El día que Tarkán murió, abrieron de par en par las ventanas de la casa para que su alma se trocara en luz, su aliento se convirtiera en aire y lo que quedara de él se alejara volando en paz.

  • «Que este sitio te parezca seguro no significa que sea el mejor para ti».

Recuerda que en el desierto de la vida el necio viaja solo y el sabio en caravana.

  • El mundo ya no es el mismo para quien se enamora, para quien se sitúa en su mismo centro; de ahí en adelante solo puede girar más rápido.

Muchas veces había pensado que el cinco era un número especial. La Torá se componía de cinco libros. Jesucristo había sufrido cinco heridas mortales. El islam se fundaba sobre cinco pilares de la fe. El rey David había matado a Goliat con cinco piedras. En el budismo existían cinco caminos y Shiva mostraba cinco caras que miraban en cinco direcciones. La filosofía china giraba en torno a cinco elementos: el agua, el fuego, la madera, el metal, la tierra. Había cinco sabores reconocidos en todo el mundo: el dulce, el salado, el ácido, el amargo y el umami. Las percepciones humanas se basaban en cinco sentidos básicos: oído, vista, olfato, gusto y tacto; por mucho que los científicos aseguraran que existían más y les dieran nombres incomprensibles, los cinco de siempre eran los que todo el mundo conocía.

¿Y por qué era tan alto el precio de no decir lo que había que decir en el momento oportuno?

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José Silva y Philip Miele 1 libro

El método Silva de control mental

José Silva y Philip Miele · 2 min de lectura

«Cada día me siento mejor, en todos los sentidos.»

William Blake: Ver un mundo en un grano de arena y un paraíso en una flor silvestre, abrigar el infinito en la palma de la mano y la eternidad en una hora.


Los pensamientos negativos y las sugestiones negativas no tienen influencia alguna sobre mí en ningún nivel mental.»

¿ Cuándo sabe una persona que ha sacado de Control Mental todo el provecho posible?—Cuando seas capaz de transformar todos tus problemas en proyectos y hacer que tus proyectos se realicen como deseas—le respondió. Después hizo una pausa y añadió—: No... va aún más allá. Cuando te das cuenta de los enormes poderes con los que todos nacimos, cuando ves en tu propia experiencia que estos poderes solamente se pueden usar de forma constructiva, y cuando comprendes que hay dignidad y propósito tras nuestra presencia en este planeta. Personalmente creo que el propósito al que debemos servir es el de evolucionar, y que esta evolución es antes nuestra propia responsabilidad individual.

El concepto de tiempo cambia cuando se está a este nivel. Visualice los resultados que busca como si ya los hubieran alcanzado.

  • Había descubierto que las energías psíquicas se transfieren con mayor eficacia cuando la supervivencia está de por medio, tal y como mencioné en el capítulo anterior. En lugar de ponerme a nivel, como lo haría hoy día, aguanté la respiración mientras imaginaba que el sacerdote gozaba de perfecta salud.

La energía psíquica que emiten las personas es más potente cuando está de por medio la supervivencia.

  • Lo que hay en juego son leyes perfectamente naturales. Nuestra mente no se limita a nuestra cabeza; va más allá. Pero, para que lo haga con eficacia, es preciso que esté motivada por el deseo, estimulada por la creencia e incitada por la expectación.

    «Quiero soñar algo que contenga información para resolver el problema que tengo en mente. Voy a tener ese sueño, lo voy a recordar y lo voy a entender.»

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Peter Sims 1 libro

Pequeñas apuestas

Peter Sims · 4 min de lectura

En lugar de desarrollar planes elaborados para predecir el éxito de sus empresas llevan a cabo acciones que les permitan descubrir qué deben hacer.

Cuando no sabemos lo que sucederá, las pequeñas apuestas nos ayudan a comprender los factores que no pueden conocerse de antemano.

Como dijo Sarasvathy, los planes de los empresarios «se hacen, se deshacen y se redefinen a través de la acción y la interacción con los demás».

Experimentar: aprender poniéndose manos a la obra. Fracasar pronto para aprender rápidamente. Desarrollar experimentos y prototipos para recabar conocimientos, identificar los problemas y generar ideas creativas, tal como hizo Beethoven para descubrir nuevos estilos y formas musicales.


Jugar: una atmósfera lúdica, espontánea y divertida modera nuestras inhibiciones durante el proceso de incubación o eclosión de las ideas y evita que las propuestas creativas se descarten o se juzguen prematuramente.


Sumergirse: tomarse el tiempo necesario para explorar el mundo en busca de nuevas ideas y conocimientos, con el fin de comprender las motivaciones y los deseos más profundos del ser humano, e interiorizar cómo funcionan las cosas desde la base.


Definir: utilizar los conocimientos recopilados a lo largo del proceso para definir los problemas y las necesidades específicos antes de solucionarlos, tal como hicieron los fundadores de Google cuando se dieron cuenta de que su algoritmo de búsqueda en bibliotecas podía resolver un problema mucho mayor.

Repetir: insistir, refinar y probar con frecuencia provistos de más conocimientos, información y suposiciones, tal como hace Chris Rock para perfeccionar su espectáculo.

«la ilusión de la racionalidad», a la que todos somos vulnerables. Sucede cuando las ideas o los supuestos parecen lógicos en un plan,pequeñas apuestas: en primer lugar, que nos permite centrarnos en qué estamos dispuestos a perder en lugar de hacer conjeturas sobre cuánto podemos ganar.

Una cuestión clave en el enfoque de las pequeñas apuestas, a saber, que inevitablemente implica el fracaso. En casi cualquier intento creativo debe esperarse un fracaso, y a veces clamoroso.

Cuando nos sentimos más cómodos con el fracaso y contemplamos los intentos fallidos y los errores como oportunidades, nos abrimos creativamente.

Dweck lo explica de la siguiente manera: «Cuando se enfrentan a una tarea, las personas con una mentalidad fija se preguntan: “¿ Se me dará bien desde el principio?”. En cambio, quienes tienen una mentalidad de crecimiento se preguntan: “¿ Seré capaz de aprender a hacerlo?”».

Si simplemente se alaba la habilidad, se reduce la perseverancia; en cambio, si se alaban el esfuerzo o los procesos que sigue una persona para aprender, ésta acaba adquiriendo una mentalidad de crecimiento.

«el hecho de que una empresa que sólo ha conocido el éxito llame a un tipo que acaba de salir de un fracaso y le diga “¡ Adelante, métete con nosotros, danos un giro radical!” es algo inaudito».

Se nos daban bien. Debemos preguntarnos «¿ me he enfrentado ya a situaciones así, en apariencia difíciles o desalentadores,

Cuanto mayores sean los retos a los que se enfrente el cerebro, más se desarrollarán las neuronas.

Fracasar pronto para aprender rápidamente

Los prototipos son la manera más eficaz de dar un empujón a nuestras ideas y de guiar, inspirar y desarrollar un enfoque experimental.

«aprendes de los errores sobre la marcha».

Lo que confirmó la opinión de Ed Catmull de que es mejor solucionar los problemas que evitar los errores.

«La empresa ha invertido una gran cantidad de dinero para llegar hasta este punto y ahora yo voy a decirles que el producto es malísimo». En cambio, si ven un modelo que se mantiene en pie gracias a la cinta adhesiva y claramente es un prototipo, su mentalidad cambia: «Necesitan que les eche una mano, voy a decirles con sinceridad lo que pienso».

Csikszentmihalyi define el flujo de la siguiente manera: «Estás completamente inmerso en una actividad que se convierte en un fin en sí misma.

Los usuarios. Como dijo Steve Jobs, «la gente no sabe lo que quiere hasta que se lo enseñas».

«Cuando sujetas el mundo en la palma de la mano y lo observas desde la perspectiva de un pájaro, tiendes a volverte arrogante, ya que no te das cuenta de que las cosas se desdibujan al contemplarlas desde una gran distancia», escribió Yunus.

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Sohn Won-pyung 1 libro

Almendra

Sohn Won-pyung · 2 min de lectura

Demasiada honestidad perjudica a los demás.

Los libros me llevaban a lugares a los que nunca podría ir de otra manera. Compartían confesiones de personas que no había conocido y vidas que no había presenciado. Las emociones que nunca podría sentir, y los eventos que no había experimentado podría encontrarlos todos en estos volúmenes. Y eran diferentes por naturaleza de los programas de televisión o de las películas.

“No existe una persona que no pueda ser salvada. Sólo aquellos que dejan de creer en la salvación de los demás.” Es una cita del escritor estadounidense P. J. Nolan, que fue sentenciado a muerte por el asesinato de su hijastra. Él declaró su inocencia a lo largo de su condena, durante la cual escribió un libro de memorias. Más tarde se convirtió en un éxito de ventas, pero él no pudo disfrutarlo, ya que fue ejecutado.

Yo jamás experimenté el abandono. A pesar de que mi cerebro fuera un desastre, lo que mantuvo mi alma en una pieza fue la calidez de esas manos sosteniendo las mías a ambos lados.

Para mí, eso es como preguntar: “¿ Por qué vives?”. ¿Vivimos por algún propósito en específico? Seamos honestos, vivimos simplemente porque estamos vivos. Cuando las cosas van bien somos felices, y cuando no, lloramos. Lo mismo sucede con correr. Estoy feliz cuando llega la primera y me entristezco cuando no. Me culparé por no haberme esforzado lo suficiente, pero seguiré corriendo. ¿Por qué? ¡Porque sí! Igual que vivo porque tengo vida. ¡Eso es todo!

Las personas cierran sus ojos a una tragedia lejana diciendo que no hay nada que puedan hacer, sin embargo, tampoco se enfrentan a una cercana porque les horroriza. La mayoría de las personas pueden sentir, pero no actúan. Ellos dicen empatizar con lo que ocurre, pero olvidan fácilmente. A mi modo de ver, eso no es verdadera empatía. Yo no quería vivir así.

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Stefanie Stahl 1 libro

Encuentra el hogar para tu niño interior

Stefanie Stahl · 12 min de lectura

Por así decirlo, ese niño interior representa la suma de las improntas que se nos han quedado grabadas en la niñez, tanto positivas como negativas, experimentadas mediante el contacto con nuestros padres y otras personas importantes en nuestra vida.

La forma en que nos tratan mamá y papá constituye una especie de modelo para todas las relaciones que mantendremos a lo largo de la vida.

  • Todos llevamos en nuestro seno alguna herida que hemos sufrido y nos sigue acompañando.

Los niños pequeños son incapaces de juzgar si las acciones de sus padres son buenas o malas. Desde la perspectiva infantil, los padres son figuras enormes, infalibles.

El niño tiene diferentes necesidades psíquicas fundamentales. Por ejemplo, la necesidad de apego o vínculo y la necesidad de obtener reconocimiento.

Estas son las cuatro necesidades psíquicas básicas: • La necesidad de apego • La necesidad de autonomía y control • La necesidad de disfrutar del placer y evitar lo que nos resulte desagradable • La necesidad de autoestima y de reconocimiento.

Si los padres cubren las necesidades de la criatura con sensibilidad, delicadeza y cariño, en el cerebro del niño se crean conexiones que no asocian la «dependencia» solamente con rasgos negativos, sino también con un estado de protección. Por tanto, el apego queda registrado como algo seguro, digno de confianza.

Si un niño ve frustrada su necesidad de apego o su desarrollo hacia la autonomía, tendrá problemas para confiar en sí mismo y en otras personas.

Si por el contrario, el equilibrio de una persona resulta perturbado a favor de la dependencia, sentirá una necesidad exagerada de apego hacia otros. Se pegará a su pareja como una lapa y, en su interior, el niño de las sombras tendrá la sensación de que es incapaz de vivir sin pareja. Estas personas temen no ser capaces realmente de vivir por sí solas.

El sentimiento de apego hacia una persona es una forma de amor y reconocimiento, por eso estas necesidades son existenciales.

Cuando los padres actúan con empatía, el niño aprende a diferenciar y ponerles nombre a sus sentimientos. Además, puesto que los padres le indican que sentir esas emociones no está mal en principio, también aprende a convivir con ellas y a regularlas de una forma apropiada.

Con el niño de las sombras pasa algo muy similar: si impedimos que su miedo, su vergüenza o su ira se manifiesten de veras, esas emociones continuarán actuando sobre nuestra

Los niños demasiado mimados desarrollan una tolerancia muy baja a la frustración.

Para continuar desarrollándome personalmente, es necesario que cree una imagen lo más realista posible de mis padres. Esa imagen realista no tiene por qué oponerse a la honda devoción que sienta por ellos. Puedo amar profundamente a mis padres y saber valorar de forma adecuada cómo y qué fueron y son.

Programación genética consiste en que una sola experiencia negativa compartida con otra persona puede borrar de un plumazo docenas de experiencias positivas anteriores.

El niño de las sombras causa bastantes más problemas, ya que proyecta mucha negatividad sobre sí mismo y sobre el mundo exterior.

El niño se siente responsable de alguna manera por el estado de humor de su madre o padre, que le sirve como punto de partida para desarrollar sus dogmas.

Ese no sentir nada suele ser un mecanismo de autoprotección que las personas afectadas han desarrollado durante la infancia, de forma inconsciente, para evitar sentir las emociones y los dolores que sus padres les han ocasionado.

«Desde que naces, eres una estrella que brilla».

Te lo ruego, más vale que me creas: tu niño de las sombras también está atrapado en su realidad del pasado y eso influye enormemente sobre tu manera de pensar, sentir y actuar.

El deseo de lograr la perfección es fruto de la entrega apasionada a una actividad, pero en la mayor parte de los casos es signo del miedo subliminal a fracasar y ser rechazados. Debido a los dogmas negativos y como respuesta a ellos, muchas personas se esfuerzan denodadamente por hacerlo todo bien.

Las que sufren de temor al apego, ya que su niño interior asocia la cercanía y el cariño con la rendición e inferioridad. Esquivan las relaciones amorosas o restauran la distancia hacia su pareja inmediatamente tras cada aproximación.

Si un niño ha visto frustrada su necesidad de apego, de modo que uno de sus dogmas es «¡ Estoy solo!», podría adquirir como estrategia de protección la conducta de aferrarse excesivamente a las personas. Como resultado, siempre estaría preocupado por conservar la armonía y el equilibrio, a fin de no poner en riesgo la proximidad respecto a otras personas. También puede suceder que el niño de las sombras combata su miedo al abandono evitando las relaciones estrechas o íntimas. Se atendría a que «lo que no se tiene, no se puede perder» y así mantendría el control sobre la situación.

En este caso, el niño de las sombras aprende que la opción más segura es permanecer solo.

En última instancia, la mayoría de problemas que sufrimos son resultado de nuestros mecanismos de autoprotección.

Lo cierto es que hoy, tanto el niño de las sombras como tu yo adulto son libres y ya pueden apañarse por su cuenta. Ya no dependen de papá y mamá.

Lo cierto es que hoy, tanto el niño de las sombras como tu yo adulto son libres y ya pueden apañarse por su cuenta. Ya no dependen de papá y mamá.

La necesidad de apego conlleva que suframos un gran temor ante el rechazo.

Los adictos a la armonía sienten un gran temor a quedar excluidos y por eso huyen de los conflictos. De ahí que, con frecuencia, no expresen con sinceridad qué sienten, piensan y desean… al menos cuando temen que al hacerlo provoquen resistencias. Su niño de las sombras percibe de inmediato a los contrarios como figuras enormes y superiores.

Más proclives serán a huir de esa persona, con el fin de proteger su espacio de libertad personal.

Dedicas una cantidad increíble de energía a encajar entre tus semejantes y evitar herirles. Eso te convierte en alguien simpático y adorable, ya que sueles poneros a ti y a tus necesidades en un segundo plano.

Autoprotección: El síndrome del ayudante.

Dogmas típicos: ¡No valgo para nada! ¡Soy un desastre, un fracaso! ¡Tengo que ayudarte, así me querrás! ¡Soy inferior! ¡Dependo de ti!

Cuanto más débil y vulnerable se sienta mi niño de las sombras, más fácil será que estime que una situación es peligrosa.

Personas que sufren de miedo al apego. Se trata de personas a quienes les cuesta mucho autoafirmarse de forma saludable y por eso se sienten fácilmente oprimidos por la proximidad de su pareja. En bastantes ocasiones, durante su infancia han experimentado que uno de sus progenitores (habitualmente la madre) era muy exigente.

Comer, consumir bebidas alcohólicas, fumar, tomar drogas o píldoras… todos ellos son hábitos que sirven de consuelo al niño de las sombras, que ansía protección, seguridad, recompensas y relajación.

El adulto interno generalmente sabe muy bien que su conducta es perjudicial y que debería ponerle fin. Pero el niño de las sombras exige ser satisfecho de inmediato y anhela sentirse bien ya mismo, sin demoras.

Nos perdemos de vista a nosotros mismos. Tanto que caemos en nuestras propias proyecciones.

Lo único que tienes que entender es que tienes libertad para dar forma a tu propia percepción, tus pensamientos y sentimientos.

El cerebro aprende por condicionamiento.

Cuanto más a menudo mentalicemos un pensamiento, ejecutemos una acción o sintamos una emoción, más verdadero y real parecerá, más profundamente se incrustará y condicionará las conexiones neuronales de estímulo-reacción del cerebro, de nuestra consciencia.

Con Mamá y papá estaban equivocados. Ellos eran los que metían la pata, ¡no tú! Y si no fuese todo tan difícil para ellos o quizá si hubieses tenido otros papás, tendrías muy claro que sí que vales, vales mucho, desde luego.

Como ya dijo el escritor alemán Erich Kästner: «Nunca es tarde para vivir una infancia feliz».

¿Qué función cumple realmente el niño de la luz en nuestro fuero interno? En primer lugar, supone la facultad de centrarse por completo en el aquí y el ahora.

No olvides esto nunca: eres una estrella, brillante y reluciente, y lo has sido desde que naciste.

Tú eres la persona responsable de tu propia felicidad, al 100 %. No aguardes sin más a que los demás cambien ni a que suceda «algo». Agarra el volante de tu vida con fuerza y empieza a transformar todo aquello que desees cambiar. Los siguientes ejercicios te ayudarán a lograrlo.

¡Soy una persona valiosa! ¡Soy capaz de lograr muchas cosas! ¡Me siento una persona bienvenida! ¡Todo saldrá bien! ¡Mis necesidades están cubiertas! ¡Soy una persona inteligente!

Uno de los síntomas más destacados de la depresión es que el sujeto afectado percibe que todo cuanto le rodea carece de sentido.

¿Es aceptable y correcta tu forma de proceder, lo que dices o callas, lo que haces o te abstienes de hacer? Trata de enderezar tus actos para que no se rijan tanto por el principio de «¿ Cuál es la mejor manera de protegerme?»

Deseamos evitar las sensaciones desagradables a cualquier precio y disfrutar de tantas sensaciones agradables y placenteras como sea factible.

Quiero ayudarte a que te gustes (aún más), a que estés a gusto con tu persona.

¿Sirven de algo los triunfos y éxitos profesionales si no tenemos a nadie que esté verdaderamente a nuestro lado? La sensación profunda de soledad es la emoción más dura que podemos sufrir los seres humanos. Sentimos un tremendo anhelo de ser aceptados, de pertenecer a una comunidad.

Yo real nos acerca más a nuestros congéneres que el yo ideal.

La auténtica simpatía solamente nace cuando existen defectos.

A menudo incluso aprendemos más de aquellas personas que nos resultan más complicadas, dado que son quienes nos llevan al límite.

Estamos tan acostumbrados a contemplar el mundo a través de los cristales que nos prestan las marcas e improntas acumuladas en la infancia que se nos hace muy cuesta arriba creer que hay otra realidad.

Lo que disparó los sentimientos y los actos de mi paciente, sino su interpretación de la situación, basada en una percepción distorsionada por obra de su niña de las sombras.

Con frecuencia no nos damos cuenta de que estamos presos de nuestros viejos patrones de conducta, porque nos resultan muy conocidos y acostumbrados. Ni siquiera somos capaces de alumbrar la idea de que podríamos percibir la situación de otra manera distinta.

Por eso debes ser plenamente consciente de que tu niño de las sombras condiciona y determina tu percepción, tus razonamientos y sentimientos, en muchísimas, situaciones, incluso en las que parecen más triviales.

Es importante que nos observemos, que nos vigilemos a nosotros mismos. Pero cuando corramos el riesgo de tropezar y enredarnos con los sentimientos y dogmas del niño de las sombras, vale la pena que nos distraigamos un rato. Para reflexionar sobre mis emociones y problemas, lo mejor es que me distancie un poquito de todo ello.

Los sentimientos siempre son estados pasajeros.

Por eso es tan importante que nos preocupemos por nosotros mismos y asumamos la responsabilidad sobre nuestro bienestar.

Te recuerdo que una interacción negativa con un amigo puede pesar más que 100 interacciones positivas vividas anteriormente.

¿Por qué motivo deseas ser una persona perfecta? ¿Realmente no te importa nada más que eso? ¿O es que en realidad lo que deseas es reducir al mínimo tus vulnerabilidades, las oportunidades de que otras personas te ataquen? ¿O quizá aspiras a que todos te admiren?

¿Qué tal si te propones no ser una persona perfecta, sino sencillamente ser más tú mismo o misma?

Tienes que asumir la responsabilidad de que a ti te vayan bien las cosas. Preocúpate por tu persona.

Olvídate de ser un «modelo de persona», ¡sé una persona auténtica!

Ten muy claro que, en caso de duda, la valentía moral, la honestidad y la justicia pesan mucho más que tus inquietudes porque puedas caerles mal al resto de la gente.

Ni siquiera tú sabes exactamente qué es lo que piensas y qué es lo que quieres.

Viven inmersos en la ilusión de sus niños de las sombras, quienes sostienen que deberían dejar fluir las relaciones, en lugar de influir activamente sobre ellas. No actúan, sino que se limitan a reaccionar.

Los argumentos, la buena voluntad, la comprensión y una percepción profunda son los pilares básicos de todo entendimiento.

«Tú eres una estrella que brilla con luz propia, pero tu comportamiento no es tan luminoso, así que, puesto que arrastras esa pequeña oscuridad contigo, tengo que separarme de ti».

Cuanto más asuma la responsabilidad sobre mi propia felicidad, más serenidad conseguiré para atender a mi pareja y a otras personas.

Piensa que tu valor no está determinado por el comportamiento de tus amigos o tu pareja.

Debes canalizar tu energía y tu atención hacia tu persona.

La respuesta ante el miedo es el control.

La ira es una reacción ante la pérdida de control de la situación. La impaciencia también ostenta un papel destacado aquí, cabe afirmar que es la hermana pequeña de la ira. Generalmente, las personas impulsivas suelen ser impacientes.

¿Has dicho algo? • ¿Me podrías repetir eso, pero al revés? • Qué le vamos a hacer, me gusta adaptarme al entorno. • Cuando quiera conocer tu opinión ya te la preguntaré. • Mira tú quién fue a hablar.

Tienes derecho a decepcionar a quien sea

El niño de las sombras depende muchísimo del reconocimiento que le concedan sus padres y otras personas. Lo que más le preocupa es cumplir todas las expectativas que los demás depositen en él. Tiene miedo a decepcionarles… pero es que la solución es precisamente esa: ¡tiene derecho a desilusionarles!

Los fracasos son un ingrediente más de la vida.

No hay mejores maestros que nuestros propios errores.

El niño de las sombras teme el riesgo de perder su compostura si abandona la sustancia a la que es adicto. Las adicciones por vía oral, como el tabaquismo, el alcoholismo o la adicción a la comida, destacan porque están fuertemente relacionadas con los deseos de protección y seguridad del niño de las sombras.

«Un cuerpo en reposo tiende a permanecer en reposo mientras ninguna causa lo obligue a moverse. Un cuerpo en movimiento tiende a mantenerse en movimiento mientras ninguna otra fuerza detenga ese movimiento o altere su dirección o velocidad».

Las «Cuatro necesidades psíquicas básicas», en el fondo la vida gira solamente en torno a un puñado de temas: al apego frente a la autoafirmación, al control frente a la confianza, al placer frente a la apatía, y también alrededor de nuestra autoestima.

Cuanto más cómodo, seguro y acogedor sea el hogar que construyas en tu interior para tus niños de las sombras y de la luz, más descanso y paz encontrarán y más a gusto estarás tú contigo.

Para poder abordar mis imperfecciones y tratar de pulir defectos, primero debo aceptarlas.

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Paul Strathern 1 libro

Derrida en 90 minutos

Paul Strathern · 2 min de lectura

«Aquello que no es ni verdadero ni falso es la realidad.

  • Si se lleva el empirismo hasta sus límites, el conocimiento se reduce a ruinas. No tenemos experiencia real de la causalidad; todo lo que percibimos realmente es que una cosa sigue a otra, y no que una sea causa de otra.

Según Derrida, Husserl vio la geometría como una forma de conocimiento perfecto que existía en un reino de verdades intemporales.

  • Heidegger mostró que la noción toda de filosofía occidental, y su sirviente, el conocimiento científico, se basa en la idea de que de alguna manera, en alguna parte, la verdad puede ser validada en un sentido absoluto

La verdad absoluta puede ser garantizada solo por un reino o presencia absoluta. Cualquier verdad menor finita debe ser inevitablemente relativa. No hay manera de que un intelecto finito, limitado a su propia intuición, pueda saber si la verdad de lo que conoce por intuición se ajusta de algún modo a la verdad de lo que es. Semejante coincidencia, semejante igualdad, puede garantizarse solamente por un absoluto que él no es capaz de intuir.

  • El objetivo de Derrida era nada menos que destruir toda «escritura» demostrando su inevitable falsedad.

Todo lo que encontramos en el lenguaje es un sistema de diferencias, y el significado surge simplemente de esas diferencias.

La ciencia es la verdad que funciona, no la verdad cierta. Y lo mismo se puede decir, quizá en un grado menor, de todo conocimiento humano.

Admitimos la existencia del Holocausto como científicamente cierto, no como absolutamente verdadero.

  • El célebre método dialéctico de Hegel comienza con una tesis, que entonces genera su propia antítesis, y ambas se combinan para formar la síntesis.

Según Derrida, todo intento semejante por establecer la verdad es metafísico e invoca la «presencia» que ha persistido en todo pensar occidental.

  • A fin de cuentas, el conocimiento científico busca simplemente describir nuestro encuentro con esa realidad más que la realidad misma

Una botella de arsénico no es en sí misma verdadera ni falsa. La etiqueta de «veneno» en la botella, verdadera o falsa, describe la realidad de un posible encuentro y no la cosa en sí misma. Es una verdad científica, no una verdad absoluta. Es verificable por la experiencia, no por referencia a ninguna «presencia» absoluta.

Esto significa que no existe la percepción pura.

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Dan Sullivan y Benjamin Hardy 1 libro

Quién, no cómo

Dan Sullivan y Benjamin Hardy · 1 min de lectura

Los resultados, no el esfuerzo, son el nombre del juego. En la vida, se te recompensa por los resultados que produces, no por el esfuerzo y el tiempo que dedicas.

Por supuesto, tienes que ser brillante en lo que haces, pero nada de eso importa si no se traduce en resultados tangibles, medibles y especiales.

Cuanto más grandes sean tus metas, mejor será el "quién" que necesitas.

A medida que te conviertas en un gran maestro, los juegos que juegues serán cada vez más audaces, rentables y exitosos. Necesitarás piezas cada vez más valiosas y poderosas, llenas de "quiénes", para estar en tu tablero de juego.

Si acumulas muchos "mañanas", pronto descubrirás que lo único que tienes es un montón de "ayeres" vacíos. — Meredith Wilson

Solo cuando tu objetivo está claramente definido y expresado de forma persuasiva, puedes empezar a obtener el apoyo que necesitas para lograrlo.

Si organizas tu vida alrededor de tu pasión, puedes convertir tu pasión en tu historia y luego convertir tu historia en algo más grande, algo que importe. —

Blake Mycoskie

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Jeff Sutherland 1 libro

Scrum

Jeff Sutherland · 1 min de lectura

Cuando no nos quedan reservas de energía tendemos a tomar malas decisiones.

  • Equivócate pronto para que puedas corregir con toda anticipación. La cultura corporativa suele dar más relevancia a los formularios, procedimientos y reuniones que a la creación visible de valor que pueda ser inspeccionada por los usuarios a intervalos cortos. El trabajo que no produce valor verdadero es irracional. Avanzar en ciclos reducidos en la elaboración del producto permite obtener pronta realimentación de los usuarios y eliminar de inmediato esfuerzos obviamente inútiles.

Observar, orientarse, decidir y actuar.

  • La dinámica de grupos sólo opera correctamente en equipos pequeños. La cifra clásica son siete integrantes, dos de más o de menos, aunque he visto funcionar de maravilla a grupos de apenas tres individuos. Lo asombroso es que los datos demuestran que un equipo de más de nueve se vuelve torpe. En efecto: más recursos hacen más lento a un equipo.

Personas comunes que se limitan a cumplir su trabajo y carecen de toda hostilidad particular pueden volverse agentes de un terrible proceso destructivo.

  • Cuando un equipo comienza a acoplarse y sincronizarse puede parecer mágico. Lo sientes al entrar a la sala donde está.

Si atas mucho valor a cosas que no están rindiendo valor, no contarás con esos recursos para realizar otras cosas, como comercializar más, hacer más promoción de ventas o explorar nuevas ideas. Debes tener inventario; la clave es minimizarlo. Tareas que no se terminan y productos que no se usan son dos aspectos de lo mismo: esfuerzo invertido sin resultados positivos. Evítalo.

¿Hay algo que podamos hacer de otra manera para avanzar más rápido?

Si una compañía no gana dinero, no tienes una empresa de éxito; tienes un pasatiempo.

Estás en posición de ajustar incesantemente tu estrategia y de triunfar más pronto.

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Nassim Nicholas Taleb 1 libro

¿Existe la suerte?

Nassim Nicholas Taleb · 1 min de lectura

¿Existe la suerte?

Puede predecir erróneamente todo durante toda su vida y, aun así, pensar que acertará la próxima vez.

Los científicos encuentran cada vez más pruebas de que estamos diseñados para engañarnos a nosotros mismos.

  • El mundo se divide en muchos mundos, un mundo para cada posibilidad distinta, lo que provoca la proliferación de universos paralelos.

La gente se distribuye entre dos categorías extremas: los que nunca aceptan el concepto del azar; por otro lado, los que se ven torturados por él.

El mundo se hace más y más complejo mientras formamos nuestras mentes para simplificar más y más.

Memoria declarativa y no declarativa

  • Nuestra mente no está diseñada para comprender cómo funciona el mundo, sino para alejarnos rápidamente de los problemas y procrear.

El intelectual literario puede ser engañado por el azar.

Descubrimos que, en lo muy pequeño, las partículas saltan (discretamente) entre estados; no se deslizan de uno a otro.

Cuanto más tiempo pase sin que se produzca un suceso raro, más vulnerables serán a dicho suceso.

La memoria de los seres humanos es una gran máquina para hacer inferencias inductivas.

Hay un azar salvaje del que nunca sabremos demasiado, debido a sus propiedades inestables.

La mayoría de la gente tira la toalla antes de alcanzar la recompensa.

Demasiado éxito es el enemigo; demasiado fracaso es desmoralizante. Me gustaría la opción de no obtener ninguno.

Las emociones provocadas por los sucesos determinan su probabilidad.


No te desgastes con esperanzas vacías.

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León Tolstói 1 libro

La muerte de Iván Ilich

León Tolstói · 2 min de lectura

Iván Ilich se queda solo, con la conciencia de que su vida está envenenada, de que envenena la vida de los demás y de que ese veneno, lejos de debilitarse, va penetrando cada vez más en todo su ser.

Pasó a su estudio, se tumbó y se quedó de nuevo a solas con ella. Con ella, cara a cara, y con ella no se podía hacer nada. Solo mirarla y dejar que la sangre se le helara en las venas

Esa clase de conversación en la que siempre se dicen las mismas cosas.

Lloraba por su impotencia, por su espantosa soledad, por la crueldad de los hombres, por la crueldad de Dios, por la ausencia de Dios.

Como si hubiese estado bajando todo el tiempo por una montaña figurándose que estaba subiendo. Así había sido. Según la opinión ajena había estado subiendo, pero en realidad la vida se le había escapado un día y otro bajo los pies… Y ya estaba todo hecho. ¡Solo le quedaba morir!

Que todo había sucedido porque no había vivido como debería haberlo hecho, enseguida se acordaba de lo irreprochable que había sido su vida y rechazaba tan extraña idea.

«Nada es como debería ser. Todo aquello por lo que has vivido y sigues viviendo es una mentira y un engaño que te están ocultando la vida y la muerte».

  • «Sí, nada ha sido como debería haber sido—se dijo—, pero no importa. De todos modos, se puede hacer lo que se debe. No obstante ¿en qué consistirá eso?», se preguntó, y de improviso dejó de gritar.

Buscó ese temor a la muerte que le había acompañado a lo largo de toda su vida y no lo encontró. ¿Dónde estaba? ¿Qué muerte era esa? Ya no albergaba ningún temor porque la muerte no existía. En su lugar había surgido una luz.

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Brian Tracy 1 libro

Psicología de ventas

Brian Tracy · 2 min de lectura

El éxito no es un accidente. El fracaso tampoco lo es. De hecho, el éxito es predecible. Deja huellas.

El concepto de uno mismo es subjetivo. No proviene de la realidad. Proviene únicamente de las ideas o pensamientos que tienes acerca de ti mismo.

  • La emoción principal para lograr el éxito en las ventas es el entusiasmo. El entusiasmo constituye el 50 por ciento o más de las habilidades de ventas. Una de las mejores definiciones de la venta es «una transferencia de entusiasmo».

Al posible cliente no le importa lo que tu producto es. Sólo le importa lo que tu producto o servicio hará por él.

  • Por regla general, la gente toma decisiones emocionales y luego las justifica con la lógica. Usa la lógica para justificar y racionalizar su decisión después de haberla tomado.

Más importante que la calidad es la utilidad. Cuando una persona dice: «Mi producto es la máquina de mejor calidad de la industria», no tiene importancia. Lo único que le interesa al posible cliente es: ¿Esto hará el trabajo por mí? ¿Hará lo que necesito que haga? ¿Es esto adecuado para mis propósitos?

  • Realiza una investigación de mercado periódica entre tus clientes satisfechos; averigua qué beneficio les ofreció tu producto como para que te compraran a ti en vez de a otro.

«Pasa más tiempo con mejores posibles clientes». Esta fórmula de siete palabras es la receta para conseguir altos ingresos en todos los mercados.

  • La planificación meticulosa permite que todo lo que un hombre haga parezca espontáneo.

Más importante aún, cuando una persona es escuchada con gran atención, su autoestima se eleva. Se siente más valorada. Se gusta más y, por consiguiente, gusta de la persona que lo escucha con tanta atención.

  • Recuerda el dicho: la venta se realiza mediante palabras, pero la compra ocurre en silencio.

Shakespeare: «Sé honesto contigo mismo y entonces, así como la noche sigue al día, no podrás ser falso con ningún hombre».

  • Practica la máxima universal de Emanuel Kant, el filósofo holandés. Él dijo: «Condúcete como si cada acto tuyo fuera a convertirse en una ley universal para todas las personas».

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Fernando Trías de Bes 1 libro

El libro negro del emprendedor

Fernando Trías de Bes · 2 min de lectura

El libro negro del emprendedor
Fernando Trías de Bes

Emprender es una forma de enfrentarse al mundo, una manera de entender la vida con la que no todo el mundo se siente a gusto.

  • ¿Y cuál es esa forma de vida? Es aquella en la que la persona disfruta con la incertidumbre y la inseguridad de no saber qué pasará mañana. El verdadero emprendedor es aquel a quien lo incierto le procura un especial placer.

El empresario es la persona que se mueve en un mundo incierto para que quienes trabajan para él crean que ese mundo es seguro.

Emprender es el acto de reducir la incertidumbre en uno de los actos más antiguos de la humanidad: el intercambio, el comercio. La persona con carácter emprendedor es aquella que ama la incertidumbre y el propio acto de emprender.

  • En lugar de deprimirse y enviar todo al carajo, piensa, corrige y actúa.
    Recuerda:

  • No fracasan las ideas, fracasan las personas.

  • No fracasan los negocios, son las ilusiones las que se dejan vencer por la falta de cintura, imaginación y flexibilidad para afrontar imprevistos.

No te centres en qué te van a comprar (eso no es importante), sino en por qué te van a comprar (eso sí que es clave). Lo importante no es el producto, sino la ventaja que puedas construir y ofrecer.

Hay muchas ideas que, sin cambiarlas pero con otro modelo de negocio distinto, no hubiesen fracasado. El buen emprendedor sabe que una idea que se modifica a tiempo nunca fracasa.

Primero, elige lo que más te guste. Luego, entre los productos que más te gusten, selecciona aquellos que puedan generar más dinero.

  • Las necesidades personales del emprendedor pueden arruinar un negocio. Diversifica tus ingresos para aguantar el máximo tiempo posible sin depender de tu negocio.

No emprendas para arreglar tu vida personal, sino por la satisfacción que te produce la aventura de emprender. Porque, de verdad, no hay mayor satisfacción que la del emprendedor que logra hacer funcionar con éxito su negocio, sea este grande o pequeño.

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Lynne Twist 1 libro

El alma del dinero

Lynne Twist · 8 min de lectura

El dinero se ha convertido en un campo de juego donde medimos nuestra capacidad y valor como personas. Nos preocupa pensar que si dejamos de luchar por obtener más, de alguna manera perderemos nuestro lugar en el grupo al que pertenecemos o perderemos las ventajas ya ganadas.

El dinero en sí mismo no es el problema. El dinero en sí mismo no es ni bueno ni malo. El dinero en sí mismo no tiene poder; es en la interpretación que hacemos de él y nuestra interacción con él donde radica el verdadero problema y donde encontramos una verdadera oportunidad de autodescubrimiento y de transformación personal.

La riqueza no nos protege del sufrimiento humano.

El dinero por sí mismo no garantiza una vida plena y las excesivas cantidades de dinero se convierten más frecuentemente en un obstáculo para alcanzarla.

Se hizo evidente que cuando la gente era capaz de alinear su dinero con sus más profundos y conmovedores intereses y compromisos, su relación con el dinero se convertía en un vehículo de transformación profunda y duradera. Su dinero, sin importar la cantidad, se convirtió en el conducto para ese cambio.

La escasez es una mentira. Independientemente de cualquier cantidad real de recursos, se trata de un sistema falso de supuestos, opiniones y creencias que no han sido cuestionados y desde el cual percibimos el mundo como un lugar en el que vivimos bajo el peligro constante de no satisfacer nuestras necesidades.

No queremos ser los pobres inocentes que nos quedamos sin silla, por lo que competimos para obtener más que el otro.

En el escenario mental de la escasez, incluso cuando hay mucho, nunca es suficiente.

En la búsqueda de tener más, ignoramos la plenitud y la integridad que viven ya en nosotros y que esperan ser descubiertas.

En esa resignación abandonamos nuestro propio potencial humano y la posibilidad de contribuir a crear un mundo próspero, equitativo y sano. El así son las cosas representa una de la piezas más difíciles en la transformación de nuestra relación con el dinero debido a que si no podemos abandonar la caza del dinero y sacudirnos la incapacidad y el cinismo que esto llega a generar, entonces quedaremos atrapados.

La mayor parte de nuestras sentencias de vida alrededor del dinero son producto del lenguaje limitante de la escasez en nuestra cultura.

  • Cuando dejas de intentar obtener más de lo que necesitas, se libera un océano de energía que hace la diferencia con lo que sí tienes. Cuando haces la diferencia con lo que tienes, esto se multiplica.

La suficiencia no es una cantidad en lo absoluto, es una experiencia, un contexto que generamos, una declaración, una certeza de que hay bastante y de que somos suficientes.

La suficiencia es un acto generativo, de discernimiento que nos revela el poder y la presencia de los medios que poseemos y de nuestros recursos internos. La suficiencia es un contexto que sacamos de nuestro interior, que nos recuerda que si miramos a nuestro alrededor y dentro de nosotros mismos, encontraremos lo que necesitamos. Siempre hay suficiente.

Es precisamente cuando volcamos nuestra atención hacia estos recursos internos-de hecho, solo cuando lo hacemos-cuando podremos comenzar a ver con mayor claridad la suficiencia en nosotros mismos y su disponibilidad, logrando así empezar a generar respuestas eficaces y sustentables ante cualquier limitación de recursos que se nos presente.

Descubrimos que nuestros recursos son más profundos de lo que sabíamos o imaginábamos. Alimentados por nuestra atención, nuestros activos se expanden y crecen.

Incluso la gente más determinada puede detenerse y mirar y, al hacerlo, aunque sea solo por un momento, crear un impacto profundo y duradero en la manera en que continúa con su propia vida.

Crear el mundo del tú-y-yo en lugar del mundo del tú-o-yo. Hay bastante para todos. Sin embargo, para acceder a esta experiencia debemos estar dispuestos a dejar ir las lecciones y las mentiras acerca de la escasez que hemos escuchado toda la vida.

Cuando dejamos de intentar obtener más de lo que no necesitamos, liberamos una enorme cantidad de energía que estaba atorada. Podemos volver a enfocar y a reubicar esa energía y esa atención para apreciar lo que ya tenemos, lo que ya estaba allí, y utilizarlo para bien.

Obtengo-lo-mío-y-lo-obtengo-rápido, propio de la mentalidad de la escasez.

El dinero es una corriente, un portador, un conducto para nuestras intenciones. El dinero lleva el sello de nuestra alma.

El dinero es como el agua. Fluye a través de nuestras vidas, a veces como un río caudaloso y a veces como un chorrito.

La acumulación con moderación, a través del ahorro de dinero, es parte de un acercamiento responsable a las finanzas personales.

¿Conocen el flujo del dinero en su vida? ¿Están conscientes de la forma en que llega a ustedes? ¿Están repartiéndolo conscientemente donde quieren que esté? Cuando son capaces de ver el camino que sigue el flujo del dinero a través de su vida, adquieren el poder de ver dónde se encuentran en su relación con él y adonde quieren llegar con el mismo.

La filantropía permite a la gente retomar el contacto con esa relación con el dinero. En las interacciones filantrópicas, podemos regresar al alma del dinero.

Al dinero como energía y al dinero como una moneda para el amor, el compromiso y el servicio; al dinero como una oportunidad de alimentar aquellas cosas que más nos importan.

Vivía en la parte oscura de la calle y observaba los jardines de mis vecinos del otro lado del camino regocijarse bajo el sol. Sentía que era pobre, e iba de puerta en puerta con mi hambre. Entre más me daban de su indiferente abundancia, más cobraba conciencia de mi tazón de mendigo.

Cuando dejan que su dinero se mueva en función de las cosas que les interesan, su vida se ilumina. Para eso es para lo que sirve el dinero realmente.

Al apreciar todo lo que ya somos y ya tenemos, podemos reexaminar las posibilidades, identificar la visión, llegar a un compromiso y actuar de conformidad a ello.

Audrey había lanzado su compañía con un prometedor inicio. Con los pedazos de una vida desgarrada.

Los tipos de conexión que verdaderamente nos protegen y mantienen son aquellos que emergen del contexto de la suficiencia y el compartir, de la diversidad, la reciprocidad y el compañerismo que se encuentran en este.

“Si vienes a ayudarme, estás perdiendo el tiempo”, dice un dicho indígena, “pero si vienes porque tu liberación está vinculada a la mía, entonces pongámonos a trabajar juntos.”

La solidaridad nace de saber que todos estamos conectados, y por lo tanto la opción de “nosotros” contra “ellos” resulta falsa.

Tal como Buckminster Fuller dijo: “Cada uno tiene el talento perfecto para dar al mundo–y si cada uno de nosotros está dispuesto a aportar su talento, y está en nuestras manos hacerlo–, el mundo estará en completa armonía”.

El dinero se convierte en un conducto, una manera de expresar nuestros más altos ideales. El dinero se convierte en la moneda del amor y el compromiso, expresando lo mejor de nosotros, más que en una moneda de consumo llevada por el vacío y la carencia y la seducción de los mensajes externos.

Las palabras no etiquetan las cosas que ya están ahí. Las palabras son como el cuchillo de un tallador: liberan la idea, la cosa, de lo amorfo que está ahí afuera. Cada vez que un hombre habla, no solo su lenguaje se encuentra en estado naciente, también esto ocurre con eso mismo de lo que está hablando.

Vivimos en nuestra conversación sobre el mundo y sobre las circunstancias.

El dinero es como el agua. Puede ser un conducto para el compromiso, una moneda para el amor. El dinero que se mueve en dirección a nuestros más altos compromisos nutre nuestro mundo y a nosotros mismos. Lo que tú aprecias aumenta en valor. Cuando marcas una diferencia con lo que tienes, esto se expande. La colaboración crea prosperidad.

Todos tenemos el poder de modificar, de cambiar y de crear la conversación que moldea nuestras circunstancias.

Cuando escuchamos, hablamos y respondemos desde el enfoque y la perspectiva de la suficiencia, accedemos a una nueva libertad y a un nuevo poder en nuestra relación con el dinero y la vida.

La vida que vives es el legado que dejas

Percibir a mis hijos como mis “mayores en el tiempo del universo”,

Ayude a sus hijos a entender que cada producto está hecho con materiales extraídos de la Tierra, y que las cosas materiales no desaparecen simplemente cuando se recoge la basura. Enseñe a sus hijos lo que le sucede a todas esas cosas. Cuando consumimos mucho plástico, artículos envueltos en grandes empaques y productos que se rompen fácilmente, estamos dejando una carga pesada a las futuras generaciones. Trate de encontrar aquellos productos ecológicos que resultan duraderos y están hechos con materiales biodegradables y reciclados.

Dinero se alineó con mi alma, la prosperidad, la dicha y la suficiencia comenzaron a florecer. No era por el dinero en sí mismo, sino por su uso como un instrumento del alma.

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Ozan Varol 1 libro

Piensa como un científico espacial

Ozan Varol · 13 min de lectura

1. Desafía a la incertidumbre

Yuval Noah Harari escribe: «Invertimos mucho más tiempo y esfuerzo en tratar de controlar el mundo que en comprenderlo». Buscamos siempre las instrucciones, el atajo, el truco…, la bolsa de cacahuetes adecuada.

Esto es, en vez de arriesgarnos a caminar hacia la oscuridad nos quedamos en la situación actual, por muy mala que esta sea.

Si te ciñes a lo conocido nunca encontrarás lo imprevisible.

Pero para ellos ir dando tumbos en la oscuridad es mucho más interesante que sentarse en un pasillo bien iluminado.

Nuestra capacidad para sacar el máximo provecho de la incertidumbre es lo que genera el mayor valor potencial.

«Hay cosas conocidas. Hay cosas que sabemos que sabemos. También sabemos que hay cosas desconocidas.

El historiador Daniel J. Boorstin escribe: «El gran obstáculo para el descubrimiento nunca ha sido la ignorancia, sino la ilusión del conocimiento».

La certeza nos ciega ante nuestra propia parálisis.

Nobel Daniel Kahneman explica que «no podemos vivir en un estado de duda perpetua, así que nos inventamos la mejor historia posible y vivimos como si esa historia fuera cierta».

Las historias son el remedio perfecto para nuestro miedo a la incertidumbre: llenan las lagunas de nuestra comprensión; crean orden en el caos, claridad en la complejidad y una relación de causa-efecto en la coincidencia.

Como dijo Bertrand Russell, es que «los estúpidos están seguros de sí mismos, mientras que los inteligentes están llenos de dudas».

Pero es mucho mejor experimentar una inseguridad incómoda que equivocarse de forma cómoda. Porque al final son los simios confundidos.

Pero la incertidumbre rara vez produce una explosión nuclear; más bien conduce a la alegría, al descubrimiento y al desarrollo del potencial.

En resumen, la vida nos da más cuando tratamos a la incertidumbre como a una amiga y no como a una enemiga.

Richard Branson: «Puedes cruzar el umbral, ver cómo te sientes y regresar al otro lado si la cosa no funciona». Solo hay que dejar la puerta abierta.

La mejor manera de encontrar la luz no es rechazar la incertidumbre, sino caer en sus brazos.

Solo cuando se baila en la oscuridad, solo cuando no se sabe dónde está el interruptor de la luz ―o incluso qué es un interruptor de la luz― se puede empezar a avanzar.

Primero el caos, luego el progreso. Más tarde, cuando el baile se detiene, también lo hace el progreso.

No estamos hechos para detectar anomalías. Desde la más tierna infancia nos enseñan a situar las cosas en una de dos categorías: buenas y malas. Cepillarse los dientes y lavarse las manos son cosas buenas; los extraños que se ofrecen a llevarte en una furgoneta blanca son malos.

«El descubrimiento no se produce cuando algo va bien, sino cuando algo va mal, cuando hay una novedad que va en contra de lo que se esperaba».

El propio progreso genera incertidumbre, ya que un descubrimiento pone en duda otro.

En otras palabras, quienes se aferran al pasado se quedan atrás cuando el mundo avanza.

«Para mantener la calma en una situación de alto estrés y alto riesgo todo lo que necesitas es conocimiento. Si estás obligado a enfrentarte a la perspectiva del fracaso, estudiarla, diseccionarla, desmenuzar sus componentes y consecuencias funciona de verdad».

Si averiguamos tanto lo que sabemos como lo que no sabemos, entonces seremos capaces de contener la incertidumbre y de reducir el miedo asociado a ella.

Caroline Webb: «Cuantos más límites pongamos a la incertidumbre, más manejable le parecerá a nuestro cerebro la ambigüedad restante».

Cuando la incertidumbre carece de límites el malestar se agudiza.

Hadfield dice: «El miedo proviene de no saber qué esperar y de sentir que no tienes ningún control sobre lo que va a suceder.

Si no sabes de qué alarmarte, todo es alarmante».

Yoda: «Hay que nombrar el miedo antes de desterrarlo».

Además de considerar el peor escenario posible, pregúntate también qué es lo mejor que puede pasar.

«Muchos pasos en falso diste al quedarte quieto.

Cualquier sistema debe estar diseñado para funcionar aunque falle uno de sus componentes.

Si se toman decisiones irreversibles (en un solo sentido), entonces hay que buscar márgenes de seguridad más altos.

La primera ley de Newton, los objetos en movimiento tienden a permanecer en movimiento.

Inicia el viaje, no porque sea fácil, sino justo porque no lo es.

2. Razona a partir de los principios básicos

«Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer»; o el más contundente: «A lo hecho, pecho».

Lo que hemos hecho antes determina lo que hacemos después.

Pero la mayoría de las veces nos quedamos con lo que viene por defecto, incluso cuando los beneficios del cambio superan con creces sus costes.

El pasado ahoga el futuro.

Cuanto más profundas sean las huellas en la nieve, más difícil será salir de ellas.

Cuando sea necesario debemos desaprender lo que sabemos y volver a empezar.

El conocimiento es bueno. Pero el conocimiento debe informar, no limitar. El conocimiento debe iluminar, no oscurecer. Solo a través de la evolución de nuestros saberes podremos enfocar el futuro.

Nuestras limitaciones se deben no solo a lo que hemos hecho en el pasado, sino también a lo que hicieron otros.

Resistirse a esta predisposición al conformismo provoca, literalmente, angustia emocional.

Con el tiempo la imitación hace que el original quede obsoleto; y el mismo camino que llevó a la gloria a una persona puede causar una catástrofe a otra.

El filósofo Arthur Schopenhauer dijo: «El talento da en un blanco en el que nadie más puede dar, [pero] el genio da en un blanco que nadie más puede ver».

La mayoría no podemos permitirnos ese lujo; nos influyen de forma inevitable tanto lo que conocemos como los caminos recorridos por quienes nos precedieron. Y escapar de tales hábitos y prejuicios es complicado, sobre todo cuando nos resultan invisibles.

«Reglas invisibles»: hábitos y comportamientos que añaden rigidez de manera innecesaria hasta convertirse en reglas.

Son los «asesinos silenciosos» que limitan nuestro pensamiento sin que seamos conscientes de ello. Nos hacen ser una rata atrapada en una «caja de Skinner» ―la famosa cámara de condicionamiento operante―, presionando la misma palanca una y otra vez; excepto por el hecho de que la caja la diseñamos nosotros y somos libres de aventurarnos a salir de ella en cualquier momento.

En otras palabras: somos capaces de meditar sin el gato, pero no nos damos cuenta. Luego, además, lo empeoramos defendiendo esas limitaciones autoimpuestas.

Alan Alda dijo, en una cita que se suele atribuir por error a Asimov: «Tus creencias asumidas son tus ventanas al mundo».

Las rutinas nos libran de los miles de agotadoras decisiones diarias que de otro modo tendríamos que tomar.

Cada partida presupuestaria, pregúntate: «¿Y si esto no fuera cierto?»; «¿Por qué lo hago así?»; «¿Puedo deshacerme de ello o sustituirlo por algo mejor?».

El autor y académico Nassim Nicholas Taleb hace la siguiente observación: «Al invocar más de una razón estás tratando de convencerte de hacer algo».

Al final verás que es posible meditar sin el gato.

Lo que vengo a decir es que cuando nos miramos al espejo nos contamos una historia; una sobre quiénes somos y quiénes no somos, y sobre lo que debemos y no debemos hacer.

No cambiamos la historia, porque cambiarla significaría cambiar lo que somos. Tememos perder todo lo que nos ha costado tanto construir, que los demás se rían… y hacer el ridículo. Sin embargo, como todas las demás, la historia de tu trayectoria es solo eso: una historia, una narración, un cuento. Y si no te gusta puedes cambiarla. Mejor aún, puedes desecharla y escribir una nueva.

Solo saliendo de donde estamos podemos llegar a donde queremos ir.

Cuando las cenizas y el desorden se asienten, algo maravilloso saldrá de ahí.

La destrucción, en sí misma, no es suficiente si no va acompañada de un compromiso con el proceso de razonamiento correcto.

En definitiva, a menos que se modifiquen los patrones de pensamiento subyacentes se puede esperar más de lo mismo.

Pero volver a los principios básicos es más fácil de lo que supones. Si no puedes usar una bola de demolición real… siempre puedes probar con una hipotética.

Estamos demasiado cerca de nuestros propios problemas y debilidades para evaluarlos de un modo objetivo.

«¿Por qué lo hacen?».

Como dijo Einstein, todo debe hacerse «lo más simple y lo menos posible».

Como afirma el científico de cohetes David Murray, «usan el menor número de componentes para resolver el mayor número de problemas».

Peter Attia me lo explicó así: «Cuanto más entendemos algo, menos complicado resulta».

Aunque busques la simplificación, mantén la mente abierta a nuevos hechos que compliquen las cosas. Como dijo el matemático y filósofo inglés Alfred North Whitehead: «Busca la simplicidad y desconfía de ella».

Porque cortar es completar un todo. Restar es sumar. Limitar es liberar.

Pon tu mente en marcha

El miedo al resultado es otra de las razones para evitar la curiosidad.

Cada mensaje de Facebook y cada tuit nos da una razón para volver allí. Es como el castigo de Sísifo: nos condenamos a empujar sin cesar una roca por una colina imposible de remontar.

Pero este no es un hecho inocuo, al contrario: sin el aburrimiento, los músculos de la creatividad empiezan a atrofiarse por falta de uso.

«Nos ahogamos en información mientras nos morimos de hambre de sabiduría».

«Mi primer pensamiento siempre es el de otra persona; siempre es lo que ya he oído sobre el tema, siempre pertenece al saber popular».

Analizaron décadas de investigación y llegaron a la conclusión de que el aburrimiento debería «reconocerse como una emoción humana legítima que puede ser fundamental para el aprendizaje y la creatividad».

Steve Jobs se hizo eco de esta idea al decir que «la creatividad consiste simplemente en conectar cosas».

Toma una revista o un libro sobre un tema del que no sepas nada; asiste a una conferencia de un ámbito diferente al tuyo; rodéate de personas de distintas profesiones, orígenes e intereses.

Y, claro, los polos opuestos no siempre se atraen.

«Las pausas intermitentes en la interacción mejoran la inteligencia colectiva».

Asimov dijo una vez: «Por cada nueva idea buena que tienes hay cien o diez mil ideas tontas».

Por tanto, cada persona debería poder cultivar ideas por su cuenta, reunirse para ponerlas en común con el grupo y luego volver a trabajar a solas.

Como afirma el maestro zen Shunryu Suzuki: «En la mente del principiante hay muchas posibilidades; en la mente del experto hay pocas».

Los antílopes son escasos. Además, todo el mundo a nuestro alrededor está ocupado cazando ratones, por lo que suponemos que si nos decidimos por los antílopes podemos fracasar y pasar hambre.

No emprendemos un nuevo negocio porque pensamos que no tenemos lo que hay que tener. Dudamos a la hora de solicitar un ascenso, dando por hecho que alguien mucho más competente lo conseguirá.

Abraham Maslow en 1933: «La historia de la raza humana es la historia de hombres y mujeres que se han vendido por menos de lo que valen». Si Kennedy hubiera tenido esta mentalidad su discurso habría sido muy diferente (y mucho más aburrido).

Bezos sostiene que «si haces suficientes apuestas, y las haces con la suficiente antelación, ninguna de ellas pondrá en riesgo a la empresa».

En un proyecto imposible no es financiero ni práctico, sino mental. En su libro La magia de pensar en grande, David Schwartz dice: «No hay mucha gente que crea que puede mover montañas. Así que no mucha gente lo hace».

Porque la historia que elegimos contarnos sobre nuestras capacidades es solo eso: una elección.

Maurice Maeterlinck en La vida de las abejas: ellas revolotean salvajemente de un lado a otro hasta que tropiezan, en el otro extremo de la botella, con la abertura que les devuelve la libertad.

Difumina la línea entre la fantasía y la realidad.

Primero, generar ideas antes de empezar a evaluarlas y eliminarlas. Porque si se acorta el proceso de acumulación ―si se empieza enseguida a pensar en las consecuencias― se corre el riesgo de obstaculizar la creatividad.

Pero cuando solo hay una hoja en blanco es mejor mantener la mente abierta y no dejar que la construcción del castillo predomine sobre la recogida de arena.

«¿De qué sirve volar?». Se dice que Franklin respondió: «Es un niño que acaba de nacer, no se puede saber qué llegará a ser».

Porque las respuestas seguras nunca cambiarán el mundo».

Si pretendes «dejar huella en el universo» debes ser lo bastante irracional como para pensar que eres capaz de entrometerte con lo que sucede en él.

Si la gente quiere reírse de tu aparente ingenuidad o llamarte irracional, presume de ello, lúcelo como una medalla.

Antoine de Saint Exupéry dijo en una ocasión: «En cuanto al futuro, tu misión no es preverlo, sino hacerlo posible».

Dice Alan Kay que «la mejor manera de predecir el futuro es inventarlo». Así, en vez de dejar que nuestros recursos orienten la visión, la retrospectiva hace que nuestra visión oriente los recursos.

Y escritor Derek Sivers: «Los sueños detallados te impiden ver nuevos métodos». Y es que los detalles de tu comunicado de prensa pueden quedarse desfasados muy pronto, a medida que el mundo cambia.

No queremos escalar una montaña, sino haberla escalado; no queremos escribir un libro, sino haberlo escrito.

Pon el mono en primer lugar: aborda antes que nada la parte más difícil de lo imposible.

La cuestión es que lo fácil con frecuencia no es importante, mientras que lo importante no suele ser fácil.

Se trata más bien de una combinación de optimismo y pragmatismo: la osadía que mezcla los sueños con un plan paso a paso para convertir en realidad lo que parece irracional.

George Bernard Shaw dijo una vez: «El hombre racional se adapta al mundo, [pero] el irracional persiste en tratar de adaptar el mundo a sí mismo. Por lo tanto, todo el progreso depende del hombre irracional». Ese es mi imposible para ti: sé más irracional.

Si nos limitamos a lo que es posible con lo que tenemos, nunca alcanzaremos la velocidad de escape ni crearemos un futuro que merezca la pena. Al final, todos los imposibles son irrealizables. Hasta que te decides a hacerlo.

Los fracasos empresariales se producen en parte porque los problemas no se definen de manera correcta. Por ejemplo, cuando las empresas detectan un problema publicitario buscan una solución publicitaria y excluyen sin motivo las demás posibilidades.

«Cuando veas una buena jugada, no la hagas enseguida, busca una mejor».

Decidimos enviar dos vehículos exploradores en vez de uno. Así, aunque uno fallara el otro podría llegar.

Muchas veces nos enamoramos de nuestra solución favorita y luego definimos el problema como la ausencia de esa solución: «El problema es que necesitamos un mejor aterrizador de tres patas»; «El problema es que no tenemos suficientes incubadoras». En cada caso, buscamos la tecnología por la tecnología y nos perdemos el bosque por los árboles, el fin por el medio, el fondo por la forma. Es decir, este enfoque confunde la táctica con la estrategia. Aunque tales términos se emplean a menudo de forma indistinta, se refieren a conceptos diferentes.

Llama a personas ajenas a la conversación. Porque quienes no suelen usan martillos tienen menos probabilidades de distraerse con el martillo que tienes delante.

Cuando la gente busca las “respuestas correctas” casi siempre se hace preguntas tácticas. En cambio, centrarse en la estrategia permite ser mucho más flexible con la táctica».

¿Cuál sería la táctica de los cinco dólares en tu propia vida? ¿Cómo puedes ignorarla y centrarte en el plazo de dos horas? O, mejor aún, ¿cómo detectar esos tres minutos, lo más valioso de tu arsenal?

Una vez que enfoques el problema en términos de lo que tratas de hacer en lugar de en tu solución favorita, descubrirás otras posibilidades más allá del estrecho marco inicial.

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Chris Voss y Tahl Raz 1 libro

Rompe la barrera del no

Chris Voss y Tahl Raz · 2 min de lectura

Lo fundamental en una negociación de éxito no es tener razón, sino la mentalidad adecuada.

A lo largo de décadas de investigación con Tversky, Kahneman demostró que todos los seres humanos sufrimos algún sesgo cognitivo; es decir, algún proceso cerebral inconsciente—e irracional—que distorsiona literalmente nuestra forma de ver el mundo. Kahneman y Tversky descubrieron más de ciento cincuenta variedades de este sesgo cognitivo.

Pensamiento: el Sistema 1, nuestra mente animal, es rápido, instintivo y emocional; el Sistema 2 es lento, deliberativo y lógico. Y es el Sistema 1 el que tiene mayor influencia sobre nosotros. De hecho, es el que guía y dirige nuestro pensamiento racional.

Demasiado a menudo, a la gente le resulta más fácil ceñirse a lo que ya cree de antemano. A partir de lo que han oído, o a causa de sus propios sesgos, dan por hechas cosas sobre los demás, incluso antes de haberlos conocido. Hasta tal punto que ignoran sus propias percepciones para hacer que se adapten a sus conclusiones previas. Estas asunciones enturbian nuestras ventanas de la percepción del mundo.

Sonríele a alguien por la calle y como acto reflejo te devolverá la sonrisa. Comprender ese reflejo y saber ponerlo en práctica es fundamental para alcanzar el éxito con casi cualquier habilidad de negociación que se pueda aprender.

Cuando la gente tiene un estado de ánimo positivo piensa con más rapidez, y es más probable que se avenga a colaborar en la resolución de un problema (en vez de luchar y resistirse). Esto tiene que ver con el «sonreidor» tanto como con el «sonreído»: si ponemos una sonrisa en el rostro y en la voz, también aumentará nuestra agilidad mental.

El reflejo, llamado también isopraxis, consiste básicamente en imitar. Es otra forma de neurocomportamiento que mostramos los humanos (y otros animales) que hace que nos copiemos unos a otros con intención de hacernos sentir cómodos. Puede hacerse con patrones del habla, con el lenguaje corporal, el vocabulario, la cadencia o el tono de voz. Generalmente es un comportamiento inconsciente.

Recuerda que estás tratando con gente que desea ser apreciada y comprendida. Emplea las etiquetas para reforzar y alentar las percepciones y las dinámicas positivas.

Pausas efectivas. El silencio es poderoso, así que le dijimos a Benjie que lo usara como énfasis, para alentar a Sabaya a seguir hablando hasta que finalmente, como si se tratara de limpiar un pantano, pudiéramos filtrar las emociones de todo el diálogo.

Hay dos preguntas clave que se pueden hacer a la otra parte para que crea que está definiendo el éxito desde su punto de vista: «¿ Cómo sabremos que vamos por buen camino?» y «¿ Qué haremos si vemos que la cosa se tuerce?». Cuando respondan, lo único que tienes que hacer es resumir sus propias respuestas hasta obtener un «así es». Ahí sabrás que los tienes.

Humanízate. Usa tu nombre para presentarte y dilo de una manera amistosa y graciosa. Deja que la otra persona disfrute también de la interacción. Y consigue tu propio descuento.

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Wallace D. Wattles 1 libro

La ciencia de hacerse rico

Wallace D. Wattles · 3 min de lectura

El universo es una gran presencia viviente, que siempre se mueve, de forma inherente, a crear más vida y a tener un funcionamiento más pleno.

La naturaleza está diseñada para el avance de la vida; su motivo impulsor es el aumento de la vida.

Todas las formas que el hombre modela con sus manos deben existir primero en su cabeza; no puede dar forma a una cosa hasta que la haya ideado.

No preguntes por qué estas cosas son verdaderas, ni especules sobre cómo pueden serlo; simplemente acéptalas.

Debes convertirte en un creador, no en un competidor.

Vas a conseguir lo que quieres, pero de tal manera que, cuando lo consigas, todos los demás hombres tendrán más de lo que tienen ahora.

Nunca tengas miedo de perder lo que deseas, debido a que otra persona te gane; eso no puede suceder.

No estás buscando ninguna cosa que esté en posesión de otra persona; estás haciendo que lo que quieres sea creado a partir de la sustancia sin forma, y el suministro es ilimitado.

Si fijas en tu conciencia el hecho de que el deseo que sientes de poseer riquezas está en consonancia con el deseo de la Omnipotencia de un desarrollo pleno, tu fe se volverá invencible.

Cuando intentes transmitir tus deseos a la sustancia, recuerda que debes hacerlo mediante una declaración coherente.

Debes saber lo que quieres y ser definido; nunca podrás enriquecerte ni poner en acción el poder creador enviando anhelos sin forma y deseos bajos.

La respuesta a la oración no es acorde a tu fe mientras hablas, sino acorde a tu fe mientras actúas.

No pases tiempo soñando despierto o construyendo castillos en el aire; mantén la única visión de lo que quieres y actúa ahora.

Cada acto en sí mismo es eficaz o ineficaz.

Cada acto ineficiente es un fracaso, y si te pasas la vida haciendo actos ineficientes, toda tu vida será un fracaso.

Haz, cada día, todo lo que puedas hacer ese día, y lleva a cabo cada acto de manera eficiente.

Si haces aquello para lo que estás mejor dotado, te enriquecerás más satisfactoriamente si haces aquello que hacer.

Cada vez que te encuentres apurado, haz un alto.

Fija tu atención en la imagen mental de la cosa que quieres y comienza a dar gracias por haberla conseguido.

El ejercicio de la gratitud nunca dejará de fortalecer tu fe y renovar tu propósito.

Debes impresionar a los demás de tal manera que, al asociarse contigo, tendrán un aumento en ellos mismos.

Procura generarles un valor de uso mayor que el valor en efectivo que estás, a su vez, obteniendo de ellos.

Los beneficios inesperados irán llegando.

No esperes una oportunidad para ser todo lo que quieres ser; cuando se presente una oportunidad para ser más de lo que eres ahora y te sientas impulsado hacia ello, aprovéchala.

Será el primer paso hacia una oportunidad mayor.

Todo el universo quiere que estés bien, recuérdalo.

Desea para todos todo lo que quieras para ti.

Come cuando tengas un hambre ganada y nunca comas en otro momento.

El principio de poder nos da justo lo que pedimos.

Si solo emprendemos cosas pequeñas, solo nos da poder para cosas pequeñas.

Pero si tratamos de hacer cosas grandes de una manera grande, nos da todo el poder que existe.

Crea una forma mental de ti mismo tal como deseas ser, y establece tu ideal tan cerca de la perfección como tu imaginación sea capaz de lograr.

No te hace grande lo que recibes de los demás.

La grandeza solo se manifestará cuando empieces a estar solo.

Ten fe inquebrantable en ti mismo y en tu propia capacidad para afrontar cualquier combinación de circunstancias que puedan surgir.

No intentes hacer grandes cosas hasta que no estés preparado para hacerlas de una forma grande.

Debemos recordar que este no es un mundo malo, sino un mundo bueno en proceso de convertirse.

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Paul Watzlawick 1 libro

El arte de amargarse la vida

Paul Watzlawick · 2 min de lectura

Se aplica más cantidad de la misma «solución» y se cosecha más cantidad de la misma miseria.

Nada es más difícil de soportar que la continuidad de los días felices.

Llevar una vida amargada lo puede hacer cualquiera, pero amargarse la vida a propósito es un arte que se aprende, y no basta con experimentar un par de contratiempos.

El aspirante a la vida amarga más dotado no tendrá dificultad en ver su juventud como edad dorada perdida para siempre y en constituirla en una reserva inagotable de aflicción.

Si la pérdida del ser querido es tan infernalmente dolorosa, qué delicia celestial no será el nuevo encuentro.

Otra ventaja de aferrarse al pasado consiste en que no deja ocuparse del presente.

La experiencia es breve, el arrepentimiento largo. ¡Y tan largo!

Y hasta los niños saben que los sucesos, cuando acontecen, no se pueden evitar.

La sospecha es más convincente cuanto más personas la compartan o cuanto menos contradiga otras sospechas que los acontecimientos han demostrado.

La profecía de un suceso lleva al suceso de la profecía. La única condición es que uno se profetice o se deje profetizar y luego lo considere un hecho inminente, con consistencia propia, independiente de uno mismo. De este modo se llega exactamente donde no se quería llegar.

Es mejor viajar lleno de esperanzas que llegar; y lo que dice es que la felicidad está en el trayecto, no en la llegada.

«En la vida hay dos tragedias: no cumplir un deseo y cumplirlo».

La venganza se quiere realizar cuando uno se encuentra impotente; si se elimina la sensación de impotencia, desaparece el deseo de venganza.

¿Quién no habría saltado de alegría en 1940 solo de pensar en ver pisoteados y humillados a oficiales de la SS? Pero cuando se ha hecho realidad, su práctica adquiere un aspecto patético y repugnante.

Lo que distingue la depresión de la tristeza es la capacidad de aplicar lo que uno aprendió de niño, esto es, considerar que no tiene motivo ni razón para estar triste.

Esto significa que los niños tienen la tendencia fatal a crecer, los enfermos a sanar; y así, al entusiasmo del «acuerdo» sigue el reflujo del desencanto, y luego el intento desesperado de impedir la ruptura.

Escribe Sartre [19]: Mientras intento librarme de la apropiación del otro, el otro intenta librarse de la mía; mientras busco someter al otro, el otro busca someterme. No se trata aquí en modo alguno de relaciones unilaterales como un objeto-en-sí, sino de relaciones recíprocas y perturbadoras.

«Todo es bueno... todo. El hombre es desdichado, porque no sabe qué es ser dichoso. ¡Esto es todo, todo! Quien lo reconozca, será feliz en el acto, en el mismo instante». Tan desesperadamente sencilla es la solución.

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Vadim Zeland 3 libros

Maestro de la realidad

Vadim Zeland · 15 min de lectura

La última frase que subrayé de este libro fue:

“Como no soy nadie, no puedo saber dónde yace el camino de otro.”

Curiosamente, podría haber sido la primera.

Después de tantos libros leídos he aprendido algo: no leo para que un autor piense por mí. Leo para detenerme, cuestionar, conectar ideas con lo que he vivido y decidir qué me llevo.

Y aplicar en mi contexto actual, porque los contextos y las circunstancias van cambiando

No tenemos que estar de acuerdo con todo.

Tampoco necesitamos entender todo de inmediato.

Hay ideas que llegan en el momento exacto. Otras se quedan guardadas hasta que una experiencia les encuentra sentido.

Al volver a leerlos juntos me di cuenta de que terminé observando menos la idea de “controlar la realidad” y mucho más algo que me interesa desde hace años:

Qué tanto participamos nosotros en la realidad que vivimos.

Una de las primeras frases que marqué fue:

“En lugar de almacenar la información en sí, el cerebro almacena algo equivalente a una dirección de dónde existe la información dentro del espacio de variaciones.”

Después:

“La mente no imagina sus sueños, realmente los ve.”

Y:

“La mente no es capaz de crear nada fundamentalmente nuevo; solo es capaz de ensamblar una nueva versión de una casa con ladrillos viejos.”

Esta última me hizo pensar.
Tal vez somos un poco eso.
Retazos.
Recuerdos.
Conversaciones.
Libros.
Personas.
Errores.
Experiencias.

Ideas tomadas de aquí y de allá que nuestra mente acomoda constantemente para construir algo que sentimos nuevo.

Después subrayé:

“En un sueño, el soñador está completamente a merced de las circunstancias.”

“la mente observa el sueño, como un espectador observa una película.”

Y luego:

“Al mismo tiempo, la mente experimenta lo que ha visto, y estas experiencias se transmiten al alma, que instantáneamente sintoniza con el sector del espacio de variaciones que corresponde a sus propias expectativas posteriores.”

No sé hasta dónde puede comprobarse literalmente el llamado espacio de variaciones.

Pero la idea me dejó pensando en algo más sencillo.

¿Cuánto de lo que vemos pasa primero por nuestros propios filtros?

Una misma situación puede ser una tragedia para alguien y una posibilidad para otro.

Un rechazo puede significar “no sirvo” o simplemente “aquí no era”.

La situación puede ser la misma.
La interpretación cambia.

Y posiblemente después cambie también lo que hacemos.

Otra frase:

“No es el objeto mismo el que se mueve, sino su realización en el espacio de variaciones.”

Más adelante apareció algo que se repite durante el libro:

“si literalmente volara en alas de anticipada alegría, se ha logrado la unión entre corazón y mente.”

Corazón y mente.

Sentir algo y pensar hacia el mismo lugar.

Parece simple, pero no siempre sucede.

Podemos decir que queremos algo y por dentro tener miedo de conseguirlo.

Podemos perseguir una meta que racionalmente parece correcta y sentir que no nos pertenece.

Podemos incluso vivir durante años intentando cumplir expectativas que nunca fueron nuestras.

Después marqué:

“el hecho de que el éxito siempre se manifiesta como una excepción a la regla. La razón, ‘padre de las duras lecciones de la vida’, tiende a aceptar ciegamente como verdad un conjunto de estándares convencionales que no valen mucho.”

La mente toma lo que ya sucedió y lo convierte en referencia.

A veces eso nos protege.
Otras veces nos limita.

Si algo salió mal tres veces, la mente empieza a decir que la cuarta también saldrá mal.

Si alguien nos rechazó, pensamos que todos harán lo mismo.

Si un negocio fracasó, podemos empezar a creer que nosotros somos el fracaso.

Y ahí la experiencia deja de ser aprendizaje para convertirse en condena.

Por eso también marqué:

“La mente realmente no sabe nada y no es capaz de saber nada. Si te concentras constantemente en un objetivo, imaginándolo como si ya se hubiera logrado, entonces a su debido tiempo, la intención externa —esa fuerza incomprensible— abrirá las puertas (oportunidades) necesarias.”

De todo ese párrafo me quedo con una palabra:

Oportunidades.

Porque muchas veces no sabemos exactamente cómo llegará algo.

Solo podemos mantenernos atentos.
Sembrar ideas.
Proyectos.
Conversaciones.
Conexiones.
No todo se dará.

Pero mientras más posibilidades existan, también aumenta la posibilidad de que alguna encuentre su momento.

Después:

“una persona siempre necesita saber en qué basar su pensamiento.”

La mente necesita algo de donde agarrarse.

Y cuando no lo encuentra, se inquieta.

Aquí llegaron cuatro frases consecutivas que para mí están relacionadas:

“La mente no puede ver el movimiento mientras ocurre en el espacio de variaciones y por eso comienza a preocuparse y dudar. Está acostumbrada a tener la situación bajo control.”

“La mente se calmará solo si le das una tarea.”

“Mientras realizas la tarea, la mente puede entender lo que está haciendo.”

“El trabajo de la mente es mantener el control de tu tren de pensamiento.”

Esto sí lo conozco.

Cuando algo no avanza como espero, mi mente quiere encontrar inmediatamente una explicación.

¿Por qué no sucedió?
¿Cuándo ocurrirá?
¿Qué estoy haciendo mal?
¿Y si nunca sucede?

He aprendido que en esos momentos me sirve regresar a algo concreto.

Lo que puedo hacer hoy.
Una llamada.
Una conversación.
Una página.
Una idea.
Una acción.

No porque eso controle el resultado.

Sino porque devuelve mi atención a donde todavía tengo participación.

Tal vez hay una diferencia enorme entre querer controlar la vida y aprender a cuidar la dirección de nuestros pensamientos.

Después Zeland escribe:

“El ardor crea un potencial excesivo, que distorsiona poderosamente el campo energético circundante y genera resistencia a través de fuerzas equilibrantes – esto es lo que realmente te impide alcanzar tu objetivo.”

Y enseguida aparece una de las frases que más me interesó:

“Tienes que ser capaz de pasar la iniciación de la pausa durante la cual no sucede nada.”

La pausa durante la cual no sucede nada.

¿Cuántas veces abandonamos precisamente ahí?

Hicimos algo.
Esperamos.
No hubo resultado.
Y concluimos que no funciona.

Pero hay procesos que necesitan tiempo.

Sembrar también significa aceptar momentos donde todavía no hay nada que cosechar.

Después anoté:

“Obviamente, el sentido común tiene poco valor cuando carece de la voz del alma. Por supuesto, puedes arreglártelas solo con la razón y vivir tu vida como todos los demás, confiando en el monolito del llamado sentido común.”

Y dos palabras:

“unidad de corazón y mente.”

Luego:

“una persona puede tener muchas metas verdaderas diferentes. Solo tienes que elegir la que sientes que es parte de ti.”

Esta frase me gusta porque rompe con otra idea que muchas veces nos imponemos:

tener que encontrar una sola cosa.
Una profesión.
Una vocación.
Un propósito definitivo.

Quizá podemos tener varias metas verdaderas a lo largo de nuestra vida.

Algunas duran años.
Otras solamente una etapa.

Y no significa necesariamente que estábamos perdidos.

Tal vez estábamos conociendo partes de nosotros mismos.

Después aparece el fracaso.

“Deja espacio para la derrota. Acepta el hecho de que los errores ocurren y nuestros esfuerzos pueden fracasar. No luches contra ello.”

Esto me parece más útil que repetirnos que todo saldrá bien.

No.
Algunas cosas saldrán mal.
Algunas ideas no funcionarán.
Habrá personas que se irán.
Proyectos que terminarán.
Dinero que perderemos.

Decisiones que después veremos de otra manera.

Dejar espacio para la derrota no significa rendirse.

Significa no destruirnos cuando aparezca.

También subrayé:

“Donde hay un sentimiento de culpa, alguna forma de castigo necesariamente encontrará su camino en el guion.”

La culpa puede convertirse en una forma silenciosa de castigarnos durante años.

Después viene el espejo:

“tú formas tu propio reflejo en el espejo del mundo.”

Y:

“Ejerce el derecho a tener razón. Simplemente dite a ti mismo: ‘¡Yo sé mejor qué espejo elegir y cómo pararme frente a él!’ Así es como se comportaría un niño en una galería de espejos.”

Me gustó la imagen.

Un niño entra en una habitación llena de espejos.

En uno se ve enorme.
En otro pequeño.
En otro deformado.

Pero el niño sigue siendo el mismo.

Lo que cambió fue el espejo.

Tal vez también nos ocurre con la opinión de los demás.

No todas las miradas tienen que convertirse en nuestra identidad.

Después entré en una parte del libro donde Zeland habla de los péndulos.

Subrayé:

“el péndulo debe ser fortalecido de todas las maneras posibles.”

Y:

“Pero lo más importante es que los pensamientos de un gran número de personas se centran en el hecho de que este es un producto más vendido.”

Más allá del concepto energético, me interesó la fuerza de la atención colectiva.

Miles de personas pensando simultáneamente en algo pueden convertirlo en enorme.

Una marca.
Una noticia.
Una persona.
Una moda.
Un miedo.
Una idea.
Una indignación.

También ocurre dentro de una organización.

Por eso anoté:

“Si no existe unidad, es imperativo encontrar formas de lograrla.”

“Hay un gran poder en un equipo unificado que se esfuerza hacia el mismo objetivo.”

“Tienes que establecer un objetivo estratégico y luego reunir a las personas y explicarles cómo trabajar con la diapositiva del objetivo.”

Pero inmediatamente después aparece algo que considero esencial:

“permítete ser tú mismo y permite a los demás ser ellos mismos.”

Trabajar juntos no significa pensar exactamente igual.

Conectar tampoco significa desaparecer dentro del otro.

Podemos compartir un objetivo sin perder nuestra individualidad.

Más adelante:

“Controlas la realidad controlando tu línea de pensamientos.”

No sé si controlamos la realidad.

Pero sí sé que nuestros pensamientos influyen en nuestras decisiones.

Y nuestras decisiones van construyendo una parte de ella.

Después:

“‘Obtener’ es un proceso; ‘tener’ es un resultado concreto.”

Esta distinción parece pequeña.
No lo es.
Obtener implica camino.
Intentos.
Errores.
Movimiento.
Tener solo describe el resultado.

Luego llega otra de las frases que más subrayaría nuevamente:

“Si añades al deseo la determinación de actuar, obtienes intención. Si añades a la intención dudas sobre si el objetivo es realmente alcanzable y miedo al fracaso, entonces lo que te queda es simplemente anhelo.”

Desear.
Anhelar.
Intentar.
Actuar.
No son lo mismo.

Uno puede pasar toda una vida deseando algo.

La intención empieza cuando aparece movimiento.

También anoté:

“Todo lo que se requiere es que dejes de pensar en los medios para lograr el objetivo y dirijas tu atención hacia los detalles del objetivo en sí.”

No lo interpreto como sentarnos a esperar.

Para mí significa no obsesionarnos con tener resuelto todo el camino antes de comenzar.

Muchas cosas que he hecho comenzaron sin saber exactamente cómo terminarían.

Primero existió una posibilidad.
Después un paso.
Luego otro.
Y otro.

Entre todas estas ideas aparece una frase diferente:

“Por extraño que parezca, a veces se trata más de un tipo de vacío espiritual, que ocurre cuando el alma ya está agotada, y la mente ‘compasiva’ la obliga a entregarse aún más a los demás.”

También podemos cansarnos de dar.

Especialmente cuando damos porque sentimos que tenemos que hacerlo.

O porque necesitamos que alguien nos necesite.

O porque creemos que decir no nos convierte en malas personas.

Después:

“La sinceridad siempre está llena de la energía del interés genuino por el otro.”

Me interesa especialmente la palabra genuino.

Se nota cuando alguien está esperando solamente su turno para hablar.

También se nota cuando alguien realmente está ahí.

Luego subrayé tres ideas que prácticamente forman una sola:

“Te proteges de absorber información negativa manteniendo un sentido de desapego.”

“Pero si participas en el juego con cierto desapego, como un espectador en el banquillo, adquieres la capacidad de percibir el estado real de las cosas y tomar el control de tu destino.”

“tienes que salir del juego, al mismo tiempo que sigues siendo participante.”

Participar y observar.

Estar dentro sin desaparecer dentro.

Es algo que intento practicar también en las conversaciones.

Escuchar lo que está ocurriendo y, al mismo tiempo, observarme.

¿Qué estoy sintiendo?

¿Por qué quiero responder inmediatamente?

¿Estoy escuchando realmente?
¿Estoy reaccionando?

A veces unos segundos de distancia cambian completamente una conversación.

Después anoté:

“El hecho es que la estructura energética impregnada de información manipula al individuo para que desee las cosas que le benefician.”

Y:

“Cuando todos se centran exclusivamente en su propio bienestar personal, entonces el bienestar se volverá universal.”

Hay una frase posterior que me pareció todavía más importante:

“No tiene sentido tratar de despertar a alguien que está durmiendo si no quiere ser despertado.”

Durante mucho tiempo podemos intentar que otra persona entienda.

Que cambie.
Que vea.

Que haga lo que nosotros consideramos correcto.

Pero llega un punto en el que tenemos que aceptar que el camino del otro no nos pertenece.

Después:

“Es esencial que recuerdes sintonizar con tu propia conciencia para que puedas distinguir entre la comunicación directa y el adoctrinamiento.”

Y una definición que también dejé subrayada:

“Un péndulo es una entidad energética impregnada de información,”

Quizá porque los libros son parte importante de mi vida, inevitablemente marqué:

“Las películas y los libros son excelentes columpios para que el corazón y la mente jueguen.”

Eso es exactamente lo que busco en una lectura.

No respuestas definitivas.
Movimiento.
Una idea que me lleve hacia otra.
Algo que me contradiga.

Algo que me haga cerrar el libro durante unos minutos y pensar.

Después aparece una respuesta atribuida a Sai Baba:

“preguntaron a Sai Baba si era cierto que él era Dios, respondió: ‘Tú también eres Dios. La única diferencia entre nosotros es que yo lo sé y tú no’.”

No necesito tomarla literalmente para encontrar algo en ella.

Puede leerse también como reconocimiento.

Consciencia.

La posibilidad de saber quién eres sin esperar permanentemente que otro te lo confirme.

Después:

“Lo esencial es mantener una conciencia del ser para que tus ojos estén abiertos.”

Y de nuevo el espejo:

“El mundo es un espejo dual; de un lado se extiende el universo material, y del otro, la infinidad negra del espacio de variaciones.”

“Lo que una persona elija es lo que experimentará.”

No elegimos todo lo que nos ocurre.

Eso lo tengo claro.

Hay circunstancias que simplemente llegan.

Pero dentro de muchas circunstancias sigue existiendo un pequeño espacio de elección.

Qué hacemos.
Qué sostenemos.
Qué dejamos.

A dónde dirigimos nuestra atención.

También marqué:

“Las palabras de un extraño no son suficientes para hacerte creer algo de todos modos.”

Eso incluye este libro.
Y cualquier otro.

Leer no significa entregar nuestro criterio.

En otra parte marqué:

“A veces soy bueno, muy bueno, y a veces soy malo, pero solo tan malo como quiero ser. La libertad es poder.”

Y páginas después volví a subrayar prácticamente lo mismo:

“A veces soy bueno, muy bueno, y a veces soy malo, pero solo tan malo como quiero ser.”

Lo dejé dos veces porque así sucedió durante mi lectura.

Hay frases que encontramos nuevamente y volvemos a detenernos.

Luego:

“Cuando algo no sale como se esperaba, la mente asume que todo se está desmoronando y que deberías prepararte para lo peor.”

Esta la conozco bien.

Algo falla y la mente escribe inmediatamente veinte capítulos más.

Un cliente dice no.
Una persona no responde.
Un proyecto no funciona.
Algo cambia inesperadamente.

Y en pocos segundos ya estamos imaginando el peor final posible.

Después aparece lo contrario:

“una vez que una persona descubre su propia fuerza interior, se convierte en un eje alrededor del cual el mundo comienza a girar.”

Y otra frase que guardé:

“Cuida a tu niño interior. A pesar de que muchos de nosotros parecemos fuertes, geniales y como si lo tuviéramos todo bajo control, todos somos niños pequeños en el fondo.”

Quizá muchas de nuestras necesidades de control nacen justamente de ahí.

De una parte de nosotros que solo quiere sentirse segura.

Hacia el final marqué:

“Los deseos no se conceden y los sueños no se hacen realidad —lo que realmente se encarna en la realidad física son las formas de pensamiento nacidas de un corazón y una mente unidos, y una intención inquebrantable.”

Otra vez aparecen las mismas piezas:

Corazón.
Mente.
Intención.

Después:

“La fe, de cualquier tipo, nunca es una ilusión: es una elección que posteriormente se realiza.”

Y:

“Mientras tu atención permanezca fija en esa misma realidad, continuarás teniendo el mismo sueño.”

La atención importa.

Donde ponemos nuestra atención también ponemos tiempo.

Energía.
Pensamientos.
Conversaciones.
Vida.

Luego aparece una frase breve:

“no tientes al destino.”

Y otra que me pareció mucho más práctica:

“Cada vez que tu atención es captada por algo que te desagrada, conscientemente cambia tu enfoque hacia lo que te gustaría estar experimentando en su lugar.”

No significa ignorar lo que duele.
Hay que sentirlo.
Hay que mirarlo.

Pero también llega un momento en que debemos preguntarnos cuánto espacio seguirá ocupando dentro de nosotros.

Mis últimas anotaciones comienzan con algo que he pensado muchas veces:

“La mente tiene una tendencia a buscar soluciones complejas y a tomar caminos difíciles.”

Tenemos una facilidad impresionante para complicar las cosas.

Después:

“No te fíes del razonamiento de la mente, ve con el flujo de variaciones.”

Más adelante aparece:

“Entonces el cuidador dijo, ‘Una vez que puedas responder a mi pregunta, nunca más tendrás que comprar un boleto’.”

Y casi al final:

“Cada niño dejó de intentar ser alguien y recordó cómo ser él mismo.”

Esta frase me parece hermosa.

Dejó de intentar ser alguien y recordó cómo ser él mismo.

No dice que tuvo que construir una nueva personalidad.

Ni convertirse en alguien extraordinario.

Dice recordar.

Quizá una parte de nuestro camino a casa consiste precisamente en eso.

Quitarnos capas.
Expectativas.
Comparaciones.

Personajes que construimos para pertenecer.

Ideas que aceptamos porque alguien dijo que así debía ser la vida.

Hasta reconocernos otra vez.

Y entonces llegué a la última frase que subrayé:

“Como no soy nadie, no puedo saber dónde yace el camino de otro.”

Después de terminar el libro, esta fue la anotación que más sentido adquirió para mí.

Puedo compartir lo que leo.
Puedo contar lo que he vivido.
Puedo acompañar.
Escuchar.
Hacer preguntas.

Compartir una herramienta que me sirvió.

Pero no puedo saber exactamente dónde está el camino de otra persona.

Porque no he vivido su historia.
No he sentido sus miedos.
No conozco todas sus heridas.
Ni sus posibilidades.
Cada uno tendrá que descubrirlo.
Quizá por eso sigo leyendo.

No para encontrar a alguien que me entregue un mapa definitivo.

Sino para reunir pequeñas señales.
Algunas llegan de un libro.
Otras de una conversación.
De un error.
De una persona.
De una etapa difícil.

De algo que parecía insignificante.

Y poco a poco uno va reconociendo su propia dirección.

Tal vez nunca se trató de convertirnos en alguien más.

Tal vez se trata de recordar quiénes somos.

Y desde ahí continuar.
Nuestro propio camino a casa.

Oscar Onofre

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Reality Transurfing I: el espacio de las variantes

Vadim Zeland · 7 min de lectura
No tienes que pelear con la vida

No siempre cambiamos la vida peleando contra ella.
Muchas veces la cambiamos eligiendo mejor hacia dónde ponemos nuestra atención, nuestra energía y nuestra importancia.

La idea central del libro es esta:

El libro parte de una premisa fuerte:

Cada persona tiene libertad de elección.

No necesariamente libertad para controlar todo, pero sí para elegir la línea de vida hacia la que se va moviendo.

Por eso aparece una frase clave:

Lo que eliges es lo que obtienes.

No como magia barata.

Sino como una forma de decir que la realidad responde a la dirección interna que sostenemos.

1. El espacio de las variantes

Zeland plantea que la realidad tiene muchas posibilidades.

No hay una sola vida fija.

Hay muchas variantes posibles.

Cada variante tiene un escenario y unos decorados:

lo que sucede
y
la forma en que se manifiesta.

Una de las ideas más importantes es esta:

No se puede cambiar el escenario, pero sí se puede elegir otro.

Eso conecta mucho con la toma de decisiones.

No siempre puedes cambiar lo que ya pasó.

Pero sí puedes cambiar desde dónde decides lo siguiente.

La mente emite energía.

Cuando piensas de manera constante en algo —bueno o malo— empiezas a moverte hacia líneas donde eso se repite.

Por eso el libro insiste en que muchas personas no eligen conscientemente.

Reaccionan.

Se quejan.

Luchan.

Temen.

Y sin darse cuenta alimentan la misma vida de la que quieren salir.

Enseñanza Onofre:

No basta con querer otra vida.

Hay que dejar de alimentar mentalmente la vida que ya no quieres.

2. Los péndulos

Los péndulos son estructuras que se alimentan de la energía de las personas.

Pueden ser ideas.

Problemas.

Sistemas.

Conflictos.

Miedos.

Discusiones.

Modas.

Grupos.

O emociones colectivas.

Lo importante es esto:

Al péndulo le da igual si tu energía es positiva o negativa; lo que quiere es tu atención.

Por eso, cuando odias algo, también lo alimentas.

Cuando quieres evitar algo con demasiada fuerza, lo atraes más a tu vida.

Cuando peleas demasiado con un problema, el problema empieza a ocupar el centro de tu mundo.

Aquí aparece una enseñanza muy fuerte:

Excluir algo de tu vida no significa evitarlo.
Significa ignorarlo.

Evitar es seguir reaccionando.

Ignorar es dejar de darle energía.

También aparece una idea muy práctica:

Alquílate.

Es decir:

Actúa.

Pero como observador.

No te metas emocionalmente en cada provocación.

No todo merece tu sangre.

No todo merece tu ansiedad.

No todo merece tu paz.

Enseñanza Onofre:

No todo lo que aparece en tu vida merece entrar en tu casa interior.

3. La ola de la suerte

La ola de la suerte es una cadena de circunstancias favorables.

No se fuerza.

Se aprovecha.

Zeland dice que cuando entras en una frecuencia positiva, empiezas a notar más posibilidades, señales y buenas coincidencias.

Tus pensamientos vuelven como bumerán.

Si emites queja, miedo y negatividad, eso regresa en forma de nuevos problemas.

Si aprendes a reconocer lo bueno, empiezas a mantenerte más tiempo en esa ola.

Pero la clave no es fingir felicidad.

La clave es recordar lo bueno.

Sostenerlo.

No dejar que los péndulos te saquen de ahí.

Enseñanza Onofre:

La suerte también necesita memoria.

Si olvidas todo lo bueno, vuelves a vivir como si nada bueno hubiera pasado.

4. El equilibrio

Este capítulo es uno de los más importantes.

Zeland habla de los potenciales excesivos.

Es decir:

Cuando le damos demasiada importancia a algo, rompemos el equilibrio.

Puede ser el dinero.

El trabajo.

El amor.

Una meta.

Una persona.

Una pérdida.

O un deseo.

Mientras más importancia le das a algo, más tensión creas.

Y esa tensión puede producir el efecto contrario.

Por eso aparecen ideas como estas:

El deseo de tener lo que no tienes genera presión energética.

Siempre obtienes lo que menos quieres cuando lo rechazas activamente.

Los sentimientos y emociones son consecuencias; la causa es la importancia.

El libro no dice que nada importe.

Dice que cuando algo se vuelve demasiado importante, pierdes libertad.

Dejas de elegir.

Empiezas a necesitar.

A controlar.

A idealizar.

O a temer.

Aquí también aparece una frase muy alineada con mi filosofia de que al final todos los caminos llevan a casa.

Permítete el lujo de ser tú mismo.

Y otra todavía más clara:

Nadie tiene derecho a juzgarte.
Tienes derecho a ser tú mismo.

Enseñanza Onofre:

La paz no llega cuando todo está resuelto.

Llega cuando dejas de jugarte la vida entera en cada cosa.

5. Amor, dinero y dignidad

En el libro aparecen tres temas importantes:

amor, dinero y culpa.

Sobre el amor, Zeland distingue entre amar e idealizar.

Amar genera energía positiva.

Idealizar crea dependencia, posesión y desequilibrio.

El amor verdadero no exige posesión ni adoración.

Sobre el dinero, hay una idea fuerte:

El dinero no debe ser el objetivo.
Debe ser un atributo que aparece en el camino hacia el objetivo.

Esto conecta mucho con el trabajo, los proyectos y la vida.

Si el objetivo es servir, escribir, acompañar, ordenar, comunicar y construir algo real, el dinero acompaña.

Pero si el dinero se vuelve el centro absoluto, se crea ansiedad, presión y desequilibrio.

Sobre la dignidad, el libro es claro:

La llave de la dignidad propia está en la ausencia de culpa.

No se trata de volverse irresponsable.

Se trata de no vivir arrodillado ante el juicio ajeno.

Enseñanza Onofre:

Cuando una persona deja de sentirse culpable por existir, empieza a caminar distinto.

6. La transición inducida

Aquí el libro habla de cómo nos arrastran las noticias, los miedos, las crisis y los ambientes negativos.

Si piensas que el mundo está cada vez peor, tu mundo personal empieza a confirmarlo.

No porque el dolor no exista.

Sino porque tu atención se vuelve una antena para captar más de lo mismo.

La idea importante es esta:

Si ignoras los empujones de los péndulos destructivos, no entras en su juego.

No todo problema colectivo tiene que convertirse en tu problema interior.

No toda tragedia tiene que colonizar tu mente.

No toda conversación merece tu energía.

Enseñanza Onofre:

Cuidar tu mundo interior también es una forma de responsabilidad.

7. La corriente de las variantes

Este capítulo habla de escuchar más fino.

De no forzar.

De dejar que la vida muestre caminos.

Zeland dice que la mente muchas veces complica lo sencillo.

No busques soluciones difíciles para problemas fáciles.

Quieres dirigir la corriente, en vez de moverse con ella.

Aquí aparece una frase muy importante:

La voz interior sin palabras.

El alma sabe antes que la mente explique.

Pero para escucharla hay que bajar el ruido.

Soltar la presión.

Y dejar de querer controlar cada detalle.

También aparece esta idea:

No pidas.
Tampoco exijas.
Simplemente, ve y coge.

Esto puede entenderse como intención limpia.

No mendigar.

No suplicar.

No pelear con la vida.

Actuar desde una decisión clara.

Y el cierre es poderoso:

Si te mueves a favor de la corriente, el mundo saldrá a tu encuentro.

Enseñanza Onofre:

No siempre falta fuerza.

A veces sobra resistencia.

Resumen esencial

Este libro dice que la vida no solo se transforma luchando.

También se transforma eligiendo con más conciencia:

dónde pones tu atención,
qué dejas de alimentar,
qué importancia reduces
y hacia qué línea decides caminar.

No se trata de negar los problemas.

Se trata de no entregarles toda tu energía.

Lectura conectada con mi camino

Este libro toca directamente varios temas que trabajo en mis mini-manuales:

Tomar mejores decisiones: elegir línea, no reaccionar.

Autoestima: dejar la culpa y permitirte ser tú mismo.

Paciencia: no forzar la corriente.

Claridad: bajar la importancia y escuchar la voz interior.

Comunicación: no alimentar péndulos en conversaciones.

Camino a casa: volver a elegir desde dentro, no desde el ruido.

Para cerrar

No todo lo que aparece en tu vida viene a quedarse.

A veces solo viene a ver si todavía le das tu energía.

Y ahí empieza tu libertad:

cuando eliges qué alimentar
y qué dejar pasar.

— Oscar Onofre

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Reality Transurfing II: el susurro de las estrellas del alba

Vadim Zeland · 9 min de lectura
Deja de desear tu vida. Empieza a elegirla.

Lo que aprendí del segundo tomo de Reality Transurfing — y por qué tu deseo te está alejando justo de lo que más quieres.

Hay una diferencia enorme entre desear algo y decidir tenerlo.

El deseo mira el objetivo y lo aprieta tan fuerte que lo espanta.

La decisión mira el camino y empieza a andar.

El primer tomo de Reality Transurfing me enseñó a no pelear con la vida. Este segundo —El susurro de las estrellas de madrugada— me dejó algo más incómodo de digerir: muchas veces no me falta querer las cosas. Me sobra desearlas.

Vadim Zeland no lo dice bonito. Lo dice como te lo diría alguien que ya se cansó de verte forzar: cuando deseas algo con demasiada fuerza, al punto de jugártelo todo a una sola carta, no lo atraes. Creas una tensión tan grande que rompes el equilibrio y terminas empujándolo lejos.

Te dejo aquí lo esencial de los cuatro caminos que recorre este libro. No para que lo leas y lo olvides. Para que vuelvas a él cuando te descubras suplicándole a la vida en lugar de elegirla.

El puente: de no pelear, a saber elegir

En el tomo anterior la idea era soltar la lucha. Aquí Zeland sube el escalón: no basta con dejar de pelear. Hay que aprender a elegir.

Y elegir no es desear más fuerte. Es algo casi opuesto.

El deseo pide. La intención toma.

Esa frase resume el libro entero. El resto son matices de la misma verdad.

1. El espacio de las variantes

Es el cimiento sobre el que se apoya todo lo demás, así que lo recuerdo rápido.

Zeland parte de una idea: la realidad no es una sola línea fija. Es un campo enorme donde ya existen los guiones de todo lo que puede pasarte. No los inventas. Eliges a cuál te acercas.

Por eso dice algo que da escalofrío: los sueños no son fantasía que la mente fabrica. Son viajes del alma por ese espacio, donde puede ver lo que aún no se realiza. La mente no imagina el sueño. Lo ve.

Y de ahí baja a tierra una de las frases más simples y más exigentes del libro:

Lo que sostienes en tus pensamientos, tarde o temprano, lo obtienes.

No como magia. Como dirección. Si todo el día emites queja, miedo y carencia, te vas sintonizando con las líneas de vida donde eso se repite. No porque el universo te castigue. Porque tu atención se volvió una antena que solo capta más de lo mismo.

Enseñanza Onofre: no te mueve a otra vida desearla con ganas. Te mueve dejar de alimentar, en silencio, la vida que ya no quieres.

2. La intención (aquí está el corazón del libro)

Este es el centro de todo. Y la distinción que lo cambia todo es esta:

El deseo está clavado en el objetivo: quiero esto, lo necesito, ¿por qué no llega?

La intención está puesta en el proceso: voy hacia esto, y ya empecé a moverme.

Zeland lo define casi como una orden interna: la intención es la determinación de tener y actuar. No es rezar pidiendo. No es exigir. Es decidir, y caminar como quien ya decidió.

Dice algo que vale la pena leer dos veces: los pensamientos son apenas la espuma en la cresta de la ola. Lo que de verdad mueve la realidad no es el deseo, es la intención puesta en acción.

Y aquí parte la intención en dos, y esto a mí me ordenó la cabeza:

  • Intención interior es empujar el mundo a la fuerza. Es volar de cabeza contra una ventana cerrada, otra vez, y otra, esperando que el vidrio ceda.

  • Intención exterior es cambiarte a la línea de vida donde esa ventana ya está abierta. No fuerzas el resultado: eliges el escenario donde el resultado ya existe.

Con la primera el objetivo se conquista a golpes. Con la segunda, simplemente se elige.

Por eso el libro insiste en algo que humilla un poco al ego: solo tienes derecho a elegir, no a cambiar a la fuerza. Y lo demuestra con la economía de tu propia energía:

La espera, la preocupación, la indecisión y los deseos te vacían. La intención en acción, en cambio, no solo gasta energía: te la devuelve. Te llena mientras la usas.

Hasta el agradecimiento entra aquí. Zeland lo llama una emisión de energía creativa. Dar gracias no es cortesía espiritual. Es ponerte en la frecuencia de quien ya recibe.

Frase para subrayar: deja de mendigarle a la vida lo que puedes decidir tener.

Enseñanza Onofre: el deseo te mantiene mirando la puerta cerrada. La intención te hace girar la cabeza y descubrir que había otra abierta todo el tiempo.

3. Las diapositivas: vívela, no la mires

Una diapositiva, en palabras de Zeland, es una imagen que existe en tu cabeza y que nadie más ve. La película de cómo querrías que fuera tu vida.

El detalle es cómo la sostienes.

Las diapositivas negativas nacen cuando le das demasiado peso a lo que los demás piensan de ti. Te ves a ti mismo a través de los ojos ajenos, y esa imagen prestada te encoge.

Las diapositivas positivas hacen lo contrario: meten lo increíble, poco a poco, dentro de tu zona de confort. Hasta que tener eso que parecía imposible deja de sentirse raro. Y cuando la fe se vuelve costumbre, se convierte en algo más firme: la certeza de tener.

Pero hay una condición, y es la que casi todos saltan. No basta con visualizar como turista. Zeland es directo:

No mires la diapositiva. Vive en ella.

No te imagines el coche, el libro publicado, la casa, la relación, como una foto que contemplas desde afuera. Métete adentro. Imagina el proceso, el nacimiento de la cosa, no la postal terminada. Y que tus actos del día empiecen a concordar con esa imagen, en lugar de contradecirla cada mañana.

Frase para subrayar: concédete ser digno de lo que pides. Casi siempre el primero que no se da permiso eres tú.

Enseñanza Onofre: no vas a habitar una vida que ni siquiera te atreves a imaginar por dentro. Permítete tener, antes de exigirte merecer.

4. El alma y la mente: la unión que iza la vela

Este capítulo es de los más bonitos, porque deja de hablar de técnica y habla de ti dividido en dos.

La mente razona, calcula, quiere tener razón. El alma siente, sabe, intuye. Y casi nunca están de acuerdo. Es más: Zeland dice que alma y mente se unen con más facilidad para rechazar algo que para crearlo.

Usa una imagen que se me quedó pegada: el alma siente el viento de la intención exterior, pero no puede izar la vela. La vela la iza la mente, porque la voluntad le pertenece a ella. El alma siente el rumbo. La mente lo ejecuta. Cuando las dos se ponen de acuerdo, la vela se llena y te lleva directo a donde el alma quería ir.

¿Y cómo sabes lo que tu alma quiere? El libro da pistas concretas:

  • El alma rara vez sabe qué quiere, pero siempre sabe a la perfección qué NO quiere. Esa opresión en el pecho frente a una decisión “lógica” es tu alma diciendo no.

  • Dedica tiempo a recordar qué quería tu alma de niño. Qué te atraía de verdad antes de que el mundo te explicara qué deberías querer.

  • No imites el guion de nadie. Copiar la vida ajena siempre produce una parodia. Lo que de verdad conecta con los demás es lo que sale de tu singularidad, de tu alma única.

Y aquí aparece el título del libro, que no es adorno: el susurro de las estrellas de madrugada es esa voz sin palabras, esa certeza sin ruido, que solo se escucha cuando le bajas el volumen a la mente.

Frase para subrayar: tu mente busca el tesoro en todas partes, menos en el único lugar donde está: tu alma.

Enseñanza Onofre: no necesitas que el alma grite. Necesitas hacer suficiente silencio adentro para oírla susurrar.

5. Objetivos y puertas: el tuyo, no el prestado

El último camino es el más práctico, y el que más gente se salta en su vida real.

Zeland separa dos cosas que solemos confundir: el objetivo (a dónde quieres llegar) y la puerta (el camino por el que llegas).

Lo primero que pide es brutal de honesto: revisa si tu objetivo es tuyo. Un objetivo ajeno —el que te metieron, el que se ve bien, el que deberías querer— siempre se siente como obligación, como tener que forzarte. Tu objetivo verdadero se siente distinto. Por eso propone una pregunta que vale más que mil planes:

¿Qué le gusta a mi alma? ¿Qué convertiría mi vida en una fiesta?

Y un orden que casi nadie respeta: primero define el objetivo, después te preocupas por el método. Si empiezas por el “cómo”, matas el sueño antes de nacer. El milagro, dice, aparece cuando piensas en el objetivo mismo y dejas que el camino se revele solo.

¿Y la puerta? Es ese quehacer que, mientras lo haces, te llena de ánimo en lugar de vaciarte. Si algo te acerca a tu objetivo y además te enciende por dentro, esa es tu puerta. Síguela sin miedo.

Lo demás es soltar tensión:

  • No te juegues la vida entera a una sola carta. Ese potencial excesivo es justo lo que rompe el equilibrio.

  • Suelta la presa. No cargues con problemas que todavía no llegan.

  • Cada día lleva adentro una pequeña parte del éxito que viene. No siempre se ve, pero ahí va.

  • Y la inspiración no se persigue: se libera sola cuando le bajas importancia al asunto.

Frase para subrayar: cuando algo te importa demasiado, dejas de elegirlo y empiezas a necesitarlo. Y lo que necesitas, te tiene a ti.

Enseñanza Onofre: no persigas la vida que crees que deberías querer. Camina hacia la que te enciende por dentro. Esa es tu puerta a casa.

Resumen esencial

Si tuviera que apretar este libro entero en una sola idea, sería esta:

La vida no se conquista deseando más fuerte. Se elige soltando el peso de la importancia, escuchando al alma, y caminando con intención hacia lo que de verdad es tuyo.

No se trata de que nada importe. Se trata de que, cuando algo importa demasiado, pierdes libertad. Dejas de elegir y empiezas a suplicar, a controlar, a temer.

El segundo tomo es, al final, un manual de desapego que no te pide renunciar a nada. Solo te pide dejar de apretar.

Frases para llevar contigo

(De este libro me llevé estas. Subráyalas, guárdalas, vuelve a ellas cuando te descubras forzando.)

  • El deseo pide. La intención toma.

  • Deja de mendigarle a la vida lo que puedes decidir tener.

  • Concédete ser digno de lo que pides; casi siempre el primero que no se da permiso eres tú.

  • No mires la vida que quieres. Vive en ella.

  • Tu alma rara vez sabe qué quiere, pero siempre sabe qué no.

  • Cuando algo te importa demasiado, dejas de elegirlo y empiezas a necesitarlo.

  • No persigas la vida que deberías querer. Camina hacia la que te enciende.

  • A veces no falta fuerza. Sobra resistencia.

— Oscar Onofre

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¿Quién es Oscar Onofre?

Soy Oscar Onofre. Llevo más de 16 años emprendiendo, he escrito más de 10 libros y he sostenido más de 800 conversaciones. Escribo desde lo que he vivido y desde lo que he leído. Lo que defiendo es simple: lo de afuera no se arregla, lo de adentro sí.